sábado, julio 31, 2021

Entrañables y emotivísimas imágenes familiares. E himno


Mi nuera y mi nieto, este fin de semana en Rhode Island (no paran), en la casa de John, y ya  se aprestan para venir también por  aquí
Nunca lo habría imaginado pero me hace muy feliz que mi nieto sea norteamericano, viva allí y allí estudie y se forme (solo balbucea español centroamericano), y se libre de España, para mi dos mundos muy diferentes. Como lo era para Fer, siempre comentábamos las diferencias en todos los órdenes
Hoy es el día de San Ignacio de Loyola, que mi madre celebraba mucho, víspera de su cumpleaños,  patrón de Vizcaya y Guipúzcoa
 y que se cantaba en misa, de veraneo en Mundaka. Es un himno muy tolerable comparativamente, yo que me mentalizo -iré por cortas estadías por allí- oyendo música étnica, y que no solo me resulta  igual o muy similar, sino a la vez muy aburrida. Con su paisanaje... además.
Las frías aguas del Atlántico norte salvo que me precisen
la superioridad de izquierda (y europea) progresista sobre EEUU, no solo era acomplejada y aristocráticamente rancia y con roña, sino también indocumentada y estúpida, basta ver  las patuleas analfabetas y marginales de progreso que nos gobiernan, que injustamente no son reclamadas  por sus universidades, tampoco en el mundo creativo artístico cultural  y mucho menos de pensamiento, que parece estar todo allí.
Yo que me hice los ejercicios espirituales de San Ignacio en Portugalete justo enfrente, ría y Puente Colgante por medio,  de nuestro domicilio de Las Arenas, rebotado de ellos y a pesar de todo admirador, decir;
que nadie encarna  mejor el arquetipo de vasco que San Ignacio de Loyola: fanático y mal abrasado de virtud, como Robespierre y Sant Just. Eso sí, pacífico. Me acoto: me producen nauseas el papa Francisco.

jueves, julio 29, 2021

Esta tarde un libro de un vasco transterrado (como yo) ¿Y dónde los poetas?

Evidentemente no era este (el de más bajo) el libro. Bajo ningún concepto sabiendo algo del autor me lo pensaba leer, uno suyo, pues me lo he leído esta tarde. Si lee esto que tenga en cuenta ese mérito suyo, aunque también mío.
Igual que cuando era un señor advocat, jamás leía jurisprudencia de más, por curiosidad, información gusto, vocación, tampoco acostumbro a leer ni una línea de más en literatura.
Si algún amigo hace literatura de géneros, y por  muy grande sea mi pesar, no lo  leo, eso sí, lo curioseo. Seré sucinto no me vaya a leer el autor y se sienta agraviado.
Es también de mi pueblo, Bilbao, vivió cerca, mismo colegio, creo que los dos alternamos  con otros, misma generación, procedencia nacionalista. 
Lo mejor que tiene es que es bastante particular y fantasioso. En lo que se asienta su biografía de anclaje político (para variar)  es falso, los hechos son falsos y las ideas muy peregrinas. Conocí muy bien el país (y encima vuelvo de intermitente ahora), y puedo argumentarlo objetivamente.
La mayoría de los "concienciados"  de mi época de Franco, se han creado una imagen muy  épica y mítica de sí mismos.
Y yo les pregunto: ¿Y dónde están los poetas de ahora?  Iconoclastas, viciosos, lacanianos, herejes, renegados, desertores... 

 

miércoles, julio 28, 2021

El Día: La cruz de los Caídos y los Budas de Bamiyan

José María LizundiaEl ministro de la Presidencia, Bolaños, en comparecencia para dar cuenta de la nueva ley de la Memoria Democrática, deja la pervivencia de la cruz de los Caídos abierta a decisión, por lo que no cabe excluir ninguna; la más benigna, y lo adelanta, sería que sirviera de condena del nacional catolicismo, de símbolo ominoso, de escarnio, de ofensa gubernamental a los católicos, remedando a nazis y comunistas al identificar a los enemigos inicuos e incompatibles, de los que hay que extirpar todo rastro. Tan solo especular con el futuro de la mayor cruz del mundo significa que realmente merecería ser volada, pero que cabe indultarla, expresado y concluso su expediente de ominosidad con una «resignificación». Solo unos botarates analfabetos pueden «resignificar» un símbolo universal milenario, ¡cuánta ignorancia de mitología, simbolismo, hermenéutica, historia de las religiones, historia del mundo, antropología, filosofía! No entienden estos guerracivilistas la idea de historia y civilización cosida a símbolos de protección y esperanza de la raza humana. Lo único que respetan estos cerriles talibanes de la cultura, es la genealogía, la suya propia. No en vano la izquierda española ha sido la mayor perseguidora de la religión católica del siglo XX, sus crímenes están datadas al detalle –y jamás los podrán borrar–; constan los retablos, sagrarios y tallas destruidas; documentadas las iglesias, conventos incendiados; contabilizados los sacerdotes, monjas, novicios, creyentes asesinados, las violaciones de novicias que como escribió Almudena Grandes literalmente, se excitaban sexualmente con los sudorosos milicianos. Pero no terminaron con la religión. Lo tenían pendiente también.

