sábado, enero 21, 2017

Dos bodas y tres conjuras


Anteayer para quedar con mi hermano me dijo que al bar donde lo hacíamos últimamente deberíamos llamarlo el bar “horrible”. Y omitir descripciones GPS. Es muy “horreus” en decoración, el otro día casi toda la barra estaba llena de platos, vasos y demás, sin lavar. Lo que pasa es que como nos sentamos en una mesa y no miramos, bueno miramos el vaso por si acaso.
Hasta ahora no había querido meter la boda a la que invitamos a todos, pero me llegan tantas idioteces, que ahora sí. La boda sin exclusiones ni conjuras ni humillaciones también existió, hace relativamente poco.
Para no pasar de una tontería, ya está dando guerra. Fuera del lado hermético y poco aireado se ve de muy distinta forma. Espero ansioso pasar página. Enterrar todo ello.
Nuestro hermanamiento se  ha hecho aún más incondicional por las experiencias últimas vividas. Las peores con diferencia de los dos en materia de relaciones interpersonales. Mi hermano: su  más negativa experiencia ha sido superada con creces  y yo no he vivido nada parecido jamás, y ya tengo años. En mi familia y en el País Vasco la amistad era sagrada, la lealtad, confianza, franqueza, reciprocidad… los deberes y valores, nadie se los saltaba. Yo que he tenido muchos amigos, tipo relaciones auténticas, nunca podían pasar cosas así, lo que extendía a un ámbito que siempre se despliega o continua en lo más convencional, que después de tanto tiempo nos pudieran excluir todos a una. Exactamente todos los  que por ser de un pequeño grupo fueran invitados a la boda de mi hijo hace 2 años y medio, ahora  en una versión muy menor y conmemorativa, nos excluyeran. ¡Los más convencionales del mercado, no son gente sin formas, en absoluto! A nadie le pareció algo no muy presentable, que debiera reflexionarse, no, sino se conjuraron tres  veces. Primera: Para consentir y participar en la exclusión, sin  rechistar o pedir reflexión y algún punto de nobleza. El coro, porque no hay otra palabra, se conjuró después  (Segunda) para que no nos enteráramos. ¡Cómo que nos enteramos por internet de chiripa! ¿Por qué tanto interés en la ocultación, si era una tontería? Si es una tontería… Todas las cosas que me llegan como esta, hasta me las escriben- las vivo ya como una pesadilla que parece no tener fin. Qué ganas que pase el tiempo. La tercera, es la justificación unánime, de que era una tontería (pero secreta), que no es más que una “no invitación” (la sensibilidad no es su fuerte) exactamente igual de una que se fue,  e invitó después a un montón de gente a su boda (entraba todo el mundo, pero hubo bastantes ausencias; el ejemplo es buenísimo, ahora que lo pienso) y dejó a uno de los ahora implicados fuera: apenas se conocían ni coincidían. Rosana ha ampliado y fechado los datos de la grosera manipulación. Si yo me burlaba era porque  casi ni se conocían, menos para una invitación.  Si hubiera sido una verdadera “no invitación” no hubiera tenido gracia,  la premisa  previa del absurdo del enunciado hubiera faltado (¡lo que hay que llegar a explicar!), ni yo he hecho jamás esas cosas. Yo si hago daño es voluntariamente directo, explícito, odio el daño por el daño. Pero estos o no me conocen o les da igual todo. Esto, no toleran que se pueda frustrar sus diversiones, y como ocurre en estos casos  tempranos en los humanos, lo quieren todo. Dieron por razón legítima, ellos que simplemente  se habían dejado invitar, pues igual que a la boda de mi hijo, que mi ausencia era porque “no se llevaban”. Si eso era así por qué no paraban de reclamarme para acudiera al grupo, ¿querían bronca? Son así de coherentes. Lo que no sé es si la que les invitó a la boda otra, XY ¿tampoco se llevaba? Ahí no han entrado, lo suyo es el borrado a lo bestia y la irresponsabilidad plena. No interesa nada conflictivo, solo quieren no perderse nada.
Recibo un correo de una del grupo de fuera, de la Península, que fundida en la penosa versión del coro, dice que es una tontería ser excluido, mi hermano humillado, (el grado de empatía de algunos es de estudio) hace la comparación imbécil recién comentada, y da por hecho que no fuera invitado yo (de rebote, dice), otra  también  invitada por nosotros.
