martes, marzo 20, 2018
El Día: Al capitalismo le llaman neoliberalismo
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
domingo, marzo 18, 2018
Tamara y Despreocúpate de amigos y cuida tus enemigos
El viernes pasado una enorme gosadera viendo a Bertín con Tamara Falcó. Ella prometía pero no tanto, es una star system, me reí a carcajadas. ¿Alguien me la podría presentar? Es una Boris Izaguirre mujer
Lo he pensado varias veces -nunca antes había tenido ese
tipo de pensamiento-, que un año, el 2017, habría sido uno de los mejores de mi vida. Satisfacciones, experiencias,
pequeños hitos se encadenaron uno tras otro. El 2018 se desplegaba incluso
mejor. No podrá darse todo lo que asoma, me planteaba. Ha surgido lo que no
es más que un contratiempo, y parece evaporarse parte de un programa suculento.
El congreso de la universidad de Rabat, parece estar en el aire. El miércoles
estuve en Las Palmas. Según Manolo parece que el encuentro está en riesgo de no
celebrarse. No ha escrito la ponencia, yo por supuesto tampoco. Casi todo lo
que, si son deberes y obligaciones, hago es bajo coacción, in extremis.
Después de comer con Manolo me llevó a la residencia de oficiales de Las Palmas,
donde había quedado con Rafa. A mí me dicen a los 20 años que visitaría un
sitio de esos y consumo mi existencia asesinando guardias civiles.
Iba a entregarle mi último libro a Rafa, excompañero en la Universidad de California, campus de San Diego, de Herbert Marcuse y Angela Davis y con amigos
en los Black Panthers.
Antes por teléfono le digo “te acuerdas de aquella enciclopedia
sobre el Sáhara que me dijiste íbamos hacer entre los dos, pues yo ya hecho una parte pero sin ti".
En la Residencia le pregunto por la ponencia para el
congreso
-Tú ya habrás escrito la ponencia, claro.
-Sí, ya la tengo escrita.
No le dije, creo que no te va a servir de nada. Se la tendrás
que leer a tus nietos para dormirlos. Le gusta jugar al dominó y en eso estaba.
Me presenta a los jugadores y no te fastidia que uno, con sus años, era Sr.
Advocat: abogado laboralista. Yo para mis adentros “pues yo médico y ni te
acerques”.
Estuve en Casa África con mi amiga E., un lugar que me
encanta. Pasé un buen rato, es obviamente
una africanista y mantuvimos una conversa muy interesante. Me enseñó la
biblioteca del famoso militar español Diego…., uno de los fundadores del metarrelato
saharaui (como los militares portugueses de la “Revolución de los Claveles” de
1974, pasaron de militares colonialistas de una dictadura militar a izquierdistas
anticolonialistas, sin despeinarse), que había donado un hijo de él. Antes le
pregunté a E. cuántos libros ha donado
(biblioteca personal). Unos doscientos. Pues no son tantos, acoto celosillo. Ya
conocí la de Rafa. Tampoco me quedo manco y eso que soy casi un recién llegado.
Al parecer la traducción de mi trilogía al francés está de
forma provisional suspendida, no así la del árabe. Es tiempo de silencio y
espera. Escepticismo escocés, humeniano
Quiero rematar mi labor sobre la literatura canaria. Dos
catedráticos canarios de literatura me escribieron y elogiaron mi último libros, el resto del profesorado
calló. Como las universidades canarias. Soy muy crítico y siempre lanzo andanadas de más. Voy a seguir con él. Como digo desde hace
años, sé perfectamente lo que me traigo entre manos.
Este post que enumera algunos contratiempos va dirigido a mis
enemigos de clase. Merecen atenciones, que les agraden. Jamás he tenido el más mínimo
problema para tener grandes amigos. Más valioso es tener enemigos, ya lo dijo
Nietzsche, lo que siempre es una elección personal; los amigos surgen, de
repente los tienes a tu lado. A los enemigos hay que salir a buscarlos siempre con
el arma cargada, y unas golosinas para atraerlos.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
viernes, marzo 16, 2018
La dificultosa evacuación marítima

Me afloró el ramalazo canario, que es cuando me vinculo a
través de la cultura y algunas
historias familiares al territorio,
y aparecen el padre y la tía de XY hablándome de Canarias recién llegado.
