Mientras el Liberto se ganaba ayer comentarios muy adversos, incluso en otros blogs, en una reunión de amigos se le tildó de despreciable, vil, baboso… fue gente que le llegó a conocer y que se acordaban de él por todo lo que se ríe, risa fácil, suelta, tonta, desmotivada. Risa enardecida y esparcida, risa de sí y porque sí, risa de quien aspira a liderar o improvisar un plan. Risa de organizador, de feliz y autosatisfecho siempre, campechana e invitadora. Se celebra a sí mismo gracias a su psique heideggeriana, que lo es tanto en lo concerniente a profundidad humana (requeteintentada, pero con los resultados que analizamos) como en lo tocante también a su “modo de ser más propio”.
El liberto es de esos que como se intuyen más que limitados en ingenio, imitan a Chiquito de la Calzada, Tpny Leblanc o a otro fácil de imitar y que asegure (creen) la activación del lote de risa enlatada.
Solamente los premios nobel de inteligencia emocional (y de la otra también), que no captan nunca casi nada de su alrededor, pueden, en su manera de relacionarse, introducir, además de la risa floja formularios de humor. Sí, formularios como los de las oposiciones.
Fray Liberto ha urdido de la mano de su agudeza e inteligencia hacer honor a su nombre, escribir como un fray, por tanto escribe -siempre untuoso e intrascendente- como si estuviera en un convento. Con TODOS LOS LUGARES COMUNES PREVISIBLES Y BANALES: hermanos, os tendré en mis oraciones/plegarias/ preces y demás idioteces formularias.
Es el humor de los muy limitados que han de hacer uso de formularios, de pautas y prescripciones ya hechas, con la simple y llana descontextualización de la retórica de un discurso.¡Ya hay que ser gracioso y ocurrente para hablar como un hermano, la cantidad de cuatro o cinco cosas idiotas que se pueden repetir…! Con la ventaja añadida de que la imitación que ofrece el formulario, y que está al alcance del más tonto, no se sustenta en el contenido ni en la novedad ingeniosa, ni paradoja, imagen imprevista, chispa, asociación inconsciente sino en su formalismo formulario: Hermano, mis bendiciones, os tengo en mis oraciones…. Es decir en el formulismo banal, repetido y previsto. Que siempre ha sido la baza de los paletos de la mili, los fuegos de campamento, acampadas, entreactos en los tediosos congresos…
sábado, noviembre 21, 2009
jueves, noviembre 19, 2009
Fray Liberto (1ª parte)

A mediados de enero pasado, cuando el ejército israelí invadió Gaza, recibí algunos insultos y amenazas por defender a los judíos. Entró en combate un viejo fedayin (sector: retaguardia burocrática), alguien que se daba en llamar Fray Liberto, que hacia alardes de humor... cómo decir... y verdaderos esfuerzos por pasar por culto e ingenioso.
Pretendo contar esta historia. Para ello iré exhibiendo misivas que me ha mandado. Comienzo con una que ya publiqué entonces, en ella se dirige Fray Liberto al sindicato donde paso consultas dos tardes por semana pero que se lleva buena parte de mi actividad laboral.
Como se puede leer en ese correo, se buscaba como escribí entonces señalar y marcar al enemigo, tratar de desacreditarlo al máximo por sus ideas e ir a por su trabajo (el medio pensó que era el idóneo para alcanzar esos efectos) a través de insultos. Después supe que dio la mayor publicidad a sus injurias dirigiéndose a todo los departamentos del sindicato, para cercar mejor a la presa. Era evidente que estaba muy avezado en ese ambiente. Y si fuera un profesional vitalicio…
Yo exhibí profusamente el correo de arriba y el rechazo de todos, amigos, compañeros y conocidos fue el mismo que se dispensa a los actos más viles y babosos. No era ya el anonimato cobarde, sino los métodos y fines perseguidos, rastreros hasta la abyección.
Anteayer Liberto volvió a sus insultos, siempre por correo. Y hoy me ha mandado un gráfico –su sed de cultura es sobrehumana- sobre el Sein un zeit (me lo pone en alemán) de Heidegger . Natürlich er sprecht sehr gut deutsch, und ich glaube etwas English auch, verstehts du, Liberto? Me dice que paseo por los abrevaderos de la ciudad de la cota de los 600 metros con Heidegger bajo el sobaco. Pues resulta que es verdad, y casi sincrónico, el viernes pasado mostré un libro de Heidegger en el Ateneo ¡qué casualidad!; yo le vi a él (desaparecer) y él me vio á mi (aparecer). Igual que Heidegger con el desvelamiento y ocultamiento simultáneo. A que sí, Liberto (me refiero a los conceptos). Yo recuerdo a quienes enseñé el libro de Heidegger. El sabe que yo lo mostré, aunque no estuviera él. O quizá seguía. Un amigo indicaba, a uno que no conocía, hacia mí. Luego hubo una cena y tal vez se habló de Heidegger. Casi seguro.
Liberto envía ahora los insultos que me prodiga al correo de Miguel Ángel Díaz Palarea y al de Anghel Morales (que no le llegó), a dos independistas amigos míos (me temo, que a raíz del posprograma de radio del martes tengo que incluir también a Anghel). Este es su estilo y le encanta la publicidad. Liberto no es independentista, pero sí “muy ausente en gallardía” (así escribiría nuestro enciclopédico clásico de clásicos), y da pistas falsas. Sus métodos lo dicen todo. Lo suyo es la cultura, lo mismo me manda a Heidegger, un árbol genealógico tonto, en alemán que a TS Elliot en bilingüe inglés-español, leído por él en francés probablemente. Entre insulto e insulto.
Hay mucho que contar de Fray Liberto. (Mi hermano hoy: ¡NO TE LO PUEDO CREER!) Y no parte con buen cartel, tenemos documentados todos sus actos (de alta cultura y preparación, incluso en “su mostrase y acontecer” para seguir con Heidegger, relativo al saber psiquiátrico –línea Foucault/manoseada enciclopedia parroquial-, materia en la que es realmente bueno, sin desmerecer a las demás, lógicamente).
martes, noviembre 17, 2009
Alakrana de civilizaciones

Al comienzo del secuestro el gobierno habló en tono luterano, ellos han asumido el riesgo de pescar fuera de la zona protegida, por tanto... Lo deslizaba tenuamente, como dando a entender que existía la responsabilidad de los agentes sobre sus actos, y entre tanto yo me escapo. Qué evangélicos se nos han vuelto, pensé, están leyendo a Max Weber y a Melanchton, no hay duda.Pero de lo que no había aún menos duda es de que la flamante flota española del Índico hiciera amago de hacer algo más que actuar sobre el esquife de los desarmados piratas de rango inferior. Era impensable a modo de posiblidad siquiera una actuación a la americana o francesa.
La opulenta España a pagado creo que 3 millones. Nadie quería que se asumiera ni el más mínimo riesgo, todo se puede pagar, luego de eso se trataba.
Es la alianza de civilizaciones, que argumenta que son absurdos los enfrentamientos, sean cuales sean, incluso que debemos colegir que ha quedado abolida la contingencia para siempre, algo digno de dioses. Es el mundo perfecto, la utopía. El problema vendrá, es cuestión de proporcionalidad (estos eran unos zarrapastrosos aficionadillos), cuando otros mucho más poderososos (seguramente estados)pidan el presupuesto de la seguridad social, y estemos dispuestos a pagarlo. Pero cuando eso ocurra, al poco, desaparecerá la ñoñería por completo, y serán ansiados y celebrados los grandes padres o conductores que no tengan el más mínimo miramiento.
La alianza de civilizaciones opera sobre la bondadosa disponibilidad de la sociedad nihilista-consumista, que tiene pavor a que algo malo no subsanable ocurra. Dios ha renacido. ¡Viva Dios y los piratas!
Hoy en la radio a las 18 TINDAYA
Radio Unión Tenerife, 95.3 área metropolitana, si en el norte 95,6, que sur, 105,3
lunes, noviembre 16, 2009
La imposible censura

Refiere (o viene a referir) Jesús Castellano en su blog, que el TEA ha desplegado una campaña anti-independentista, ha confeccionado listas negras (Anghel y él en ellas) y censura a sus miembros en internet impidiendo el acceso a sus blogs. Más o menos implícito.
El establishment lo conforma en el mundo,o se sustenta, en la prensa conservadora, con impoluta tradición de defensa del sistema o "situación" cualquiera que sea el régimen y gobierno, y el propio gobierno. Ocurre y a la vez da la casualidad, que el gobierno es nacionalista con deriva independentista y la prensa conservadora (el franquista, y acomodado al status quo siempre,El Día) también es independentista. Y el gobierno de la nación no es independentista pero se inhibe ante la cuestión, osea que le vien a dar igual, como en Gerona.
Yo no entiendo dos cosas: cómo es que los integrados en el establishment, el sistema, en la línea del gobierno y aparatos ideológicos, en el mainstream de moda puedan sentirse mínimamente perseguidos. Segundo, cómo se ha logrado inventar aquí -¡que fuerzas políticas habrá!- que el vector de la movida lo comande la prensa científicamente conservadora.