Lo sorprendente es que se olvida la primera pregunta "¿pero qué demonios os pasa a LGC y a ti, no sé nada, nadie me ha contado nada, para que no os invitara a ninguno de los tres, si iba de matrimonios? Desde luego algo muy gordo hubo de ser para que no correspondiera (por muy respaldado que estuviera en la exclusión), ¿qué pasó realmente?". Nada, que se olvidó de esto también.  Estoy abierto a una mayor concreción del "NO SE LLEVAN", seguro que entre todos se puede. Me conformo con hipótesis y especulaciones. Han faltado muchas cosas, una ha sido  el respeto. Algo que jamás he reclamado para mí nunca, porque generalmente aborrezco a quien lo hace. 
Ahora se quejan de este blog, del mensajero y tienen la máxima desfachatez de hacerse los ofendidos. No, no, y no. Uno me dijo que no se podían  defender del blog, ¡cuando a la vez me decía que me había contestado en el blog de una manera tan dura que igual rompíamos!, pues decía esto y a la vez que nadie puede defenderse (debió cometer un acto fallido porque no me llegó), basta contestar y decir que esa respuesta no es para publicar en el blog, mandar correos, SMS etc, ¡Que no podían contestar!, nunca le he oído decir tantas barbaridades. Nos sorprendió mucho sus argumentaciones. No parecía él. Jodér como está la tontería.  No quiero imaginar que fuera algo serio, no digamos grave.
A ver, quienes no tuvimos amigos auténticos (en el sentido de mi hermano y yo y de mi tierra) que nos defendieran de las falacias que soltaba LGC, de las mentiras fuimos nosotros y solo nosotros. De un ofensor consuetudinario y en directo de mi hermano. Nadie tampoco le dijo que era una discriminación, que no solo discriminaba sino que había una humillación asquerosa,  que se lo pensara, siendo tan convencionales, que habían estado todos en la boda de mi hijo, que no les comprometiera a ellos. Que las exclusiones no tienen enmienda, y que estaba extendiendo objetiva y funcionalmente el problema a todos. Eché en falta algún amigo, en el sentido de como lo viví y lo entendemos nosotros, como dice mi hermano. Nosotros que no pudimos contestar no contamos con nadie ¿te enteras? Yo sé que hay que agarrarse a "la tontería" –aunque yo soy mucho más de dar la cara siempre- lo que no conviene es que se entre en el fondo. La táctica es buena en principio, por absolutamente disolvente de todo, pero tiene una pega, que supone tratar de imbéciles a los demás. Y otra pega, que no puede resultar por la última parte, y que encima lo emponzoña aún más. Empeorar. Aunque ya hemos rebasado esa situación y da igual.  
Le contesté a la total despreocupada por las  graves desavenencias entre “amigos”, -impactante el absoluto desinterés-  digo por las consecuencias, y si muy  preocupada por algún viajecillo (muy potencialmente privada de  trupe para viajecillos: este es el tema), con una carta, que pasó de carta a post, luego carta que  se la mandé a mi hermano, que se le rayaron los ojos y a dos amigas de ese guasap. Todos muy de acuerdo. Fue una carta abierta.      
Lo bueno de los trances límite, es que se aprovechan, se ven las cosas con claridad y cobras sentido real de la importancia de las cosas. Vaya que sí, me resultan imperiosos algunos abrazos en Bilbao.
Mi hermano ayer estaba muy contento, todo por nuestra cita de hoy con Gaviño, Juan, XY y yo. Dijo ayer  muy gozoso –nunca se lo había oído, quizá algo pero no tanto con la perspectiva de vernos con Iñaki- ¡mañana  con  Gaviño! y nos ha citado a los demás, a XY incluida  a la que ve todos los lunes y hasta a mí. Pero el elemento  de exaltación ha sido Gaviño. Espero que no  nos defraude y no traspase demasiado los límites (con lo que es razonable contar sino sería mantenerse dentro  de estándares, y solo mera superación del aburrimiento y absoluta previsibilidad convencional), esperaba mañana (hoy) como si fuera a amar salvajemente.
  


miércoles, enero 18, 2017

Calendario de enero y proyecciones

Simplemente es un Dodge no sé si el nuestro
Se presenta el calendario de enero intenso. El sábado comida a las 13:30 con Gaviño, Juan, un amigo de Carlos, conservador del Museo Canario de LPGC y un tipo encantador que estuvo hace años en la movida presenta en el club de la prensa canaria, mi hermano y XY. Con Gaviño tienes más que garantizada la diversión, las intervenciones más inesperadas, el rebosamiento del ingenio y la inteligencia, la provocación y las ocurrencias inverosímiles y la cultura a tope. Un cóctel de lujo. En un mundo tan aburrido eso es el maná. Sabes que van a pasar cosas, que al día siguiente te vas a reír recordándolas. Mi hermano se frotó las manos cuando hace tiempo se lo anuncié, como si fuera a ir a un concierto de Wagner. Le he llamado para decirle que el sábado, le he alegrado el día.
La víspera de Reyes, en el lapso entre comida y picoteo de cena, entramos XY y yo al Círculo de Bellas Artes, me compré dos libros y pregunté si no tenían más. Por lo que una me empezó a explicar la historia de CBBAA, le dije, no se moleste, fui el secretario de 1988 a 2002. Advirtiéndola que fui un pésimo secretario poco comprometido aunque para lo que vino después…  y que estaba por el presidente Gaviño. Lo que aprovechó para atacarle, XY y yo entramos en tromba para defenderle. Que tenía muchos enemigos, le contesté,  todos obra de él, porque tiene mucho talento, él los ha  construido, eso es patrimonio suyo,  lo malo es tenerlos sin haber dado motivos directos como la sucesora. Hablé por teléfono días después,   le conoces a DC, ¡cómo no le iba a conocer! te puso a parir, pero le paramos los pies. Esa es una cretina que estuvo en la candidatura que vencimos. Gaviño no estuvo nada cruel, demostrando una indiferencia y desprecio admirables.
Eso el próximo sábado, y el siguiente viernes: Oliver. Y en él Carl Schmitt.
 Íbamos a ir durante  los carnavales a Bilbao, y sigue condicionado, a ver si nos movemos. Ahora si tengo ganas de dar el paso con aquel amigo distanciado  por un motivo tan leve en relación a la sacudida de mi vida recibida. De repente descubres dimensiones reales de la vida. Me  lo debía, bueno todos,  ahora con plena urgencia.
Ayer con Fer  fijamos la ruta del viaje por el Far West. Coche: un Dodge grande.



martes, enero 17, 2017

Viajes, el pasmo y las absolutas nimiedades

un  tramo del lado izquierdo  lo  bordearemos,  desde San Diego a Tucson pegados a la frontera y sus vicisitudes 
Ya cada vez más cerca de la costa oeste de EE.UU., no quedan más que 4 meses. Ahora mismo Fer y XY llevan horas  viendo habitáculos, itinerarios… Serán  15 días en el Far West. Según Fer deberíamos empezar por San Diego y de allí a Tucson cruzando bastante California y mucha Arizona, en paralelo a la frontera mexican. 4 días en Tucson para la ceremonia de nuestra  Espy, (vienen mis hijos) ir a Heroica Nogales, cruzar la frontera y pasar a los mexicans caminando, Phoenix, las Vegas y para el final Los Ángeles.  Con Pablito de asesor áulico.
Tengo un primo dentista en Bilbao, y como hay mucho que recomponer iré bastante o estaré tiempo.
He roto o me he alejado en mi vida muchas veces de auténticos amigos. Sabía que el que había cortado unilateralmente era yo, y por motivos nimios. Pero aunque eras capaz de reconocerlo, incluso cuando XY me decía que eran muy divertidos y que me adoraban (no hace mucho lo conté aquí), siempre lo hacía de manera fría y distante, como algo que resultara meramente ocurrido e inexorable. Mi hermana lleva tiempo  haciendo  de promotora de encuentros, porque no entendía desavenencias mías con amigos de toda la vida “¡con lo amigos que eráis!” y que me esperaban, y ellas, XY y la mujer ya habían empezado a prometerse encuentros. Mi hermano siempre ha dicho gozoso que no había conocido un solo amigo mío, de los de aquí, que  resultara convencional, y se reía evocándolos. No era para menos.
He tenido a mi edad la experiencia más fuerte de mi vida en lo que se entienden relaciones interpersonales o de "amistad", convenientemente entrecomillado. Ni pandillas de verano, ni internados, ni servicio militar… Nunca antes jamás me había ocurrido nada mínimamente comparable, de lo que he dado abundante cuenta en las últimas entradas de este blog. Ha resultado exactamente  como esas enfermedades graves o hechos traumáticos que a partir de ellos sientes, no solo piensas, todo de otra forma y cobra importancia lo que realmente  tiene.  Reflexionas y revisas los pasajes de tu vida, todos los amigos que has tenido y aún  conservas o no cuidaste o fuiste injusto con ellos. Lo fui, sí, básicamente eso, aunque pecata minuta...
Hasta que no eres tú quien recibe la injusticia incomparablemente mayor, de la peor condición que cabe, y encima defendida y emponzoñada al máximo por seres básicamente elusivos, no cobras el sentido de la verdadera jerarquía e importancia de las personas y sus actos. Lo que separa a lo que en todo momento era reparable de lo que ni lo es ni podrá serlo. Por tanto, ahora con los  viajes,  recomposición de lo que jamás debió descomponerse.
Incluso gracias a un pobre patoso célebre y una trupe tan afecta a cualquier fiestecilla de cartón piedra (auto-eximidos -¡alucinante!-  de  mínimos  éticos y estéticos) han propiciado, han hecho necesidad,   perpetrar una algarada gaditana, que debió celebrarse el pasado verano. Espero verme pronto en la vertical Bilbao- Cádiz con lo pendiente realizado.   


