jueves, febrero 12, 2015

Confesiones y paisanaje

Hoy hace un año me propusieron que me largara del trabajo. Nunca he presumido de decir donde trabajo, es más, jamás lo he dicho, con todo lo que largo. ¿Me faltaba el orgullo? Me da que sí. No se me iba a relacionar, es evidente. Es otro mundo, tuve que escribir sobre él en mi último libro, que arranca de tal día como hoy. Mi situación desde entonces ha mejorado notablemente, si no a corto plazo a medio. La verdad resplandecerá.
No lo hubiera hecho por simpatía o interés, pero ya llevo dos libros sobre sindicalismo. Igual es lo más original que he hecho, aunque un poco contranatura. Creo en el testimonio, y pensaba que no, y en las ópticas más cercanas por pequeñas y anodinas que sean, ahí es donde está todo, en las personas. Da igual su grandeza o menudencia e insignificancia. Son más interesantes y observables los campos de mediocridad, las argucias de supervivencia, las relaciones de poder de gente que fuera de esos ámbitos carecerían de todo relieve, ni recordarían sus nombres de presentarlos.
Hecha la efeméride, otra, dentro de unas horas cumplo años, una barbaridad. Aún así mi madre sigue viva, y muy simpática y graciosa, porque los hijos tenemos mucho sentido del humor, ella también, en burlona. Ni se acuerda, pero ya la llamaré. Le gustaba decirme por mis cumpleaños: "pero que viejo eres". A lo que respondía: "pues mira que tú". 24 años, casi nada.
Entro bien en mi cumpleaños feliz, y así como no cuento donde trabajo porque no me da gloria ni posteridad como a los griegos (los antiguos obviamente), sí repetiré que ahora mismo soy el más leído de El Día.
Me salen los artículos en nada y según el modo y temas que quiero tratar, que son pocos. Estuve a punto de renunciar creyendo que no sería capaz y lo soy. Me pone contento, la verdad, cuando igual era para darme escalofríos. La sociología no la entiendo en absoluto pero sí el reconocimiento.
Les dejo con mis paisanos, que son más o menos como yo


  https://www.youtube.com/watch?v=_cIUTNRW1cU

miércoles, febrero 11, 2015

Un nuevo fichaje: ¡armenio!

Los lunes como es consuetudinario corresponde Los Reunidos. Somos un núcleo básico de unas siete  u ocho unidades más ocasionales. Ha habido bastante transeúnte. Le llaman tertulia pero en absoluto lo es. Hablábamos al comienzo de los niños y EE.UU., ahora  de lo que sale. Nos reímos y bebemos. Lo que más hacemos es  pedir rondas (Termini ampliado).
Una amiga incorporada, que nunca para de reírse, nos trajo a otra, a la que apenas conocemos y que no perdona venir, como nos sabe ilustrados o  diversos nos trajo el lunes a una nueva. Estaba yo reticente por la despersonalización a la que apuntaba el encuentro. A la primera no saludé y de paso a nadie, y a la nueva le di la mano a una distancia imposible, como para haber perdido el equilibrio y caer de bruces. Oigo que nos están presentando por dedicaciones (yo de tantas es como si no tuviera ninguna). Me refugio en Yael. Hasta que me parece descubrir que la nueva es extranjera, lo que supuso un giro copernicano a mi interés, y empecé a poner el oído. Estaba en el otro extremo de la mesa. Hablaba como una académica en alto-español. Mucho mejor que mi hermano. Que si campo semánticos, cuestión filológica, neologismo…  hasta que ya no aguanté más.

  • ¿De dónde eres?
  • De Armenia- Todos los brindis celebrativos posteriores serían  por Armenia en mi caso.
  • ¿Cristiana?- le pregunto.
  • Por supuesto.
  • La famosa Iglesia armenia en la ciudad vieja de Jerusalén ocupa muchos más edificios que otros cristianos, incluido el Vaticano, y están a cargo del Santo Sepulcro –y prosigo-  Pero no sois ortodoxos, aunque sí los georgianos, y Azerbaijan musulmán
  • Nada que ver, ellos sí son ortodoxos
  • El idioma no es eslavo ni turco ¿no?
  • No, propio
  • ¿y el alfabeto?
  • También propio, mira- y busca en su móvil: parece finés quitando las “a” seguidas por “u” seguidas.
Es traductora de ruso, filóloga y creo que doctora, es completamente  bilingüe: ruso y armenio, habla el español como si fuera Vargas Llosa. O mejor.
Le pregunté, creía que sí, si Viaje por el Cáucaso de Pushkin es por Armenia  (podía ser Georgia , Osetia, Azerbaijan…) y me lo confirmó. Añadiendo, lo que yo también pienso,  que la cumbre literaria rusa  es Pushkin. Como el monte Ararat – donde la barca de Noé- que es el monte sagrado,  a lo que indiqué,  culto,  el Axis mundi, que le hizo gracia.
Se va a apuntar a la tertulia de verdad: la del Oliver, y le gusta el vino. Otra treintañera sabia como la querida Juliane.  

Recuerda que este año se cumple el centenario del genocidio armenio. Es cuando le digo que Yael es judía.  Cuando está cerrando el bar nos vamos, le subo hasta La Laguna, con XY y el Niño. Encantados de conocernos.

martes, febrero 10, 2015

El Día: ¿Se ha derrumbado la socialdemocracia?

http://eldia.es/criterios/2015-02-10/18--ha-derrumbado-socialdemocracia.htm

domingo, febrero 08, 2015

¿Intentaron captarme?

En nuestra tertulia  Mácaros, tocaba leer un libro determinado de Karl Popper. Yo acometí la relectura de los dos que tengo, uno, su autobiografía intelectual. Al afectar los dos a todo su recorrido, fui más preparado que mis compañeros (y lo dije varias veces). No soy nada dado a relecturas, cuando sirven para afianzar y desarrollar el conocimiento de un autor, pero es lo que  hice acertadamente. Se trata de un autor muy interesante.
La verdad que en las tertulias me lo paso de maravilla. Apenas se bebe, muchos no prueban alcohol y no se pronuncia ni una sola frase que no sea intelectual, solo hay ideas. Parece como si los congregados esperaran ansiosos ese día para reunirse con sus pares y redimirse del mundo profano no intelectual en el que se ven obligados a  vivir habitualmente. Bajo esas dos condiciones debería estar fuera de juego. Si me quedo de madrugada es bebiendo, y me gusta mucho no ser nada serio y decir tonterías: bromas, absurdos, provocaciones, romper conversaciones… todo para no aburrirme. Pues nada de eso ocurre con los intelectuales, no sale  ni un solo  tema cotidiano o ligero. Ni se habló del frío.
Lo más liviano fue el crowdfounding. Ayer calculé unos 5 kilos de libros entre todos sus portadores. El catedrático nunca se presenta con menos de cuatro, libros de 7 cm,  los llevan  de 800 páginas para luego leer 4 líneas. Ayer estuvieron supersabios; la verdad, sentí envidia. ¡Cuánta Grecia!: pensamiento, historia, organización política, social, pormenores de Platón, toda la geografía. Siempre presumo  de que sé y me gusta escuchar, que termina en  cuanto me veo precisado a  refutar y argumentar,  incluso con  los argumentos que deberían enfrentar a los míos, como le reproché a Andrés.
No hay lugar en el que me sienta más inspirado  y  cómodo que en el Oliver. Escucho y  se me escucha, provoco, hice algo reír, me pongo elocuente, categórico, voy a lo personal, distorsiono, anatemizo, me meto con mi queridísimo Juan Pedro, el catedrático y con todo el que se ponga a tiro.
Después del S V aC en Grecia con la entronización del logos, del pensamiento científico, el  hito más importante  de la humanidad fue la Reforma protestante, con la instauración del principio de la responsabilidad personal a cargo de luteranos y calvinistas, que se tradujo como onda expansiva en la revolución americana, declaración de derechos humanos y constitución de Virginia, y su definitivo  entronque cultural y sociológico.
A Andrés parece que le molesta que demos  esa dimensión cultural y sociológica a la religión.
-No monopolices la religión –le digo- en el sentido que te interesa, de mensaje salvífico, evangélico, de vida espiritual comprometida. Lo que tendrías que hacer es defender el catolicismo, y  ya que tú no lo haces, lo haré yo –y me pongo a argumentar contra mí- . Aunque considero superior el protestantismo, no podemos olvidar que el catolicismo es la religión del perdón, la compasión,  la fraternidad, una religión matriarcal,  ecuménica,  de igualdad.
-Qué te parece el islam- me pregunta Juan
-La verdadera religión, ninguna se puede comparar a ella- vuelvo a contar  como tuve la antirrevelación en el tercer banco de la Iglesia de los jesuitas de Bilbao, pero que no obstante aunque no sea creyente - ni ateo ni agnóstico que siempre me han parecido palabras para matices estúpidos, si no eres creyente no necesitas nada  más, ni te importa-, respeto muchísimo el hecho religioso. Pero que de todas formas a pesar de mi projudaísmo, yo soy católico y que no pienso renunciar jamás a ello, un católico cultural educado en el catolicismo. Además mi madre es muy católica y yo como Albert Camus jamás traicionaré a mi madre,  y a los Kennedy, que también eran católicos.
Salimos de madrugada y me dice Andrés “vienes el lunes a un acto religioso”
-¿El de la capilla con la luz de un flexo, al que fue mi hermano?
-Sí.
-¿Tú no paras de hacer proselitismo?
-No
-No me interesa lo más mínimo- No le conté que yo me hice los ejercicios espirituales de San  Ignacio de Loyola también con  todo  el efectismo de la capilla y la luz del flexo, cuando era un adolescente que ya había perdido la fe. Fue la semana menos espiritual de mi vida. Recuerdo todo lo externo  de una manera muy vívida, pero  nada interno.

