domingo, noviembre 19, 2017

Mi prologuista, mi hijo y mi hermano

En plena efusión creativa, tras mi recinto amurallado, surgen nuevas ideas, intuiciones, e inauditas líneas críticas y de argumentación como vienen a ser los preliminares del sexo, que es cuando lo das forma y estilo, (no sé si entiende, no sé lo que digo) tras la pulsión que se ha cobrado enhiesta todo su vigor asemejándose  al tótem de los tohono de Arizona. Hola Arizona, hola Espy, hi Tucson. Oyendo al Bob Dylan de mi época
Acabo de leer en El País el fragmento del libro de Rafael Moneo (entre sus obras, la última vista por mí, la inmensa catedral de Los Ángeles), de cuya publicación ya sabía. Este arquitecto tan eminente  -Premio Prizker de arquitectura)  me confirma  lo que más  he destacado yo de la mezquita de Córdoba cada vez que he estado -se lo acabo de recordar a XY-: el perfecto engaste de la catedral en la mezquita de Córdoba, cómo gana el conjunto, cómo lo singular y ajeno logra acomodarse en el conjunto. Es lo que siempre he destacado de la mezquita, que ahora lo diga Moneo pues ha de significar que tengo cierta visión estética arquitectónica. Sigue Dylan y en El País, mi interés por  Al-Ándalus  
Mi amiga politóloga colombiana, editora de la web cplatam me hará el prólogo. Ya le he dicho que el libro estará para comienzos de año terminado. Esta es una época feliz por los contactos que se pueden tener sin salir de casa, que es lo que hago yo habitualmente y aunque tengo casa como un monasterio apenas traspaso mi celda. Últimamente justo cuando el largo verano está agotado subo a mi estudio de escritura a deleitarme con la estancia (creo estar en la costa de Maine, años 50, tiene esa evocación) y las vistas sobre la bahía y casi África. Por todos los espacios de los que dispongo podía estar trabajando en distintos géneros a la vez.
A E. le suelo pedir una crónica de sus viajes. Entre otras cosas porque si no, no cuenta. Esta vez por trabajo, porque por sin trabajo también viaja de lo lindo, de Buenos Aires, donde vivió. Hace años cuando las bodas de plata a punto estuvimos de celebrarlas yendo a Buenos Aires, no Argentina: cataratas, peritos morenos y zarandajas. Yo tenía poco tiempo y con mi propensión al desistimiento al final no fuimos: puse en cuarentena la ciudad y otra vez ganas de conocerla. Es una atracción que siempre he tenido.
Eguiar nuevamente explota sus dotes de hacer con concisión todo un  reportaje de lo humano, la anécdota (siempre lo más significativo, si sabes) y del lugar. Si escribiera en morse introduciría lirismo. Son también microrrelatos.
"La discusión teológica en la obra de San Agustín", así, al lado mío, tomando un café.  Los argentos siguen siendo fieles al tópico.
En la conferencia (por cierto, mi ponencia un éxito) hicieron derroche de sus cualidades y otros rasgos menos honrosos: verborrea, informalidad, chulería, tendencia al neologismo si este resulta en la duplicación efectiva del largo de la palabra y "puto amismo" por doquier. Algunos siempre se salvan, no obstante. Siguen siendo simpáticos.
Y Buenos Aires como siempre una delicia en primavera. Las jacarandas están exhuberantes y Puerto Madero ha crecido una barbaridad, pero con mucho empaque. Ahora estoy en mi antiguo barrio - Botánico- y se mantiene esplendoroso. También pareciera que se respira menos peronismo, lo cual era una cuestión ya higiénica. Seguiremos reportando”.
 Mi hermano, el intelectual mundano
Mientras yo observo una vida monacal como en una zuaia o morabito del Magreb, a todos los efectos, salvo el alcohol y la oración, mi hermano vive el desenfreno de la sociabilidad desbordada, como si fuera un joven de Vascongadas. Tiene una media novia que es Sra Advocat, un canon no excesivamente estimulante: una esteticista de botellazo  de barrio, es una starlet de Hollywood que escribe novelas. El otro día le tuve que decir, (solo le veo los lunes al enseñante intenso) “qué ¿te deja que le toques una teta? Ni se dignó contestarme, ¿serán las dos?
Se hace el interesante conmigo, porque yo observo el silencio, el aislamiento y habito en una zuaia  en el desierto o en las montañas del Rif. Entre tanto queda  con dos amigos también Srs advocts con los que come una vez al mes y se bebe su medida: 600cl. No le arriendo esa  ganancia. En el instituto tienen  despedidas porque son muchos y otra vez al mes se van a comer y a beber. Me dijo que uno se despide ya  como él hace conmigo “a sus órdenes” (lo debe repetir), tras yo hacerlo siempre con “perdón-gracias”. En su infatuación progresiva me confesó que con esos sintagmas, que los provoco yo, está aportando su impronta al instituto.
Ahora al margen de  los Srs advocats se siente satisfecho y mundano, y se permite tratarme con displicencia, (yo no tendría mundo y él sí) hoy me he visto forzado a decirle,  bueno nos veremos en enero; a qué hora, me contesta. Le he añadido en plan “Achtung, achtung”, sabrás que esta nochevieja como somos muchísimos (vienen de Mijas, Italia y USA)  tu silla peligra. Y como lo estás leyendo ahora, te mando este mensaje: ándate con ojo.  