Todo este evidente y palmario guerracivilismo, esa tortuosa desviación psíquica de considerar a la mitad de los connacionales enemigos que hay que vencer (aun muertos) y sacarlos del espacio público. Inflamar el odio y la exclusión, con voluntad de encono creciente, construir y perfeccionar el mal absoluto, modelar el pensamiento, eso es todo. Franquistas de nuevo cuño: también os resistiremos.

Coincidiendo en tiempo con el español, en 1935, se forma el Frente Popular en Francia con Léon Blum y la SFIO, son de izquierda, incluso hay comunistas, sí, pero no asesinan ni violan, no tienen chekas ni patrullas móviles, no persiguen creencias religiosas, clases sociales, ideas políticas. Ni amenazan ni advierten sus dirigentes con superar la Constitución democrática. Lo que pasó en España solo pasó en España, ni todas las izquierdas occidentales fueron como la española. Deberían ocuparse de pedir perdón y asumir sus responsabilidades.

Desde el odio más frío e impersonal, con cara descompuesta hablan del odio del otro, de un odio no creíble, imputado y deseado en sus enemigos, es su propio odio el que proyectan.

martes, julio 27, 2021

Estas eran mis piernas (recias, musculadas, viriles) en Las Vegas

Las fotos son todas de Las Vegas de hace 4 años, con Fer antes de que nos dejara amputados hace un año.
Voy para más de cuatro meses desde que me operaron, y estoy perfectamente con la pierna almidonada, engarzada, anudada como una corbata. No veo que avance nada, la otra rodilla la tengo fatal. Todo lo que me decían médicos y enfermeras en todas las ocasiones que ido a la Residencia y a rehabilitación eran muy favorables y prometedoras. Nada, historial clínico; realidad: pata de palo, y casi las dos.
No creo que para los viajes a Cabopino /Marbella y Las Arenas/Getxo vaya a estar mejor. Un clavo ya me sale de la rodilla, a finales de septiembre tengo médico que me dirá cuando me vuelven a operar (que horror la vida hospitalaria) para quitarme herrajes y metalurgias.
Mi hermano viendo esta foto (no pretendo pasar por excesivamente gay, pero ahí mis piernas, eso decía Fer, que lo era bastante), decía , que dijo mi hermano si dormíamos las parejas en la misma habitación, pues no, supongo que sería la nuestra, más que por otra cosa, por las cervezas. Si fueran porros, marihuana sería la de ellos, por Fer, tan drogadicto que fue. Y demás vicios, aun peores.
Dijo el príncipe Octaviansky a modo de epitafio cuando supo de su fallecimiento, que recordaba todas las conversaciones con Fer siempre lúdicas.

domingo, julio 25, 2021

¿Irlandeses, kazajos, islandeses, tártaros, bretones o vascos?

 Me encuentro, próximo a apersonarme en el País Vasco, como explicó  Fichte, de esta manera: el YO expulsa o segrega  de si  (distingue) el NO YO que es la naturaleza, que queda fuera, proceso en el que redime esa escisión  la AUTOCONCIENCIA que incorpora la naturaleza como propia.
Bueno así estaré yo, más o menos. Ser de Bilbao me hubiera librado de este proceso, sino fuera por familia nacionalista, veraneo en Mundaka, próximo a Bermeo (de donde es este grupo), también  en la costa, y plena identificación  mía con lo más puro, abertzale y esencialista vasco. Con lo que vemos, con estos tipos populares.
De pertenecer y estar en contacto con este ambiente como elegido, con mi venida a Canarias y mi evolución política lo erigí en mi NO YO, lo expulsé de mi. Para negarlo frontalmente, me había vuelto un cosmopolita contrario a los nacionalismos, enemigo del etnicismo.
Ahora debería ocurrir que no quedara más remedio que la AUTOCONCIENCIA y la integración, pero no será así, mantendré la dualidad de lo que fui y después devine, estaré fuera, distante, ajeno a mi mundo que fue: Eso sí, con plena conciencia de sentirlo.

sábado, julio 24, 2021

De Cabopino-Marbella a Las Arenas-Getxo con muleta

Este es el planning vacacional de un ocioso de larga data. El 14 de agosto nos llegan hijos y nieto de Washington. Y el 23 nos vamos los 5 a Cabopino-Marbella. Mi nuera ha comprado adosado allí en una urbanización bajo los pinos, de donde se ve el mar y tiene piscina. A mi estos planning no me gustan nada como los resorts (pero aquí es la familia y encantado con ellos, claro), prefiero las mezclas, lo urbano y la tensión. Espero que sean la mayoría extranjeros y no españoles. Además estoy con muleta y mis progresos constantes en todas las visitas médicas y en rehabilitación, están detenidos, ni para bien ni para mal: igual. En Marbella centro hay terrazas, feria del libro en el parque y puedes ver gente y tomar cervezas. En la urba no habrá nada. No me gusta la playa ni los playistas, yo fui de ría y bote de remos, nadar y remar, y no estar quieto. Puedo conducir perfectamente pero tengo poca fe en mi autonomía de vuelo pedestre caminando y las escaleras son obstáculos para mi. 
                                                 

