martes, febrero 04, 2014

Un loro mezcla de Shakira y un maestro de esgrima

La superioridad de las aves no es muy distinta de la superioridad de la aviación militar. Para un español medio, capaz de perdonar todo menos la arrogancia –complejo de Liliput- mi loro les parecería un arrogante, lo digo porque a mí- que detesto a muerte las propensiones más extendidas de los hispanos-  incluso me lo parece. Creo que si lo dejara en una  acera muy concurrida no se apartaría al paso de nadie, ni siquiera de pandilleros con litronas, aunque tenga la altura de una bota o aún menos.
De esta misma impresión es nuestra gata Sarita y el Gato Sam que usa cascabel y que es vecino: pertenece  a la otrora orgullosa familia de la Royal Navy. Se abstienen muy mucho de sacar el instinto felino. El Gato Sam que ha dejado de ser cría no hace mucho se metía en casa como si nada, y si le reconvenías enseguida recurría  al sonido de pre-agresión de los gatos  FFFFFF, lo mismo si pasabas muy cerca de él.
Eso mismo se lo hace al loro, y este le asesta unos picotazos de los que se iba a acordar, por provocador y mostrar una debilidad tan crasa. El loro además parece que va de divo. Un FFFFFFF frente al repertorio de lo-ri-to gua-po que baila, canta y es capaz de hacer casi frases resulta ridículo. La naturaleza ha repartido signos de autoridad y presencia y jerarquía que no se pueden comparar. El loro puede ejecutar varios sonidos como superpuestos y modelarlos a su antojo, sobre una estructura sonora de base, de ahí su parecido con Shakira, amén de perorar, y a la vez está muy dotado para los lances de esgrima de mayor técnica y precisión, no saques el dedo rápido de la jaula, que verás. El cuello es la muñeca y  el pico la espada, una torsión extrema del cuello  y aparece el pico como un misil centelleante a su destino.
Tengo ganas  de sopesar la fuerza del picotazo del loro. Me resulta muy tentador. A XY le ha picado no muy fuerte, pero al parecer la ha elegido de dueña, aunque yo le hago muchas más tonterías. Consigo que sea público mío o eso me parece. Tiene que tener los roles alterados. Pretendo colapsar su identidad. Será preciso que sea él quien me tome a mí por el loro.
También es capaz de acabar con una pinza de plástico en 5 segundos, la parte metálica no sé si la llega a ingurgitar o la expulsa.  Es de una especie de loros que acaban aprendiendo a abrir la puertecilla de la jaula.
Sarita, la gatita guapa y buena
Esta mañana ha volcado –siempre a propósito- el recipiente de agua nuevamente, no se lo he repuesto, entre otras cosas porque  hay que meter la mano. Cuando voy  a verle le digo: “A que tienes sed… -(Correcto-perdón-gracias-)… te jodes”.
SARITA vigilando

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Usted tiene loro?
Jajajaja
¡Pringao!
Salu2 edh

Pomal i Gross dijo...

Pues has de saber que mi perro es ladrador, poco mordedor, chulo, faldero, independiente, cariñoso, un poco cobarde ...y de nacionalidad maltés