Anteayer en Las Palmas le evoqué a él, cuando contaba como cambiaba de isla para
divertirse, con determinadas observaciones. Ayer estuve con un amigo de las
Palmas en la cota de 600 metros. Según él, 700.
Me contó verdaderas aventuras antifranquistas de mucha audacia, dignas
del cine, pero me dijo que bajo ningún
concepto las debía contar. ¿Entonces no tenía miedo y ahora sí? Se entiende aún
menos cuando lleva la vida parando a la gente en la calle para decirle que es
comunista y ateo, o de Hugo Chávez. Y ahora tiene voto de silencio... El franquismo se ha
recrudecido; con esta escalada regresiva terminaremos en la guerra civil. Estos
absolutistas (sedientos de absolutos) siempre acaban poniéndose sacrosantos
y austeros como castellanos en semana santa con pellizas de pastores. Se clavan al dogma con la máxima
crudeza y eso les da sosiego y certidumbre metafísica. Ellos sostienen que el mundo se rige por leyes materialistas,
pero luego viven en clave metafísica de una manera inhumana.
Le llevo a casa en coche y hasta entonces iba todo muy bien y normal, pero va a salir y se
empieza a enredarse primero dentro del coche.
-Tú estás borracho- le acuso.
- Sí, sí…-lo dice riéndose. Miro por el retrovisor y mientras
libraba una batalla absurda con nada que realmente le aprisionara, una ristra
de coches detrás nuestro esperaba. Cuando por fin ha dispuesto todo (ha roto
redes, superado vallas, atravesado tubos) y va a salir resulta que no se ha desabrochado el cinturón de
seguridad. Pienso para mí “pero qué es lo que
ha estado haciendo hasta ahora”. Si lo que dificulta la salida es el
cinturón en todo caso, me paso anteayer en Las Palmas y Manolo me lo tenía que
soltar. Se lo quito: “joder tío, cuántas dificultades”. Retrovisor. Pensaba:
los coches empezarán a tocar la bocina y
vendrá el agente de la municipalidad
que deducirá que si el saliente
está borracho, el permanecido dentro también lo estará.
Ahora la escena cambia para ofrecer un sesgo marítimo. Mi amigo está colgado de una
mano del techo de la amura de popa de un coche aparcado. Los pies los retienen
en el mío. Solo falta que el mar con su corriente separe los dos coches y este
caiga de bruces al agua, que en realidad es asfalto.
-Libera primero los pies y no te desenganches del techo, a
ver si te matas- Logra hacerlo finalmente. Por sus movimientos pareciera que no
sabe nadar.
-Pero que borracho estás.
- Sí, sí- Al fin logra zafarse de su psicomotricidad, sigue
riendo como si en lugar de beber hubiera fumado.
No es la primera despedida de este tipo que me ha brindado
en alguna otra ocasión. Una vez me vomitó en el coche, sacaba la cabeza por la
autopista pero volvían algunos jugos gástricos y líquidos perturbados en su
digestión, al coche, salpicando la carrocería de violetas y burdeos lluviosos.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, marzo 13, 2018
El Día: Los "Mainstream" identitarios
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
lunes, marzo 12, 2018
Eguiar: Con las "esquirolas"
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
sábado, marzo 10, 2018
Este día en la ópera
San Francisco de Scott Mckenzie
Hoy sábado voy por primera vez a la ópera. La primera vez,
pero pudo muy bien ser la segunda si hubiera dado el paso fundamental de dar mi
entrada al portero. Vacilé y finalmente antes de que me empujaran dentro mis
acompañantes, me escapé. No tenía nada contra la ópera, aunque me parece relamida,
sofisticada, al por mayor, sobreactuada y estridente. Antes había visto
desfilar a la burguesía criolla y ganadera local en una de sus escasas oportunidades
de esplendor, a conocidos, a grandes subyugados por la cultura. Así que no me
lo pensé más y salí repelido como un piloto de caza por eyección.
