sábado, agosto 27, 2016

Mi hijo del Banco Mundial al IRI

Photo published for Intendente Ferreiro se reunió con autoridades del Instituto Republicano Internacional de los...
Con el Intendente de Asunción


Con la Ministra Baiardi y senadoras el representante del IRI


De la gente con la que trato, la vida más interesante que conozco es la de mi hijo (e hija) con mucha diferencia. Y mi vida no es  de las más planas. Por tanto, dar cuenta de sus andanzas tiene una doble motivación, por un lado no le considero alguien repulsivo o repugnante, ni siquiera  nos detestamos ni abrigamos viejos odios o reproches, e insisto, se mueve por muchos lugares y con  gentes interesantes, pero su ocio no le va a la zaga.
Hace un mes se fue a la Universidad de Berkely para ver a The National  y a su cuñado.  
Durante años estuve preocupado en que pudiera salir un inútil por no odiar a su padre. El  natural deseo de la muerte simbólica del padre  (en  términos lacanianos), lo llevó al resultado preciso y no se entretuvo por su tránsito. Aunque se trataría más bien de una  fulminación. 
Leyendo el periódico de  Asunción que viene en el enlace de arriba: "reunión con autoridades del Instituto Republicano Internacional de los Estados Unidos", he sido consciente de algo que no lo había sido: que ahora trabaja para los Estados Unidos. Hay que leerlo. Representa a EE.UU., lo que me llena de orgullo.
Siempre he admirado a extranjeros que hacen algo para países que no son los de origen. Me parece  poder forjarse un destino y agrandar la vida una barbaridad.
Correo de E. contestándome, un testimonio in situ




En Washington? Qué va! En Asuncion hasta el sábado amigo.
Tenemos una agenda repleta así que no paro y cuando llego al hotel colapso. He conocido ya a la mitad de parlamentarios y gobernadores del país yo creo. Hemos estado en el Senado, comido con senadores y desayunado con el alcalde. Mañana vamos a una provincia del interior a reunirnos con líderes locales.
Ahora estamos volviendo de una cena en la casa de un senador (para variar) con la plana mayor del partido liberal radical auténtico. Nos han agasajado con fruición.
El sábado llamo!

Dado el nivel de superioridad analfabeta (científicamente demostrable por sencillos  tests) de los hispanos sobre los norteamericanos, sus prejuicios ignaros, sus consignas de gallinero anti, su odio soterrado vitalicio, aquí en estos dos enlaces tienen la oportunidad de rebajar patetismo, pero mantener vivas sus supersticiones (no somos tan crueles)

http://www.iri.org/                                           http://www.ned.org/
                              
hay que pasar el cursor por el enlace y pinchar
 A quien tenga mínima inquietud intelectual y política le aconsejo entrar en las dos direcciones

