miércoles, octubre 26, 2022

En Bilbao con Iñaki Martínez y con Sergio Barce de escarapela


Iñaki Martínez es efectivamente ese bilbaíno de Madrid, un bilbaíno que para quedar con él tiene que ir a Bilbao vía Vitoria, porque allí  no está, si no va. Es un bilbaíno como las estructuras de química orgánica o como el rizoma de Deleuze y Guattari, que ocupan mucho en traslaciones horizontales: selvas, costas, altiplano, volcanes por  Guatemala, Dominicana, Panamá, El Salvador  y Tánger donde se ha jurado conjurado, que es como   Maribel Méndez  les toma el juramento de conjura y les da 200 dirham para que compren tabaco en su sede argentina emponzoñada de contaminación,
-Iñaki, a todo esto, dónde vives en Madrid ¿no será en esos barrios nobles de trazo urbanístico a cuadrícula  (Plan Cerdá de Madrid, Ensanche de Bilbao) y que están comprando en su integridad las oligarquías centro americanas? ¿Acaso eres uno de ellos?

 Iñaki, A pesar de esa bilbaína complicada -me pregunta si mis padres fueron de Bilbao; pues también). Resulta una suma de valores locales-loables, excesivos y geométricos, jardinería francesa de parterres y rosales que parecen diseñados para satisfacer a las grandes madres vascas, a las diosas madres, el chico bilbaíno educado para serlo, que es feliz, equilibrado, simpático, atento, inteligente, austero, incluso con sentido del humor, muy buen escritor, moderado, amistoso- concita valores que en principio en toda nuestra airada juventud consideramos  pegajosos y repudiables, y claro,  incapaz de hablar mal de nadie, ese atributo de aburridos y mojigatos, lo que tampoco permite detestarlo porque siempre gana la universidad de Deusto y la Comercial con su buen rollo impreso en los lóbulos cerebrales, los bilbaínos se encofraron  en ellas, que les siguen nutriendo - muy ajeno y distante el mundo  todavía y el mercado de universidades actuales- de autoestima y clase hasta que van a las norteamericanas  si las catan
iñaki que sabe que mi enemigo de clase es el socialismo psicótico, posmoderno, analfabeto y señorito con pujos de grandeza  y despilfarros y extenuantes comitivas  también caribeñas, me pone el carné de ellos en la foto como premeditada provocación, el lumpen político español,  Me da que a Iñaki le ha dado por militar de por vida en las filas de la ejemplaridad. Pero no le puedo odiar, a fin de cuentas muchos santos le han precedido.

No hay comentarios: