sábado, junio 24, 2017

Reclamado desde Cadiz

Mis relaciones han sido reducidas al máximo. Con  todas las personas con las que me relaciono son con las que yo quiero, en consecuencia  no tengo que  aguantar a nadie. La variedad de indeseables y estúpidos  por los que uno  puede sentirse  razonablemente cercado no suele ser asunto menor. Eso no se  sabe hasta que no se goza de su total oclusión, incluso ni se prevé ni concibe antes de que sobrevenga.
Por otro  lado, mis relaciones también  se han  reducido en cuanto a su contenido humano. Queda lo  mejor. Me río todos los días varias veces,  en casa y por teléfono, incluso en la gasolinera, donde hay intercambio de fraseología  siempre, esté quién esté.
Me  dice Rosana (Cádiz): me ha contado Nany, que se ha encontrado con el  camarero de la pizería donde cenamos  y  que le ha preguntado  por  ti, que cuándo volvías a Cadiz y le ha informado que  en agosto. A lo que le ha contestado que cuando vengas no dejemos de  pasarnos  por el bar. Te acuerdas de él, claro
-Sí,  que había estudiado filosofía.
-No, historia. Nany le ha prometido que volveríamos.
-Por supuesto, lo tenía totalmente  olvidado, nunca  hemos hablado de él, y eso  que fue  otra noche  jugosa.
Con este tipo, camarero, como me ocurre cada vez más, le adiviné estudios (e inicié aproximación),  que los confirmó (historia)  pero resultó  ser además director  de  cine que   ha  hecho varios cortos que  ha  llevado  a  festivales. Como hablaba  con  unción de su mujer  y  era pequeño y esmirriado le apunté: seguro que  tu mujer  esta buenísima, y será  de esas a las  que  les gusta en los hombres el  talento  y  la  total dispersión. Nos confirmó  que  va mucho el  alcalde  gaditano Kichi a comer.
-Y paga ¿o le invitas  tú?
-No, la verdad es que siempre da su tarjeta   
 En agosto  le advertiré de que estuve en Los Ángeles, me quedé en West Hollywood y hablé, tomé cóctel y cené con uno de la  industria del cine sobre el personaje de  quien quiere hacer una película.
Hoy hablando con Rosita le digo, el  año que  bien tenemos que hacer  exactamente el mismo viaje. Me dice, sí, pero al revés. A mí me igual, siempre  que  sean por  los mismos  sitios.   


miércoles, junio 21, 2017

Seré traducido a dos idiomas: francés y árabe


Por dos conductos me llegó la noticia de que podría ser traducido al francés y al árabe. Por mi último libro del Sáhara, pero pudiera ser, que también, por tres libros-colección sobre el Sáhara –de estos sería coautor- por hacer, pero con el proyecto muy avanzado. Hoy me llaman para confirmar lo del primero..
El viernes 30 de junio presento mi libro del Sáhara en el Club La Provincia de Las Palmas, donde presenté mi primero. Ese día (si no hay contratiempos)  tendré el contacto con una editorial marroquí para, según me han dicho tratar los derechos de autor y esas cosas.
Esa  mañana he quedado con un veterano profesor de la Universidad de Las Palmas para concretar   la colección sobre el Sáhara.
Sabía que mi último del Sáhara estaba muy bien, amigos muy cualificados de Las Palmas me lo habían confirmado, aquellos, que por profesión y estatus intelectual, más estimas. Yo suelo decir que a mí lo que me motiva es el tener algo que decir, que no se haya dicho, perspectiva hurtada, análisis ausente, posición no ocupada, actitud no empleada.

Sé cuándo logro eso, que no es siempre, de mi segundo libro Vasca cultura de altura estoy orgullosísimo, hay otros que carecen de todo interés, que no los debí haber escrito, o da igual. No tengo imagen o relieve al que la afecte un eventual desdoro. Es en los tres temas –el vasco pudo ser, pero no había la mínima gana y mi libro Vasca cultura jamás iba a superar-: literatura canaria – a lo tonto, he escrito tres y sólidos-,   otro es el Sáhara con los resultados que dan pie a este post e incluso, y  por último y totalmente contra natura, el sindicalismo/laboralismo, también tres, siempre tres,  que sólo por las circunstancias que atravesé, tuve necesidad o impronta para acometerlo, si no… de qué. Mi último libro sobre las ruinas del sindicalismo, es la única reflexión crítica y de nivel realizada en el país, a pesar de todos los manuales- catecismo existentes, lo que por otro lado es muy fácil, dado el paupérrimo nivel intelectual y cultural que calcina esos ámbitos   y que fue un largo túnel que yo  atravesé. Fue una experiencia antropológico: tenemos una gran capacidad de adaptación y de sacar las mejores  dotes personales para sobrevivir. 