Pues sí, ahí, el segundo domicilio, de momento ha sido domicilio de corta y accidentada estancia. No me puede pasar nada en Bilbao porque me volverían a llevar al Hospital de Basurto. En cambio en Getxo somos del hospital de Urduliz.  XY regresa a Tenerife el 31, trabaja; hijos y nieto el 5 a Washington, y el gran ocioso pensaba irse el 4 a Bilbao. En tren de mar a mar, toda la Península, pero no se yo si estoy, con mi pata palo, para desplazamientos de este tipo, por lo que me temo que iré en avión, Málaga- Bilbao .

viernes, julio 23, 2021

El desenfoque que produce Paul Bowles en la visión españolizante de la literatura de Tánger

Llama la atención que Paul Bowles sea una figura orillada por los promotores del Tánger literario español, cuando debe ser  en justicia considerado el axis mundi del Tánger artístico internacional, quien confiere a la ciudad su fama literaria, quien arrastra allí a escritores icónicos estadounidenses y un sarpullido de otras nacionalidades.
Y quien como nos cuenta  María St Just hizo decir a Tennessee Williams: “Paul ha sido siempre mucho más interesante que los lugares donde vive”. ¡Quién nos lo iba a decir!

De entrada el lugar de peregrinaje literario a Tánger, durante décadas, su único lugar de destino es la casa de Bowles, que no tiene teléfono y donde sus seguidores directamente se personan, como es el Inmueble Itesa. Ciudad donde queda cultura material, rastro literario de esa época, que es en la Legación americana con las pertenencias de Bowles, lo que no deja de ser significativo. Es el único lugar de culto literario, cosmopolita y marroquí, que Bowles fundió solo. Lo español es más difícil divisar. Su chofer, sus empleadas, sus amigos, escritores, artistas, protegidos son marroquíes, más los amigos norteamericanos o de otras nacionalidades que van a verle. Tras la versión cinematográfica de El cielo protector de Bertolucci las visitas se intensifican.  La música, la literatura oral y escrita, el arte que le interesa es marroquí. En ese selecto club social y vital lo que no hay es un solo español. Aunque habla español, que lo habla con Chukri y Mrabet, no lo hace con españoles, simplemente porque no los trata, con la excepción espaciosa de Emilio Sanz de Soto. Tampoco está detrás de la cultura española, como lo está de la marroquí.  Luego no ahonda en ella. Bowles lo quieran o no, no está  al alcance de españoles.

Paul Bowles  es el gran reclamo literario de Tánger, ciudad que a efectos literarios no es nada española. Ningún español ha atraído a ningún extranjero, no ha existido un Tánger internacional español, Goytisolo tiene de Tánger lo que tiene, básicamente un libro. Laforet y Ángel Vázquez son de culto doméstico, de familia y pandilla, por eso las guirnaldas y cintas de la jaquetía y de antifranquismo de garrafón bastan. Cuando el profesor y exministro tangerino israelí, Shlomo Ben Ami decía que en su casa en Tánger su familia hablaba  español estándar, no la jaquetía.  Todo ello es algo inconexo con el cosmopolitismo. El cosmopolitismo español en Tánger -ya escribimos en  Tánger y Melilla confrontadas: otros sesgos simbólicos y literarios- es un cosmopolitismo pasivo, (sin cosmopolitas, son tangerinos melancólicos nomás desembarcados) por deducción y ambiente.

Por el tipo de literatura y canon de novela deberían estar los españoles más próximos a Bowles que a Chukri, Bowles narra historias de Tánger o Fez, que cumplirían  las expectativas narrativas, estéticas, ideológicas, históricas, mitológicas     que demandan los españoles de la ciudad internacional del Estrecho, y  no con Chukri, cuya vida, estilo, cultura, mentalidad, intereses no tienen absolutamente nada que ver con esos españoles, tras quien corren para fotografiarse con él. Bowles no les sirve, representa sus contravalores y una realidad viva, operativa, encarnada de cosmopolitismo e interrelaciones, que para desgracia de estos españoles apenas literaria, nadie escribe nada sobre Tánger salvo Burrouhgs, que lo hace allí pero eludiéndola. Como dice Anne Cumming: en el verano psicodélico de 1961, la generación beat de escritores invadió Tánger. Jane se escondió por miedo a que arruinaran  su retiro privado. Pero todo el mundo terminó aburriéndose (¡quién nos volvería a decir!) y se fueron (de donde otros no han hecho más que llegar y llegar detrás de los que pronto se fueron aburridos, algunas décadas antes). Choca el aserto de Cumming con el afán de investir y barnizar la ciudad  de literatura al máximo, que tendría como banderín de enganche precisamente a la generación beat (desertora).


