martes, abril 21, 2015
Hoy El Día: Genocidio armenio y genocidios
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
sábado, abril 18, 2015
Estoy también en la cultura islámica
Muy gratificante este descubrimiento. Es en la bibliografía del trabajo donde aparezco, con cierta holgura por lo demás.
http://www.redislam.net/2015/03/la-cultura-arabe-presente-en-espana.html
http://www.redislam.net/2015/03/la-cultura-arabe-presente-en-espana.html
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
Un tipo interesantísimo
El lunes pasado cuando estábamos en Los Reunidos, se me
acercó el presidente de una asociación cultural para presentarme a un profesor de la Universidad de Granada
que había conferenciado (últimamente siempre estoy haciendo neologismos, aunque
éste ya lo había dicho Julián Marías; según mi hermano tengo igual mérito
porque no lo conocía) en el Tea sobre Tel Aviv. El profesor viaja
frecuentemente a Israel y sabe hebreo.
Alexander - elige a
sus amigos como un entomólogo alemán, aunque él es austríaco por parte de padre-, que es miembro de nuestra asociación
canaria de amistad con el pueblo israelí, propone dos conferencias sobre
Israel, de padre e hijo. Nos convocamos en nuestro hotel el jueves pasado.
Llega el que yo creía el hijo que resulta ser el padre. ¿Pero qué edad tienes? 51.
También viaja todos los años a Israel, pero en lugar de a Tel-Aviv como el
profesor de Granada lo hace a Jerusalén.
Mi hermano le dice: “llevas la cruz gamada” –le cuelga del
cuello una cruz. Le corrijo: “en todo caso sería la cruz de hierro (del ejército
alemán)”. “Eso”, me responde, pero dice el aludido: “no, es la cruz de Malta”.
Pensé citar la de Caravaca, pero callé.
No soy experto en cruces, bueno, quizá en cruce de caminos como el asno de Buridán antes que de Ignacio de
Loyola camino de Tarrasa. Al decir de mi hermano en la reunión, toda la
educación religiosa recibida me entraba por un oído y me salía por el otro. Se
puso un par de veces farruquito.
Nuestro hombre exhibe extraordinarios conocimientos, que da
un gusto inmenso oírle. Lo mismo de
epigrafía que historia de las religiones, de la actual situación política,
y del mundo antiguo en general. Acude a
una universidad de Jerusalén anualmente a estudiar textos bíblicos y
lenguas antiguas. Su hijo es arqueólogo. No me extraña. Dice que su ciudad es
Jerusalén, con lo que colma toda mi atención e interés. Ha citado Tokio. Se ve
que no habla por hablar, que todo lo que dice de drusos, coptos, assessins (una
secta Chií de la que se dice viene el nombre de hachís), hachemitas, ismaelitas… revela conocimiento, y cita a Otto Rahn.
Tiene mucho contacto con los franciscanos que son los custodios
de los santos lugares desde el siglo XII o XIII. ¿Desde las Cruzadas?-inquiero.
“No, de justo después”, señala. Me entero, contra lo que yo creía, que la
iglesia armenia sólo controla una pequeña parte del Santo Sepulcro, que visité.
Los ortodoxos la parte de arriba, todo el resto los franciscanos. Habla de paules,
dominicos, por supuesto franciscanos,
tiene mucha relación con su superior,
por supuesto de palestinos… Es un fan de
la ciudad vieja de Jerusalén, donde yo no aguantaría ni un atardecer ni una
noche. El conocimiento de las religiones
me atrae mucho, pero estas me abruman, y en la ciudad vieja su gravitación es
muy poderosa, y además están todas.
Conoce
muchísimo. No es partidario de hablar de la situación
política porque habría que ser objetivos. En Hebrón, tumba de los patriarcas de
Israel, los colonos (sus colonias) han cercado a los palestinos, y pasean con sus novias con
el fusil de asalto M-16 al hombro. Según
una novela del escritor judío americano Philip Roth, la mayoría de colonos son
norteamericanos, según nuestro amigo, eslavos. No habrá Israel duradero sin un estado palestino, creo que lo pensamos
todos.
No conoce el término jaredíes referido a los ultraortodoxos
y no hablamos de los hassidim. Pero me descubre a los mitzrayim, judíos de
Egipto, a los que también llaman alejandrinos.
Nos habla del mesianismo judío una rama que reconoce a
Cristo como Mesías pero que sigue el
ritual judío, como la más primitiva comunidad judeocristiana. Hablamos de los
concilios de Nicea y Constantinopla, que introduzco yo, para rebatir a mi
hermano.
Nos descubre que el
talit con el que se cubren (o descubren)
los judíos para orar, según el color de los cordones refleja la procedencia o
devoción específica. Nos cuenta que los judíos nunca se fueron de Israel, que ininterrumpidamente
siempre permaneció una comunidad israelita, y que se les reconoce también por
el talit.
Está preparando un viaje muy barato, sería muy interesante
estar con los franciscanos y visitar los santos lugares y regresar a Israel. Me
entran unas ganas locas de volver a Jerusalén, Tierra Santa por primera vez y
Eretz Israel.
Al salir le pregunto de qué es profesor (de universidad) y
me dice que no es. ¿Quién eres entonces?
(¿acaso el Mesías?). Trabajo para una
empresa de seguridad internacional. Ha vivido en Tokio y en muchos países de
Asía. Si fuera profesor, su personalidad apenas tendría interés, porque sería
lo propio. Que tenga un trabajo muy práctico y cosmopolita le da una proyección
verdaderamente interesante, inusitada.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
miércoles, abril 15, 2015
Empiezo a escribir mi historia en la espera
Esta mañana un vecino me ha preguntado si ya no trabajo. Mi
situación es tan evidente que llega a mi propia calle. En el SEMAC preguntan
por mí. Sigo vivo. Demoro mi presencia
en los juzgados de lo social, porque sé que en los cajetines o bandejas no va a
ver casi nada –los que éramos habituales poseíamos uno de esos para hacer más
rápida y directa las notificaciones- y efectivamente así ocurre. En todo este mes ni un solo acto que
realizar. Vacío total.
Al parecer preguntan mucho mis compañeros por el desenlace judicial.
Aún nada.
Llevo mucho tiempo, más de un año, resistiendo a todo este
juego de humillación y castigo dos veces por semana, más todo lo derivado como
lo antedicho. En mis días de consulta aparece ahora la abogada T, hoy por ejemplo estaba el clan
familiar. Es otra demostración. No solo me quitan todo sino que también ponen, pero
para que vea que no existo. Aparte de ser muy
buen fajador, tengo otros estímulos y soy inquieto amen de resistente.
Como el impasse se alarga, ya he emprendido algunas iniciativas.
Ayer inicié la historia que tengo que contar, había escrito
bastante en cuadernos y a impulsos, pero no en
ordenador que es cuando el proyecto empieza a cobrar consistencia. Empecé copiando
pero seguí improvisando. Historia me sobra, pero me faltaba la forma, el punto
de vista, el tono. Escribir sobre sindicalismo, por mucho que seas el único -y encima es verdad, ¡qué vida la mía más absurda!- que lo ha
analizado en sus circunstancias reales y concretas, es un tema de nulo interés.
En mi anterior libro -el comienzo de esta historia- alguno leyó sólo lo que
contaba de mi vida y experiencias, y se saltaba todo lo relativo a
sindicalismo. Otro tanto ocurre con el laboralismo. Ya no puedo acudir a mi
historia personal y experiencias porque ya está escrita, por lo que te quedas
como un oso blanco sobre un trozo de
hielo desgajado del gran iceberg o continente. Cuánto intelectual, cultural o socialmente
menos dé de sí el tema, mayor es el reto
literario y ensayístico, que es lo que me ha animado, pero hay que pillarlo. Y que el Rapsoda me haya
dicho hoy, que escribo distinto (prensa), que le gusta más. A lo que le he dado muchas
vueltas (la ejecución).
El caso es de prensa, porque es noticia en el sentido
de dogmática periodística. El hombre no muerde al perro: noticia es si lo hace,
porque es al revés.
Esta historia que contar tiene una vertiente que es la que
menos me interesa, que es la jurídica. Si singular en un sindicato es el
mobbing, no lo es menos la concentración de piquetes llegando al unísono: más
de 30 que gozaron de permisos sindicales aquel viernes 31 de octubre de 2014.
Si procesalmente no cuenta –y están los jueces acostumbrados a escenificaciones no ejemplarmente maduras-, sí puede ser interesante
desde el punto de vista de la comunicación social. Esto por tanto es de prensa
y empresas. Infinidad de testigos observaron la bravía irrupción de los
escuadristas, lo que son las cosas, hasta de la Junta directiva del Colegio de
Abogados vieron al escuadrón llegar compactos. No aguanto las intimidaciones fascistas, durante
el franquismo me rondó la extrema derecha/policía. Se limitaban a hacerme
llegar que me tenían controlado, con llamadas telefónicas de madrugada con
silencio, y muy medidas, de lo que tengo un recuerdo vívido. Imponían
mucho. Sin darme cuenta ya tengo escrito
el artículo sobre los escuadristas. Que esperen también. Por cierto ahora mismo -lo puedo volver a decir- en el digital de El Día, mi artículo de ayer es el más leído.
Como justiciable no pude hacer nada, pero sí como ciudadano, que lo soy en todo lo que no soy justiciable, fuera de ese delgado fragmento o episodio. Y fuera también de mi mundo laboral hago más cosas, y estoy haciendo un esfuerzo por llevarlas a cabo. Algo tan sencillo como leer entresemana. Mi empresa me paga ahora para ello, aunque no todo.
Como justiciable no pude hacer nada, pero sí como ciudadano, que lo soy en todo lo que no soy justiciable, fuera de ese delgado fragmento o episodio. Y fuera también de mi mundo laboral hago más cosas, y estoy haciendo un esfuerzo por llevarlas a cabo. Algo tan sencillo como leer entresemana. Mi empresa me paga ahora para ello, aunque no todo.
Ayer empecé a escribir la historia que estoy obligado a contar.
Los ensayistas somos moralistas en el mejor sentido, siempre, y aunque elípticamente, propugnamos un “deber ser”.
Estoy ante una mina, cierto que no es de
oro ni de ningún metal valioso, pero es una mina. Si seré moralista, que en mi
libro “Abogados laboralistas y pos-sindicalismo”, escribí todo un capítulo
sobre moral, ética y deontología de los abogados. Hice un esfuerzo de reflexión,
también tenía motivos.
Sobre que dos abogados/as laboralistas declaren en un juicio
de mobbing a favor de la empresa, no soy
quién, ni me compete lo más mínimo, para hacer valoraciones desde el punto de
vista procesal o de la justicia. Ahí no soy ni abogado, sino mero justiciable.
Pero como alguien comprometido políticamente toda su vida,
puedo y lo he hecho, escribir sobre laboralismo, y puedo y lo he hecho, escribir sobre moral y ética en
la abogacía. Esto también da de sí. Y de la resultante de todo ello puedo reflexionar sobre el
mobbing, allá donde no le interesa al núcleo procesal del derecho. Sobre conductas
grupales cerradas y que llegan hasta el final. A una escenografía increíble,
casi wagneriana. Coros y fanfarrias.