miércoles, agosto 24, 2016

El gran viaje

L.A. y Base naval de San Diego
Por fin tengo DNI y pasaporte nuevo para sacar los tikets ya. Oferta ahora.
El lunes  en Los Reunidos se perfiló más el viaje a Tucson (Arizona) a la graduación en Law de Espy.  20  horas a Los Ángeles: TFE Sur- Oslo-LA.  15 días. LA se ha convertido en un punto logístico, empieza este curso Pablo, el hijo de Conchi (venían de Tailandia y Myanmar, no sabía nada, se emocionó y lloró), en la UCLA. Igual para entonces tenemos más infraestructura allí. Él se incorporará a la expedición. A E. le gusta mucho la ciudad, y le parecen superficiales las  críticas habituales (españolas: tráfico). Debe haber más cosas además de coches, según críticos por elaboración personal, y no crítica en serie de a prioris (los estadios de banales).    En LA se incorporarán E. y S.  Al final nuestros hijos,  todo apunta, se asentarán todos en EE.UU.  Lo bueno de la vida es que sorprende siempre. Que no resulta en absoluto  como se intuyó, que puede dar extraordinarias alegrías y abrirse en horizontes bajo arco iris rutilantes. Nuestros hijos se  tienen por familia y mantienen contacto y saben que se tienen para lo que haga falta. A LA le daremos una batida, tenemos el Pacífico, Santa Mónica, Venice, la catedral de LA de Moneo, a Gehry, museos,  muchas cosas. De allí iremos a San Diego a sacarnos  una foto en la ex casa de Belén y Pedro y visitar la Base Naval, la mayor seguro  de EE.UU. El riesgo de guerra global no  está  en el Atlántico, sino  en el Pacífico, en los  pasos del Mar de  China,  y límites fronterizos. Es la zona caliente y crítica del mundo.
Fer y yo nos dijimos al unísono de ir a la base naval y visitar un portaviones y algún barco más que tienen de museo, aunque son más impactantes los modernos barcos de guerra,  que a los dos nos encantan.  La idea era o es pasar a Tijuana, ya solo el nombre es sumamente  sugerente. Para evitar colas pasaríamos caminando. Belén nos lo desaconsejó y que una  vez en coche tardó 4 horas en pasar la frontera. Según Belén es hórrido, más caro  y no vamos a oír mejicano sino inglés americano slam y además nos van a robar los pasaportes. De LA a Tucson nos separan más de 700 Km (500 millas),  es a través  de California pero sobre todo de Arizona. Las grandes rectas, las  gasolineras polvorientas y abandonadas, puertas batientes por el viento en locales de carretera que se sospechan deshabitados, los moteles con gente dudosa  y poco cuerda,  territorio de navajos y apaches (de Jerónimo), de bases secretas, de cactus, plantas heridas, rastrojos y el sol de la antigua España, la única que nos apasiona. Hemos de atravesarlo releyendo a Cormarc  McCarthy. En Tucson, apartamento a las afueras, de estilo y ambiente post-hippie, donde vive Espy. Traje y graduación. Dentro de  la vida americana. De Tucson tenemos Heroica Nogales a 50 km, o sea MÉXICO, vamos a adentrarnos hasta el Mar de Cortés en  el arco de la Península de la Baja California.  No tengo otros dos países que me puedan gustar más.

Belén que es española porque no puede ser norteamericana, nos aconseja ir hasta Las Vegas, ella es muy fan de EE.UU. –no descarta irse definitivamente, pero no puede-. Si Belén dice Las Vegas será por algo.  

martes, agosto 23, 2016

Reportaje/viaje de Víctor Hernández Roncero

TRATADO DE TORDESILLAS








Las casas del Tratado entre España y Portugal, en Tordesillas, son el testimonio de la forma más radicalizada de apertura al mundo, del ente que es el ser-ahí. Ser natural de Castilla en torno a 1494 y hasta el siglo XVII ha significado llevar a sus últimas consecuencias el modo de ser del Dasein en el abrirse al Ser y al Mundo, como lo son igualmente los viajes de descubrimiento, las conquistas, el aprendizaje de las lenguas nativas para evangelizar a los indios, la fundación de Universidades en suelo de Iberoamérica poco después del descubrimiento, la creación de ciudades espléndidas, las misiones científicas de exploración, el progreso de la cartografía y el arte de navegar, la exclusión de los indios de la jurisdicción inquisitorial, el mestizaje profundo, el descubrimiento del régimen de corrientes y vientos en el Océano Pacífico, imprescindible para navegar, la introducción en la América Hispana de las mismas formas políticas que regían en la Península -con el mismo status político-. Todo esto estaba latente y en el horizonte inmediato, en el futuro más próximo, cuando España y Portugal se repartieron aquel año el orbe con la bendición de la Santa Sede. El Dasein puede serlo en diferentes grados de intensidad, y en los siglos de que te hablo se registró un hito en su Historia que no tiene precedentes -el Dasein también tiene una Historia rigurosa en que se materializan los alcances de su apertura al Mundo-.