 Chukri, vicios cristianos, sociología católica española;  Bowles recato y sobriedad protestante

Chukri es el afín, es de los suyos, de los españoles que grapan su literatura, aprovechando las demás (los únicos que lo hacen), a Tánger, y es hispanófono que habla habitualmente el español porque lo ha mamado en los extrarradios de Tánger y Tetuán  con andaluces y gitanos que abundan, por tanto no que lo sabe pero no tiene con quien hablarlo que sería el caso de Bowles. Pero sobre todo Chukri, es un adelantado en vicios cristianos -este asunto o mundo de vida, no tiene nada que ver con el islam y su actitud y posible criterio normativo que merezcan sus transgresiones-, sino más bien  con los católicos españoles por clara contaminación colonial: alcohol y prostitución, la vida y relaciones  de bares, con hombres y mujeres de bares, a modo de fraternidad -quizá signo distintivo-, es donde nada como pez en el agua, es un rifeño del protectorado, en caída prolongada.

 Paul Bowles bebe lo justo, solo cuando toca, y lleva su sexualidad muy oculta, y menos alardea de ello. Es lo que hace alguien imbuido de la ética protestante, tan distante del catolicismo. Burroughs tuvo a Frank, Yacoubi  un alemán y un escándalo, de Bowles no se sabe nada, no es como Jane (judía), ni como Chukri (in)moralmente españolizado, suscrito a vicios, más que pecados -nadie más laxo que los católicos para los pecados, para eso tienen el sacramento de la confesión que todo lo borra-, de honda raigambre hispana. La españolidad no tenía por qué remarcarse con obras literarias, sino en los mundos de la vida, y la forma compartida o inspirada de descarriarse, en lo atingente a la vida más personal, cuando se ha optado por marcos de existencia, que nunca son neutros ni asépticos, sino cálidos y acogedores..

jueves, julio 22, 2021

Chukri, vicios cristianos, sociología católica española; Bowles, recato y sobriedad protestante

 
Este es un apunte de una entrada   o artículo en elaboración: El desenfoque que produce Paul Bowles en la visión españolizante de la literatura de Tánger.

Chukri es el afín, es de los suyos, de los españoles que grapan su propia literatura, aprovechando las demás (los únicos que lo hacen), a Tánger, y es un hispanófono que habla habitualmente el español, porque lo ha mamado en los extrarradios de Tánger y Tetuán  con andaluces y gitanos que abundan, por tanto no que lo sabe pero no tiene con quien hablarlo, que sería el caso de Bowles. Pero sobre todo, Chukri, es un adelantado en vicios cristianos -este asunto o mundo de vida, no tiene nada que ver con el islam, como su actitud y posible criterio normativo que merezcan sus transgresiones-, sino más bien  con los católicos españoles por clara contaminación colonial: alcohol y prostitución, la vida y relaciones  de bares con hombres y mujeres de tabernas y garitos del sexo, a modo de fraternidad -quizá signo distintivo, incluso de clase, que lo dice-, es donde nada como pez en el agua, es un rifeño del protectorado en caída prolongada.

 Paul Bowles bebe lo justo, solo cuando toca, y lleva su sexualidad muy oculta, y menos alardea de ello. Conoce el mundo de las relaciones convencionales y sus respetos, incluido en el vestir. Es lo que hace alguien imbuido de la ética protestante, tan distante del catolicismo. Burroughs tuvo a Frank, Yacoubi  un alemán y un escándalo, de Bowles no se sabe nada, no es como Jane (judía), ni como Chukri (in)moralmente españolizado, suscrito a vicios, más que pecados -nadie más laxo que los católicos para los pecados, para eso tienen el sacramento de la confesión que todo lo borra-, de honda raigambre hispana. La españolidad no tenía por qué remarcarse con obras literarias, sino en los mundos de la vida, y la forma compartida o inspirada de descarriarse, en lo atingente a la vida más personal, cuando se ha optado por marcos de existencia que,  marginales y censurados, nunca se viven neutros e inexorables, sino cálidos y acogedores.

miércoles, julio 21, 2021

El Rapsoda y el vate (bate de beisbol: yo); el Rapsoda, un aedo


El Rapsoda, mi mano derecha, brazo armado, secretario general, distribuidor en la isla. Un gran  poeta con el que me salió un prólogo feliz, que no desentonaba.
Hace poco, nuestra luna canaria. Hoy, el mayor número de entradas en mi blog, de siempre y además por artículo de periódico, encima poco progre (que alguno ha excitado).
 