Todos dan por hecho que yo no había asistido a una ópera
nunca.
-Pues sí, vi la ópera HAIR en el Olympia de París con 20 ó
21 años.
-Eso no es ópera
-¿qué es entonces?
- Un musical
-¿Entonces por qué se anunciaba como “la ópera hippie”?
Fui con mi amigo el Che, que era maoísta y trabajaba en la
Renault. Los hippies de HAIR salían del patio de butacas y creo que algunas
desnudas. Para mí que seguía todo lo que pasaba en San Francisco y Berkeley, me
resultó muy emocionante. En París aunque alguna vez fui con dinero porque había
trabajado antes, me colaba siempre en el metro, que lo hacían lo más dotados e
izquierdistas. Te apoyabas en los dos lados del control y saltabas la barra, evitando darte
con las rodillas en el mentón. Tampoco dejaba propina a la señora por ir al servicio, que siempre protestaban.
Pero de la que mejor recuerdo es de la del Olympia, sin que pasara nada fuera de
lo corriente.
Mañana sabremos qué pasó con la ópera. Yo he padecido el
síndrome de no franquear la entrada, no traspasar el umbral, quedarme fuera y fracasar.
Freud me hubiera acogido gozoso para
establecer un nuevo caso como el hombre de la rata. Me quedé en facturación el
alguna ocasión, una vez bajé de un avión en la pista, como si hubiera sufrido
dos o tres accidentes aéreos anteriormente.
-¿Y cómo se te quitó el miedo a los aviones, qué cursos
hiciste?
- Ninguno, se me quitó solo, fui madurando, no hay otra explicación-
Los traumatismos de guerra los tuve siendo incapaz de entrar
a examinarme, ahí me quedaba encasquillado, paralizado y me quedaba como siempre
en la puerta. El caso es, cuando estaba en el empeño o sus proximidades inciertas, que me
ponía a estudiar antes de los exámenes y sabía lo que iba a pasar. Las carreras de letras son de
letras. Dont worry. Sabiendo que era muy probable que aprobase (los últimos temas jamás
los he estudiado, siempre tenía que dejar algo pendiente, cosa que me acompaña
en muchas -casi todas- actividades de mi vida todavía), sabiendo además que si eso no ocurriera no me
iba a poner a llorar, pues con todo, no
entraba.
Como me siento muy versado en lo que estoy escribiendo -sé
que no es experiencia ni proceder muy común-, acabaré como autoridad que soy. Es
mucho más difícil y complicado trabajar
el fracaso que el éxito.
Si puedo confirmar que no padecí ningún síndrome de ansia ni pulsión sexual, por ser un Sr Advocat, sí en cambio por no ser. Si lo hubiera abandonado, la
negatividad habría desaparecido. No habría habido experiencia viva y perseguida de fracaso. Fui muy astuto.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, marzo 06, 2018
El Día: LA PROVOCACIÓN ARTÍSTICA
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
domingo, marzo 04, 2018
Mi tetralogía del Sáhara aquí
Para leer la dedicatoria hay que pulsar en ella. Me dice XY ayer cuando llegó el libro: la dedicatoria es muy bonita, parece que vives allí; lo mismo que pensé yo; fue lo último que escribí. Ojo con las presencias físicas, vivo mucho más allí que aquí y dentro de un mes vuelvo. Será la séptima.
Leyendo el índice se puede comprobar que muy poco tiene que ver con lo que los tratadistas hispanos del metarrelato sobre el Sáhara tratan (consensúan).
