miércoles, noviembre 11, 2020

Las tribulaciones de Ensayos Saharianos con la oficialidad: Casa Árabe DTO Nº 1





Los abogados así numeramos las pruebas, aunque esto no va de juicios si va de denuncia, que encajaría en política, ideológica, estamental, de clase, hasta de derecho internacional y privado. ¿Quién mucho abarca poco aprieta? Pudiera ser, pero yo ya estoy colmado con esta historia, Estoy servido: regreso al Sáhara
Esta mañana he comprado estos tres libros, y me leído la mitad, algo más, de Mrabet. Este iba a ser mi desahogo de hoy en el blog. Este cuento me parece fallido: un espejo, transfiguraciones, evanescencia, inversiones, duplicaciones, o añicos pueden resultar idóneo para perderte: la imagen especular (el primer reto del imaginario del niño), que se lo pregunten a Lacan. Achtung, achtung. El limón me gustó, me acuerdo de él, vida (espíritu) y mundo trasmitidos. Lo fundamental. Y el primero que leí hace mucho años y que lo regalé a un amigo muy particular, tuvo que ser muy bueno, por quien era ese amigo.
Estaba buscando  la foto del libro y me encuentro un video de Mrabet en la Casa Árabe, con Gómez Font, el autor y el traductor. La sorpresa es cuando escucho al presentador, el gestor, decir que Casa Árabe está abierta al esfuerzo de las editoriales que traten del norte de África y Oriente Medio. 
Petulancia, soberbia, desprecio, intocabilidad y nunca dan la cara,  un compendio humano: no admitió mi tono en un correo, y no te lo dicen, lo cuentan. Deben estar acostumbrados a la súplica, el peloteo, los halagos y terceros. El resto ya por testigos. Estos tienen casi todos en común lo sobrados que son. Siempre olvidan que les pagamos nosotros. Esa patrimonialización vivencial de instituciones públicas lo tienen a fuego. No tienen que cuidar clientes, ni imágenes fuera de su círculo genuflexivo alimenticio. Muy pocos a los que realmente complacer.
Pero lo que no tiene perdón es la CENSURA, censuras, mucho más que la confusión de todo en todo (sin contar meter de beats a Truman  Capote y Tennessee Williams).
Un autor exdiplomático de Marruecos, Jamal Mechbal tituló el nº 1 de la colección ES Marruecos y su Sáhara Occidental 
Pues nada, no hubo manera de presentar  (mi intervención fue instrumental justo con estos: era el editor/director, para mi es importante aclararlo) con todos los números sobre Marruecos (e Iberoamérica...).
Y pensar que yo había abandonado el Sahara, me lo han devuelto. Ay, estos custodios del Derecho Internacional Público, que se valen de la censura y sus propias  personalidades. Se sienten liberados de dar razones o explicaciones. "Algunos títulos", todos corean. En la empresa privada inconcebibles. ¿Habrán hecho oposiciones?





 

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