martes, octubre 22, 2013

Experiencias disímiles de lo extranjero

El domingo a la tarde ya  pensaba que vería a Ahmed al día siguiente,  el marroquí que cuida el parking de debajo el puente. ¿Por qué pensaba en él?, supongo que porque la semana no ofrecía  mucho de que pensar. Lo único novedoso.  Está oscureciendo cuando llego y  me ayuda a aparcar. Cuando termino le grito ¡Ait Bamhran!, se ríe y me responde ¡Ait Bamhran!, sí, sí de Sidi Ifni prosigue  y ríe más.
-¿Eres abogado?- me pregunta
- Sí ¿por qué lo sabe?
-Por la pinta- ¡Dios mío!
- Adiós Ahmed M…  - y le pongo el apellido del cónsul en Canarias (al que conoce), y suelta una carcajada.
Al mediodía estuvimos  mi hermano  y yo con Yael en el Atlantic City. Sí, sí donde nos conocimos todos, le dice mi hermano, quien ya ha comprado nuestros  tikets para Bilbao para su conferencia (muy bien pagada)  del 9 de diciembre. Yael  viene  a la noche a la Noria. Fer y yo hablamos con el joven dueño del local que nos cuenta de sus estadías en Inglaterra y USA, y yo le digo que  eso no es nada, que nuestros niños viven en Washington y Detroit. Fer de regreso a la mesa da cuenta de los comentarios que acabo de hacer. Si vamos de niños, vamos de niños, les aclaro. Como aquel chiste de los vascos que van a por setas y uno se encuentra un rolex y grita un ¡rolex!, y el otro le contesta: a qué  estamos ¿a  setas o a rolex?
 
El sábado a la tarde, un correo, “estoy saliendo del hotel,  a las 9 (hora de ustedes) llegaré a Washington y llamo”.
- Contá de México, pinche.
- Tú estarías todo el rato riéndote.
Aunque ahora se refiere a DFectuoso son todos elogios.
-Has estado en Polanco?
-No he salido de Polanco, salvo para ir a un Ministerio. Tienen que ir, es una maravilla. Todo es una maravilla. Cuan güey  (suponiendo que sea como guay) esta vez.
Resulta que el Organismo internacional puso a disposición  del gobierno una cantidad de millones y se ha gastado muy poco. Han de hacer el resumen de la ayuda, que redacta E. Pone un solo apellido de los asistentes,  “pero quieren dos  a lo que hay que sumar  los  tres nombres  que tienen ¿Y ustedes? nos dicen (a los del organismo), nosotros no,  con uno estamos servidos”.  Yo en cambio hubiera aprovechado para meter mis 16 apellidos vascos. A ver si le regalo uno o dos  a mi hermano, que seguro le gustaría,   y otro a Kamenev, guía de  Bilbao.
La redacción del documento que corre a cargo de E se hace en español de España, le apostillan giros  y E acepta todas las precisiones, se ha tardado una hora en  copiar un documento.  Me dice: “Tú te hubieras ido, habrías roto relaciones diplomáticas…”
E está también de  editor del organismo y le pregunto por su labor.
-Tú y tus compulsiones, esa es  la última de mis preocupaciones. Eres el único que le da importancia, lo sepas.

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