El mundo con Dios o sin Él era el mismo. Estaba  próximo  a abrazar el marxismo, una religión más siderúrgica. La casa de ejercicios estaba en Portugalete a menos de dos kilómetros de los Altos Hornos de Vizcaya. Pero mi habitación daba al Puente Colgante y al Abra.

miércoles, febrero 04, 2015

Ha muerto Pedro Labaka Amenabar

Fuimos íntimos amigos, uña y carne en la adolescencia. Una llamada de MH desde Bilbao daba la triste noticia. He sentido  mucha pena, lo que me ha advertido del cariño que todavía le guardaba. Desde comienzos de la veintena ya apenas nos vimos. Pero al final de ella nos encontramos en el tren de Bilbao a Madrid. El navegaba e iba  coger el barco a Sorrento, desde Barajas, yo mi primer viaje a Canarias. Cenamos en Barajas pueblo con algún otro tripulante que iba con él. Me contó que había perdido el barco en Huelva y que lo tuvo que coger en Barcelona, donde se despertó en un banco al lado de uno que estaba muerto. Se podían contar muchas historias de Pedro, de él y alguno más como Luís T. o José Mari I. algunas increíbles, rompedoras, hiperdivertidas, de extrema osadía. En alguna alucinante participé, o más bien fui testigo. Años antes  cometimos algunas barbaridades. No sabíamos respetar casi nada. Lo cierto es que éramos muy provocadores, yo más avieso, cáustico, mala leche, él más extremo.