Mi rodilla tiroteada es la derecha, parecen  piernas deportivas (de un inválido) a simple vista, porque están algo coloreadas. Pero  es una rodilla ferretería, clavos, alambres, tornillería...

martes, julio 20, 2021

El periódico resalta un par de frases "estratégicas" de mi columna

Se ve que ha salido con fuerza, por los acotamientos del periódico y  las entradas en el blog, poco habituales

 

El Día: Cuba, la suma cero de fracasos y mentiras

José María LizundiaCuba tuvo serios motivos para preocuparse a raíz de la Caída del Muro de Berlín, 1989, la Perestroika y el devenir final de la URSS camino de la extinción. La URSS compraba sin límite azúcar a Cuba a precio de oro, era la forma de subsidiarla y mantener su cabeza de puente en Hispanoamérica. La economía cubana antes de la Revolución de 1959, tanto en producto interior bruto, renta per cápita como sanidad despuntaba con holgura en el subcontinente latinoamericano. La izquierda siempre ha hecho ver que los pretendidos logros cubanos arrancaban de situaciones similares a las de Haití o Guatemala, cuando en 1959 podía equiparase con Italia -la guerra mundial todavía no lejana-, y por encima de España. Se trata de un sólido antecedente de la indiscutible prosperidad de la comunidad cubana en Florida, que otras no alcanzan. El régimen comunista arrasó con la economía cubana, y como diría Antonio Escohotado, el mercado libre fue sustituido por el economato y las cartillas de racionamiento. La combinación perfecta: totalitarismo feroz y sangrante miseria, el pleno goce de los siervos más resentidos.

La supuesta racionalidad hiper simplista de la planificación comunista hizo que se impusiera el monocultivo del azúcar que antes, en una economía diversificada y competitiva, no había existido.

Pero ahora era el seguro para seguir mantenidos por la URSS. En 1970 se fijó el reto más ambicioso de cuantos concibió el comunismo caribeño: “la zafra de los 10 millones”, para lo cual hubieron de erradicar otros cultivos para obtener más tierras, logrando duplicar desastres: el ecológico y económico de pequeñas producciones casi desaparecidas. Sin alcanzar en absoluto el objetivo.

Esa misma década viendo que la escasez estaba controlada gracias a la URSS, Castro hizo un máximo esfuerzo como potencia belicista lejos de sus fronteras, libró guerras -solidarias- en Angola, Mozambique y otro países, que, como ha consignado la Historia, solo sirvió para causar muertes, desolación y ruinas, a escala paradójica/patológica: la escasez caribeña teñía de rojo-sangre la miseria africana. Todo ello, con el desplazamiento transoceánico de tropas cuando la invasión imperialista durante décadas y décadas se anunciaba inminente, por el aparato propagandístico del castrismo. La perenne distracción y movilización de masas siempre sumisas, infantiles, banderita en mano por el malecón.

Ya que hay mucha inversión turística europea, canadiense - hoteles y turismo que preguntaban: ¿Y del embargo?-, la década siguiente se promueve la industria del sexo, a cargo de las jineteras que contribuyen a la captación de divisas. ¡Patria o muerte! con magnífica facturación sexual. Una Tailandia previa del sexo para europeos, y remesas de divisas de Miami. ¿Tanta épica?: ¡un cuento!

lunes, julio 19, 2021

Mi nieto rodeado por Mark Rothko

Ha de ser la Philips Collection o la National Gallery of Arts, ambas de Washington, pensé. La Philips es mi museo preferido, entre Dupont Circle y Georgetown, la zona más animada, refinada, librerías con grabados, restaurantes, gays (nada de Chueca style) de la ciudad, pero donde está mi nieto es en la National Gallery, los Rothko  en la Philips están en una sala pequeña, como recuerdo estaban en la vieja Tate Gallery 
Un domingo por  la tarde en Washington.


domingo, julio 18, 2021

La sentencia que gané en el Tribunal Supremo, era de largo recorrido













Fecha de Resolución

11 de Diciembre de 2007
EmisorTribunal Supremo - Sala Cuarta, de lo Social

SENTENCIA

En la Villa de Madrid, a once de Diciembre de dos mil siete. 

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FALLAMOS

Estimamos el recurso Casación para la Unificación de Doctrina, interpuesto por el Letrado Don José María Lizundia Zamalloa, en nombre y representación de DOÑA Celestina, contra la sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de fecha 29 de septiembre de 2006, recurso núm. 557/06, en suplicación contra la del Juzgado de lo Social núm. 3 de Santa Cruz de Tenerife, de fecha 6 de abril de 2006, autos núm. 851/05, seguidos por la ahora recurrente contra ANROBER ROMA, S.L., sobre Despido;

Resulta que -como he destacado en rojo arriba- mi sentencia ha sido citada como fundamento jurídico, en 86 sentencias, me la he encontrado hoy buscando mi último libro. Ya escribí hace poco ante otra sentencia en contra del Tribunal Supremo, que lo que cuenta en él es ganar -no, no perder: que el adversario lo haga insuficiente.

Para un exabogado radicalmente laico en materia corporativa, no deja de ser como un premio esta incidencia en la jurisprudencia española, en el lugar donde menos quise/pensé tenerlos. 