domingo, junio 18, 2017

Mácaros, como Massada, una fortaleza consolidada

nuestra sede
Como habitualmente visto con más que absoluta informalidad y como una vez me vi en la foto oficial de un encuentro- Mácaros en el señorial Oliver, de manera un tanto desarrapada, siendo el único que había omitido la chaqueta, decidí ir con chaqueta ayer. Un poco de etiqueta.
Ayer vino un vascongado que es canario, pero  de familia étnicamente pura y nacionalista vasca. Tiene todas las características de las familias de los exiliados que  mantienen vivo el fuego de la patria, sabe de los baskisch. 24 apellidos vascos, como yo y palabras euskéricas.  No siento la más mínima admiración por los vascos, no más que por chechenos y yemeníes, y eso solo si estoy de humor, si no los rebajo a Hamás.  Con esta nueva incorporación me sale la familiaridad o la tribalidad. No lo puedo remediar. Transfusión RH. Aunque  no pare de escarnecer e injuriar a los vascongados.


                      El Comité ejecutivo: políticos, nihilistas y dubitativos
Todo el mundo tenía interés por mi viaje por el Oeste americano. Juan a las 3:30 en la puerta del Oliver que le contara: haber venido antes. Es otro, además del equipo del viaje, que se iría a vivir a EE.UU. En nuestro grupo intelectual ya muy consolidado, -nos hemos constituido en una suerte de hermandad, donde solo tienen cabida los elegidos- tengo fama de hablar el que más,  no dejar hablar, y expulsar (los llamados golpes de Estado) a los alógenos, intrusos o indebidos. Inmerecidos. Hay consenso en relacionar mis arremetidas contra nuevos, con el no regreso de los ultrajados, para eso lo hago,  escarmentados. Como no solo no se solidarizan con los autoexcluidos (estimulados) sino que casi lo celebran, y para no defraudar ayer me emplee a fondo. Volví acusarlos de no leer los libros, o de hacerlo, no haberse enterado de nada, que es cuando yo oficio sacerdotal, y ebrio de facundia mis palabras danzan. Y danzan porque yo busco sorprender, el efecto inesperado, las salidas imprevisibles, que sea imposible imaginar la oración subordinada o la frase siguiente. Mi argumentación, que intento trascendente, no es más que escenografía, oportunidad, contraste con lo que está por llegar. Y se ríen, porque sé hacerlo.
Como por los nuevos siento admiración, caso del ingente Luis II o el vascongado, amplío diana y dardos contra el resto. Ayer les descubrí otro vicio. Ya había denunciado en ellos su afán de buscar y proponer soluciones, alternativas y arreglos-mundi. Hay dos modelos de intelectuales: el político y el nihilista (ellos son políticos y yo nihilista, también mi hermano, luego está Ex doctor Harris y el exministro canario de constitución dubitativa y prudencial). No les basta con  preocuparse por arreglar o recrear el mundo como demiurgos, semidioses, héroes, sino que ahora buscan los propósitos, intenciones, interpretaciones del autor leído, para así tener un franco diálogo con él. Los abaten  de sus peanas y altares para dar rienda suelta a sus planteamientos,  concepciones y cosmovisiones y sobre todo a su vigoroso raciocinio crítico. A todos tutean, enmiendan la plana, revocan. Lo importante no es lo dicho  o escrito sino lo que quiso decir. Así todos pasan por su tamiz, los hacen suyos y plebeyos, no hay valoración sin firma, todos llevan sello. Autoría. Una suplantación de autorías. Quitando el dubitativo ex doctor Harris, que se pone equidistante del autor y de sí mismo, como el ex ministro canario, que son como una misma persona… para el resto son punching ball. Estos saqueos los inició Juan Pedro, que ahora que se ha vuelto tibetano y cultiva la indiferencia, los demás ocupan su lugar. Me ríen las gracias, yo me crezco, me veo imbuido de inspiración y vuelo por la noche nocturno y embaucador.   