El Día: Las "diferencias ideológicas" del PSOE



lunes, agosto 22, 2016

Nuevo trabajo y más al sur de América


Con la Presidenta del Poder Judicial de Paraguay (a la dcha)

En  el Centro Franco  de Paraguay, recibida también la delegación de IRI


Firma invitada: El DALAI LAMA EN VALLADOLID

Fotos: Das ist Valladolid
Schalom, hermano: En el vagón del Albia conté con la presencia física del mismísimo Ortega y Gasset,  a quien hice esta foto furtiva. En mi vida he tenido jamás la experiencia de una semejanza tan asombrosa de una persona a otra. Los planes en la meseta son Tordesillas, las casas del Tratado,  lugar en que Portugal y España se repartieron, literalmente, el mundo. Las había visto, pero sin entrar, hace cinco años, porque estaban cerradas, y ahora quiero aprovechar para ver los documentos que están expuestos en el museo. Intentaré ir a Burgos el miércoles. Entretanto, recréate con estas fotos. La de Ortega no la cuelgues, que no sé si entramos en infracciones del derecho a la imagen. Por cierto, en el tránsito a Castilla el ferrocarril cruza un paisaje majestuoso, henchido de una luz irradiante, que se desborda e  irrumpe sin pudor en retinas como las mías, poco habituadas a la naturaleza como espectáculo, confinadas siempre al ámbito de la letra impresa. Hay instantes de la existencia en que el Dasein no necesita abrirse al mundo porque es el mundo el que le penetra sin pedir permiso ni llamar a la puerta. 

¡Cómo conmueven tus palabras y pensamiento, extraordinario escritor ágrafo! El editor



domingo, agosto 21, 2016

Diario gráfico narcisista de un viaje por Vascongadas, Navarra y Castilla IV

Ahora mismo cuando escribo estas líneas, mi hermano está a punto de salir de la Estación de Abando de Bilbao en un Albia dirección Valladolid, por lo que estamos a punto de entrar en la última fase del diario: Castilla, la más larga. Me mandó fotos de casa y de Bilbao, pero las borré. Por lo que no habrá documentación gráfica, pero sí de alguien que le puede muy bien sustituir: el Dalai lama. Me refiero a la línea invariable en el vestir, que vemos ligado a la espiritualidad o intelectualidad.  Ninguno de los dos hace concesiones a las modas, al que dirán, tendencias, marcas, colores,  novedades dictados por los fabricantes. La espiritualidad del Dalai Lama se corresponde con la intelectualidad de mi hermano. No se gasta dinero en ropa pero es el único  que  tiene estilo en el vestir, que viste exactamente como es, su envoltorio es su interior o sustancia.  No podría ni un solo día del año pasar por alguien distinto a él, ofrecer dudas. Con los compromisos existenciales no puede haber concesiones, que a diferencia de los llamados ideológicos –esa superficialidad máxima y absurda- no son  pura estética encima moral, un minimalismo de delirios docentes.
Hace poco hablando con alguien decía de mi hermano, que gozaba siempre del respeto de las élites. De eso soy testigo yo, además de todas: culturales, intelectuales y profesionales.