El Día: La biblioteca de Francisco Aguilar y Paz


 http://eldia.es/criterios/2017-01-17/17-biblioteca-Francisco-Aguilar-Paz.htm 

domingo, enero 15, 2017

El arcano de las líneas que se encuentran

El jueves por la noche suena el teléfono, número muy largo. Es EE.UU. E. suele llamar haciendo la compra, interrumpe la conversata para pagar y la termina con “bueno, ya he llegado a casa”. También llama desde el autobús o taxi, o en los aeropuertos  (solo norteamericanos) cuando está embarcando. Tiene muchas cosas que contar de viajes esta vez. Ahora mismo está en Florida de fin de semana, pero también va ir a las Montañas Rocosas a esquiar. Al parecer hay una consigna muy extendida en Washington, que es desaparecer de la ciudad el próximo viernes 20, día de la toma de posesión de la presidencia de Trump. Mis hijos tenían muy claro que  no pensaban estar en Washington ese día.
Siendo yo niño vino Franco a inaugurar un barrio muy populoso, que acogería a los chabolistas que había a las afueras de Bilbao, que recuerdo perfectamente; mi padre detestaba a Franco de manera acerba –le llamaba “el calavera”  de golfo y “cofran” de co-fran-co… al menos era original—, sin tener ningún muerto o represaliado en la familia, que tenía mucho más mérito por lo que suponía  de convicción propia. No tenían que ser todos victimistas como es ahora. Su padre era carlista. En mi casa no se podía escuchar la música de apertura del parte de Radio Nacional, incluso la chica, María Ángeles, lo apagaba; que terminó (ella) en ETA, por lo que no debía desagradarle hacerlo. Para no coincidir con el Caudillo, nosotros  nos fuimos a Mundaka y creo que había controles a la salida para los que se iban, y nos pararon. Justificando la salida, recuerdo vagamente a mi padre. Como todos, en el sentido de absolutamente todos, los sábados salían mis padres de cena y  farándula, algunos de ellos, cuando se iban, Mª Ángeles nos llevaba a mi hermana y a mí al cine. Íbamos los tres a un cine de estreno que había cerca de casa: vimos My Fair Lady, Sonrisas y lágrimas, Lawrence de Arabia y muchas más. Creo que íbamos a todos o casi todos los estrenos. Excuso decir que ni una sola vez regresaron intempestivamente mis padres a casa antes que nosotros, que íbamos a la función nocturna. Yo no he salido de la nada.
Volviendo a E y la conversa del jueves. Me contó que pronto tendría que ir a Denver, Colorado, después a Camboya, Indonesia again, Ucrania. Pero no sabes lo más curioso, que parece obra de algún designio, arcano o extraña correspondencia, tendría que ir para 4 meses a El Aaiún. Se debe seguir hablando español.
- Pues sí, que curioso.
-Ese viaje y estancia espero saltármelos.