viernes, noviembre 17, 2017

Mi amigo el Rapsoda me felicita

Al lado nací, ciudad muy considerada ahora
Desde que supimos que le veríamos nos pusimos muy contentos. Los amigos vitalicios son muy pocos. Conocí a su familia y él a la mía, llegó a conocer a mi padre en las únicas navidades que pasaron aquí. Yisas siempre recuerda que se bebieron una botella de güisqui entre los dos. Vivía en Madrid, es toledano, de la provincia. A él le acabábamos de conocer, era amigo de Al y Serena. Había perdido a su pareja y le ofrecimos pasar la navidad con nosotros.
El lunes pasado feliz encuentro en Los Reunidos.  Vino Yisas, estaba en el Puerto con su última novia. Nos conocimos en torno a los cuarenta y ya le he conocido a las siguientes (si no me dejo ninguna) a P, a M, a C, a A y el lunes he conocido a C.. No está nada mal, incluso supera a mi hermano. Estuvimos bastantes.
Yisas se ha ido a vivir a Toledo, se ha jubilado. Me dice, vivo muy cerca de la sinagoga del Tránsito. Ella es profesora de universidad en Galicia. Le cuento mi vida desde febrero de 2016 que se marchó, él la suya.
Tengo encontronazo con ella, que es francesa. Alguien le ha preguntado a quién vota y ha dicho a Podemos Marea, Belén supongo le ha advertido que somos anti. Eso ha bastado. Yo me he fundamentado con todo mi ímpetu de marine en mi familia nacionalista, en mis contactos terroristas y en mi marxismo –leninismo, todo de joven colonizado por la estulticia, la falta de  horizontes personales y enemistad con el mundo: era rebelde porque el mundo me hizo así.
Actué como si hubiera entrado en el salón del Oeste, disparando contra los estantes de las botellas, y las barajas de cartas. Bajé el pistón. Lasai! (tranqui en baskisch). Ella desde su bunker en lo alto del acantilado de las playas de Normandía acertó a decir, que ya sabía que yo era un personaje tipo inaudito. Yisas le debió prevenir sobre mí. También vino el Niño y aproveché la recomposición del adversario para intelectualizarnos.
Luego regresé a ella, con actitud mansa y sacerdotal. En un plis plas le adiviné que era hija de exiliados republicanos. También me dijo que había nacido en Toulouse. Como me puse hablar como si también   fuera un francés, que ignora completamente su idiomática (pero cuyos intelectuales son los que más he leído con diferencia), ella cambió silla con Yisas para situarse  a mi vera.  Le hablé de la asimilacionismo francés con los emigrantes frente al multiculturalismo británico, que era un país de acogida,  de la escuela pública, laica y republicana, de la presencia del Estado francés, de la arquitectura consistente, compacta de los edificios de la administración francesa. Le enumero algunos. Como tengo cierta cultura general, pude poner algunos conocimientos a desfilar por los Champs Elysees (de L´Etoile a la Concordia), como un 14 de julio cualquiera)
-A que podía ser francés- le reto-
-Sí, claro
-A que podría ser hijo de refugiados españoles-
-También claro.
Vienen en febrero de luna de miel entendí, a casa. Yisas también tiene la tarjeta dorada de tren para ir a Galicia los fines de semana.- iré a verle a Toledo. Me encanta viajar solo. 
El Rapsoda me felicita
Mi amigo el Rapsoda, Alejandro Suárez, me llama esta tarde por formar parte de la bibliografía del libro de la UNED que aparece arriba y abajo, para felicitarme. Estoy francamente satisfecho y no tengo la más mínima duda de que muchos, la mayoría, se alegrarán tanto como Raspso y yo, lo que resulta muy aburrido, la verdad. Es necesaria la disparidad, cierto rechazo, incluso un poco de inquina, algo que me está totalmente vedado. Y no sé porqué. 


miércoles, noviembre 15, 2017

Nuevo libro mio en otra bibliografía


No es como que un libro tuyo aparezca en una Universidad o Instituto: Max Planck
u otros similares, pero está muy bien. Satisface. Lo he encontrado porque tenía en google un "lizundia sáhara", por mi nombre no sale. Ahora he puesto "Sáhara lizundia"  y tampoco salía. Así de escurridizo es google.
Creo que es la cuarta bibliografía en la que estoy, una en una obra en inglés (estética vasca).
El mérito de una obra intelectual, crítica, ensayística y científica, afortunadamente no depende de las ventas (cultura del entretenimiento y evasión), sino de las veces que te citan. De la difusión selectiva de tu obra.
Creo que estoy en el "Control de Autoridades" de varios países por eso. 

domingo, noviembre 12, 2017

Chiquito/Wittgenstein

Según mi hermano son parte de las fotos oficiales, hubo un fotógrafo que no paró en su conferencia sobre Wagner (¡sobre quién si no!). Él, el hipster Arturo y su ladino servidor.
Pude perfectamente haber sido un gay porque nunca me identificaba con lo mayoritario, que me repelía. A mi amigo íntimo de cuando tenía 9, 10 años  le divertía leer, el fútbol, el cine. Yo leía cosas vascas que me producían nostalgia a una edad que es muy difícil poder  tenerla, lo que no deja de tener mérito, pero no me entretenía Salgari y otros clásicos, que mi amigo devoraba (se hizo doctor y seguro que todo lo que ha leído ha sido de niño), jugábamos a las canicas-fútbol y mi equipo era la Real Sociedad de San Sebastián en lugar del Athletic. Tenía como más pureza vasca Guipúzcoa. El cine me daba miedo, las películas de romanos y aventuras me parecía auténticas tragedias inhumanas. Me sigue dando. Tengo un concepto amplísimo de miedo, entra casi todo, no así las películas de guerra (la verdad es que la guerra siempre me ha atraído mucho, tengo la frustración muy imaginaria de no haber estado en la de Vietnam, que es la que me correspondía de haber sido californiano,  ya lo he contado), que me encantan si son de americanos. Ayer mismo me dijo XY: a ti que te pasa ¿Qué te daba miedo el cien de niño?
-Correcto.
En mi adolescencia se puso de moda uno que salía por televisión vestido de marinerito y que decía una de esas frases que luego todos repiten, me entraban nauseas, yo jamás las decía. Lo que las masas, multitudes, chusma repetían y reían yo  deploraba. Siempre ha sido así. De rebote el gusto y preferencias populares siempre rechazo, además con razón. Alguna excepción habrá.
Llegó Chiquito de la Calzada y antes que verle a él, oí a sus émulos reírse de sus gracias, remedar voces, imitar gestos, pasos… ¡cómorr…! que repetían, a lo que por  su talento jamás llegarían. Que los más sosos, aburridos, achatados, desleídos, seriados, prosaicos, manufacturados hasta morir, celebrasen aquello, me ponía enfermo. Consecuencia: lo desprecié.
Le fui prestando atención, y  le iba diferenciando de gregarios, banales, rebaño… hasta que lo   entronicé como un  tipo hiper original y absurdo, asaltante del lenguaje, debelador del sentido lingüístico, connotación y denotación, que el chiste fuera la excusa para todo ello -¡pobres cuentachistes de fiestas de empresa!- me asombraba: Chiquito/ Wittgenstein.
A Chiquito le vi dos veces en Málaga, una hace 13 ó 14 años, creo que en su barriada, a bordo de un Mercedes, y la otra también en Malacitania en la terraza de un bar.
A modo de diario, estoy convulso con mi cuarto libro del Sáhara, excitado. Marcha. Iluminaciones, relámpagos, encendidos…
En el artículo de debajo de E del The Washington Institute, aparece grafía árabe, arriba. Como aquí a la derecha en el blog. Qué arabización, sobre lo que estoy escribiendo. Él es especialista internacional en la lucha contra la corrupción. Ahí fue Túnez.
Ha llamado a la hora de comer desde el aeropuerto Dulles de Washington, volvía a Paraguay, escala en Panamá, de allí a Argentina. Hemos tenido una conversación chispeante.  