Los independentistas suelen sentirse perseguidos con excesivo interés personal, no sé si son por sus orígenes cristianos o qué, pero es así, incluso estando mimados por todos los poderosos: gobierno, creadores de opinión y flujos empocionales de masas favorables.
Les ocurre lo que a los pacifistas (los nazis pasivos), que lógicamente también lo son, pacifistas fóbicos y selectivos del antiamericanismo y antisionismo (juegan con las palabras para designar el mal radikal, kyrie eleison), y punto obviamente, que son extremadamente temerarios Puerta de Alcalá- Puerta del Sol, en la gran ola y marea, en la inmensidad oceánica del quorum.
Me cumple informar que ya hace tiempo el Topo, mi gran amigo de Bengalas me dijo "sabes que desde el TEA no puedo entrar ni en tu blog ni al mío".
-Lo habrás puesto mal- le contesté.
domingo, noviembre 15, 2009
En el cine

No le llamé a mi hermano, se me olvidó. El viernes no salí, pero si lo hice ayer sábado otra vez. El TEA ofrecía una película sobre un trompetista americano de la primera mitad del siglo pasado. Pero por mucho que adoremos al TEA, no podemos suscribir al 100% sus productos, hacerlo equivaldría a fanatismo. Hubo que improvisar elegiendo una película de los Renoir. El estímulo es el cine, selección primera, después entraremos con las películas. Entramos y vimos que proyectaban El secreto de sus ojos, la argentina. El TRÍO (que formamos) quedó a las 10:30 en la puerta. ¡Vaya horas!
El componente ficcional del TEA es mucho mayor que cualquier otro lugar, por cuanto no se circunscribe a la ficción de la película y abarca a sus alrededores (rambla descendente) y el propio lugar (el edificio esplendoroso y sugerente). Jamás la película se inicia o concluye abruptamente. Uno es autor del prólogo y el epílogo, que los pone él, luego codirector del conjunto, en el que está la pelicula. Soy incapaz de establecer acotaciones, ni considerar un hecho, aislado de los demás, por un apagón y encendido de las luces del TEA. Uno firma también la película que ve en un plano sugestivamente largo.
Sin embargo toda la zona del Renoir es espacio no wifi, en el sentido de no poético, sin conexiones imaginarias ni trasposiciones ni planos largos (como los que se ven en la película. Es una zona que paraliza todos los transmisores de la imaginación, sin wifi.
A la 1, cuando finalizó El secreto de sus ojos el TRÍO nos fuimos al Parra. Cenamos frutos secos con esbirras. La aterciopelada me dijo: “otros camareros os cobrarán los frutos secos, yo no, porque soy madrileña y no puedo cobrar una tapita”. Por lo que cenamos gratis total, tipo dieta de dieta mediterránea.
sábado, noviembre 14, 2009
Los nazarenos

El jueves a la noche subí a la ciudad de la cota de los 600 metros donde había dos presentaciones de libros. Yo fui a la de mi amigo Agustín Enrique y después al Ateneo, cuando ya había terminado la otra. A ésta había acudido una de las cofradías nazarenas de la ciudad ensimismada y quieta. Una de las que enarbola la bandera de la franja morada de los nazarenos, tan española y carpetovetónica, anacrónica y fracasada, que desprende olor a incienso y a botijo.
La ciudad de la cota de los 600 metros vive vuelta para sí, como Santiago, Salamanca, Oviedo, Venusta, Vetusta… o incluso más, somnolienta y “en sí”, autosuficiente y complacida.
Es cierto que la Iglesia es más antigua que la masonería,el comunismo e izquierdismo, pero llevan ya siglos de coetáneos, de pares imbricados, de contrapuntos, simetrías y correspondencias, formando unidades, alternancias, trasposiciones, prolongaciones, términos bipolares y dinámicos de la estructura, tantas veces reversibles y transferibles. Política y religión pueden llegar a ser los más perfectos vasos comunicantes. Son mundos, ideas, representaciones de paraísos muy parecidos, salvo en el dibujo final, que difieren. Ambas atienden a la necesidad de sus creyentes de una VERDAD que les diera una interpretación o cosmovisión entera del mundo y la vida, un sentido claro e inexorable, sin una sola incertidumbre. La idea de sacrifico, sumisión, ecumenismo, esperanza mesiánica, doctrina, sermones, grandes padres, gran líder o pontífice, comunidad cerrada en la Verdad les hace psicológicamente intercambiables. Aunque la teología siempre será más compleja y refinada.