Creo que es un libro que también puede interesar a los marroquíes. Lo que valora y piensa un extranjero de su historia y país
Es la primera vez que me pongo como bibliografía. Me puedo poner: son cuatro libros que desarrollan unas ideas que se entrelazan. La tetralogía tiene mucha unidad y descubre una evolución natural, que refleja la dedicatoria. Tengo buena posición ante el Sáhara.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
jueves, marzo 01, 2018
No soy de los hombres que hacen paella los domingos
Soy un cocinero muy vulgar, limitado y desmotivado, de a
diario, pero cuando XY llega del trabajo después de atender a 20 estúpidos, maleducados,
oportunistas, se encuentra la comida hecha y el vino descorchado.
Hoy he tenido que barrer la calle y quitar las ramas que el
vendaval había partido. Ha habido un poco de “doblasera” como
consecuencia. Ayer miércoles al ir a comprar El País, cuando salía vi que ya había llegado la revista HOLA, me cercioro de que no sea la de la semana
pasada. Está de dependienta en la gasolinera, “Corazón”, que me recomienda la
entrevista que viene en la portada con Arancha Sánchez Vicario, le digo que yo
leo pocas entrevistas, que más bien me gusta ver las fotos y los reportajes de las
casas del comienzo, por la decoración. Y el cotilleo en sí.
-Leo las entrevistas de la gente que me parece peculiar y
simpática, por ejemplo Tamara, la hija del Griñón y la Preysler.
-¿Sí?
-Sí -le respondo.
Como sigo por twitter esa revista estoy más al tanto de esas cosas. “Corazón” lee “Pronto”, que lee
siempre su madre. La mía, más pija, era del HOLA.
El lunes en Los Reunidos hablando de si el Rey habla bien el
inglés, XY dice que lo habla de siempre con su madre Dª Sofía.
Señalo que lo que habla
bien la Reina emérita es el alemán y que parte de su familia es alemana y
apunto una dinastía: Schleswig Holstein Glücksburg
Mi hermano nunca quiere pasar por ignorante y yo se lo
recuerdo, que no tiene ni idea de familias reales, del Gotha, a lo que me
responde: claro, como tú desde siempre leías el HOLA!, te lo sabes.
Fueron conocimientos que se sedimentaron suavemente, sin
esfuerzo, como la nieve, copo a copo, de la mano de ese aspecto fundamental, por
su colorido, amabilidad, optimismo, esperanza que es lo mundano, la frivolidad.
Lo que siempre detestan los más idiotas, rígidos, elementales, dogmáticos, prejuiciosos,
fúnebres, frustrados, pseudotrágicos… y subnormales hechos y derechos.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, febrero 27, 2018
El Día: EL TRATADO DE PESCA MARRUECOS-UE EN RIESGO
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, febrero 20, 2018
El Dia: FEMINISMO: RAZA BLANCA / CULTURA CRISTIANA
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
domingo, febrero 18, 2018
Tertulia Mákaros, Platón, plato abyecto y guasap
Primero entró mi hermano en el grupo de guasap, y ahora he ido yo, el último mohicano
Ayer tuvimos tertulia de Mákaros en el Oliver. Había formulado
alguna objeción a modo de prevención de que al ser sábado de piñata podía estar
concurrido el Club tan distinguido. Los coches aparcados en la puerta inducían
a la confirmación de la sospecha. Pero nada, nadie, una camarera, todo para
nosotros. Parecíamos la avanzadilla de
un ejército guerrillero que ante la huida de la burguesía se
entretuviera en ocupar y abusar de sus sociedades recreativas, aunque sin
violar a sus hijas y sirvientas, como han acostumbrado con ciega contumacia los insurrectos de
izquierda e invasores de derecha e izquierda. El viernes sí había habido fiesta
de Carnaval para los socios: los hijos
fantásticamente educados, con modales, idiomas y cosmopolitas de la burguesía
criolla y ganadera. Estuvo Luis II (por el orden de llegada a la tertulia y
segundo socio del Oliver), que es un aristócrata indeciso, me anotó la
distinción entre burguesía y aristocracia, sin
recapitular de que yo desde los 6
años era marxista y dominaba las clases sociales, fracciones, por ejemplo la financiera
industrial y las capas sociales que lo aprendí leyendo a Poulantzas. La "burguesía
criolla y ganadera" es una imagen, una ironía, una imputación.