jueves, noviembre 09, 2017

Libros no recomendables. Uno abyecto

Un libro y autor abyectos, de un trasnochado, dogmático, ignorante, fuera del tiempo y el mundo
Me encontraba ayer en la gran librería de la cota 600, hablando con el gran filósofo/autoridad  de esa Facultad. Iba acarterado y profesoral.
-Al parecer no te has jubilado -le  espeté- señalando la cartera.
- Sí, pero ya sabes: esto nunca se deja-. Pensé para mí. Serás tú, que yo: ya, ya, jo, jo. Pregunto por profesores y por el filósofo vasco. Gran amigo mío,  que me manda postales vascongadas, llama por teléfono si pasa por mi ciudad, pero no quedamos  por si le vuelvo a provocar. Le puedo sacar de quicio. Dice a un amigo de esa librería, el intermediario por el que le mando mensajes,  que estamos en guerra fría, y que se ríe. A colación, los amigos que más me hacen reír son: Gaviño, totalmente top, él, mi hermano y Al.
El filósofo sabio, tipo Sócrates o Kant, me dice que él y mi amigo baskisch llevan un seminario o algo así sobre Heidegger. Sí,-le digo- la conversión del baskisch ha sido reciente ¿no? Pero intensa-. Me lo confirma. Y Heidegger para arriba y Heidegger para abajo. Están ungidos por la gracia de presocráticos y siguientes, ¡qué barbaridad! Mientras hablo y escucho estoy pensando para mí: aunque de joven jamás me plantee estudiar filosofía y letras, no estaba equivocado, porque qué devoción, dios santo. Estos ni ven pornografía.

Este legendario periodista, editor de Die Fackel en la Viena del primer tercio del Sxx, es un autor famoso por satírico, polemista y no casarse con nadie. Me debería gustar, otro intento.Nada  
Resulta que todos (todos son todos) los filósofos algo mayores que yo que conozco, todos fueron extraídos de seminarios o conventos, como la gravilla de las canteras.
Seguimos en la librería, aparece un godopeninsular que conozco. No deja de mirarme. Le digo al filósofo, he de irme. Tengo prisa, quiero llegar antes de la 1 a  casa para poder aparcar en la puerta.
En los estantes de la escalera están los libros del Sáhara, Magreb, África y yo necesito utillaje. Los tengo todos, menos uno sobre la agricultura africana, que dudo en comprar.
El godo peninsular me dice:
-Te iba a preguntar si eras de la librería, pero he pensado, que va, si tú eres abogado.
-Te equivocas. No soy un Sr Advocat, lo fui, se acabó, soy jubilado.
-Pues estás muy joven.
-Tampoco estoy muy joven. Visto como un joven ¿o no lo ves?
La verdad es que toda la ropa que uso está en una silla, al armario ni voy. Solo me pongo sudaderas que las voy alternando. Como llevo zapatillas y mis desplazamientos son mínimos, tampoco uso calcetines. El lunes pasado en Los Reunidos me dijo Belén que la única ropa que uso son dos sudaderas. Tengo más. Pero bajo las que llevan leyenda en el pecho.        


sábado, noviembre 04, 2017

Desde Marruecos, la traducción sigue

Ayer en la dentista entró uno que me debía conocer mucho, para mí, una silueta, ante mi cara de extrañeza, aunque adiviné de qué me podría conocer, me dijo: del sindicato. Mi verdadero enemigo de clase. Seguí mirando twitter en el móvil. Cuando estaba con la dentista pensé, no es propio de que con la educación tan excelente y tan poco aprovechada que recibí, me comporte  así. Al irme, me acerqué y le di la mano. Ya no estoy allí, me disculpé. Ya sé, me contestó. Como me he encontrado alguno más al tanto de mi situación triunfadora y de lo caro que les salió mi despedida y cierre  (ya me gustaría), pensé “qué famoso soy”. Justamente con los que menos querría  ser porque  no existen. Me recordó la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. Me reconocen (saben de mí, yo ni idea de ellos)  quienes yo no reconozco, recuerdo y creo no existen. Si me he quejado de incompatibilidad en otros ámbitos, en éste era máxima, volví a pensar que se hablará de mí entre gente que en su mayoría fueron bastante horror –no voy a entretenerme en explicarlo, estoy para entretenimientos más dignos- y yo en cambio no ya no  hablo de ellos sino que los tengo borrados de la memoria.
Justo aquí recibo llamada de Marruecos, hablo con Driss y Manolo me cuentan que la traducción de mi libro va. Me han hablado de otra posibilidad, pero como es eso solo, queda ahí. Manolo tiene la cualidad de alegrar siempre la vida.
Ayer lo estuve pensando a cuenta de que yo exista y ellos no (los otros). Si fueran otros de más talla o talla mínima supongo que me produciría una mínima satisfacción. Por ejemplo por lo que escribo, mis artículos, que los hago como un orfebre, un alquimista, un maestro en algo muy delicado. No los sé hacer mejor.  Yo siempre recibo opiniones favorables cualificadas, escasas pero cualificadas. Tampoco salgo de casa como para que ilustrados me palmeen la espalda.  Lo que me confirma mi valoración y me da seguridad. A una edad y con formación y conocimiento uno sabe perfectamente lo que hace.