viernes, junio 16, 2017

Sabed lo que he leído de él

Antes de ir a USA tuvimos cena  y autor los de Mácaros en el Oliver, y aun cercano mi regreso,  nueva cena en el marco  incomparable. No lo había pensado  hasta hora.  En la vida  se dan  hechos e hitos, lo profano y lo sagrado: Mácaros ha sido un  hito, acontecimiento asentado en dimensión o cualidad excepcional y casi totalidad, metidos ya en faena. 
Este es el libro que toca, no lo había leído entero, pero había leído todos estos. Sé como llegué y cuando a la mitología, el simbolismo,  historia de las religiones.  Mitología, pero casualmente no a la griega. Entonces pintaba, y fue una pasión, se puede decir, la mitología. Era lo totalmente opuesto a mi mundo exterior infumable, como se demostraría  cumplidamente. 
es posible que por  estas vertientes podía haber encaminado mi vida, leía madrugando mucho -había que compensar el exterior para sobrevivir-, me salía de dentro, pero cada vez valoro más estar incómodo, mal situado, en lo difícil es donde hay que sobrevivir. En  otro caso  se escapan  cosas de la vida, perspectivas. Reconozco que soy un tipo raro y yo  mismo inadecuado 
Ponen una pelí de Julia  Roberts. me gustan las comedias románticas de ella y Hugh  Grant, al que le pillaron en una autopista de Los Ángeles -me acordé  de él allí- en una felación consentida.  Concepto  espero que  mío 

miércoles, junio 14, 2017

Sobre mi blog y un poco más de USA

En Berkeley con un fondo reivindicativo, como ha de ser
En  Berkeley, en  un lugar con secuoyas, riachuelos, vegetación   uno no entiende cómo se transformó en  un foco  de amor libre-sex, supermercado de  drogs,  bastión de la contracultura, politización... Lo  que parecía el ámbito  idóneo  para distender los instintos, aplacar las pasiones, potenciar el espíritu, estimular la inocencia y abocarte a la contemplación sobre la Bahía, logró catalizar todo lo contrario. 
En  Fresno (California), típico bar norteamericano con  carne excelente
Me estaba saliendo un post muy crítico con alguno de los autores de libros sobre África que he leído. Iba demasiado bien, pero requería mayor atención. Lo he borrado, incluso con atisbo de pesar, y eso que me había salido de corrido. O por eso. Hace ya años que aprendí a atender a mi instinto. Sabía lo que debía hacer o no hacer, lo que merecía la pena y lo que no. En absoluto  había sido así siempre, antes al contrario metía mucho la pata  y en casi todo, ahora es casi imposible que lo haga. Me habré hecho sabio, por sucesivos descartes. El instinto te indica más que aconseja, no se trata de estudiar, analizar, reflexionar, sale solo. La reflexión en todo caso viene después y es confirmatoria. Todo esto también tiene mucho que ver con saber claramente lo que puedes hacer y lo que no. Lo que te sale bien -son muy escasas las habilidades y hay que aprovecharlas- y lo que mal. Me gusta el tono de mi blog, me explico: dos títulos  míos  contienen “mundano” y “frívolo”. Es fundamental tener una vertiente filosófica  de la vida, un estilo y estar en el mundo. Y actuar así.
Los blogs han caído en picado, casi arrasados, ha pasado por ellos el tsunami de los guasap, y Facebook. Los que sobreviven son los muy especializados, que por su objeto tan sectorial son seguidos por la misma comunidad de interesados. Muy célebres periodistas con blogs los han metido en sus facebook, para que al menos sea visto por sus seguidores más leales.
Mi blog tiene la peor característica, que es ser generalista y no tener  objeto -si fuese una empresa no tendría actividad definida- porque es un lugar y una constatación de vida que de otra forma me costaría tener seguramente, una choza instalada en sitio abrupto y carente de estímulos de acogida  a transeúntes y viajeros. Es un lugar muy periférico, tan solo  apto para vagabundos y merodeadores distraídos. Como yo. Me he pasado del Oeste americano a África como si  nada. Es  una forma de esquivar a lo grande mi topos, mi lugar de residencia, que en absoluto coincide con los lugares de mis intereses.
Creo que en breve podré ofrecer alguna noticia interesante. 