Pero en la cota de los 600 metros hay un obispado calcinado, iglesias vacías y apenas presencia de la Institución. La iglesia y su obispado son el pasado que fue, al que los anticlericales hispanos y canarios, ¡los últimos descubridores europeos del laicismo!, dándoselas de únicos laicistas, les han declarado incompatibles y enemigos. La vieja anticlericalla de la izquierda más bruta de toda Europa occidental. Nadie como los progresistas para perseguir el pasado, un progresismo de trincheras derrumbadas, de virulenta reacción contra los vectores objetivos y dinámicos que apuntan al progreso mundializado y los nuevos tiempos, de depender de ellos pararían el mundo y la historia y echarían marcha atrás.
La ciudad de la cota de los 600 metros. En la noche oscura las sombras conspirativas se mueven contra extintos poderes como el franquismo y la iglesia. Operando como las viejas organizaciones secretas del XVIII y XIX observan sus celebraciones, porque viven en el pasado y para el pasado. Han convergido con los posmodernos de Zapatero en la búsqueda de enemigos extintos. Gracias al carácter fantasmático del enemigo les resulta posible encontrar el objeto del deseo, da igual su extemporaneidad y anacronismo.
En los lugares en los que prevalece lo más anacrónico, inane, ineficaz y autocrático, encuentran los nazaríes su esperanza, que es que lo caduco, abolido y desechado por la historia regrese o subsista como alimento del alma: la II República (aquella gran VOLUNTAD de democracia, sí, sí, sí, sí) que no por casualidad conduce a las actuales tiranías caribeñas del simplismo más agresivo. Para cualquier nazarí, que mantiene vívido el paisaje interior y el alma de aquella grandeza inmaculada de la II República, le resulta muy frío entender a Bachelet, Lula o pos-tupamaros uruguayos y sus nuevos planteamientos y revisiones. Estas son realidades empíricas, que es donde no pueden entrar en juego las emociones, anhelos y todo el mundo interior sublimado.
En la ciudad de la cota de los 600 metros, el politicismo agónico de las emociones que fueron coetáneas del botijo y la alpargata, que siguen las nuevas generaciones –saben donde radica la “identidad progresista” de la ciudad ensimismada-, con un sentido crítico político cultural filosofal absoluto impulsa a pintar de blanco una estatua de un obispo. Como el lumpen juvenil de la ciudad de Vitoria en los años 80: el heroísmo sacrílego de nihilistas transitorios.
Los menos observadores creen que no hay atavismo, conservadurismo nostálgico o mayor melancolía que el que representan los esclavos del Cristo de la Laguna. Pues no. A estos quizás los puedas ver en Nueva York, en Kreuzberg (Berlín), Londres, Seúl o Tokio; pero a quienes no ves es a los nazaríes conspirativos de la capa, la noche y la desenfrenada pulsión de regresión, ni al gamberrismo juvenil que aún no se ha enterado que hace más de 100 años Nietzsche dijera que dios había muerto. La ciudad de los 600 metros duerme apierna suelta lejos del mundo, los únicos despiertos: la bohemia local y los ex-antifranquistas y progres nostálgicos. La gran paradoja.
miércoles, noviembre 11, 2009
En la gasolinera
Tengo dos estaciones de servicio por mi zona. Una es bajando y ahí reposto, y compro el periódico cuando salen mis artículos, la otra la he especializado más en cervezas, pan y periódico, me refiero al que compro por costumbrismo. Hoy, hace minutos, he repostado en la estación de servicio de las cervezas. Me ha aparecido que iba de self service debido a la nocturnidad, por lo que me he vuelto simpático y vecino nocturno de estilística "de los que pasean al perro", confraternizador.
-¿Que gasolina le va a poner?
- Una que no sea diesel.
- Sí ¿pero cuál?
-La de 48 ó 38, bueno una que acaba en 8... - he jugado mi baza extravagante e indolente de manera combinada, a ver si me eximía de la prosaica labor surtidora.
- La de 88 (creo)- me ha contestado.
-Sí, apostaría que es esa, pero ¿me la he de servir yo?
- Claro.
He procedido. Casi cojo un colocón de lo bien que olía, incluso he mirado al cielo por si había luna llena para embriagarme primorosamente, con la luna y el poderoso magnetismo de las luces de neón.
-¿Que gasolina le va a poner?
- Una que no sea diesel.
- Sí ¿pero cuál?
-La de 48 ó 38, bueno una que acaba en 8... - he jugado mi baza extravagante e indolente de manera combinada, a ver si me eximía de la prosaica labor surtidora.
- La de 88 (creo)- me ha contestado.
-Sí, apostaría que es esa, pero ¿me la he de servir yo?
- Claro.
He procedido. Casi cojo un colocón de lo bien que olía, incluso he mirado al cielo por si había luna llena para embriagarme primorosamente, con la luna y el poderoso magnetismo de las luces de neón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)