El Oliver es paradisíaco, parece una mansión de
terratenientes algodoneros de Alabama con
sus columnas neoclásicas y aire europeo y rodeado de naturaleza sicalíptica.
Había decidido no leer a Platón, porque es una reliquia del
pleistoceno del pensamiento: prefería seguir leyendo a Jiménez Losantos con su
Memoria del comunismo. Quién sabrá muchísimo más: ¿él o el hijo ocioso de
agricultores áticos?
Me pedí una ensalada de pargo y gambas, que resultó asquerosa.
Iba desecada como una zona pantanosa intervenida, los elementos, todos
sospechosos, estaban plastificados a la vista y apergaminados al paladar, sin sustancia líquida que les
acompañara y les diera cierta apariencia de fertilidad seccionada y vida
natural extirpada. Ausente de una base o cubierta líquida, estaba desprovista incluso
de humedad. Podías meter un trozo de lechuga en el interior de un libro, sacarla,
y no habría huella de la página donde hubiera estado alojado esa hoja de
lechuga. El caso es que tenía hambre. Preguntaba a los demás si se podía comer
lo que estaban comiendo y como solo les interesan los alimentos espirituales,
decían que sí. Yo deje ostensiblemente casi todo el plato.
Los gustos gastronómicos, la identificación con
sabores, con familia y tierra es pura antropología y no varían en generaciones,
yo soy foráneo llevo muchas décadas de
subtropicalidad e insularidad y en lo sustancial todo sigue siendo como antes
fue.
Hay hostelería con tratos y atenciones que son onto y filogenéticos,
determinados por la indiosincrasia e idiolecto, por meter más palabras untuosas.
La camarera según su contexto y actitudes interiorizadas me
podía haber insistido como se hace tanto aquí, de si no me gusta. Incluso alguna
vez me dijeron que lo acabara. Toda esa cultura de ventorrillo, guachinche,
congelados… Este es el nivel popular más zafio. Luego cabe el disimulo: ¿le
falta algo, le traigo sal, vinagre, limón… más vino? No, tequila, una mano donde chupar y
sal.
Y por último está el de excelencia, que en estas regiones es
muy difícil/imposible que se dé: ¿quiera tomar otra cosa -reconociendo del satanismo del plato- que le
pongo? Nada de esto ocurrió, lógicamente. Porque no se cambia en lo
sustancial, ni con escuelas de cocina. En
todo este trance tan desagradable, los conjurados con el platonismo avanzaban
en sus cuitas de exégesis de Plato (en inglés), mientras que yo estaba encendido con mi plato helado, que
delataba una larga reclusión en una nevera. Doy por seguro que habían
aprovechado sobrantes de la fiesta de carnavales del día anterior. Como me
quedé con hambre quería postre, nuevamente inhibido oculté ni protesta y
censura, me mordí la lengua porque estuve a punto de decir “yo quiero un postre
siempre que sea artesanal, no de la casa”. Me pedí una tarta de manzana que tenía
un aspecto tranquilizador por industrial, parecía una ensaimada, y una bolita de helado. Sobra decir que la los
restos de ensalada tenía una temperatura real y térmica similar al helado: unos
3 ó 4 grados centígrados. Que para una ensalada no está nada mal. El helado ni lo nota. Antes en el bar le había hecho
reír mucho a la camarera, saqué mi vena a un tiempo simpática, divertida y
graciosa, pero el resto de la noche hice comentarios machistas –ya es como
autodefensa a la brutalidad de la ofensiva de esas filósofas feministas-,
hablando todo el rato de burgueses y cosas y tono inadecuado
Cuando la única camarera me iba a traer el postre del hambriento,
me vino por detrás di un manotazo al aire que hizo impacto en lo que pasó a ser
platillo volante, que planeó hasta la mesa y al suelo donde se hizo añicos; pues un plato menos. Os jodéis
y lo reponéis. Mientras mis compañeros profundizaban más y más en una
hermenéutica personalizada de autoría propia de Plato, yo me había cargado uno
con mucha satisfacción. La camarera ya había abolida toda presunta simpatía por
mí de su interior y exterior, seguro que pasé a enemigo de clase.