Me temo que seguiremos. Como abogado quiero mantenerme ajeno
a pesar de estar ante cursos de historias que no se solapan ni influyen. La justicia
tiene su campo y yo como ciudadano tengo un gran abanico de actuaciones y
posibilidades. Pero soy abogado que cuida el respeto y las formas, mientras
espera el curso judicial.
¡Qué de mi impaciencia e impulsividad! Lo que es la vejez (joven).
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, abril 14, 2015
Hoy El Día: Mentalidades simples y milagrosas
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
TESTIMONIO DEL SÁBADO
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
domingo, abril 12, 2015
Oliver neoliberal
Cuando llego al Oliver, es como si estuviera a punto de
entrar en la Casa Blanca y me digo para mí, ¡que preciosidad!, además vengo a
algo tan placentero como es nuestra tertulia. Ayer había gente de postín: los grandes
patricios, que además parecían ilustrados. Y tres más, neoliberales de verdad, con nosotros. Uno de estos había venido de
Sevilla a dar una conferencia. Me lo pasé muy bien.
Los neoliberales son auténticos creyentes, como los
comunistas de nuestra juventud. Están muy preparados en teoría y en funcionamientos (ideales) macroeconómicos. La economía les fascina y
son más duchos que los viejos comunistas, aunque igual de dogmáticos y con la
misma aptitud política de los comunistas para alcanzar el poder: o sea ninguna.
No actúan sobre algún sustrato real: social, ideológico, cultural e histórico. Es la gente más anti-política
que he conocido jamás. Solo confían en
la Escuela Austríaca de Economía, cuyos antecedentes se remontan al SXIX,
enemigos de la Escuela clásica y los métodos experimentales e inductivos, creen
en la deducción lógica más que en los múltiples pliegues y aristas mudables de
la realidad. Son llamativamente doctrinarios,
puro S XVIII, y no solo eso, como se lo reproché a ellos, encima tecnócratas
con soluciones sectoriales, lo que es un sin sentido. O se es doctrinario y
creyente o se es tecnócrata practicista que cuida detalles y aplicaciones. Estos son las dos cosas a la
vez.
Tienen aún su Sinaí en Viena y odian a Keynes. Librescos y
por ello recitadores, tanto es el
dogmatismo con que contemplan el
mundo, que ven los procesos históricos y
económicos como un sistema holístico y cerrado, en que no hay margen para del
error o la inviabilidad. Es como si el mundo se hubiera detenido a la espera de
ser redimido por tres autores y 20 libros de epónimos de los grandes padres de
la iglesia austríaca de economía.
Muy discursivos y teóricos, mantienen esquemas
autorregulativos exactos, pero completamente locos. Al ser tan doctrinarios es muy fácil desarmarles.
Hablan de privatizar el ejército, la policía y la justicia, y se refieren a
consumidores.
-Para empezar no hables de consumidores, que pienso en
tiendas y en grandes superficies, si me hablas si eso puede ocurrir sólo en un
país, con o sin minorías, como el “socialismo en un solo país” de Stalin, o ha de ser mundial como
la “revolución permanente” de
Trotsky, para ser viable, háblame de nacionales de un país y, si es en términos
políticos, de ciudadanos, pero no de consumidores, que estás haciendo trampa.
Hay realidades tan o más determinantes que los mercados de consumidores-
enfatizo como un presbítero.
Pues resulta que esta secta austríaca está muy preparada, tan libresca
es, y muy activa. Hasta desayunan los sábados en la luna.
Ayer, nuevamente Popper con “La sociedad abierta y sus
enemigos”, y sus 800 páginas, que no he leído, pero el único que habló con
conocimiento de causa y bastante profundidad fui yo, cosa que lo repetía cada
vez que abría la boca, que solo se daba
cuando no la tenía cerrada por descuido. Tengo 2 libros de Popper que
los he leído casi tres veces. Me sentí muy
a gusto y desbocado con Popper, como si estrenara novia refulgente, de forma que
hice reír a la mesa y la reunión todas las veces que quise (mi máximo triunfo).