El arquetipo del Sr. Advocat no se ajusta en nada a mi piel, en realidad de arquetipos ando fatal, cualesquiera que sean, también ocurre que quitando las relaciones  y afectos personales, siempre me he sentido intruso en todo, lo cuento en mi último libro  sobre mi retorno intermitente a Bilbao, incluyendo, cómo no, el ser sr. advocat, Pero advierto que el ser más dado a la disidencia, la crítica e impugnación, la fe individualista y el rechazo de todo gregarismo, el tono underground, el gesto bohemio y muecas antisistema, el sarcasmo, pudieran ser considerados como  partes de otro arquetipo. Si así fuera, habría de ser   mucho más divertido,  desprejuiciado, celebrativo y de más contornos y vida, y con margen para alguna sorpresa. Y esto lo es todo.

viernes, julio 16, 2021

Tánger, un no lugar literario paradigmático

Randa Jebrouni distingue entre ciudades de literatura y literatura de ciudades, un indudable esfuerzo por clarificar papeles y aminorar tópicos y estereotipos. También habla de no lugar (mosaico, escenario…), un giro de tuerca más  en la forma de pensarla; o como dirían los filósofos: tematizar Tánger, la ciudad. No es nada sencillo el vínculo de Tánger con la literatura, dado el paradigma que ha logrado imponerse, obra exclusiva de españoles. Si Tánger se limitase a ser lugar de Mohamed Chukri, Tahar Ben Jelloun, Charhadi, Mohamed Mrabet y el extranjero Paul Bowles, con la presencia del tangerino español Ángel Vázquez, no serían estos escritores suficientes, siendo los más valiosos de todos, para alzar como mito o leyenda la ciudad. Estos escritores nativos de la zona, aun siendo los de mayor relevancia (traducidos) no hubieran dado  el relieve desmesurado que se atribuye a Tánger, fruto de los españoles inventores  del Tánger literario, circunscrita por lo demás, a cuando ciudad internacional (recreada). Tánger es una marca muy patrimonializada, cerrada y exclusiva. Si de verdad fuera una ciudad literaria estaría abierta, no necesitaría promoción, sería lugar de atracción, experiencia y paso, sin una sola codificación o etiquetado para turismo literario exclusivamente español y celebraciones  conexas. A ese Tánger le sobra significante (e intención), pero no le encuentran significado objetivo.
Tánger podría definirse perfectamente por todo lo que no es literariamente. Si a Tánger se le mitifica tanto, habremos de compararla con las ciudades literarias con aura  y reverbero  mítico y no, como hacen, a modo péndulo, con la España franquista, para que así resulte Everest libertario/literario y cool.

Las capitales literarias lo son durante el tiempo de plenitud y apogeo, temporalmente limitado, -no como Tánger que la quieren plana, eterna y constantemente “auto- engendrándola”-, verdaderos centros de nacimiento y efervescencia de movimientos artísticos o literarios, de confluencia e hibridación de tendencias, de su ruptura, superación y extinción, y encuentro o profundización de destinos estéticos. Las ciudades como sedes de registros artísticos, al ser organismos vivos, transitan. Y antes de desaparecer su simbolismo, declinan. 

Pensemos solamente en el París de la primera mitad del siglo XX con el Bateau- lavoir de Montmartre, con posimpresionistas, fauvistas,  cubistas, con Cocteau, Apollinaire, el posterior desplazamiento de arte, literatura y pensamiento a Montparnasse con Picasso, André Breton y su tropa surrealista, luego al Barrio Latino con el existencialismo. Como Zurich acoge a Tristan Tzara y los dadaístas. Son redes y procesos culturales que se van desplazando y mudando por el camino, y hay grupos de conjurados ciertos con las distintas expresiones, que pretenden consolidar su estilo, el quiasma de idiolecto y sociolecto, y depurarlo.  Ahora se citan en París Modigliani, Picasso, Miró, Brancusi.    

Ese ambiente hace que se desplieguen por la ciudad en la primera guerra mundial los norteamericanos de la “Generación perdida”: Hemingway, Scott Fitzgerald, Dos Pasos y un atrabiliario Ezra Pound.  Además de -haciendo una insólita escritura cubista- Gertrude Stein. Incluso ella ha logrado su estilo y experimentación en París, sin dejar nada para Tánger.

Se han forjado escuelas, corrientes, estilos, movimientos, focos culturales, vanguardias empeñadas en la superación y aniquilación de las anteriores, una antropofagia artística. Nada de esto ocurre con el Tánger internacional, de lo que está por completo ausente.

¿Dónde y cómo podríamos meter a Tánger, ya que estamos en el selecto grupo de ciudades literarias mitificadas, pero operativas? Es imposible hacerlo.

Hagamos recuento, podemos ir a Alemania o Austria con su inabarcable apogeo habsbúrgico. En Alemania está Munich con Der Blaue Reiter, con el cabaret de los escritores y hermanos Klaus y Erika Mann; en Dessau, la Bauhaus; en Berlín la Nueva objetividad; el expresionismo  de Die Brücke en Dresde; el inglés Christopher Isherwood escribirá, participando del halo que emana, en Berlín el libro que inspira Cabaret. Allí llegan Kandinsky, Marc Chagall, Kokoschka, camino París o Viena. 