Lo que es evidente que en parte  de nuestras cuadrillas de verano e invierno, Pedro no caía bien a algunos. Se le tenía por alguien alocado e insensato. Ocurría que en aquel ambiente tan pazguato, cicatero, timorato, dominado por una presión social enorme y una grisura espeluznante, Pedro se lo saltaba todo, sin importarle “el qué dirán” (frase preferida de mi madre, por ejemplo), que era la gran coacción de todos.  La, en algunos, animadversión hacía Pedro provenía  de que les devolvía, refractada  por contraste, su imagen reprimida, frustrada,  conformista, insípida. Pero lo que nunca le perdonaron fue  su prestigio y fama de tío guapo, que lo hubieran sobrellevado si no le hubiera sacado partido, pero bien  que lo sacó. En realidad lo exprimió.  Nunca he conocido a nadie con tanto éxito con las mujeres. En realidad fue el contrapunto en todo a la grisura de una clase media rancia, retraída, incapaz de pisar un charco y romper un plato. El rompía vajillas con alegría, sin tener que dar cuenta a nadie de la vida intensa que buscaba para devorarla. Con una particularidad, que normalmente todo eran enormidades, saltos de muros, ser capaz de ir más allá.  Historias muy divertidas y muy locas. Estaba en otra onda, sin abandonar nunca el sexo, que era lo que más jodía a los de la eterna compostura. Tenía otro defecto para allí (país vasco), que no era de cuadrillas y disciplinas, sino de relaciones personales. No era de comparsas sino de cómplices.
Sin embargo en Pedro jamás hubo jactancia ni presunción ni envidia ni ningún encono –yo en cambio le rompí una pipa en la espalda un día que nos pegamos- era de una nobleza, afectividad, bondad natural, incluso inocencia muy fuera de lo común.
Dejó Náutica,  la mili en la Marina estuvo cuajada de más aventuras, pero la sobrevivió, siempre fue de amigos y muy leal a ellos. Su trayectoria no fue nada lineal ni regular. Mis padres  se lo encontraron hace décadas en un restaurante que llevaba él  bajo del Monte Gorbea. En los 90 se fue a vivir a Lanzarote, tuvo a su hijo y una vez me llamó. Regresó a Bilbao. En el 2003 apareció en el hotel donde presenté un libro, ya que lo había oído por la radio. Estaba igual que siempre. No creo que albergara jamás un mal sentimiento  hacía nadie. Venía con nosotros al caserío de Matxitxako durante los fines de semana de invierno durante años y mis padres siempre conservaron un enorme cariño hacía él, como MH. Un sobrino  de él es íntimo de mi sobrino. Y con su hermana y familia siempre hemos mantenido una relación muy afectiva

Ha muerto de cáncer, ha debido ser rápido. MH estuvo con él hace un año, que seguía muy guapo y muy cariñoso.  Sus cenizas irán a una playa de Sopela y a Lanzarote porque allí nació su hijo, a quien me gustaría conocer algún día. Ni una esquela de él, no debió querer nada, más motivo para recordarle. Mi mayor abrazo a los suyos.

martes, febrero 03, 2015

El Día: La alternativa casta (con mucho historial previo)

http://eldia.es/criterios/2015-02-03/18-alternativa-casta-mucho-historial-previo.htm

Aunque los sindicalistas no me lo agradezcan

Son las 18:15 de hoy lunes y festivo en Canarias, luego no estoy en USO CANARIAS mirando las musarañas y  castigado, sino después  de  Vasili Grossman terminado,  con Popper. Entre Popper y Popper he ido al portátil, y me he metido en Criterios de El Día, y abajo en el cuadro de los más leídos de la semana, he mirado por el medio y abajo a ver si seguía mi artículo de la semana pasada sobre sindicalismo, donde radiografío de una manera todavía alusiva y general a la casta burocrática. Cuando iba a salir miro para arriba, y el primero otra vez, ahora el más leído de la semana. Tengo la certeza de que ni la propia casta sindical hubiera pensado que son tan atrayentes y despierten tanto interés. Eso que también me deben.
Mi libertad de expresión y pensamiento la estoy utilizando a mi ritmo, según mis pautas. Que la llevan a la justicia, un capítulo más que relatar y difundir. En la extrema izquierda antifranquista, los panfletos de mis amigos terminaban con “Lee, discute y difunde” y se discutía de tácticas y estrategias. Sabrán algo de esto los actuales burócratas y sus asesores áulicos…  Lo mismo que Chiquito de la Calzada. También estaba la frase del Che Guevara –supongo que sabrán que no es un retrato de camiseta-  de  que hay que crear más Vietnam, no dos, tres, cuatro….  A lo que siempre me he atenido  cuando han ido a por mí.
Como decía en mi segundo libro de sindicalismo no me interesa del sindicalismo los  ERES, los cursos, subvenciones  o el pillaje. No es relevante, sí es quienes constituyen hoy la casta sindical, que pasan totalmente inadvertidos (lógicamente), su formación, bagaje, currículo, amigos, círculos sociales, cultura, capacidad … lo que dicen, las anécdotas, en definitiva cómo sacar algo como ensayista y escritor de tan poco. Si el tema legal es único, y una obligación para mí explicarlo a su debido tiempo, me interesa más el aspecto intelectual y moral, la dificultad. 
Podría ser  historiador de USO CANARIAS, pero ocurre que sin políticas que concebir y ejecutar, sin programas que desarrollar, sin pujanza de grupos y escisiones,  la historia es circular y anodina, no existe. Simplemente ocurre que soy el mejor testigo y tengo experiencia crítica en el tema.