Ahora mismo podría escribir sobre Popper unas 1.800 palabras, dentro de una
semana serán dos líneas.
Me permití escarnecer a mi hermano comiéndole sus patatas
fritas. El cínico me dice -yo esperaba que me clavara el cuchillo en el dorso
de la mano-: “Ya sabes que todo lo mío
es tuyo”. Así el argumento, me retiré de la confiscación.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
jueves, abril 09, 2015
2 días de humillación y castigo
Tal vez tenía que haber escrito un diario sobre la
humillación y el castigo continuado que dos veces por semana me inflige mi empresa, desde hace bastante más de un año. Al no pasarme nada de trabajo, me limito a
estar, antes con la compañía de algún amigo a última hora, ahora solo. Mi
situación es de presente no existente. No hay relaciones de ningún tipo, salvo
2 elementos del escalón más bajo. Presumo de haberme movido por muchos ambientes, pero nunca he conocido a gente que se diera tantísima importancia, basta fijarse
en el convenio colectivo que se celebraron, un tanto estilo imperio. El núcleo de
directores necesita imbuirse de mucho estatus, lo típico: los méritos no les
acompañan demasiado. Ni han pasado por
Havard, ni les han fichado de otras
empresas. Y tampoco han sido obreros No sé si nos hacemos el cuadro.
Esta semana santa dos amigos por su lado, me dijeron que
cómo puedo aguantar. Ni él ni ella son gente floja. No me resulta muy difícil,
también tomo algún relajante que no afecta a mi vida normal. Solo tengo una cualidad y es que en las
guerras de resistencia soy muy perseverante e implacable. Se lo demostré por
primera vez a mi padre –nunca hablé de nada personal- y nos llevamos en adolescencia
y juventud a matar. Era capaz de autoinmolarme por fastidiarle. Acabé muy bien
con él, y con todo heredé una parte muy valiosa, todo lo concerniente a la
belleza, el arte, la cultura, el amor al país. Con todo, hubo padre. No creo
nada en las conversaciones padre-hijo, afortunadamente no tuve ninguna –igual
de eso viene esa permanente desorientación en la vida que tanto al final me ha
beneficiado, siempre he estado en la “novedad”- , pero sí creo en la
transmisión de valores, referencias, deseos, ideales. El respeto, la devoción,
el amor por cosas, la conducta esencial no se enseña sino que es apelada
veladamente, inducida con delicadeza, como valores en sí, que no pueden
dictarse o explicitarse, porque están ahí (y se devaluarían) para ser descubiertos
y asumidos.
Supongo que gracias a aquel largo y encarnizado combate
contra mi padre, soy muy duro de roer. No lo había relacionado hasta ahora, ni en otras contiendas. Algo que
agradecerle también a él, que me lo puso fácil. Gracias Aita. Aunque no es todo
cultural o familiar, uno desde el punto
de vista de las pulsiones no es nada morigerado. Lo que viene muy bien. Por eso
se dan las actuaciones.
Ahora he descubierto el sufrimiento casi como un don de la
vida, que la enaltece y la completa, que le da dimensión, relieve, consistencia
y plenitud. No puede haber gozo sin contrapartida. Pero no pienso en Dios. En
la adversidad estamos con nosotros mismos de una manera comprometida e íntima,
en el placer nos salimos, que está muy bien también.
XY me reprocha que no se perdonar, no estoy hablando de mi
situación, que soy combatiente de verdad y lo saben, sino en general. Pero es mucho
decir.