La centrifugación y mareo con el tema catalán  es algo de lo que estoy saliendo. Me fui a la compra cuando la conferencia en Bruselas. Escribí mi columna, evito lo candente, los primeros planos, la opinión sobre lo acontecido y voy a lo subyacente, no me hago ese propósito sino que es lo que me sale. Quizá por lo que detesto la opinión común, los que hablan de todo sin saber de  nada, incapaces de aportar un ángulo distinto, nuevo, una idea personal, un plus de conocimiento, algo que merezca la pena escuchar.
Semiexpulsado del dantesco vórtice catalán he retomado mi cuarto libro del Sáhara. Me pregunta XY, pero tienes algo más que decir. Sí, este es el más novedoso. Todos los libros de los españoles que se han escrito en realidad son un solo libro: el metarrelato. Lo que infunde y cataliza. Wittgenstein me cae muy simpático, los libros, subrayados y no me acuerdo de nada. Creo que se me han quedado algunos conceptos  e ideas, pero no para decir salvo las dos frases archiconocidas, “como decía Wittgenstein”.
Una idea profunda, no había leído a Ishiguro, pero a cuenta de  él. Me confirma  una idea, la literatura  verosímil, de la vida, ha de expresarse en una suerte de realidad literaria ajena  a la realidad del mundo empírico. El valor literario se alcanza en la lejanía de la realidad humana descrita, en definitiva, en un trasmundo aunque emparentado. Por ejemplo, los diálogos siempre son sorprendentes. Nadie habla así, ni piensa así (bueno, el escritor), pero el resultado es óptimo, la vida real no vale mucho. La literatura no deja de ser una rebelión contra la vida.


jueves, noviembre 02, 2017

Mi hermano con sus colegas, y Wittgenstein

Me manda esta foto mi hermano de su última comida con sus compañeros del instituto con una pregunta: ¿Estoy integrado? Algo que le pregunté en su día,  de forma que cuando van de comida, con una frecuencia de cuadrilla vasca, se encarga de mandarme fotos, con la misma frase que se contesta en el mismo acto de proponerla. La semana pasada terminada la conferencia y tras cuchipanda en el Atlántico va y me pregunta, como si fuese yo (que hago ese tipo de preguntas) ¿quiénes hemos estado?
Está contentísimo en el instituto, como nunca le había visto. Me ha explicado muy bien la forma de ser y los valores de los profesores. Me los describió perfectamente, con diferencias enormes y sustantivas con los Srs Advocats. Yo también me puse a escribir en un post de hace tiempo sobre los últimos y me salieron un montón de adjetivos que tenían plena concordancia con sus valores y actitudes. Algo en lo que no había reparado. Dentro se te escapa todo, pero te conviene que sea así. Uno intenta sobrevivir y no obstaculizarse, ponerse trabas sicológicas mayores que las que ya tiene. Mi hermano y yo ahora, los dos   fuera ya,  es cuando cobra la auténtica dimensión y relieve la figura  del Sr. Advocat.
He descubierto –dentro si lo haces te amargas más- la absoluta incompatibilidad psicológica y de forma de ser mía con esa figura. Mi gran recuerdo  y la satisfacción que albergo de mi paso por ella, es el haberme demostrado lo importante que es amoldarte y sobrevivir en la incomodidad, en lo ajeno y refractario a ti. Buscar los resquicios para moverte mejor, con lo que es propiamente tuyo. Todo eso lo hice y me siento orgulloso de haber podido hacerlo. No es esto con lo que se identifica un ex Sr Advocat, ya lo sé. Pero casi ni recuerdo de cuando estaba en la función y menos la figura.  Viene a ser como si no hubiera estado nunca. Mi propio ser  (o mi ser más propio, Heidegger) era algo extraño a la profesión por lo que bajo ese prisma forzosamente es como ahora puedo mirarlo.
Desde fuera se ven mucho mejor las cosas que desde dentro, hay perspectiva, me pasó con el País vasco, lo que te precedía y veías natural, como un sólido orden de las cosas, en absoluto eran como te venían dadas. Siempre he presumido saber de  lo que  me resulta fácil escribir y de lo que no. Después de la intensa adjetivación  que hice de los Srs "A" supe que yo podía escribir un libro sobre esos Srs. Porque nadie como yo, y con un par de habilidades, había estado con ellos. O si fuera otro pertenecido. Pero, no gracias, solo fue un pensamiento voladizo. Incluso asustadizo.
En el próximo Mácaros  tenemos el Tractatus de Wittgenstein. No lo pude leer: muchas fórmulas matemáticas, pero ahora no lo encuentro. Mejor, pero tengo 4 ó 5, dos muy amenos e instructivos porque uno es biográfico con mucha de su filosofía y el otro es sobre él y la Viena de comienzos del SXX, algo excesivamente sublime. Todas las artes, pensamiento y tipos inigualables allí rebullían. Mira por donde, ahora que lo pienso no sale un solo Sr.
Veamos algunas  hechos de  nuestro autor (por cierto: el mundo no está compuesto de objetos, sino de hechos).   Bertrand Russell comentó que se sentía feliz cuando se demostraba que algo no podía saberse. También mostrar algo por lo que no se decía.


domingo, octubre 29, 2017

Cataluña/España en Washington





Esta ha sido la concentración de hoy en Washington. Mal organizada y poca gente, pero aquí está el testimonio.
Acaba de llamar E. A todos nos encanta la política y nadie milita en nada, pero sí nos gustan los análisis y la reflexión.