Un dato solo, el CONVENIO COLECTIVO DE USO CANARIAS, que garantiza  10 meses de trabajo (1.500 horas), merece un  estudio psicoanalítico, semiológico o semántico. Altamente significativo. Una mina para el análisis. Y para los estudios de administración de empresas.

 

domingo, febrero 01, 2015

Expulsar a los científicos

El próximo sábado se reúne  la Comunidad Mácaros en el Oliver en torno a un libro de Karl Popper de más de 800 páginas.
Aunque tarde había leído a Popper.  Hasta hace años en todos los libros que compraba fuera ponía  la localidad y el año. Ya no lo hago. Hay la misma razón que para hacerlo: ninguna. En uno de Popper pone “Madrid junio 2008”. Como voy tanto a Madrid supongo que fue por la  graduación de E., en Políticas de Somosaguas. ¡Quién nos lo iba  a decir!
Ayer empecé a releer los dos que tengo, uno es una autobiografía intelectual y me enteré de que el positivismo se fundamenta en las sensaciones, igual que Berkeley, incluso en el solipsismo, ese tipo de relaciones jamás hubiera osado pensarlas, pero Popper es muy claro.
Hoy después de meses he subido a Lemus, con la excusa Popper. Así he  descubierto que el Ensayo en La literatura canaria se habían vendido todos los ejemplares (varias unidades). Los empleados además de ilustrados son muy divertidos y ocurrentes. He visto el libro de la hija de Esther Tusquets. La pobre se parece a su madre,  salió en Babelia y la busqué en google, pero en la solapa se parece, me dice  Víctor  el de la librería, a Uma  Thurman, ¡cierto! y nos hemos puesto a decir paridas una detrás de otra entre grandes risotadas dedicadas a nuestro ingenio dialéctico. Luego he ido al alto de ensayo, más de lo mismo con David. Quedaba  4 ó 5 tochos  de Popper, a cuál más dantesco: tratados de epistemología, pensamiento científico, física…los abrías con sumo cuidado y te encontrabas con ecuaciones matemáticas… Queda todo lo dantesco digo, me contesta David claro, lo que no quiere nadie.
El sábado que viene no pienso quedarme con un gin tonic hablando sobre Popper hasta la 4 ó 5 de la mañana en los salones nobles de arriba, donde no está el piano. Con mi forma de comportarme casi boicoteo las reuniones: provoco, pontifico, descalifico, ocasionalmente tomo algún tertuliano como enemigo de clase. Creo que puedo dar la sensación de que no tomo en serio lo que más en serio parece que me tomo. Pero tengo la habilidad y educación suficientes para  no llegar a cargarme las reuniones. En fin tengo mi propia panoplia de recursos de showman. Transijo mal con lo formal, serio, solemne, normativo y pautado. No sé llevarlo.
En navidades E calificó a alguien de algo, rematándolo con “además es un diletante”. Me apresuré a indicar: “como yo”. Se volvió sobre mí y muy seriamente apostrofó: “tú no eres ningún diletante”.  Está por ver.

Llego del Oliver e  incluso con barbitúricos duermo 3 horas. Voy a coaligarme con mi hermano, para otro golpe de estado ahora contra los científicos. Son tan normativos y morales, que si no se lo leen entero no van, no como mi hermano que es capaz de decir de Popper para justificarse por no leerlo que es muy superficial.   

viernes, enero 30, 2015

Un taxista de DF

-Te hubieras partido de risa con el taxista. Pedro y yo no paramos de reírnos, le debí haber grabado-  y  recuerda alguna cosa en perfecto mejicano.
Le pregunto: “Méjico es contribuyente o sigue siendo receptor de donaciones, porque por lo que se oye debería ser contribuyente”
-Es como Brasil, las dos cosas. Pero nosotros les damos préstamos, aunque a la vez hagan donaciones a terceros. De latinoamérica a los únicos que donamos es a Haití, Nicaragua -¡qué gran revolución la sandinista!- … Con la caída del precio del petróleo, que representa el 30% de la economía mejicana, van a tener   que hacer unos recortes drásticos.
- El petróleo lo tendrán en el Caribe ¿no?
- Sí, pero también en el Pacífico, por Acapulco creo.
-Yo creía que no había petróleo en el Pacífico americano.

