Y por hoy, un ficha de análisis
miércoles, septiembre 02, 2026
El nacionalismo marroquí prende el patriotismo español
Y por hoy, un ficha de análisis
martes, septiembre 01, 2026
El Día: Cuando se cree representar no a una parte, sino al todo
Tránsfobo, islamófobo, homófobo, xenófobo y otra serie
encadenada de significantes: machista, racista, colonialista, belicista,
sionista, esclavista, ultraderechista tienen un valor condenatorio inapelable. Una
codificación de todos las conductas y tipos penales de máxima gravedad. Antes
que los hechos y la conducta concreta se avanza la condición humana (más negra),
de autor predeterminado. Los delitos de autor. ¡Qué laxitud ofrecía el
franquismo! La iglesia entonces era muchísimo
más indulgente, benévola y menos medieval. Se aferraba a los 10 mandamientos, a
lo que no debías de hacer y pensar, no entrabas en un confesonario con la
etiqueta infamante. Hay un libro ya relativamente antiguo de Jaroslav Seifert,
escritor checo y Premio Nobel, que se titula “Toda la belleza del mundo”, en este
caso estaríamos ante toda la maldad del mundo, que vemos para donde queda
orientada, la decidida proa que salida de la bruma se dirige a embestir a todos
agrupados bajo esos círculos ominosos. Pero pudiera ocurrir que por la razón
que fuere no lograra tocarlos ni hundirlos. Para ello hay otro circulo de protección
del muro erigido de radical división e imposible transacción, que son los bulos,
bolas, trolas, que invocaban como avezados esgrimistas los que con la variedad de
sufijos en “fobo” o “ista”, no han
podido contener o exorcizar su mal y veneno. Es entonces cuando la realidad no satisfecha
es trasmutada en irrealidad, impostura, falsedad: Bulo, bola, trola,
desinformación, todos performativos en posición marcial de firmes.
Los difusores de los conceptos del oprobio y la ignominia
juegan con mucha ventaja de progreso (progresista) con su doble anillo de imputación
sumarísima sobre la catadura moral de los sujetos, que una sola palabra les bastará para salvarse con
un tercer anillo de desarrollo argumentativo, o sea, las veces que hagan falta:
bulos, bolas, trolas, desinformación, por si no habías caído. Este sistema cerrado
de apelativos odiosos que bloquean mediaciones, matices valorativos están
inspirados en el odio más neto y pulido.
Suele ser tan torrencial el odio, que la imputación suele ser
acumulativa, de forma que el machista no es solo machista, sino también
fascista, xenófobo y racista. Con este acervo argumentativo y crítico lo que
hace nuestra “pro(a)gresividad” es emplear
un mecanismo psicológico de simplicidad pareja, que es la transferencia o proyección.
Ese odio que ejercitan empíricamente a diario señalando a las más infames
alimañas humanas, lo transfieren a los odiados con su locuacidad de estigmas.
Este populismo sanchista se asigna la legitimidad de víctimas del franquismo.
Las víctimas o herederos de ellas son los héroes de nuestro tiempo, puede uno
remitirse a Todorov como a Pascal Bruckner. Y lo más fascista de todas estas
sedicentes víctimas de chichinabo: fantasear que representan al todo -más
totalitario no cabe ser. Toda la clase obrera, todas las mujeres, todos los
LGTBI (¡Cuidado con Vox y PP, ojo a Tel-Aviv!).



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