sábado, julio 31, 2021

Entrañables y emotivísimas imágenes familiares. E himno


Mi nuera y mi nieto, este fin de semana en Rhode Island (no paran), en la casa de John, y ya  se aprestan para venir también por  aquí
Nunca lo habría imaginado pero me hace muy feliz que mi nieto sea norteamericano, viva allí y allí estudie y se forme (solo balbucea español centroamericano), y se libre de España, para mi dos mundos muy diferentes. Como lo era para Fer, siempre comentábamos las diferencias en todos los órdenes
Hoy es el día de San Ignacio de Loyola, que mi madre celebraba mucho, víspera de su cumpleaños,  patrón de Vizcaya y Guipúzcoa
 y que se cantaba en misa, de veraneo en Mundaka. Es un himno muy tolerable comparativamente, yo que me mentalizo -iré por cortas estadías por allí- oyendo música étnica, y que no solo me resulta  igual o muy similar, sino a la vez muy aburrida. Con su paisanaje... además.
Las frías aguas del Atlántico norte salvo que me precisen
la superioridad de izquierda (y europea) progresista sobre EEUU, no solo era acomplejada y aristocráticamente rancia y con roña, sino también indocumentada y estúpida, basta ver  las patuleas analfabetas y marginales de progreso que nos gobiernan, que injustamente no son reclamadas  por sus universidades, tampoco en el mundo creativo artístico cultural  y mucho menos de pensamiento, que parece estar todo allí.
Yo que me hice los ejercicios espirituales de San Ignacio en Portugalete justo enfrente, ría y Puente Colgante por medio,  de nuestro domicilio de Las Arenas, rebotado de ellos y a pesar de todo admirador, decir;
que nadie encarna  mejor el arquetipo de vasco que San Ignacio de Loyola: fanático y mal abrasado de virtud, como Robespierre y Sant Just. Eso sí, pacífico. Me acoto: me producen nauseas el papa Francisco.

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