Les dije a los platónicos que se embriagan con cada autor
que toca, que o se iba el nuevo concesionario del bar del Oliver o nos íbamos
nosotros. Propuse un repliegue al Casino de los caballeros, honrar a Arturo
como a una madre para eliminar cualquier suspicacia y retornar alegres y
afectuosos. Pero los makarios dijeron al unísono “NO”.
Me da que pasaré a cronista gastrosófico de las tertulias.
Doy por seguro de que hablaron de Platón, solo tengo imágenes de mi admirado
Luis II de Baviera leyendo casi un libro entero del griego. Le amonesté: lo
lees porque no tienes nada que decir de tu cosecha, ¿werdad?.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
viernes, febrero 16, 2018
Antes se tienen buenas ideas que ideas
Centro Kennedy de Washington
Hoy en leído una columna próxima, no suelo hacerlo, no las
leo. La columna de proximidad que he
leído es de periodista y se le nota por el dominio y orden al escribir y
presencia que tienen en ellos la actualidad. Es buen periodista y claro,
escribe bien. Suelen abundar en la
noticia de la semana, viven en presente y en la inmediatez. Se hallan en
posesión de una perspectiva sensata, racional, lo que acepta la mayoría pero
dicho con más altura de expresión e imaginación. Era una noticia de perfidias
adolescentes, que yo ni me fijo. Lo poco que he leído conforme a mi método
diagonalista, o salta escalones, tenía razón en todo. Incluso en el remedio. No
era el caso, pero de este estilo: ¿Cómo se acabaría con la contaminación? Pues
sin contaminar. Satisface a quien lo escribe y gusta a quien lo lee, además
seguramente quería leerlo.
A raíz de esta constatación me ha salido el título de este post. En realidad es mucho más fácil tener
buenas ideas que tener ideas. Las buenas ideas son las de máxima
aceptación, las que refuerzan los estados de opinión, consensúan el mismo diagnóstico y ofrecen una terapia de
curación, imposible de llevar a la práctica
pero muy razonable y deseable. Otra idea: todo lo razonable es deseable.
A veces lo razonable, por ser solo eso puede ser estúpido, por ejemplo cuando
se aplica al dominio de la irracional, donde no funcionará.
Tener ideas es mucho más difícil porque nacen huérfanas sin
adjetivar, sin consenso previo, y pueden ser incómodas, molestas e
ininteligibles. O todo a la vez.
Quito
E. me llamó desde Quito Ecuador. Está trabajando mucho y se
tiene que recorrer todo Ecuador. Más de una semana.
¿Por cierto que tal en le Centro Kennedy?
-Muy bien, no había estado en nada igual, muy “inside”
-En el núcleo en la sociedad washingtoniana- lo organizaba
la empresa de S. para algo afroamericano- ¿no?
-Sí y estuve con un senador hablando y que le escriba
- Te preguntaron de dónde eras?
-Eso lo haces tú, que te vuelves loco con los extranjeros.
En EE.UU. no se pregunta en absoluto, y está muy mal visto hacerlo.
-Claro, la patria de lo políticamente correcto…
-Pues sí
-¿Ahí en Ecuador sí te habrán preguntado?
-Pues tampoco.
Me ha de estar mintiendo
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, febrero 13, 2018
El Día: La Justicia: fortaleza de la democracia
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
domingo, febrero 11, 2018
Carta incógnita a un amigo clandestino
He leído bastantes libros de la Revolución de Octubre, el año pasado, a su centenario, al menos tres. Este es el mejor. Rastrea por autores fundamentales: Netchaev, Herzen, Blanqui, Martov, Plejanov, la creación del partido comunista francés de Souvarine, amigo de Lenin. Es con diferencia el más interesante que he leído. Se entiende el odio de los pobres progres a Jiménez Losantos. He conocido a bastantes intelectuales de izquierda, además desde muy joven. Losantos está en el nivel más alto, pero supera a todos lo demás en una cosa y es en que toca todos los palos en que debiera penetrar un intelectual que se inauguró de izquierda ,que va abriéndose a experiencias y lecturas pioneras y movimientos culturales esenciales en los que ocupa un lugar muy destacado: desde el psicoanálisis lacaniano de Oscar Masotta al arte contemporáneo participando con Grau, Broto y Rubio en muchas iniciativas vanguardistas. Su frecuentación del ambiente gay en Barcelona franquista, la clandestinidad comunista, la vanguardia otra vez contra el totalitarismo nacionalista. Ningún intelectual posee ese acervo de conocimiento pero también de vida.