domingo, junio 11, 2017

Con el indio Juan y la chamana Montaña de Canela

Estamos en  el ágape de la graduación de Espy en Tucson, Universidad de Arizona, hay otra menor.
Lo celebramos en el bar de sus amigos mexican e indios. Al final, a la fiesta,  llegaron de la contracultura de El Presidio, el barrio indie de Tucson.
Hemos bailado tanto Rosita y yo, que somos automáticos
Llegaron los tatoo de Presidio
La superioridad de mi hija. A mí Tucson me ha encantado, este bar estaba en la zona estudiantil y bohemia. 
Espy en el día del diploma de excelencia, el anterior a la graduación. Te daban dos consumiciones  en la barra que pusieron, dos tiras de papel. No se podía pagar las siguientes. XY falsificó una tira, les hizo gracia  y le dieron la tercera- yo simpaticé con el negrazo, que me invitó.
Al fondo la chamana Montaña de Canela y el indio Juan. En un sala del restaurante me enseño enmarcado un artículo con una foto de un periódico. Está ella con el comandante Marcos, el mexican de Chiapas. Son activistas.
El indio Juan miraba como los grandes jefes indios, que ves que sus ojos en realidad prospeccionan  su interior,  antepasados y cementerios sagrados. Me miraba pero no me veía. Las hijas de Montaña de Canela le adoran y ninguna es de él-
El indio Juan me dijo que no sabía ningún idioma, aunque sabía decir cosas en inglés, indio y español. Yo levitaba y creía en dios otra vez. La chamana sin embargo era muy hablada. 
Le dije más de 180 veces a Rosita que Fer y yo íbamos vestidos de pueblo, que en EE.UU son muy informales. Menos mal que lo disimulamos haciéndonos pasar por agentes secretos del FBI
Un abogado anglosajón con el ELA. la chamana me pido que me comprometiera  con su lucha, parte de su tribu está en EE.UU, le dije que lo más que podía hacer era escribir un artículo que a nadie interesa, empezando por mí (que no se lo dije aunyue lo pensé),  y nadie iba a leer- luego se me sentó al lado un anglosaxon filólogo de español. Cuando me di cuenta que le estaba hablando del Sáhara y no entendía nada   me aparté,
sucumbí a la singularidad de la chamana que vestía étnica- adolescente. Procede de un pueblo anterior a los aztecas. Gente similar suele formar parte de mi larga lista de enemigos de clase, bueno estos no porque son auténticos, pero no puedo  resistirme a la excentricidad, lo raro y extravagante. 
Estaba inmerso en el estado de adoración y máximo fulgor del  hecho extraordinario cuando va XY y comenta que ella tiene todos los días en consulta 5 ó 6 como la chamana. Supongo que se sumaría mi hijo, cuya profesión es la de destructor de mitos  y estados leves de enajenación.  
Las mas maravillosa puestas de sol están en Tucson (una ciudad  de jipis según  XY), en el desierto de Sonora.

jueves, junio 08, 2017

Presentación en julio en Las Palmas

Un libro fundamental para quien ha recorrido más de 3000 km por allí 
Se empezó con el Sáhara, se siguió con Mauritania, Marruecos, Magreb  
Un pequeño libro de consulta

Se siguió con Malí, Niger, imperios de Ghana, Malí y Songhay 
Se termina con África
Se retomó la presentación de mi último libro sobre el Sáhara y bastó media hora para conciliar disponibilidades, de forma que el día 13 de julio presentaré en  la Real Sociedad Económica de Amigos de Las Palmas mi último libro sobre el Sáhara. Es muy gratificante cuando un libro tuyo suscita el interés de intelectuales. Es lo que miro, para ser claros.
También trataremos el proyecto de los libros sobre el Sáhara, comentado hace unos meses. A mí en Las Palmas siempre me ha ido mucho mejor que en Tenerife. También en julio volveremos allí para la celebración del día nacional de Marruecos. Como ahora estoy bastante metido en África, la culpa tiene el Sáhara, que me ha ido ampliando los círculos (Mauritania, Marruecos, Níger…), aprovecharé para ir a Casa África, que es la de España. Para mirar sus fondos, tengo una amiga allí. 
También pronto la presentación de mi libro sobre Francisco Aguilar y Paz en Tenerife. La víspera de viajar a EE.UU. fue la última cena y debate de libro con Mácaros en el Oliver. El sábado 17 nuevamente allí con Mircea Eliade “Lo sagrado y lo profano”. He comprobado que lo leí muy poco hace muchos años. Lo dejaría, con lo que me interesaba el tema, cansado o asustado de subrayarlo. ¿Odiaba a los libros?
Todas estas novedades no han pulverizado las reminiscencias del viaje a USA. El lunes Fer y yo en Los reunidops hablamos de ir unos meses a una inmersión lingüística, habría de ser en el Pacífico. En lo que coincidimos,  Oregon decía porque no habrá mexican ni español, en algún lugar muy pequeño. No, yo quiero donde estén ellos y que sea grande. De clases, algo siempre superior a mis fuerzas e intolerable para mí, ni hablar. Prefiero ir de pastor a Idaho; sí, me interpeló, a ti te van a coger. Pues sí, porque iría de pastor vasco, que es donde están. No vas hacer ningún master después, le apostrofé. 

