martes, noviembre 02, 2021

Ya estoy traducido al árabe: he aquí mi libro

No solo he sido traducido al árabe -lo que no se puede demostrar por la portada para los ignaros como yo en el idioma, pero sí al menos por la foto de la solapa-, sino que se presenta en el mismo Ministerio de AAEE, el lunes a las 4, con entrevista en la  televisión marroquí, 
y universidades de Rabat y Casablanca (en las que ya he estado) sobre temas hispanoamericanos -marroquíes (espero que no). Del libro no voy a hablar porque ya no me acuerdo de que va, aunque el título lo dice todo "El Sáhara y el declive del totalitarismo", que es por donde había que haber metido mano al Polisario desde el comienzo: su totalitarismo militar particularmente represivo y creciente. Y por supuesto del metarrelato español de los tratadistas hispanos, el gran discurso amañado. 
Mientras yo leía en España todo lo que pillaba, académicos unánimes, militares corales, algún periodista del pelotón -eran muy estimulantes en esos pocos años pero intensos- tuve la suerte de conocer, y por supuesto hacerme amigo, en El Aaiún a un exfundador de Polisario, Bachir Edkhil, a quien debo este libro y a un exdiplomático y jurista marroquí Jamal Mechbal. Con ellos los pretendidos hechos académicos de los españoles se volvían más contaminados de sentimientos de culpa autoinducidos, reforcé  la certidumbre del valor del pensamiento y experiencia personal, el espíritu crítico. Pensar antes que saber. Conocer datos, métodos de ordenación, esquemas categóricos, adecuación a criterios previos, son otra cosa bien distinta.
También siempre ha resultado evidente que  el tema del Sáhara es completamente desconocido para sus hooligans más aguerridos  y a los conocedores les pueden filias y fobias, incluso llegan a hacerse los tontos: España: potencia administradora; llamar jurisprudencia a un auto procesal, decir resolución de Naciones Unidas al mero informe de un asesor. Esto, los que conocen.


 

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