sábado, enero 14, 2017

Despedida final

Mi hermano y yo nos despedimos con la mano  
Fue una despedida que tuvo aperitivo fuera, comida dentro, copas fuera, y luego cervezas y vino con picoteo. Nuestra gran estrella invitada, Octavio reprimió su pulsión laboral, y adscribió tarde y noche a una deslumbrante  ociosidad, con maltas y puros, que hacían intuir  una inmunización del alcohol del que solo  pueden  hacer gala hombres muy poderosos física y mentalmente. Otro elemento más de admiración: con Octavio eres consciente del placer de conversar, sus conocimientos son enciclopédicos,  te ves penetrando en las  parcelas del mundo que ha privatizado para su disfrute  más intenso y exclusivo, al que  permite acceder a otros (seleccionados) pero solo de vez en cuando. De esa forma logra mantenerse alejado de  ámbitos que le disgustan o no le conciernen por su prosaísmo y mal gusto. Como suponía, conocía al autor sobre el que voy a escribir, puede que tenga hasta algún opúsculo de él. Entre él y Gaviño ya tengo dos entradas  perfectas.
La despedida fácil  duró 10 horas. On line entraron María Jesús y Rosana. Mientras seguíamos viendo renovarse completa la clientela de Los Reunidos. Comida de mucha altura.
Los dos socios parecían como escindidos para siempre del despacho y sus largas permanencias, la vida monacal, para declararse inmersos en una suma de placeres: conversas, alcohol, y también comida. E ingenio en elevadas proporciones. El conde  y el presidente actuaron en todo momento como si hubiera sido abolida la ley, y no fuera ya preciso un proceso de purificación etílica y borrado de alcohol en sangre, porque no iniciaron ese proceso cautelar en ningún momento. Como si esperaran que algún platillo volante les fuera a rescatar. Pues yo me quedo, conduce tú.
Gran abrazo con el abogado RZ,  y parada, para no molestar,  y gran saludo de otro, RMB.
Como habíamos prometido hicimos la despedida. XY ya le dijo a su hijo por teléfono la noche anterior. Voy a tener que ir yo a hacer bulto y se apuntó. En realidad era a pasárselo bien.
En cuanto al grupo del que nos despedimos como despedidos: Todas las exclusiones, por si tuvieran próxima oportunidad, sepan que  acaban en marcha inmediata o a medio plazo del excluido, porque han quebrado íntegramente las bases de lealtad y confianza  de cualquier grupo. Hay veces que es mucho mejor estar entre los perdedores que con los ganadores. No reconozco la inocencia moral de nadie y todos somos responsables de nuestros actos, y sus consecuencias, y poniéndome como Inamnuel Levinas, del daño al otro.
Para mí es una verdadera pérdida -en mi caso la movida viene desde septiembre y antes, cuando estaba en los preparativos de la apoteosis final -, creía que lo único que me quedarían de unos años que ahora veo sin gota de simpatía y como nebulosa que se disuelve satisfactoriamente, sería nuestro grupo. No ha podido ser, todo ha salido de la peor forma posible, y me voy con la conciencia tranquila: He hecho lo único que podía hacer.
Supongo sirve de consuelo: la vida no es más que una sucesión pérdidas y no dominamos la vida.  