Le digo a E. "Ahí tú no puedes hablar con nadie de la actualidad que soportamos". Sí puede aunque no sean hispanos (sigo hablando como un puto abertzale).
Me cuenta. Una amiga iraní americana, que estudiaba en Berkeley (donde estuvimos hace unos meses, sorry), pasó de Berkeley a Barcelona. Estuvo con ella el otro día. Que tiene pésimo recuerdo de la inmersión lingüística, el nacionalismo catalán, la mentalidad de la gente.., que se marchó encantada.
En una comida de amigos, se le acercó una amiga inglesa para decirle que Barcelona era muy mediocre.    
Las conclusiones que saco de esto, hablando con E.
1º- Europa vacunada contra esa enfermedad mortal que es el nacionalismo. De Europa no se va nadie. Quizá los más autodestructivos con delirios de autoinmolación irrefrenables y masivos
2º- La burguesía catalana y el pueblo que pastorea, van a vivir su crisis del 98,  de pesimismo, falta de autoestima, conciencia exacta de sus delirios y superioridad como espejismos desinflados. El seny borrado para siempre.
Se han  cargado su propia mitología, han desmontado su imaginario, toda esa urna burguesa de una clase hiper conservadora y autosatisfecha hasta el supremacismo de siempre. A tomar por culo.
3º- el independentismo ha visto que no hay pueblo de Cataluña monolítico, sino ciudadanos y que nunca conseguirán nada  en una sociedad cada vez mas plural, inclusiva, mestiza, abierta. A tomar por culo.
Esto por hoy.
Tanta Cataluña me ha hecho descubrir a la penosa  e infame burguesía catalana, por medio de periodistas, profesores, opinadores.. qué rejo, qué asco, y no lo pueden evitar.  Ahora si van a aprender de humildad. Son unos putos racistas y clasistas. Sin que sirva de precedente, grito: ¡con Paco Frutos!

viernes, octubre 27, 2017

Tenemos nivel: conferencia en el Casino

El pianista Manuel Valencia Segarra, el barítono Eduardo Hernández Roncero y mi hermano, a quienes Wagner y su familia solo les deben agradecimiento, por cómo fueron honrados. Su familia, solo por mi hermano, sobre los que le gusta cuchichear en público. Aunque generalmente para mal: nazis y demás
En la magna actuación, todos nos sentimos elevados a esas grandes salas de Londres o Nueva York, en las que la sensibilidad artística se aguza, de sobresaliente que estuvo
He de hacer mención también a los frescos del salón, la mejor pintura vernácula de Canarias de comienzos del S XX
Aquí, nosotros,  los Hermanos. Aquí nosotros el Pueblo, Constitución de Virginia de 1793  Cuando después de la acampada en El Atlántico terminamos (reabrimos) en Los Reunidos, pregunté: ¿Edson, realmente cómo voy vestido? Él contestó: No sé, pero lejos de tus coordenadas habituales? 
Mi hermano estuvo genial, es un animal escénico como Nuria Espert.
Disertó con arte, diríamos que racialmente de cómo fue su entrega y gozo por la cultura en general, y con el Gen Roncero para el drama escénico. Porque hubo que escuchar a su hermano Eduardo cantar a Wagner, como si lo hiciera en Central Park (como aquel mítico concierto de Simon y Garfunkel),  que en Italia le conocen por el Grillo. No sé como lo pronuncian. Hubo nuevamente filminas y salió el teatro de Bayreuth, que los aliados no bombardearon al tomarlo por una fábrica de cervezas. Creía que iba añadir, ya por mi, a pesar de que entre los pilotos no iba mi hermano (yo). 
Yo como la verdad no tengo mucho que decir de Wagner, y lo poco que puedo decir es una mariconada, lo obliteré. Ya cuento la historia, es el único autor que me hace llorar con un fragmento de Tanhäuser, más aún  que Edelweiss de "Sonrisas y lágrimas". Los jesuitas, el último viernes de mayo, que era el mes de la Virgen (por supuesto de Begoña) metían a todo el colegio en la Iglesia que da a la calle y una orquesta tocaba ese fragmento y lo cantábamos. Sé que empezaba por Estreeella... Lo que indignó a mi hermano cuando se lo conté. Ahora tengo el DC y si me apetece llorar lo pongo
Intelectuales de Mácaros, ¿se puede ser pijo e intelectual, filósofo? pues sí. ¿Pero muy intelectual?, pues sigo diciendo que sí. Más, y también extremadamente hedonista 
siempre me resulta muy grato encontrarme con Arturo, que jefe de los Alumni de la Universidad de Navarra, organiza el acto. Ahora es un auténtico hipster, véase su estética.
Nos gusta conversar a los dos, aunque dicen que lo echamos de Mácaros, cuando sus primeros vagidos. Era el anfitrión en el Casino, qué cenas y copas en el salón noble con tanta sabiduría esparcida, donde ya descubrimos a algún enemigo de clase, que el sector monjil de los makarios encubre. 
Hubo mucha gente, mucho desconocido y honorables socios. Estaba el presidente saliente al que ya saludamos con naturalidad, mi primo y amigo Zamalloa de Tu Santa Cruz. Yo presenté el acto, cité a cuenta de la "autenticidad" del título de la conferencia, a Heidegger, a Herder, a Hanna Arendt y a Habermas (todo por meter a Cataluña a cuenta del nacional socialismo). Mi hermano a Ortega y Gasset. 4-1
Después nos bajamos todos al Atlántico. Estuvo Xili, Belén, Rosita (que es muy operística, de abono, que le gustó mucho) y Fer, ex doctor harris (el hombre que susurra a las conferencias y ellas a él), y  varios makarios más y apareció Manolo (Sr Advocat, aunque de dilatada cultura)
En el Atlántico nos sentamos con los maestros en tres o cuatro mesas, a todo hablar de arte, literatura, política, destilamos tanta cultura que hubieran hecho falta otros tres o cuatro baldes para recogerla.  Todo entreverado de nuestra reconocida simpatía y aliñado de graciosidad. De allí unas pocas unidades fuimos a Los Reunidos.