Finalizando la II Guerra Mundial, embarcan en Nueva York  de regreso a Europa  los exiliados André Breton y cofrades,  y al poco es cuando asistimos al estallido del expresionismo abstracto norteamericano,  y justo y sin salir de Nueva York encontramos  la “Generación Beat”, que viajan a San Francisco porque Ferlinghetti les suele  convocar en su librería y en Sierra Nevada de California, el arte povera en Roma, pop art británico en Londres, como el grupo de Bloomsbury, y podíamos seguir.

El lugar de la Generación Beat en absoluto es Tánger, sino Nueva York y San Francisco, los trenes que van de costa a costa con viajes interrumpidos o Méjico.  La Generación Beat, junto a otros escritores norteamericanos coetáneos acuden a Tánger de visita, despojados de toda voluntad  artística (Kunstwollen) y cualquier plan literario, y aprovechar la droga y el sexo (la consecuente banalización de Tánger, que tanto deslumbra a los españoles, impregnados, con inaudita retrospectiva, de la grisura franquista ¡aún!), pero más a Méjico, nadie escribe un poema ni una línea de allí -Allen Ginsberg, después y lejos, nombrará 4 veces “Tánger” en El Aullido-, solo Williams Burroughs se queda en Tánger para no escribir de Tánger.

No se da ningún movimiento similar, nadie es convocado  y a nadie se le espera en Tánger, nadie va a Tánger a participar de experiencias  colectivas, a aprender, colaborar, conocer, contactar, imbuirse de técnicas o estéticas determinadas, nadie piensa en Tánger como lugar de creación e irradiación de movimientos artísticos, corrientes literarias, tentativas estéticas, intenso faro cultural (que no es coincidir muchos artistas en una discoteca), ninguno cree que se esté perdiendo algo decisivo no estando allí. Tánger a estos efectos es un solar yermo, que no lo es para los nativos, y eso se nota,   sino todo lo contrario porque han captado su sustancia que de manera natural brota, no impostada. En  Tánger son los marroquíes, los que nunca han pretendido nada ajeno a su creatividad, sin localizaciones publicitarias, con el verdadero espíritu contemporáneo y actual de individualidad. No pueden sentir la más mínima necesidad de “comprometerse con Tánger”, porque sería absurdo. Uno se compromete con Su literatura, no con un producto. Menos hace urdir  historias que continuar, sobre la ciudad internacional,  a impulso realmente de ilusiones, idealizaciones, ensoñaciones de un Tánger-disney,  del que nunca han logrado capturar su sentido y ser, porque carece de  alma literaria, ni la va tener. El alma es lo contrario a  la arquitectura, lo incompatible con su construcción. Ni lo convalidado por el entretenimiento.

La ciudad del Estrecho se ha vuelto escenario, maqueta, escenografía, estudios, plano, mapa, parque de aventuras, anfiteatro de representaciones melancólicas, souvenir, estereotipo incluso una buena parte de guion literario (casi hecho, encauzado y muy bien aprovechable) que fabrica la ciudad, atrezzo de una literatura de géneros que compondría el “género Tánger”, de forma que se trata de un no lugar literario paradigmático. 

 

jueves, julio 15, 2021

Nuestras efectivas y no programáticas relaciones Marruecos- Hispanoamérica. Clara Riveros


Hoy he  recibido el manuscrito de Clara Riveros, se titula SEXO, PUDOR Y PODER, Debates en el siglo XXI en el norte de África
Hay una cosa clara con mi colección Ensayos Saharianos, aunque tenemos autores académicos- sin embargo no es óbice para que Gabriel Restrepo aborde sus temas con los mejores registros poéticos, míticos, simbólicos incluso psicoanalíticos- vemos ahora con la crisis hispano-marroquí y respuestas, que era fundamental reivindicar a los  intelectuales no académicos,  mejores navegantes seguramente  para mares bravíos, cielos de sangre y horizontes tiznados de brea, ellos pueden  sorprender, nada previsibles, no canónicos, más libres.
Tras leer los manifiestos de los 250 intelectuales hispano-marroquíes, los intelectuales del Campo gibraltareño, las declaraciones del Campus de Tetuán, y contrastado el desprecio absoluto e incondicional de los hechos, los sujetos, la cronología, la interactuación de las partes, los significados políticos y diplomáticos de Derecho internacional, incluso alguna cualidad moral como la valentía y el criterio individual, más tenemos que valorar nuestra labor. 
No creemos de que por el hecho de que muchos sean funcionarios profesores -afortunadamente no están todos en esos manifiestos/ homilías- puedan atribuirse  una mejor custodia de la palabra y el diálogo, en absoluto, el diálogo con jóvenes estudiantes y con colegas afines que no es vivir  precisamente en la selva, no les confiere ningún plus, como tampoco  el conocimiento filológico, hay otras palabras y diálogos más óptimos que la poesía: el político, el Derecho, la diplomacia, la historia, la cultura del pensamiento, la antropología. Son esas palabras, lenguajes y posibles diálogos eficientes y funcionales escamoteados con los que se ha de afrontar la realidad, no el subjetivismo de la presunta bondad abajofirmante.
Nos oponemos a la aniquilación de la crítica racional y la argumentación. 
 