Cristo dijo en la cruz: Perdónales Señor que no saben lo que
hacen. El cristianismo es perdón y absolución. Obra de Dios y sus vicarios. En
el judaísmo el perdón es absolutamente distinto, solo puede concederlo la
víctima, y como principio hay que odiar
el mal. Yo soy judío.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
miércoles, abril 08, 2015
Con Romeo Santos en Adeje: fantastic
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, abril 07, 2015
El Día: Política, bluf y delirio
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
sábado, abril 04, 2015
Cuento la vida de Jesús
El padre de Juliane es dos meses más joven que yo, y ya está
jubilado. Profesor de literatura
(clásicas) dedica en la Selva Negra (Baden-Würtemberg), donde vive, 9 horas a la
lectura diaria. Lo que yo no acumularé ni en toda la semana santa. Sigo siendo lector
de fin de semana y así me va.
Ayer bajamos ella y yo a media mañana a la ciudad atlántica que mira al campo: los
guachiches, y se vacía. Atravesamos el parque de los Cuchillitos de Ofra, (que
como siempre está vacío, lo que no entiende Juliane) que es muy curioso y obra
de renombrados arquitectos locales, y algunos barrios, donde le he mostrado las
apropiaciones (acotamiento expansionista con muro) de los vecinos de las
esquinas de las antiguas barriadas obreras de casas unifamilares, duplicando la
propiedad. Luego le he enseñado la cantidad de instalaciones deportivas que hay
por los barrios de la zona que atravesamos, sin utilizar. Se ha quedado también
de piedra. Solo hay un campo en el
barrio de Somosierra donde juegan chicas
sudamericanas al fútbol, con sus familias de público y sarao, los domingos, que
vaya si lo aprecian. ¿Algún doctorando
sociólogo por ahí, sin tema?
Le comento que el español que más odia su propio territorio
es el canario, por el napalm de la autoconstrucción y el desdén por el entorno.
La alemana me ha contestado que seguro que sí. Me recorrí entera toda la
Península el otro día, y no se ve nada parecido.
En el Atlántico nos hemos tomado el aperitivo: 3 cervezas y
2 vinos, y 2 cañas porque estaba el
Rapsoda. Taxi.
Anteayer subimos a la cota 600, La Laguna. Las iglesias -no
me acuerdo de los nombres: una al lado de Correos, la otra del convento al lado
del ayuntamiento- estaban resplandecientes. Te entraban ganas de bautizarte de tanta belleza, encanto, sublimidad que
irradiaban. Pensaba: todo esto y el esquema urbanístico de la ciudad se trasplantó
a América; la plata repujada que cubre
los retablos en cambio procede de allí. El auge hostelero de la cota 600 parece querer
competir con las 7 calles de Bilbao.
XY es religiosa, pero no de dogmas, doctrinas, prácticas e
instituciones sino de religiosidad o espiritualidad, le encanta la plasticidad
y la estética católicas, que son vías de acceso. Gusta entrar en las iglesias y
recogerse 2 minutos. Yo en cambio estoy completamente mineralizado.
Juliane es protestante y aunque no es creyente respeta
extraordinariamente el luteranismo, no así el catolicismo. Es interesante el
desdén protestante hacía los católicos, es algo hondo y cultural. Le comento a
XY que es muy curioso el desprecio
protestante al catolicismo, de gente que no pertenece culturalmente a un país
católico por antonomasia, acostumbrados, cómo no, a la izquierda española anticlerical y zafia.
Le he dicho antes a Juliane: la izquierda
más trabada y cosida a la iglesia es la
española, ninguna otra ha quemado iglesias, matado curas y monjas y violado novicias como la izquierda española.
Meapilas o quemaiglesias, no hay más.
-Tú te imaginas –prosigo- a Rosa Luxemburgo y a los
espartaquistas o incluso a los soviets de
Munich del 1919, o al Frente Popular francés de 1936 quemando iglesias y
asesinando curas… Sólo en España ¿Y crees que han pedido perdón o que a alguien
se le ha ocurrido que se les pueda exigir? Nada, bueno mientras no lo repitan... De reivindicar la II República y la
exclusión se han pasado a Podemos (directa o indirectamente por pactos) y la exclusión. No
paran.