domingo, octubre 22, 2017

Conferencia de VÍCTOR HERNÁNDEZ RONCERO

CONFERENCIA DE MI HERMANO EL MIÉRCOLES PRÓXIMO, 25-10-2017 A LAS 20:30 EN EL REAL CASINO DE TENERIFE
Él recuerda, a la vista de nuestros incuestionables progresos, nuestros comienzos por cafés-librerías, discotecas y otros tugurios, siempre animados por el  afán de propalación de nuestra palabra, como si tuviera un carácter bíblico o de buena nueva.
El concierto del miércoles que acompañará al parlamento de mi hermano corre a cargo de dos  maestros de lujo. A mi cargo la presentación, que espero no sea ominosa, a lo sumo prosaica.

jueves, octubre 19, 2017

Mi hijo me pedirá la nacionalidad

Despedida de Claudia, vuelve a Milán
Celebrando al prisión de los San Jordis
Me dice XY, he hablado con E y que no te preocupes que te pedirá la nacionalidad. Le ha dicho que yo estaba muy cogido por el golpe de estado catalán. Antes le había comentado a ella que ningún asunto político me había afectado tanto como este viaje al precipicio.
-¿Más que el franquismo, la muerte de Franco, el 23-F, el triunfo de Felipe…?
-Sin duda lo que más. Estoy como secuestrado por el tema, hasta alguna vez he soñado con la puta Cataluña.
Estaba escribiendo sobre el Sáhara y Marruecos y ya tenía el tono y enfoque totalmente cogido, que es como pillar una ola. Al principio creía que si no conseguía más libros no podría con el proyecto (un nuevo libro), hasta que empecé a  escribir y comprobé que sí podía hacer lo que yo sé hacer, que es mostrar lo no mostrado, lo omitido, no atendido, la visión novedosa donde no se ha puesto la mirada. Yo vengo a ser como un zahorí, que sabe encontrar el agua donde nadie podría sospechar que estaba. Mi amiga colombiana Clara me publicó un artículo en una web colombiana, que resultaba otro elemento a incorporar. Como era dar un enfoque distinto y más beligerante descubrí que  con los libros que tengo sería suficiente, solo había que volverlos a leer y descubrir, entrever nuevas cosas. No tengo una mala biblioteca sobre el Magreb y África subsahariana.
Vivo pendiente de las noticias, llega XY y entonces seguimos nutriéndonos  por el cordón umbilical en Cataluña. A mí nunca me ha interesado lo más mínimo Cataluña. Siempre me han parecido presuntuosos, tendentes a la sofisticación, altivos y soberbios con quienes creían podían: los españoles. Tan  afrancesados, en París ni habían oído hablar de ellos, un provincianismo de casino de pueblo.  Hace 10 años estuve en París por última vez y en el Barrio latino en un pasadizo muy antiguo vimos su sede-embajada con una bandera como la que cuelga del Arco de Triunfo, que nadie conoce. Era algo ridículo y grotesco.
Pues tengo completamente aparcado mi libro cuando iba como una moto, celebrando mis hallazgos y puntos de vista. Tampoco atiendo al blog porque no tengo ganas, ahora es casi un esfuerzo, cuando siempre ha sido gozoso. Un blog lúdico debe invitar a escribir, pues ahora no. Lo único en lo que pongo empeño, más que antes es en mis columnas. Intento dar lo mejor de mí y ser eficaz, convincente con mis puntos de vista. Es siempre lo mismo: tratar de influir, abrir lucernarios. Ante la última columna escribió el Niño en twitter que yo elevaba el nivel de la prensa chicharrera. Lo que también me dijeron en el Oliver. Teniendo en cuenta que son opiniones valiosas, pues mira que bien.
El próximo Mákaros tenemos el Tractatus de Wittgenstein, como con él no puedo lo circunvalaré por otros libros que tengo. Brindamos el lunes en Los Reunidos por la prisión de los Jordis, grandísimos fanáticos hijos de puta.   


sábado, octubre 14, 2017

Mi hermano el profesor, del intelectualismo a la militancia hedonista

Aquí el profesor interino (ya está dentro) del instituto, rodeado por algunos compañeros. Me manda esta foto inquiriéndome, porque yo se lo suelo preguntar, si está o no está integrado. Evidentemente lo estás, le respondí. Los amigos de mi hermano, que tiene amigos de verdad, y los que le tratan  suelen aprovechar para aprender o al menos escuchar. Siempre ocurre igual.
Menos   uno, ya finiquitado, que le gustaba mucho meterse con él, como no tenía gracia,  de sumamente  zoquete creía que sí,  y siempre  y de manera muy penosa se reía de las imbecilidades que elaboraba su privilegiada mente. La envidia a mi hermano le hacía ser aún más penoso y muy hostil, -chanzas ridículas constantes-  al pobre alpinista.  
 Ayer me dijo que había vuelto a beber con holgura, y que no iba a poder leer.
-Te vas a alcoholizar- le advierto.
- Sí, lo que no lograste tú, lo van a conseguir los profesores compains.

