sábado, abril 16, 2022

En el Guggenheim con Kiefer, Basquiat, Dubuffet y los coches de Forster


Tratándose de una exposición temporal sobre los coches de Forster, pues sobre ruedas también yo. Y así fui. Se trata de participar y colaborar. Soy kieferista, por la foto, que sigue disponiendo de una sala entera. Cuando  hay muchos caídos.
Nunca que he estado en un museo con tal comodidad; en las salas me conducía por mi mismo, sin llegar a la pericia y arrogancia de los veteranos de Vietnam.
Ante Basquiat en pie, un señor supongo que mayor que yo, llevaba el coche como una andadora y así me he erguido, enhiesto, 
Dubuffet, también lo he reconocido. el asunto no es que los reconozca sino que recuerdes los nombres.
Había un Chagal extraordinario. Nadie volaba, ninguna chimenea nu un solo stehtl, pero un burro azul, un azul de Ives Klein, que estaba cerca,
Al salir nueva permuta, silla por muleta

Sobre la ría de Bilbao, subía la marea
 

Antecedentes familiares que yacían en una gaveta



                                         
 

viernes, abril 15, 2022

Estoy en un tris de empezar a sentirme bilbaíno. El Bilbao cool y cosmopolitan

Vamos a comer con Javier, íntimo amigo de mi padre y creador de muchas empresas. Le dije a su hija Idoia que yo invitaba. 
Por fin voy en metro a Bilbao, aquí (foto) en Ein Prosit o el bar de Thate (conmigo parientes en el Deutshe Shule), el bar alemán de Bilbao, que se ha encaramado a una de las farolas sociales de la Villa. Y donde se puede ver algún principal del municipio, en febrero vi a un senador del PNV de prolongado asiento, alguien hórrido
Íbamos a ir al Marvelous pero estaba cerrado, así que quedamos en Bilbao te quiero. Si nos damos cuenta, vemos que el etnicismo de los restaurantes de nombre vasquísimo en el Bilbao cosmopolita, liberal y abierto al mundo se desvanece. 
Llegamos antes al Bilbao te quiero XY y yo, pregunto por una mesa de 5 reservada, o a mi nombre o al de Idoia
-Me suena más Idoia
- Muy bien pero voy a pagar yo y no ella
-Si quédate tranquilo
Terminamos de comer y veo que Idoia le da la tarjeta a un camarero  tipo dueño.
- Suelta esa tarjeta -le conmino al camarero tipo dueño- que pago yo- y hablando para toda la comensalía-  ni se te ocurra o aviso a la Ertzantza.
Una niña de la mesa de la lado ríe, está encantada conmigo que así se lo transmite a sus padres, a los que también he gustado.
Voy a la cocina; ni se te ocurra cobrarle, he quedado con tu compañero nada más llegar que pagaba yo
-Ya, ya me ha dicho, no ves que teniendo yo su tarjeta  ella no puede pagar.
Cómo no ser bilbaíno con tanta grandeza

miércoles, abril 13, 2022

Fluvial y metafórico como corresponde a la modernidad líquida

Estábamos libando en el bar con Idoia y Jose cuando han empezado a pasar barcos por debajo del Puente Colgante, algo que es infrecuente y me he puesto a disparar frenético mi celular como si fuera un fusil de asalto M-16. No me ha salido ni una. Si hubiera sido un fusil y el mercante estuviera artillado me hubieran dado matarile sin remisión.
Me advirtió XY ayer , mira que escaparate, las Arenas señorial y clasista, y añade, esto no lo ves en ningún otro sitio. Le respondo: sí, en Sevilla.
El pijerío sevillano tiene un punto venezolano en cuanto a ostentación, de aquí estoy yo, que en lugar de ferretería de oro colgando, viene a ser más o menos de inspiración terrateniente.  El de Getxo es más luterano y recogido. No es el bilbaínismo, otro concepto y dimensión.
Aquí taciturno cavilando sobre  Zygmunt Bauman, sintiendo poéticamente su curso, rumor y cabrilleo (líquido).

martes, abril 12, 2022

Hablas como si fueras de Bilbao y no lo eres. Una solidaridad traumatológica

 Ayer de Tenerife a Bilbao viajo con un matrimonio muy vasco, lo que me excita, y como dice XY me hace volverme más y peor. Les ayudo a poner mochilas arriba, soy pasillo. Él se llama Jesús Mari (los nombres vascos de culto mariano y matriarcado, como el mío), mejor no podemos empezar. Enseguida se entreteja entre nosotros una solidaridad traumatológica. Él los hombros devastados, no puede ni abrir el paraguas, me aclara ella.  Yo muestro mi muleta, mi prueba material de lesionado. Le toco a  XY  que se ha percatado, algunas veces he entrado en colisión, el vasco, no digamos bilbaíno, es muy proclive a ponerse grotesco y caricaturesco, que también me ocurre a mi.