El diario de un escritor comprometido. 14: patatas fritas



PONFRITS
KÖENIGSEE
Jamás me he frito ni  una sola patata. No he puesto nunca ni una sola en  la sartén. Tras este dato pareciera que nada tuviera que decir sobre ese tubérculo. Hablando de ellos, jamás he probado la batata, el asco empieza por su nombre, que suena  a banana  y  postre.
Sé que es muy sencillo pelar patatas –estuve todo un día en el campamento militar de Córdoba haciéndolo- trocearlas y echarlas al aceite. Sí, pero  nunca lo he hecho, es mucho más fácil abrir latas. Cuando pienso en qué receta debo hacer para el día siguiente, pensé en las patatas aunque fuera en negativo, hasta que caí en la cuenta que de negativo nada de nada.
Tuve un corto  periodo de actividad  en la hostelería alemana, que mi ingenuidad y malos consejos unidos pusieron fin. Estaba de alta y legal, en el borde  de un lago alpino bávaro (arriba).  Abríamos a las 9 o así, el dueño, el turco (recoge mesas) y  yo. Servíamos desde el  mostrador un montón de cosas, todo tipo de salchichas, pollos, embutidos, sauerkraut y el producto estrella que eran las patatas fritas, que era lo que más se vendía a la tarde hasta que desaparecían los turistas y cerrábamos.  En la barra estábamos el dueño y yo, y la cajera Silvia, una austríaca que andaba enrollada con el hermano del dueño. El dueño era literalmente asqueroso, más de las SA que de las SS, o mezcla,  su mujer que siempre llevaba el típico traje bávaro   me excitaba muchísimo (ojo, ella no hacía nada, todo yo), lo que me incitaba a detestar aún más al dueño. Al mediodía  me dejaba solo, entonces me  enfrentaba en solitario  a las hordas. Hacía de todo, menos cobrar, ante la mirada conmiserativa del turco, que solo tenía que esperar que se vaciase alguna mesa para retirar los restos.
Lo peor, aparte de atender a las mesnadas,  era las patatas congeladas que tenía que freír en dos freidoras. Sacarlas de las cajas, echarlas a las freidoras con el subidón de calor, olor, pringue, salpicaduras, suelo embarrado de grasa y deslizante, servirlas en cucuruchos con una tenedorcito de plástico y normalmente ponerlas Ketchup, mientras otros pedían cosas distintas. Al atardecer la cola salía del establecimiento y era entera para mí. Y todos pedían “ponfrits”. Eran niños hijos de puta la mayoría. Había bastante norteamericano que me hablaba en inglés –entonces les entendía perfectamente (ocurría además que  odiaba al imperialismo de manera personal)-,  les decía en alemán  que no entendía, entonces me señalaban, y yo o me avenía o seguía en mis treces. Era cuando Silvia me reprendía discretamente. Entiendes de sobra y estate tranquilo. El turco no paraba de admirarme. Antes me había descolgado del servicio étnico alemán con los que comía en el restaurante del hotel, tras un biombo, no en el autoservicio de fuera donde trabajaba, porque no me hacían ni puto caso, ni me saludaban, por lo que   me pasé a la cocina a comer con  los turkisch. Lo  que les gustó mucho, no lo hice por marxismo, sino por repelido.
Pese a mis malas caras, melodramatismo, enojos lo cierto era que llevaba  solo el chiringuito en su actividad central. Debí pensar que era imprescindible. Una noche hablando con Silvia, nos referimos  a nuestros  sueldos. Tú eres tonto, me dijo. ¿Y qué hago entonces? Pedirle un aumento y si no que  te vas. Dicho y hecho. Entré al hotel y se lo dije así. Muy bien, te vas. Era de noche y había que ir a Berchtesgaden para poder coger el tren para Munich. Pero ahora no me puedo ir, será mañana. Mi habitación era del hotel. No,  ahora mismo. Fui al hotel de al lado, donde estaba Manu, que tenía trabajo de turco, oye que nos han echado (de la habitación los dos y yo del trabajo). ¿Qué has hecho? Nada, una reivindicación salarial. De madrugada estábamos en Munich, como en un gran circo, donde jóvenes  de todo el mundo dormían en sacos en el suelo. Nosotros nos pegábamos codazos cuando veíamos a las tías buenas meterse en bragas en los sacos. Los marcos me salían por los bolsillos de los vaqueros. Entonces MH estudiaba germánicas, andaba por la zona  y tenía contactos benefactores en Munich (residencia ilegal). Antes de su guerra con Herr Arnold, profesor de la universidad.  


sábado, agosto 20, 2016

Diario gráfico narcisista de un viaje por Vascongadas, Navarra y Castilla III

Foto:  Das  ist Pamplona, einz
Foto: Das  ist  Pamplona, zwei
Si hay una figura incordiante  e  inédita en este  mes de  agosto de turistas por  España,  con turbas   ensayando distintos modelitos y conjuntos, según  ubicación  si húmeda o calorífica, pero  todos  en  un mismo  empeño, dejando como nota común el  claro compromiso vacacional (efímera y espejeante tierra de promisión), ese es mi hermano. Mi hermano  no  tiene plan vacacional, un  cúmulo  de destinos,  algo que fotografiar (él solo fotografía su  interior), que  probar,  saborear,  poder alguna  vez ostentarlo. Mi  hermano  al tener unos intereses vitales y existenciales muy superiores al común, no precisa dispersarse, tratar de descubrir que le puede gustar,  romper la rutina, buscar modelos y ofertas que les  vendan que considere convincentes o al menos aceptables.
Mi hermano no hace sino  prolongarse, su apetito intelectual al ser de tanta solidez y hondura, no precisa de aspavientos,  ornatos,  hazañas, incluso  signos ideológicos siempre superficiales y demostrativos, es el espíritu el que a él le guía, no el mundo sensorial más primario.  Y mucho menos la turbamulta.
Su opción intelectual y  espiritual  es de tal magnitud que ni un solo signo le hará  asemejarse al resto de  deambulantes ávidos de vacaciones, para los que no son, en el fondo, más que un concepto legal de finalidades funcionales. 