sábado, junio 03, 2017

Resaca de EE.UU

Fer en su elemento en Las Vegas
cielo santo ¡Berkeley!
A los cuatro el viaje nos ha producido apetito de aquel país. Según me ha comentado una de las viajeras, es un país que en España sigue despertando animadversión, debido  a nuestra inmensa altura cultural y elevadísima  moral. Son muchos años gozando de ello: de esa combinación amarga de paletismo y gregarismo hispano.


En Berkeley, una antigua hermandad, fotos de activismo
XY dice que es un país –el examinado con malos resultados-  que  le infunde optimismo, y que lo que más le atrae es la diversidad. Teniendo en cuenta que siempre dice que la gente es inmensamente aburrida –como el gran mal-, además  de apenas darse  voces personales y discrepantes. En realidad lo de personal no se da, son hallazgos gente con esa cualidad, en cambio sí y mucho lo de discrepantes. En este país incluso pueden ser más los discrepantes que los discrepados. Quizá la diversidad referida se refiera a esas dos unanimidades macizas, compactas: unas sola carta con anverso y reverso.

Nuestra heroína Espy con corona de flores y pluma de sus amigos indios. El chico, costarricense
El sábado que estuvimos en Santa Mónica, hace dos, Fer y yo evaluamos muy positivamente  California, observando a sus gentes y partiendo de lo que ya sabes (él ya había  estado): muy naturistas (amantes de la naturaleza: surf, patines, bicis, navegación, cuerpo –y cerebro: 200  universidades-, esquí en Sierra Nevada y San Bernardino), muy liberales y cosmopolitas (son ciudades santuarios San Francisco y Los Ángeles de cero control de ilegales ); estilosos, se ven pocas viseras y muchos sombreros de ala estrecha, empezando por los gays; sanotes, muy corteses y educados, amistosos, muy abiertos a la convivencia y coexistencia, hedonistas a pesar de todo lo que trabajan.

Fer, no hemos estado en ningún casino. Contestó: Son los hoteles, el nuestro también era
Unas adolescentes rubias y macizas se bebían coktails al lado nuestro como al día siguiente en West (no North como he venido poniendo) Hollywood, a Fer siempre le han gustado ese tipo de mujeres. Eran para gustar, doy fe. Alabamos California; dijo mi hijo que a los californianos les importa poco lo que ocurre en el resto del país.
Al día siguiente domingo abandonamos los bares de West Hollywood para ir al supermercado (qué maravilla, yo los conocía de Washington, no necesitarías cocina) porque llegaba del Gran Cañón de Colorado Pablito a cenar a nuestro piso franco. Se acaba el curso y ha de volver a España, por Perú y Chile que es más corto. Le interrogamos sobre el país. Solo dijo una cosa censurable: los españolitos son de ola de estadio, de eco, cofradía, de pensamiento de taberna, café y taxi. Consistente en –a ver que puede ser,  cuál frase hecha-pensamiento propio…- que “no conocían donde estaba España”, así de importantes nos imaginamos. Alguien se imagina haciendo un test básico a los hispanos sobre estados y capitales americanas o, no digamos, preguntándoles cuál de sus influencias, modas, formas de vida no es americana.
                                       Cenando en Las Vegas, yo como americano: informal
Esperando en el WC del restaurante de Santa Mónica estuve con mexicans. Me preguntaron de dónde era, y si era del Barcelona o el Real Madrid, como el joven taxista etíope de Las Vegas que apenas hablaba inglés.  Uno llevaba 14 años y seguía irregular, pero por tu culpa, le dije, me reconoció que sí. Otros como él, que también  son americanos, sí sabían dónde estaba España, porque otro mexican me calculó el precio del tiket de avión desde España. Mucho menos, le salí al paso, por la antelación –le conté-  con la que lo sacamos, el año pasado.
No sé porqué, los españoles con todo lo que saben y resultados no van al país de las mejores universidades del mundo y mayor número de universitarios también  del mundo y tan potencia cultural como militar –que ni lo saben, en el país de todos los fracasos educativos-, a ver si vamos aprendiendo algo, y desbastamos nuestra necedad tan grotesca.
Si los españoles pudieran desprenderse de ese perfil estándar, impersonal y gregario, si alguno pensase conservando íntegra su incultura genética, podría concebir que si conocen al Barcelona y Real Madrid han de conocer España. Pero no lo pueden remediar este viejo país de prejuicios, servidumbre al medio, incultura y adhesión  a la estupidez más coreada. 