jueves, octubre 12, 2017

Aquí estamos los miembros del Komando.2 tiempos

Dos tiempos.  
Todos nosotros somos  ex, un ex es alguien que ha dado un paso adelante y al que puede suponérsele una actitud  creativa, imaginativa, dinámica, heurística y seguramente en posesión de un bien escaso: lo humorístico. Supongo que estaba pensando en nosotros, porque si no no se entiende¿Se nace o se hace? Da igual, lo que hay que hacer es demostrarlo. Los desprovistos de todo adarme de humor son legión aunque menos que los aburridos: una plaga bíblica. Mi hermano ya es otro ex, ahora es un profesor de instituto muy feliz, que va de comida en comida con sus compañeros, mañana tiene otra. En la primera comida replicó con otro discurso al director del instituto, que evidentemente causó admiración, todos le aclamaron con unción como a un héroe  griego  laureado de gloria, poseído  de inmortalidad, succionado por bacantes.
- No podía resistirme a hacer reír- me dice. Ya antes me había anunciado sus propósitos. Además siempre lo consigue. Poder hacer reír es el mayor don que se puede tener.
Es un enseñante a tiempo completo que se ha dado de baja en todas las actividades de Sr advocat. ¡Hurra! Aunque era muy conocido del sector ADVO, me hizo una serie de importantes distinciones entre aquellos y los profesores, ya escribí las diferencias que me hizo, por lo que no redundaré.
Tenemos un nuevo makario que vino al Oliver por primera vez el otro día. Es un Sr Advocat pronto  arrepentido, gran conocedor de la filosofía griega y la historia de Roma. 
-Te has traicionado Advocat- le reproché con superioridad.
Ayer me llamó E ya desde Washington, Quería hablar de la situación política, estaba más al tanto  que yo, coincidimos en lo fundamental. Análisis : la alta burguesía catalana se ha hecho el harakiri, van a pasar su 98, como cuando la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, con su falta de autoestima, de confianza, seguridad en sí mismos,  desolación, pesimismo, negatividad...
Me contó que en Hanoi tuvo que pelear mucho con diplomáticos norteamericanos (el novio de la boda es diplomático) ya que comparaban a Cataluña con Kurdistán, llegó a Washiongton y en su propia organización, parecido. Otra lucha.
Le dije como había salido en televisión  las concentraciones de españoles y catalanes en Londres, París y Bruxelles, no así la de Miami. 
-Comentamos Mamá y yo que si llegas a estar en Washington hubieras organizado/participado en  alguna concentración en Dupont Circle.
-Pues he llamado a unos españoles y vamos a formar una mesa y  contactado con la embajada        


domingo, octubre 08, 2017

Mácaros contra historia, narrativa, contextos y cultura, como poco

Se lo dije a XY el sábado o el viernes: ahora mismo no se puede excluir enfrentamientos armados, según la deriva que está abierta, tomen los acontecimientos. Los planes tácticos de la CUP son bastantes siniestros. Hablan como si tuvieran armas, que no tienen. Todo alucinante.
Nadie cuestionará a estas alturas la relación tan íntima entre el nacionalismo y la guerra. Yo no he conocido y eso que conocí   ese lado, nada similar en España. La deriva es la de la exYugoslavia, ni el Ulster ni Euskadi.
Me ha asaltado un pensamiento nada reconfortante. Lo que sería tener hijos pequeños y vivir en Cataluña, absolutamente sometido al Totalitarismo, con masas fanáticas que se ponen a desfilar en cuanto oyen el primer pitido, que se exaltan  hasta el paroxismo con  arengas y que saben que no tienen  límites –el punto cero del éxtasis: de disolución del mortal en la masa que lo acoge para hacerlo partícula- y todo les está permitido, llevar niños que ya odian tanto  como si hubieran violado a sus madres, torturados a sus padres , quemados a sus hermanos, ancianos con niños………
Estas cosas escribía y al final no colgaba. No he escrito porque no tenía ganas con lo de Cataluña, en realidad si escribía pero salía mucho y mis antecedentes políticos. Tampoco quiero que el blog deje de ser de tono literario mundano (es decir de sutilidad filosófica) para cosas serias tengo el periódico, los libros y ahora algo twitter.
Ayer tocaba en Mácaros Richard Rorty el máximo filósofo americano de los últimos 50 años, un tipo muy interesante y el  gran interlocutor de  la filosofía europea.  Gracias a él podemos conocer la filosofía americana en toda su corta  historia, con sus características,  cómo en ella domina la filosofía analítica orientado a la ciencia. También podemos conocer los grandes cimientos culturales de los americanos, la filosofía analítica, básicamente del lenguaje, el pragmatismo recuperado  que viene de Dewey, Emerson, Thoreau, Whitman y William James, el utilitarismo, que nos radiografían el carácter americano, toda  su peculiaridad cultural, sociológica, política y simbólica, fundidas  con las variantes del reformismo religioso, por ejemplo mormones y baptistas del sur. Su defensa del canon cultural occidental como enseñó Harold Bloom con  la pervivencia de Shakespeare,  Cervantes, Goethe…   frente a la posmodernidad defendida por la izquierda americana cultural y académica adscrita  a la posmodernidad basada en la identidad, las variantes culturales y su reconocimiento (gays, mujeres…) igual de válidas todas, ajenas a jerarquías axiológicas.
Nos habla de la validez y función de la re-descripción, la filosofía como conversación permanente con la que,  como los desvelamientos heideggerianos, podríamos acercarnos a una verdad plural y proliferante.
Mácaros se ha convertido en un baluarte  de negación de  la historicidad,  la cultura  y  las ideas políticas, así como de la  descontextualización.
A Mácaros le gusta  la gimnasia racional antes que el entendimiento con margen para la intuición y el sentimiento, centrados en la grandeza de los  conceptos con sus matices, sutilezas pero sin salirse del corsé de su incardinación sistemática. Gustan explorarlos, correlacionarlos y desarrollarlos. Velando siempre por su pureza formal. Como una buena foto fija en blanco y negro.  Les interesan algunos filosofemas en los que entretenerse, porque los han diseccionado e invariablemente encuentran un parentesco con otros. Se hace un discernimiento por parentesco. A remite a B y este a C, a terreno conocido.  Siempre encuentran su tierra prometida en  autores que conocen y a los que son llevados. Tienen la necesidad de traducción y refugio. No hay heurística o taumaturgia posible. Hay corpus, iglesia (no exactamente escolástica), no narración.
Lo que nunca harán  es hacer compendios y síntesis  del autor,  formular una visión particular consistente y autónoma de su obra, conseguir la panorámica histórica y contextual de lo propuesto, sus  líneas de fuerza y las indelebles. Las que tienen como  guía a la intuición, porque siempre se han detenido en el detalle o en el concepto discernido conocido e intercambiable.
 Se acude al trastero epistemológico en busca de una pureza conceptual y deductiva en el tramo donde aparece  la fundamentación de la preposición. Los libros siempre resultan confirmados, tras despedazarlos en puntos de interés para la reflexión en un tono absolutamente académico y gramatical. Las ideas o conceptos se fundamentan por sí mismos y en su propio marco, se retroalimentan. No hay instancias ajenas a ellos. Consiste en dar pareceres, sin salirse del marco epistemológico ni la fundamentación clásica.
Mácaros contra Rorty
 En sus erupciones conceptuales y sistemáticas, jamás utilizan  metáforas,  imágenes o intuiciones, no conciben en el gimnasio académico  narrativa o  literatura, porque están encastillados en los cortes sincrónicos y diccionarios (no desarrollables como Rorty, sino institucionales y oficiales), en el concepto en toda su grandiosa abstracción y funcionalidad  epistemológica.
Tampoco  pueden entender a Rorty porque jamás acuden a la ironía, la parodia  ni menos a cualquier tipo de transgresión a la hora de pensar la cultura actual, nuestro Zeitgeist. Este horizonte de comprensión para ellos no existe cuando diseccionan la corrección de un juicio, de un concepto que pretenden desnudar. Desde el corralito epistemológico no se ve lo de fuera.  No pueden enfrentarse a la filosofía como narrativa o literatura, porque les sacaría de sus paralelas, cuerda  o anillas lógicas.  Ni Foucault, ni Derrida ni Rorty… nada. No debieran salir de Kant y después  de Hegel, de una teodicea escolástica calibrando conceptualidad y cohesión sistemática.Orden cerrado.
Después de cenar llega Ex doctor Harris recién duchado, como si hubiera quedado con Fer para ir de putas.  Les llamé moralistas y prejuiciosos, pero se me olvidó acusarlos de reductos decimonónicos de  honorabilidad conservada en naftalina. Cristianos viejos, hidalgos de Castilla, guardianes del honor  y del buen nombre de cualquier  estúpido reo de abyección. Que no os va a amonestar vuestra madre a la hora de haceros  la raya en el pelo.  