Son tantos los mundos intelectuales y vitales de Losantos, unido a su inteligencia y potencia intelectual que los progres, necesariamente han de odiarlo. Empezó con ellos y se fueron a polos opuestos, a una icompatibilidad objetiva.
También he conocido demasiados progres, anodinos, ignorantes, inmensos mediocres, cobardes, miserables, yendo de algo toda la vida, siempre aparentando, encima menudencias estúpidas.
Estos 4 libros los compré el jueves, que cuadro magnífico, como el primer relato leído
Liebe Graf, jovial y talentoso; añadiría humorístico si no
debiera ese tratamiento en exclusiva a mi hermano, el profesor, pero cuente reconocida
mi alta estima en considerarle también acreedor de tal título, sin duda el
máximo y más celebrado en el trato con
los demás, del que su ya viejo amigo, digamos el interfecto, y afín en esa selecta burbuja de caballeros
expertos de larga data y prestigio, a modo de alta y restringida sociedad aristocrática, no solo no llega a estar
mansamente dotado y orondo, sino abusivamente ayuno y enflaquecido. El rigor y la
seriedad, divisas que presiden su proyección (de él), incluso post morten y acceso
a la leyenda que omitiré (no vaya a ser interceptada esta misiva) y que le ha conferido una personalidad enfebrecida,
que odia la banalidad y el sinsentido, lo mundano y divertido, la gratuidad de
lo más placentero. Pobre animal airado.
Me he vuelto africanista y a honra
Compruebo que en mi
anterior misiva no me entretuve en andanadas a locas en las que siempre su réplica fuera “agua” y nunca
“hundido”. En la ocasión ha sido el
segundo término el alcanzado. Y "hundido". El interfecto según su narrativa
resulta un ser de dotes poco comunes y apenas inmanentes a mortales; no es presencia
sino trasmundo, ni entidad fenomenológica
sino rastro de emanación. Acaso huella cósmica ¿Tan lejos pretende
llegar? Es evidente después de tanto prodigarse sobre él, con la sutileza de permitirse una
disección quirúrgica de fundamentación
netamente teológica, entre sustancia, emanación, aura y la lamentable y
corrupta materia, que usted redime
en corporeidad, término con el que trató
de rebajarle de toda dimensión metafísica, seguramente como ardid de desmarque
y disimulo, de una emotiva e irreprimible admiración correspondida por usted.
Aunque no le haya acompañado el éxito en la transfiguración.
Houellbecq siempre es Houellebecq.
Lo que sí merece reproche es que usted haga alusión a una ¡boutique!: pero usted ¿sabe lo que dice? Es
igual de sacrílego la ofensa al cáliz y el sagrario, que a dependencias con
funciones ungidas y vividas con pareja sacralidad. ¿Boutique? ¿Qué quiere decir? ¿a qué se refiere?: ¿al tráfico mercantil,
a la compraventa y el comercio, a la ganancia y el capital?
Es usted muy injusto con esa su amistad de años nutrida de cuitas, confidencias, complicidades e
intercambios. Al parecer no ha dado la debida importancia, para el caso que haya
reparado en ello, a que esas placenteras
sustracciones a obligaciones tediosas
e ingratas, por medio del afán cultural, siempre las propiciaba él, buscando su
información, su elevado entender y definitivo criterio.
Acaso ¿no es capaz de ver la frenética admiración y
seguimiento que suscita en él?
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
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