- Qué, sois de Bilbao- pregunto
- No, de Vitoria- y seguimos hablando ya con toda la familiaridad vascongada del mundo. Me da que son nacionalistas
- Los vizcaínos y guipuzcoanos no saben que Álava es muy montañosa- me asevera.
Le refuto: será por eso que se le llama la llanada alavesa.
- Sí, pero es solo una parte
-Una parte tirando a casi entera-. Seguimos parloteando y Jesús Mari se me pone patriota pero alavés.
- En Álava hay no 300 especies de.... no se qué
- Pues en Bilbao - como digo, la insustancialidad vasca me viene arriba- se decía que solo había patatas- que me parece más conciliador y detallista que decirles que les llamaban patateros.
- Y en la zona de Altube y el Gorbea esta el mayor hayedo de Euskadi después del bosque de Irati
- Perdona, el Gorbea es Vizcaya, el monte más alto. 
Le tengo que arrinconar ya: Hablas como si fueras de Bilbao y no lo eres,

El Día; Guernica, Ucrania, Zelenski y Durango

El mismo día de las atroces escenas de Bucha bajo la devastación apocalíptica de Ucrania, Zelenski apeló a un símbolo universal de la paz, el Guernica, pero como concreto acontecimiento histórico. Estuve el 26 de septiembre de 1967 en Gernika, se intentaba conmemorar esa fecha, ya que era el 30 aniversario del bombardeo. Había cumplido 16 años y sería a la primera manifestación que acudía, aunque los merodeadores, de tan cautelosos, no dimos ningún “salto”, la Guardia Civil la tenía tomada.

La Legión Cóndor 30 años antes había entrado por Mundaka y siguiendo el curso de su ría durante 10 kilómetros, alcanzó Gernika. La Gernika monumental y simbólica quedó intacta: Casa de Juntas, iglesia de Santa Maria y el templete con el viejo roble. Era último lunes de mes y por tanto día especial de mercado, al que acudieron como siempre muchos aldeanos de la zona. El objetivo de la Legión Cóndor, dicen algunos, era el puente que separa Gernika de Errenteria y 3 fábricas de armas (una, Astra). Las fuerzas del Gobierno vasco, gudaris y milicianos venían perseguidos por los italianos y carlistas (mayoría vascoparlante) por la costa. Las primeras cifras hablaban de 1.600 muertos, hoy se sabe que algo más de 200, menos por tanto que el de Durango (por italianos) unos meses antes. Y menos también que en los asaltos republicanos a barcos prisiones, prisión de Larrinaga y otros centros de detención de Bilbao, a por presos notables de la derecha vasca. Se producían como represalias por bombardeos, siempre algún motivo.

Con todo y con Picasso Gernika se homologó a Dresde y Coventry, aunque las cifras de muertos y reiteración las disociaran. Recientemente el Museo de Bellas Artes de Bilbao ha adquirido un mural de Agustín Ibarrola, que no encontraba pared, con la leyenda “A Guernica”, que combina elementos del cuadro de Picasso y otros de su iconografía, de una época muy marcada, mural de excelente factura. Los vascos nacionales consideran que el Guernica de Picasso es poco menos que suyo, aunque es posible que los primeros bocetos fueran inspirados por el bombardeo de Durango según la asociación cultural Gerediaga de esa localidad, y en su día L’Humanité.