domingo, octubre 01, 2017

Izamos la bandera

Cuando izamos la bandera salía una vecina que dicen  podemita (con  su bagaje biográfico) y se quedó traspuesta. Es un submundo de muy poca riqueza representativa, conceptual, imaginativa y cultural. Perdón,  y psicológica
XY que es muy combativa venía diciendo de comprar  una bandera española. El sábado a las 20 horas vimos la manifestación españolista de Barcelona. Al verles marchar rápido por la calle con banderas españolas y europeas me entraron ganas irreprimibles de estar allí. La rapidez, los gritos sincopados de Es-pa-ña me retrotraían al franquismo.
A mí no me gustan las manifestaciones no por ellas en sí mismas, sino por quienes acuden. El gregarismo, las mayorías, el cobijo en las unanimidades, el buscar la aprobación de los otros y mostrarse (ese es el resumen), siempre me ha parecido odioso. Pensaba no hace mucho en mi suerte: solo hablo con gente con opiniones propias, elaboradas por ellos, ilustradas (que es fundamental) que siempre aparecen no adscritas a algo previo, a prejuicios, opiniones de supuesto prestigio, mediatizadas. Lo bueno de ahora es que ya no tengo que oír nada nadie. Bueno, sí, la televisión. Pero mañana tengo Reunidos y el viernes el Oliver,
Hace unos días, el 27 pasado fue el 42 aniversario de los fusilamientos de dos etarras y tres del FRAP: los últimos de Franco. Estábamos en Mundaka, la historia volvía a atravesarnos con su cuchilla de acero y escalofríos. He vivido mucha historia, nací leyendo el periódico. Esto de Cataluña lo supera a todo, con diferencia.
La posmodernidad es la cultura, los valores que  dominan en un nuevo mundo infantil, inocente, cómodo del que está eliminada todo lo desagradable, cualquier realidad áspera, fea, hostil, conflictiva, incómoda, todo tipo de consecuencias gravosas y difíciles. El hombre posmoderno pretende vivir en un mundo naif, en el que sus intereses y deseos no puedan verse denegados. El nuevo sujeto es el “yo” más primario, el que reclama en lugar de obligaciones, compromisos y responsabilidades, exenciones, satisfacciones inmediatas y bulas.
Coherente y expresivo desde este dominio posmoderno son todas esas propuestas de dar amor, besos, sonrisas, abrazos y afectos a los más infantiles, que más problemas pueden crearnos. Se consigue lo contrario. Es fundamental ver frustradas las demandas para madurar, es eso.
Yo fui antifranquista de verdad, y como sin querer, desprecio a muerte  a farsantes, equidistantes, tibios, emboscados, los desprecio como no saben ellos…. Siempre he sido muy prudente, tengo algunas anécdotas que contar de gente que anda por ahí o anduvo.
XY compró el sábado a la noche una segunda bandera que  puso en su coche ocupando todo el interior del parabrisas.
E ha llamado esta mañana desde Saigón, donde espera a S (van a una boda en Hanoi) acababa de llegar de Myanmar Birmania, donde ha estado 15 días, muy alarmado con la sedición de los catalanes. Hemos hablado casi una hora.
Alguien se preguntará por qué existió el mito, la religión, el nazismo, la guerra, el comunismo, el nacionalismo… Los ricos, los beneficiarios de la plétora del bienestar, el consumismo, el hedonismo, la libertad máxima, el respeto a todos sus derechos pueden llegar a distanciarse tanto de la felicidad que se supone disfrutan y demandar ilusiones que en dos días se truncarían por ficticias.  No tiene que ver con la política más con el malestar en la cultura de Freud.