Vemos una procesión con las luces de la calle apagadas. No
hay atisbo de devoción, no hay público, veo ventanas encendidas sin gente
asomada. Han subido el televisor. Las tallas del paso parecen de goma, como las
muñecas hinchables.
-
De dónde habrán sacado este paso ¿de La Cuesta?- comento.
-
Ni te imaginas como son los de La Cuesta- me
ataja XY
XY quiere visitar la Concepción, Juliane está del
catolicismo hispano hasta el moño, aunque le gustaría que le gustase, lo que le
pasaba a mi padre con un montón de cosas.
-
Te esperamos en el Venezia, a ver si están los
marqueses de la cimitarra y la media luna celebrando por adelantado el Ramadán.
Pregunto a los del Venezia por los marqueses
del color mostaza. No les conocen. “Pues viven aquí... cuando no están de viaje”.
El viernes santo me quedo en casa solo y veo un documental
sobre Jesús de Nazaret con muchísimo interés.
Esta mañana se lo comento a XY con entusiasmo, y le cuento entera la vida de Jesús.
-Pero no le dijiste a Juliane que detestabas la figura de
Jesús y que eras partidario de la Iglesia como institución- me apostilla XY.
- Sí, pero eso fue antes de ver el documental, el jueves- corrijo
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
jueves, abril 02, 2015
Nebulosas, algodón, alcohol
Ayer al mediodía compré El País en un kiosko al lado del
palacio de justicia. Había unos niños molestos
(mi leve fascinación por los niños en general duró el tiempo en que mi hijo lo fue, tras lo
que volvieron a ser lo que eran: molestos), oteando desde arriba creí que El País
ya estaba vendido. El kioskero que estaba fuera acudió en mi auxilio prestidigitando un ejemplar.
-
Va a necesitar uno o dos abogados por lo de ayer- me anuncia.
-
¿Cómo?
-
Por el artículo sobre feminismo- que me ha hecho sentirme celebrity.
Abono el periódico y
me doy la vuelta. Ha chisteado. Levanta el dedo pulgar y profiere “muy bueno”.
Ya el mismo gremio me encomia.
Las encomiendas, si así puede decirse para continuar
aliterando, que he recibido como columnista son las que más me gustan oír, porque no
están de acuerdo con un argumento o idea determinada, sino con el pensamiento
personal (como establecería Schopenhauer) y el estilo imbuido. O es lo que quiero pensar o interpretar, pero creo que va
en esa línea. Noto diferencias con mi casi década en DA. Entonces era más de palmadas en la espalda, porque había
maltratado el zapaterismo, ahora es más de seguimiento al autor por sus puntos
de vista. Muestras pocas, pero expresas.
Decía a Rosana tras mi experiencia de hace unos días en un
Bilbao, muy distinto real y simbólicamente, que me tiraba mi ciudad a pesar de
no tener ni un solo amigo. Yo a las carencias propendo a sobrevalorarlas. Al
parecer no es del todo así. Tengo dos modalidades de examigos: con los que
corte más o menos a espada y los que me distancié, seguramente por mis
prejuicios que los otros no tuvieron ni vieron. Mis distanciamientos resultan a la postre como rupturas virulentas. Bueno soy.
Ahora me entra en tuiter, que no lo utilizó sino para colgar
mis artículos, uno de estos últimos, que fue muy amigo mío. Me da la impresión
de que te siguen viendo como fuiste, no como eres o has llegado a ser. Ellos
básicamente siguen como fueron. Bastan 140 caracteres para comprobarlo, o
asomarte a sus biografías. Me temo que no estoy para discutir nada con nadie.
Mucho es tener algo que decir.