Picasso no solo logró un alto precio por el cuadro sino erigirlo en símbolo de la guerra/paz, frente a esa simbolización universalista, los vascos nacionales lo contraen a testimonio del bombardeo. El doctor Sánchez cerró el acto de Zelenski (se lo habían rogado) como figura estelar, homologando Ucrania (momento de Bucha) con 40 años de memoria histérica de opresión franquista, carente de pudor e idea suelta. Duraciones: Sánchez y Batet 4 minutos más que Zelenski. Cual cosmonautas.


sábado, abril 09, 2022

Ahora mismo soy la persona que siempre he detestado

Solamente lo digo porque me he convertido en mi propia madre socialmente hablando. Por lo demás mi madre me caía bien, algo que no entendia mi hermano, porque le parecía muy poco filial materno, él que habla con tanta devoción de la suya: como un enmadrado, yo le decia lo de Lacan: madre castradora y padre ausente

  Cuando siempre fui su polo antitético, mi madre decía de mí que era un perro verde,  que qué poco me parecía ella, que era arisco y antipático. Insociable no se atrevía a decir porque siempre le llenaba la casa de amigos, fuera en Bilbao  o en Mundaka, sin avisar, hubo quien casi veraneo en mi casa, era en lo que le fallaba, aunque no tanto porque siempre le encantó el ruido, pero era muy SECO.
 Hace años me dijo una amiga con mucha diplomacia de precisión que yo detestaba a la gente feliz y acertó. Bueno, pues ahora soy uno de ellos, socialmente repugnante para mis antiguos patrones. La foto es de rehabilitacin ayer, donde soy mi madre. Saludo a todo el mundo, sé todos los nombres de los fisios y auxiliares, les cuento de donde soy, todos los decenios que llevo aquí, que biencasé con canaria y que mi hijo también lo es, les hablo de mi caida y mi rótula, que me voy a Bilbao. Cuando me marcho me despido de todos nominádoles uno a uno. En esto me parezco ya a mi nieto igual más que a mi madre, que en el parque  de Washington al que le lleva mi hijo, cuando se van le dice al parque -siempre en perfecto hispano-: adios parque, si pasan los bomberos, adios bomberos. Y yo a la auxiliar Gracia, le digo, gracias Gracia.   Aún no he tenido oportunidad de decirle: tiene gracia Gracia.

jueves, abril 07, 2022

No es lo mismo nacer pegado al Guggenheim que a San Mamés


Nos han regalado invitaciones para la exposición de coches de Norman Foster en el Guggenheim de Bilbao. El lunes nos vamos a Getxo, el Bilbao costero, donde desemboca la ría y se alinean las playas. Desbastado de etnicismo y por ello zona respiratoria.
En un edificio a la izquierda del puente de La Salve, pintado de rojo, nací yo, en la clínica Aranguren , que ahora es un hotel que aparecerá más abajo, Cuando nací no estaba el Guggenheim. incluso no estaba ni siquiera el puente, pero sí la ría, con sus mareas que llegaban hasta ría más arriba y con el sonido estridente de las gaviotas. Desde Bilbao (11 kilómetros del mar) sabías si había  pleamar, bajamar o estaba subiendo o bajando la marea) 
Las huellas de Norman Foster en Bilbao: la ampliación (la última) del Museo de Bellas Artes de Bilbao  ya empezada, y del que soy socio.
Abajo los llamados "fosteritos" (aquí el ingenio y humor bilbaino dejan mucho que desear) que son las entradas del metro
Y el metro mismo, que tiene cierto parecido con el de Washington, dijo mi nuera y evoca, en mejor y que sigue impoluto

En el Guggenheim se ve a un tiempo el interior y  exterior, entre picassiano y  el  cubismo analítico
El museo recubierto de pan de oro, no cabe otra explicación

Hablando de lo que venimos hablando, y del título del post. detrás de la torre de Iberdrola de César Pelli se asoma el nuevo  San Mamés, catedral del futbolín local, al que no tengo mucho apego, de niño era de la Real Sociedad y ahora según creo del Real Madrid
Este es un Guggenheim más campestre y romántico, pero falta el novio con su madre vasca, que va de muy heteropatriarcado vasco
 
Esto ya es el Bilbao noir, que también alli cunde, el género negro, policial,  ese culto literario al entretenimiento, por eso la iluminación es un tanto Broadway
¿Qué hay a la izquerda del puente?, pues  el hotel donde estaba la clínica donde nací y como me hospedé un par de veces, cuando fuimos para instalarnos de manera intermitente en Getxo, todos (básicamente camareras) sabían -yo ya soy mi madre: habladora y superficial de vocación- de que había nacido allí mismo 
El hotel vecino y siguiente número del Guggenheim
Y terminamos por donde hemos empezado: la exposición de coches de Foster en el Guggenheim, ya suficientemente explayados.

martes, abril 05, 2022

"La legitimidad del Polisario jamás debatida", escrito en El Día por el Escritor y Periodista español, José María Lizundia.


