martes, mayo 18, 2021

Israel, un potencia democrática y en innovación

José María Lizundia

Los últimos grandes amigos que he hechos son marroquíes, la colección que edito es sobre Marruecos, en mi muro de facebook la mayoría son marroquíes, he escrito sobre los judíos marroquíes y que en torno al 10% de la población de Israel es de origen marroquí. Serían éstos en todo caso los verdaderos hermanos (idioma, costumbres, peculiaridades), y no los palestinos. No obstante, defiendo el estado de Israel, una democracia con millón y medio de árabes israelíes (ahora enfrentados), una de las mecas gay del mundo (Tel Aviv), vanguardia mundial de las innovaciones tecnológicas y con un problema político emponzoñado al máximo, del que son responsables las dos partes, siendo el máximo Arafat por negarse, a última hora, por minucias, a firmar los acuerdos de Oslo de 1993. Si eres el que más sufre más urgido estás a llegar acuerdos, que es lo que deberían perseguir los sedicentes amigos de los palestinos. Y no arengar, enardecidos, danzas de guerra en torno al mayor volcán de odio y victimismo del mundo.

El antisionismo es la forma motivada del antisemitismo, afianza su razón en la usurpación de tierras, pero resultó algo más complejo: hubo terrorismo y ataques cruzados, sin embargo ¿cuántos sirios, iraquíes, minorías étnicas han sido desplazados de sus tierras (perdidas) en los últimos años, ante la absoluta indiferencia general? ¡Tanta diferencia de tierras! La injustica de los desahucios legales en Cisjordania, los enfrentamientos dentro de Israel, las provocaciones, nunca pueden justificar la lluvia de misiles de Hamás contra objetivos civiles en Israel. Para eso están los procedimientos legales y las negociaciones, las de antes desaprovechadas y las del futuro imperiosas. Resulta espectacular que un pequeño territorio, que no tenía ni para vacunas, y vive de la ayuda internacional atesore en sus entrañas un mega ejército tecnológicamente formidable, de coste multimillonario. Tienen su propio Montreal militar en el subsuelo. En la crisis de 2014, la muerte de unos niños atribuidos, como no, a Israel, fue obra de (otro más) cohete de Hamás al momento del lanzamiento. Ahora hay imágenes de cómo las baterías de misiles, que saturan el cielo en busca de civiles israelíes salen de entre torres de pisos. Hamás si fuera un Estado ya habría cometido crímenes de guerra: bombardeos indiscriminados contra civiles. El fuego del victimismo solo se atiza con mártires, buscados, mezclándose entre la población civil y los niños, como escudos humanos. ¿No irá esto de recuperar tierras? ¿De quiénes exactamente o es el propio territorio sin judíos? Recuerdo bien como en el 2006 en Gaza Hamás arrojaba desde las azoteas a los militantes de Fatah: fueron 350 palestinos. ¿Genocidio?https://www.eldia.es/opinion/2021/05/18/israel-potencia-democratica-innovacion-51942170.html



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