-En California debe haber alguna bolsa

miércoles, enero 28, 2015

Amigos, muy bien

Si ayer fue un día divertido, hoy ha sido venturoso, de forma: que a Termini. Estaba en el Castillo y un funcionario me dice "escritor", como el otro día un ex-sindicalista (de base) que se paró con la moto tras llamarme escritor y despacharse a gusto, no contra mí. Dicen escritor en lugar de articulista.
El de hoy me habla del artículo de ayer. El forma parte de esa pléyade de este país que en lugar de hacer oposiciones internas se liberaban, lo que comportaba mucho mayor asueto, ambulación y escaqueo. Y al mundo pongo  por testigo de la exactitud del aserto.
Le digo ¿te ha gustado mi artículo? (sobre la casta más inadvertida). Me contesta que en algunas cosas está de acuerdo y que  en otras no, pero que le gusta mucho la forma como escribo. Lo mismo me contó Rosita de su hermano el farmacéutico, que apenas me entendía pero le gustaba mucho como escribía.
Tengo dos grandísimas amigas  que cuando valoran lo que escribo -cuando no lo hacen, malo, que es lo que más pasa con diferencia-, una siempre está de acuerdo con el contenido, y la otra siempre con la forma.

martes, enero 27, 2015

En El Día: El sindicalismo, una supervivencia difícil

http://eldia.es/criterios/2015-01-27/17-sindicalismo-supervivencia-dificil.htm

domingo, enero 25, 2015

¡Mi libertad de expresión ante la justicia!

Jamás pensé que en una confrontación se me podían ofrecer tantas bazas, como si fueran documentos que comprometerían  a los que los emitieran de manera brutal. Sigue la tónica del borracho: trastabillar haciendo cada vez más eses perdido todo rumbo.
No me lo podía creer, en esta semana de avatares cómicos e imitaciones. Hay gente que se puede hacer famosa en nada, porque tienen el don de la espectacularidad inteligente, Quevedo más que Lope.
Como algo jüngeriano que soy, creo en la aristocracia del espíritu y la cultura, que se va al traste en cuanto aparece la rareza, la anomalía. Esta es otra aristocracia. Luego están los magmas de  paniguados, perillanes,  saltimbanquis, ambiciosillos inseguros y demás ralea. Que tampoco están nada mal.
Mis blogs reposan, según creo, en  los archivos judiciales. Por fin alguien los toma en serio. ¿Cómo que no te leen? Te leen todos, incluso los que no entienden nada. El lector ideal es el que no te entiende nada o muy poco. Eso me pasó a mí con el Materialismo y empirocriticismo de Lenin, el Antidühring de Engels, con Wilchem Reich, Paul Nizan…
Se me quitó el complejo de pocas luces cuando leí que a Savater y a Félix  de Azua les pasaba algo similar, aunque  me imagino que sería con la Lógica de Hegel o el Tractatus de Wittgenstein.
Yo puedo episódicamente estar enfermo, ser  justiciable, tener diez amantes o emborracharme, si no lo primero al menos lo segundo.  Nada: médicos, abogados, top model y alcohol. Siempre queda la esencia, no la contingencia: el ciudadano José María Lizundia, sometido  al estado (nada de naciones) y la Ley. Pero también a las declaraciones internacionales de derechos humanos, y llegado a este punto ya sí me pongo muy en serio. La libertad de pensamiento y expresión es el mayor bien que tengo en esta vida, forma parte de mi identidad, de mi impulsos, inclinaciones,  mi ser profundo, no son abstracciones ni artículos.
He sido muy respetuoso y me he circunscrito a mis derechos, evitando alharacas y confusiones, actuando con extrema discreción, puestas así las cosas esta semana comienzo la promoción de mi libro y mi blog, por donde más cunde. No pensaba que me lo pusieran tan fácil. No cabe mejor publicidad.
Por mi libertad de pensamiento y expresión soy capaz de todo, por su importancia vital para mí, de hacer huelga de hambre, encartelarme, coger megáfonos y pancartas, hacer escraches, todo.
Lo único que me fastidia es que mi tercer título sobre sindicalismo me lo estén escribiendo literalmente. Entonces  pasaremos a detalles, porque voy a seguir escribiendo sobre sindicalismo, aprovechando todas las oportunidades, además en todos los medios. Los únicos análisis críticos que se han hecho en España son los míos.