El Día: La legitimidad del Polisario jamás debatida


La Misión Visitadora de Naciones Unidas al Sáhara de mayo de 1975 la componían  tres personas: de Costa de Marfil, Cuba e Irán que a la vista de las manifestaciones populares y  flamear de banderas, decidiría que el Frente Polisario era el único representante del pueblo saharaui, sin otro medio de contraste o escrutinio. Los componentes de la Misión Visitadora, que son de una época y países en su día colonizados, saben que la ONU tiene el derecho de autodeterminación expresamente reservado a los saharauis, que tienen el continente normativo vacío  y  falta tan solo el contenido.

Realmente la Misión Visitadora no decidirá formalmente  el derecho de autodeterminación, solo lo predeterminará. Las razones para otorgar la titularidad del derecho al Polisario, como señala su informe, es el recibimiento multitudinario que se la hace,  una aclamación y un plebiscito espontaneo; a simple vista (pocas garantías). Es una forma de determinación de la representatividad que no valdría  en ninguna democracia.  Ocurre que quienes colonizan vienen a  ser (la ONU recién fundada) los que descolonizan, fijando su marco legal internacional para los que después se vayan  emancipando. Por tanto, lo que no sería tampoco  válido en las democracias sí lo es para los países que se están descolonizando:  un modelo de partido único.

Mientras el derecho de la autodeterminación aguardaba que tuviera un titular, en otro caso no sería explicable, era lo único que le faltaba a la Misión Visitadora y tras una breve gira por el territorio del Sáhara, designado el Frente Polisario como único representante, se mataban dos pájaros de un tiro, ya que se creaba un pueblo y después su representante, o al revés, establecido el representante se halló el pueblo.

 La ONU y la extinta OUA se atienen al principio de la inmutabilidad de fronteras: las nuevas fronteras soberanas serían las mismas que las de la colonización. Sin embargo nos hallamos ante tribus nómadas, solo incipientemente sedentarizadas, cuyo espacio vital, productivo y  tribal se desarrolla por un territorio  natural no circunscrito a la geometría colonial, de forma que a día de hoy prevalecen esos vínculos tribales más aún en Tinduf. Lo singular no es que solo los agentes de la descolonización optaran (la excepción: Marruecos) por un solo partido, sino que ese criterio era plenamente aceptado por Naciones Unidas. Las dictaduras con única representación por fuerza tendrían caducidad. El arraigado eurocentrismo (un culto progresista de tutela, padrinazgo) ve con agrado el totalitarismo de los movimientos de descolonización. Pero no acertaron: viven más saharauis en Marruecos y han surgido de Tinduf el Movimiento Saharaui por la Paz y la Asociación Saharaui para Defensa de los  Derechos Humanos.


                                                  

lunes, abril 04, 2022

El asueto hospitalario rotuliano

Hoy tenía traumatólogo a la mañana y rehabilitación por la tarde, como no salgo de casa  nada, para mi  son como invitaciones  a fiestas con tíos divertidos y tías además buenas, así que me dice XY por la mañana:

-Hoy tienes planazo

-Pues sí

El traumatólogo es tambiénn vascongado, aunque guipuzcoano y no vizcaíno  (del mismo Bilbao, que soy yo) y tenemos amigos comunes tambien vascongados. Entro

-¿Cómo estás?

-Regular.

-Ya veo, traes la muleta y no la usas.

Paso a contarle mi paso hace un par de semanas por el médico de rehabilitación, y cómo me ha antagonizado la cerveza, porque el lúpulo y la cebada son lo más incompatible que pueda haber con el cartílago que ha de desarrollarse para proteger mi rótula. Ese dia miramos internet y era tal que así, solo hay que poner: cartílago, rótula y cerveza

Y ya, como cada vez soy más mi madre, me pongo hablador, superficial y sociable, que se han convertido en mis características más destacadas- Le cuento al traumatólogo vascongado:

-Me dijo que no debía beber cerveza y le respondí que mi relación con la cerveza es como un ascesis y estado de gracia e integridad personal.

-Pues beba vino

-Es que ya lo tomo, pero no como alternativa sino como complemento. 

Se lo estoy contando  al traumatologo vascongado, que le mira a a la enfermera también  y nos dice riéndose:

- Vamos, que no mezclaras.