jueves, enero 12, 2017

Se llamaba María Teresa

María Teresa era una magistrada que se jubilaba, una  persona muy interesante que no se casaba con nadie absolutamente. Poseía  una verdadera biografía,  de las que confieren autoridad vital.
Con María Teresa -lo que era difícil- logré tener una relación personal, mínima pero personal, que son las únicas que me salen.  Yo trataba de hacerla reír y se reía. Una vez le dije: a que soy chistoso, y me contestó, no, yo no diría eso, suena a andaluz, tú serías ocurrente o divertido, algo así. Sí me dijo lo de andaluz. Alguna vez, era al  final ya de su vida laboral, subía de la sala de vistas con un montón de expedientes y se paraba sonriente ante mí, y me decía: qué, cómo estás. Si estaba en el despacho del secretario y aparecía ella solía decirme: hombre aquí estás... cosas así.  Como era muy singular y divertida, encantadora por única, yo trataba de enrrollarme. Un día le conté que tomaba barbitúricos (decir la palabra de imprevisto me encantaba por la reacción de la gente) y entonces me pareció  que yo cobraba consistencia  para ella. Qué tomas. Me quede un poco cortado porque solo tomaba una pastilla para dormir: pensé que la defraudaría. Me dijo, pasa (a su despacho) y siéntate. Abrió un cajón y me enseñó lo que tomaba ella. Como no era experto, no pude aportar nada. En otro encuentro también  cerca de su despacho, le conté que hasta la treintena me había considerado inmortal, pero que en la treintena ni un solo día había dejado de pensar en la muerte… de inmediato me dijo que entrara a su despacho, realmente fascinada por mis confesiones. De la cuarentena no recuerdo que le dije e iniciaba mi cincuentena.
En mi exámbito hay unos poderes fácticos  parainstitucionales con un aura muy similar a la Madre Carmena, María Teresa que no casaba, como ya he dicho,  con absolutamente  nadie, y con ellos menos, decía: Se creen los reyes del mambo –ante un reverencialismo general-. Concebimos hacerle una despedida y  ella dijo que no. Fue un "no" que ni siquiera significaba oposición, resistencia ni real ni simulada, sino total indiferencia y desprecio por la idea. Lo que la hacía a mis ojos aún más admirable e interesante. Los poderes fácticos expandían ideología y valores entre el magma uniforme de lo laboral, y les molestaba mucho la idea, pero no tenían fuerza entre nosotros. María Teresa, ya hay 15 abonados, no puedes faltar- que no puedo faltar, ya verás si puedo o no. María Teresa, ya hay 21,  y además han pagado,  no serás capaz de hacernos eso. Eso y más. De haber ido, se habría disuelto en virutas para mí, yo entonces hubiera sido el ausente y sedicioso, por traidora. De todas formas, yo ya contemplaba una alternativa sinceramente embriagadora y rupturista en el cansino/casino carrusel vital  convencionalista.  Que era hacer una despedida sin la homenajeada. Eso si lo haces en la facultad de filosofía o bellas artes no pasa de tontería, pero en un ambiente tan augusto, carrusel del convencionalismo como eterno rotar, tenía su punto. Dadá vive.  Vivió, eh  Conde. 
Mañana celebramos a las 13.30 horas la despedida anunciada que damos los despedidos del grupo al mismo. Solo nos han fallado 7 de 10. De aquí la remembranza de arriba. Acabo de hablar con mi hermano, y le he dicho que viene el conde. Todo según lo esperable de cada cual. Dice mi hermano como siempre humorístico: que no vamos ser solo dos ¿significa eso? Me dice el conde, voy a formar parte de la Seccesion vienesa. No creo que estén para perder más efectivos.  Magnífica la interpretación del conde del fracaso del llamado.
El último de la caída de nuestra legitima despedida –nadie la  hubiera dado, solo nosotros- como le conozco, le dije que primero leyera el blog. Efectivamente tampoco era el contenido, sino para alguien de su talante burocrático y moral (van unidos)  y a modo de disquisición jurisperita, como la convocatoria era inicialmente para una celebración y no para una despedida, es decir cuestiones de orden del día previa a una  reunión, quedaba invalidaba. Los formalismos preceden al contenido. Que me administrativice algo de mi vida, manda narices. Dando a entender que otra comida para ese fin (subsanado orden del día) contaría con  su asistencia, a lo que le he respondido que no va a ver ninguna otra. Que solo había esta. Evidentemente hablábamos en otro idioma. Preveía todo. No iba a sacarle la dogmática del enunciado- orden del día el asunto.  Le he explicado que es muy jodido ser excluido y que lo de mi hermano eso sí que no tiene perdón. ¿Pensaba alguno que no sentimos e  íbamos  a ser indiferentes a actos de esa naturaleza? A esto que se puede llamar. Al parecer alguien en el enésimo convencionalismo  cansino/casino (unos 6 ó 7 al año y  todo idéntico, repetición), nos echó en falta. Se le dijo que yo “NO ME LLEVABA” no-me-llevaba, con  LGC,   SIN QUE NADIE PREGUNTARA: PUES QUE HA PASADO…  DESDE CUANDO… Para mí que fue un  gran acto de homenaje al silencio, silencios trenzados,  el más doliente e indignante de mi vida, avivado por lo de mi hermano. TAMPOCO SE ENTIENDE QUE SI  ERA RECLAMADO PARA QUE ACUDIERA AL   GRUPO como era que “NO ME LLEVABA”, qué pasa, qué la gente buscaba que hubiera  guerra o qué.  Esa persona preguntó: ¿Y ELLOS SABEN DE ESTE ACTO? Lo que forzosamente  lo pensaron todos si no lo sabían. Se le debió decir que no, y terminó la misma persona vaticinando “pues prepárense”. Entrevió las reacciones más humanas e infalibles. Lo natural, seguro que también pensado por varios. No hubo secretismo sino un manejo de los silencios y disimulos formidable. En la primera parte y en la segunda, porque hay dos partes, la peor es la primera en su conjunto, pero tampoco  está nada mal la segunda. Ahora resulta que los ofendidos no somos nosotros sino ellos. No sé qué es más alucinante la primera parte o la segunda. No debería escribir ni una palabra más, pero como escribo sobre lo escrito tiene continuación.  Llevo fatal la posición de inocencia. A nadie reconozco inocencia moral, y me deprime la falta de decoro estético.
Quien traspasa algunas líneas de sensibilidad las traspasa todas. Los últimos días de navidades indignado, teniendo que escribir para desahogarme  y encima ¡teníamos que no molestar! Me contengo. Mañana me despediré definitiva y formalmente con una foto ya pensada.
Con los enemigos de clase que yo he tenido, que nos demuela alguien como LGC es vergonzoso, un verdadero conductor de masas hay que reconocerle. Sus risotadas, con golpes en el antebrazo para que le prestaras atención, cuando urdía sus jugadas aquí han tenido éxito, con victimismo y escenografía crea un NO SE LLEVAN y conduce a la gente sin importarle a actos muy lícitos pero “sensibles” (al parecer, salvo que la exclusión y la ocultación sean algo inocente, y que a nadie le ofenda), sin buscarles una salida, que lo tenía tirado. Parece que o somos un exaltados de momentos  histéricos o esto ha sido muy grave. Evidentemente por mí, porque escribo cada cosa. Mejor escribirlo, que es denunciarlo y desahogarte, que hacerlo. O se trata de calladitos y sonrientes. Bueno, un poco de seriedad y respeto. LGC lo ha montado muy bien, y además contaba con la indiferencia y prevalencia de uno ante cualquier daño que se pueda infligir –yo con eso no hubiera contado, por eso algo de sorpresa, debo ser ingenuo.
Tiene un fallo el operativo: la victoria (con una utilización muy perversa, aunque consentida) ha sido demasiado total, y estratégicamente será un error. Supongo que algún rumor me llegará algún día.