Me da que voy a volver a presentar mi libro Por el sindicalismo, abogado, desde Euskadi a Canarias aquí y en Las Palmas.   ¡Qué lectores tengo, no lo entiendo, la verdad!

jueves, enero 22, 2015

Baño de amigos

Nunca he creído en las  ficciones solidarias, en los gestos corporativos, en esas penosas liturgias sin fibra de valor alguno, como es  la repetición de pequeños papeles autoasignados en la vida, unas firmas, unos piquetes,  palmadas.
Nunca me he sentido más querido por mis amigos que ahora. Yo que propendo a los  enemigos (tengo esa sicología), la verdad y lo pensaba el otro día, me he sentido de manera harto paradójica abrumado por las muestras de amistad. ¿Cómo es posible que los triunfadores más simpáticos, amables  digan que en el fondo solo tienen un puñado de amigos, cuando yo como poco tengo dos o tres?
Aunque siempre presuma de enemigos y de caer mal en bastante sectores, debo confesar  que siempre he tenido y he hecho amigos, y despierto simpatías. ¿Cómo? XY  le confesó a nuestra nueva inquilina, una amiga que tiene obras en su casa, que está conmigo porque soy muy divertido. Aunque mi ideal siempre ha sido ser gracioso, tipo murga de Cádiz, que son la monda. Como un histrión/vedette que mis amigos se lo gozaron el otro día en un circo improvisado. El gran espectáculo puede aparecer donde menos te lo esperas.  La persona más imitada (y carcajeada) con diferencia por todos. Casi como Chiquito de la Calzada. O Virgil.
Mi satisfacción no puede ser mayor por todo lo que me quieren, aunque eso de que me quieran me parece poco viril. Muy madre. Mis amigos están muy pendientes de mí. Nunca me he visto en una igual, ni parecida. Lo que hace que te preguntes  ¿quién soy o que he hecho yo?  Ha sido una experiencia muy curiosa, igual era autista.
Incluso gente no muy inmediata, se ha interesado y me ha mandado correos. Hasta en la profesión, donde nadie sabía nada, ahora se empieza a saber.
Hoy Kamenev, Oktav  y yo hemos estado bebiendo en el  hotel (Atlantic City), luego Kamenev y servidor  hemos proseguido por el Corte Inglés como si fuera de madrugada. Me da que no ha tenido buena tarde. Aunque habría  que llamarle Ulises, Aquiles o Héctor. Aunque a veces pienso que sea Lao-Tsé.

Lo tengo todo: el tornado de tantos y tan buenos amigos –tengo los mejores, sin duda- y el estímulo huracanado de la animadversión paciente y  la hostilidad denodada, o sea la creatividad. Eros.

martes, enero 20, 2015

Hoy en El Día: La muerte multiétnica en Francia

http://eldia.es/criterios/2015-01-20/18-muerte-multietnica-Francia.htm

domingo, enero 18, 2015

Ad hominem

Terminé el libro de Gregorio Morán, 800 páginas. Me sorprendo pensando (los pensamientos siempre sobrevienen) que podría haber sido alguien parecido a él. Por algunas concomitancias internas (vivir al margen de esquemas,  vocación de outsider y atención a la provocación). Nunca me planteo tales cosas. Se puso a estudiar arte dramático, se exilio en el franquismo y siguió con la afición. No se sabe que interpretara algo. Periodista, por méritos.
Escribe muy bien y es muy erudito. Y escribe una columna para la Vanguardia. Hace una crítica demoledora de la cultura y los autores desde 1962 con múltiples flashback hasta ahora. Madre mía, cuánta bilis dirigido a personajes que seguro no conoció personalmente. Son las típicas descalificaciones ad hominem.
A mi me cuesta una barbaridad detestar a quien  no conozco. Me lo cobro con los que conozco y con figuras y arquetipos.
Tras acabar con Morán me he visto compelido a retomar Falange y literatura del catedrático José Carlos Mainer. He leído a algunos autores. Entre ellos, al inefable Giménez Caballero, promotor de todas las vanguardias en los 20 y 30 del siglo pasado.