Diario de un escritor comprometido. 13: Chorizo

Este plato es de  los que  me  gustan:  van  solos. No  soy de los que puede decir le  pongo esto o lo otro, y tenga alguna clave, o una especia esencial  y basculante. Y menos pueda hablar de cocina y recetas, como las conversaciones sobre bebidas exquisitas, no me gustan y no participo si no es para decir lo que estoy escribiendo.
Este chorizo es  de Mercadona, es picante y  muy bueno, algunas veces me  lo como crudo,  algo que  también hacía mi madre cocinando y con una copa de vino. Cuando  lo hago me acuerdo de ella,  que me  caía entre bien y muy bien. No se trata de ningún chiste  porque me cae muchísima gente fatal.
Cuando no tengo nada que comer acudo a los huevos fritos a los que les pongo  el chorizo, que impregna  de color y sabor a los huevos.  Me gusta mucho la sopa de sobre, más que la  natural en cantidad de casos.  Es otra cosa que siempre  compraba (y acumulaba porque no se hacía, yo alguna vez), aunque me dicen que no es nada sana y me he frenado un poco de comprar,  seguramente por todo lo que  me  cuido.  Pues bien, a la  sopa de sobre, el Gallo es la que más confianza me inspira, le ponía unos trozos de chorizo del mismo –como soy muy tiquismiquis hay muchos chorizos de  los  que no  me fío y me dan asco- y  hervidos quedaban  geniales. La sopa la tomo como mi padre –entre mi  padre y mi madre noto que no me dejan hueco para ser yo: se tomaba primero el caldo y dejaba  los  fideos para el final.  Hago lo  mismo. Supongo que sería infantil, pero me  lo transmitió. Bueno,  no quiero pensar en otros padres.


viernes, agosto 19, 2016

Diario gráfico narcisista de un viaje por Vascongadas, Navarra y Castilla.II

En el Museo de Bellas artes de Bilbao,  ante  Unamuno
Salaz  y  sicalíptico ante el pintor fauvista vasco Iturrino

Mi hermano ayer paseó Bilbao. Estuvo en una de las librerías del nuevo oligopolio y dijo que   era mejor que  las de  aquí, estaba en filosofía.  Fue al Museo de Bellas Artes del que soy amigo, por si hubiera alguien que no lo supiera, y  había tal cola, que le aconsejaron que fuera a las tres.
Qué has comido ¿café?-le pregunto.  No, no, una tortilla de patatas que  he  repetido y una  cerveza, creo que  es suficiente.
En el Museo se ha tirado dos horas y media. El Museo lo merece, pero son lugares que cansan mucho. 


El diario de un escritor comprometido.12:revueltos

Hay muchos revueltos: de setas, espárragos, ajos tiernos, gambas… Los únicos que hecho yo son los de setas. Siempre compro  setas, que luego caducan o terminan en paellas. Me gusta mucho los revueltos  de espárragos, pero echar  a los fibrosos y delicados  espárragos en aceite, es como hacer un tattoo a un bebé.
A las setas las pongo los condimentos típicos vascos, ajo muy troceado y perejil, y por último el huevo. No tiene ninguna ciencia. También  he hecho  setas a la plancha,  pero no tengo recetas propias  de nada. Soy un artesano malo, no un creador. Mi estilo como he repetido, ahora introduzco la novedad, es de ama de casa, sin descendencia o con mucha, que exige la misma pericia culinaria: escasa.
Luego  subiré a la cota 600, a ver libros. Aparte algunas cuchipandas, he trabajado mucho este mes.   Mi hermano regresa el próximo viernes y yo me voy el lunes siguiente, igual ni le veo.