jueves, junio 01, 2017

Aeropuerto de Los Ángeles: el niño Fred Anthony

En Venice, Santa Mónica. Calle Cádiz,  una de nuestras plazas
                               L.A. antes del MC Donald, hambrientos de cultura


La catedral de LA de Rafael Moneo. En su mausoleo está enterrado Gregory Peck



Auditorio de música de LA Frank Gehry, claro parentesco con el Guggenheim
Viendo los surfers, alguno sin neopreno

Venice Santa Mónica, dispuestos para un coctail 


           MOCA
                                                               Playas de Santa Mónica







Los canales de Venice de Santa Mónica
Palabras mayores ¡Cy Tombly! SFMOMA

jueves noche en san francisco
intento de manifestación en San Francisco
Tras recorrer casi toda Arizona (amén de California), parte de Nevada le comenté a Fer en alguna de aquellas rectas en desiertos ilimitados: Con todo lo que hemos atravesado de Arizona y Nevada no hemos visto ni una sola base secreta. A lo que me contestó: por eso son secretas. Aunque me convenció de inmediato yo había fantaseado  con  “Danger”, drones, alambradas, lejanos dispositivos y esas cosas.
En el aeropuerto de Los Ángeles, la camarera es mexican, estoy solo en ese momento y aprovecho para hablar con ella. Su hijo se llama Fred-Anthony. Ella se casó con un  “blanco” (a mí se me saca de la raza vasca que tantísimo admiro -primeros huevos de la serpiente-, y me pierdo). Le digo: será anglo. Se llama Fred como su padre y por parte mía, como su padre y abuelo, Antonio, o sea Anthony. Luego nos tomamos todos unos coctail. Antes de marcharnos le digo: Fred Anthony en realidad es anglo por todos los lados, porque Antonio está traducido. A lo que me responde ella: no pegaba Fred Antonio y sí Anthony. Busco una fórmula conciliatoria y apostillo: es verdad, ahí está Marc Anthony sin ir más lejos, que no por ello pierde sus raíces hispanas. Me desea buen viaje.  
Nuestro coche ante los surfistas de Santa Mónica a Malibú
Atroz, sobre mi último artículo dijo que era acrítico con Norteamérica, lo que ha hecho que suspendiese toda relación con el infausto golem Atroz, hasta el momento de  contradecisión.
Los dos artículos que he escrito sobre EE.UU. han sido con un plus de intención: mostrar a los más necios realidades de USA. Es que es tan alto el nivel de ignorancia, zanganería y sistema de creencias de baratillo dominante en todo el recorrido vital de la mayoría, que asusta.
Arriba en un bar de coktails, abajo ya en el restaurante la noche del sábado en los Ángeles
Sé de sobra que por mucho que escribas a nadie vas a cambiar sus prejuicios y a prioris, su pequeño mundo de certezas mayoritarias compartidas. No hay nada que hacer, pero hay que intentarlo una y otra vez, tienes que tener gusto por las derrotas y fracasos, por los medios desprovistos de  fines, por la cháchara sin profundidad, las nubes como de mosquitos de premisas dominantes, de grandes verdades prestadas. Por el pensar de grupo. Es una virtud fundamental la caída, la rodilla en tierra, la lejanía terapéutica, el sabor neutro de la tierra.
En San Diego
el lunes pasado de vuelta en Los Reunidos, con visita navarra
Estas veces he intentado ser descriptivo sin hacer un solo juicio de valor, contar lo que yo he visto, todo lo opuesto a los prejuicios y supersticiones de tantos queridos hispanos. Pues sí, vi las mezquitas de Tucson y Fresno, no las que habrá en L.A. y San Francisco. En Las Vegas en cambio no se percibe ninguna religiosidad. Contar también como la entrada en el país representa  el dominio rotundo de la nación cívica: asiáticos, hispanos, negros interrogando a rubios y blanquitos. También presencié –como relaté en mi último artículo- a empleadas americanas (en las naciones cívicas quien manda es el pasaporte, los derechos de ciudadanía) con velo islámico y uniforme. Y varios burkas. Es muy grande la diferencia, los cuatro el lunes  en Los Reunidos coincidimos en que nos ha cambiado el viaje la visión de USA.