miércoles, enero 11, 2017

Mi admiración por Obama y familia

Este es el segundo libro que me regaló mi hija por navidades. He visto la emotiva despedida de Barak Obama en Chicago y asocio. Es un  libro autobiográfico. Es muy probable, leyéndolo, que la literatura perdiera un buen novelista en beneficio de un grandísimo presidente. Mi hija me ha descubierto  a grandes autores y libros. Yo por mi parte,  a ninguno. Ha de influir sin duda  que estudiara  literatura y ciencias de la comunicación en la New York University, acuda a reuniones de lectura -tiene su propio Oliver itinerante en Washington-, y haya trabajado en la editorial Random House en su sede central de Broadway.
Al hilo, casi le pillan los asesinatos en el aeropuerto de Florida de hace unos días. Iba a Guantánamo, no a interrogar a nadie, sino por su trabajo: refugiados.
En esta ocasión,  los dos libros regalados han supuesto una  verdadera inmersión en la experiencia directa de ser negro en EE.UU. La vida de Obama es increíble: madre blanca, abuelos liberales y antirracistas, abandono del padre keniata y brillante, niñez en Indonesia, convivencia  con el novio indonesio  de su madre y  nueva (única) hermana, regreso a Hawai, su  madre soltera haciendo un doctorado en antropología, beca como ingresos familiares de los tres (madre, hermana), su madre debe volver a Indonesia para su trabajo de campo, cuando Barack opta por quedarse con sus abuelos en Hawai,  y ahí voy. No hay un origen predeterminado para alcanzar lo más alto. Dice mucho del talento y condiciones personales. Su familia blanca, madre y abuelos siempre le inculcaron el conocimiento de la tribu y la cultura de su padre abandonante,
Iba a seguir pero empieza una película de Sandra Bullock, me resulta muy atractiva sin ser sexy, pero no tan absolutamente voluptuosa, sexy y deseable como es Michelle Obama. Hay que decirlo porque resulta algo categórico.Mi hermano y yo siempre la invocamos con uf, mmm,  nnnn...   Dotada además  de una  inmensa capacidad intelectual,  naturalidad y simpatía. La belleza la doy por sobreentendida. Debe ser la efigie de lo sagrado en EE.UU.: Michelle Obama, de soltera Robinson. Me dicen mis hijos y lo he leído.