lunes, octubre 12, 2026

Museo Vasco de Bilbao y casa de mis abuelos

Después de años nos adentramos en el Casco Viejo de Bilbao, queríamos ver el rehabilitado Museo Vasco, justo enfrente de la casa de mis abuelos. Resultó el museo mucho más interesante como continente, gran obra, materiales y acabados, que el contenido. Lo recordábamos mucho más habitado de elementos.
Así ha quedado el nuevo claustro, que en su desnudez puede recordar al EUR del sur de Roma de Mussolini, de un geometrismo de vanguardia aquél (Marinetti, D´Anunnzio...), no éste en el que las columnas  obedecn a códigos historicistas
Está fue la casa de mis abuelos, de la que guardo un opíparo recuerdo; Mi abuelo vivia con una tía mía, y solia ser invitado cada 3 meses o así. Mi abuelo ya andaba por los 90 años y yo "bachilleraba"
el comía vainas, legumbres hospitalarías que le hacía al chica que tenían, mientra yo distrutaba de un estatus de enchufado o mimando extrahospitalario- 
Dentro del Museo, detrás la casa de mis abuelos, tal era la frontalidad.
Mi tía Ángeles como Mari Carmen lizundia, eran de risa fácil y agradecida, incluso mi tía Pilar, monja de clausura, que cuando íbamos a visitarla en cuanto  oía la voz de mi padre ya se ponia reír. Si soy de natural risueño (yo, gracioso) debe ser por ellas.
Mi menú estaba muy alejado del de mi abuelo,  como lo conté en mi, probablemente opus magum Vasca Cultura de Altura.
 Nada de patatas  y comida herbívora hervida. Principiaba por un plato  de Jamón de la Viña, el mejor jamón de Bilbao en la Calle Diputación. Nada de cuchara.
Luego del mercado de la Ribera unas rodajas de merluza de la de entonces, sin piel
Depués , también del Mercado de la Ribera un chuleton, de igual nivel
Finalmente deL Zuricalay (la mejor pastelería de la Villa, de la calle Sombrerería dos pasteles. Una juanita y no recuerdo el nombre del otro.
No contento con eso, me daban 500 pesetas que para mí eran dollars. Alguna vea coincidía con el Lizundia primo mayor que estaba acabando Ingenieros. Izquierdista en ciernes descubriría que mi convencimiento de ostentar la verdad se vino abajo, pugné con ellos y quedé abatido y humillado. Cometí la típica presunción de izquierdista: creer en que manejas las claves de dsicernimiento del mundo. Cambio de religión, exactamente. Que la fatua y estólida superioridad moral de la izquierda lo hace infame. Necesitaría  aún muchas décadas para saberlo.
XY bajo la casa de msi abuelos
El nuevo Museo vasco es de una economía extrema, son muestras etnográficas de todas las actividades economicas y familiares, muy sucintas. El folclore y la etnografia no me merecen mucho interés, se cree que cuanto más retrocedes a los orígenes  culturales más particular se hace la creación popular, cuando es justamente al contrario, en los retrocesos/remontes  aparece lo más común, la humanidad en sus albores se enfrentó a retos generales con medios que acaso variaban algo, pero poco,

Iglesia de los Santos Juanes, aledaña al museo y en la manzana de enfrente de mis abuelos, donde se celebraron sus funerales, cada uno a su debido tiempo
En este caserón de la calle Correo, próxima al Arenal estaba la exposición de los muebles que fabricaban en la parte alta de la C/ Iturribide. Como era el primer piso veíamos muy bien  pasar las procesiones de semana santa,

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