Si hay alguien extraterritorializado en todos los sentidos,
ese soy yo. En Getxo, un territorio ya distinto, estoy con mis referencias,
ensueños, antiguos afectos, deseos huidizos, sobre todo nebulosas y mis relaciones inmediatas.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
martes, marzo 31, 2015
El Día: Feminismos muy diversos
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
lunes, marzo 30, 2015
La expiación de la culpa
Mientras el viernes el mundo escuchaba a Schubert, y yo decidía
no ir a cenar tras el concierto, encontré en la televisión la II Guerra
Mundial, en la que invariablemente me detengo, si no hay comedia romántica
de por medio. El programa era sobre la culpa de los alemanes por el nazismo y
confirmaba lo que ya sabía: de culpas nada en la generación de la guerra. Como
habían sido derrotados militarmente, no les quedaba otra que mantener el pico
cerrado. En la pequeña Fulda donde pasé dos veranos en mi niñez, había en un
escaparate fotos de la ciudad destruida, salvo la catedral de San Bonifacio (que
era el nombre de mi colegio en Bilbao),
por los bombardeos aliados, que yo
siempre me paraba a mirar. Era una queja demostrativa de lo que se había
hecho con ellos (¡pobrecitos!), no aparecían personas, y ¡cuidado que tenían
fotos para poder exhibir de sus víctimas! Nunca nadie habló de nada, salvo del
miedo a los rusos, coincidí con el levantamiento del Muro. Pese a mi edad yo ya
había visto fotos de los judíos en los campos en un libro de mi padre, con el que me
quedé.
Aparece en el programa la sobrina nieta (bueno, un
parentesco de esos de más de un nombre)
de Göering. El silencio de su familia, el querer pasar página, “las guerras son
las guerras” y demás ocultamientos, determinaron en ella la sospecha primero y después el descubrimiento del horror mayor
de la humanidad, en el que su antepasado había tenido especial protagonismo, que superó al de los aztecas (que también salió en el mismo
canal).
Así como no hubo el más mínimo conato de arrepentimiento y
contrición en la generación de la guerra, sí hubo la vergüenza extrema de las
generaciones venideras. En Alemania no
se producen ataques ni profanaciones contra la pequeña comunidad judía.
Los alemanes han llegado a odiar el nacionalismo. Según
nuestra Juliane, le sorprendió horrores ver banderas alemanas colgadas en las
casas hace unos años por algo deportivo que ganó Alemania.
Bueno en realidad era de esto de los que quería escribir. Sale
un hombre de mediana edad, atractivo, que habla mucho de emociones (de su represión en la educación
y en muchas familias alemanas), relación con el padre, ambiente en casa,
silencios cuando no ya orgullo por lo ocurrido, que revelan en él tanta sensibilidad como determinación y
carácter. A ver si aquella va a ser la catalizadora de éstas.
Por Internet descubrí que la historia era peor a lo
que contaba. En el sótano de su casa encontró una foto del héroe que atentó contra Hitler, Stauffenberg
(que interpreta Tom Cruise), que enseñó
en casa, foto que su padre rompió indicando que era un traidor el que quiso
acabar con Hitler. Vivía en esa misma casa familiares del héroe prusiano, con
quienes tenían prohibido hablar. Años 60 y 70 del siglo pasado. El padre, la
madre y hermanas de este joven seguían siendo antisemitas. Cuando los fedayín
palestinos asesinaron a 12 atletas
israelíes en las olimpiadas de Munich de 1972 en los medios se dio una suerte
de catarsis, ya que a gran parte horrorizó masacres de judíos en su territorio
aunque no fueran los alemanes quienes esa vez las cometieran.
Nuestro hombre de mediana edad en la televisión abrazó el
judaísmo, donde no es nada fácil entrar y se fue a Israel. Antes se había
negado servir en el ejército alemán que era en el que le correspondía, por ser
el ejército de su padre, sus amigos y los nazis. Peros sí sirvió en el Tzahal
o ejército israelí durante dos años como capitán médico.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
jueves, marzo 26, 2015
Artículo de Eguiar Lizundia: El otro petroleo canario
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
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