miércoles, julio 14, 2021

Libros de arte y ciudades, unos libros que arrullan al domeñar tu sensibilidad estética

Estos libros que son de arte y de ciudades, estaban en mi estudio de lectura desperdigados, y no en la biblioteca, por lo que me he dedicado a hojearlos, casi todos desde que los compré apenas los había abierto. Los libros de San Francisco y Washington son regalices de norteamericanos.
 
Cuando viajo prácticamente a los únicos sitios que voy son a los museos de arte contemporáneo. En Washington donde vive mi hijo y familia nunca voy a otros museos y eso que está lleno, bueno, iba al museo indio, porque hay cervezas. Los de  arte moderno y contemporáneo, que los repito cada vez que he ido. El Palacio Real de Madrid lo vi la última vez que estuve en Madrid. El libro lo hojeas al regreso, y no lo vuelves a mirar. Yo que no soy muy fan de España y menos de los españoles, sin embargo me parece increíble su historia.
El nuevo museo de la Tate londinense en la antigua central eléctrica, que no conocía, hace 3 o 4 años en navidades. El libro de Arizona cuando el gran viaje por California, Arizona y Nevada e incursión  a México-¡cabrones!, cuando la graduación de Espy en Tucson (mi hija tutelada simbólicamente). Y el museo  American Art Museum
de Washington. Me gusta mucho la pintura norteamericana del XIX, la del XX me enloquece. Ahí está también el Museo de Arte Contemporáneo de San Francisco, y en el Los Ángeles también estuvimos y  en el de Tucson (humilde pero digno).
La Fundación  Serralves de Oporto -otra nochevieja cercana- que me recordó la Fundación Gulbenkian de Lisboa, La del Serralves, muy corta la obra pero muy interesante, el edificio es de Álvaro Siza, momento en que nos ponemos de pie en señal de respeto y reconocimiento. 

martes, julio 13, 2021

El Día: El odio creador de lo real

José María Lizundia Según pasaban los días, y ya había detenidos, no parecía que el asesinato de Samuel Luiz pudiera ser imputado a VOX como se decidió en un primer momento que fuera. De facto o inspiración. Quien verdaderamente despierta odio es siempre el anatemizado, y llega un punto en que es muy difícil encontrarlo citado sin que despierte calificativos de inhumanidad, sin tregua, en estado de alerta y denuncia permanente como los verdaderos enemigos infiltrados en nuestro sistema democrático, del que sobran. Como si ante el mal radical todos los calificativos de condena fueran insuficientes. Sería interesante yuxtaponer declaraciones sobre VOX y ver la aversión con que son proferidas, la rotundidad fónica de quien se sabe parte de una ola, los rictus faciales, ojos encendidos, gestualidad… El odio está en lo humano, en una inmediata gestalt, en la pasión, la intransigencia, el estado emocional de amplios sectores, el no reconocimiento, el deseo de exclusión o, si no, cerco, la presunción de culpabilidad como construcción del gran enemigo de todos. El odiador por la potencia de sus sentimientos ha de imputar su odio a aquel al que odia con una justificación fehaciente, en cuanto pueda disponer de ella. No son (VOX) unos enemigos de homosexuales, mujeres, emigrantes solo nominales, sino que los matan. Y ahí está el infortunado Samuel Luiz, reventado, como gran oportunidad para demostrarlo. Esa la urgencia de un tribunal popular en la condena. Como Samuel era gay, y con desprecio al deseo de su familia, se lanzaron a las calles a disparar todo su odio fanático. El odio de esta izquierda tan esquilmada de ideas y razones, era tal que incluyeron en el desbordamiento visceral, fanático y agresivo (su DNI) a Ayuso con “estás en la lista”. Empieza la Memoria democrática.

En España el odio, expresado en su máximo exponente de violencia política, lo ostenta la extrema izquierda en régimen de monopolio, por violencia hay altos cargos de UP condenados y procesados, amén la ristra de investigados por corrupción y prácticas mafiosas.

El sujeto pasivo de la violencia política es causalmente VOX, con agresiones, amenazas y coacciones, mil veces vistas por televisión. Es una violencia transitiva, tiene objeto y finalidad. Imputar odio a un programa electoral, a unas declaraciones de personas muy apaciguadas y equilibradas es realmente difícil, lo que excita mucho más. Por tanto, habrán de ir al ideario: control de la migración, supresión de chiringuitos y derogación de determinadas leyes, que son opciones amparadas por la ley y la libertad de pensamiento, con los que no transige el odio empírico. Qué regusto a Alta Edad Media, cuando el odio iba conformando lo real.