domingo, abril 23, 2017

Tras el Gran Túnel

Desde que abandoné mi vida en el Gran Túnel, esta tiene otra dimensión totalmente distinta, otra época en que  nada de la anterior subsiste. Se da un acomodo a lo nuevo. Desde el otro día ya tengo hasta sucursal en mi barrio, donde dispongo de todo con el Spar y la gasolinera. Así no pierdo el tiempo bajando a la ciudad, salvo para cometidos concretos.
La capacidad que tenemos los humanos de  adaptación creo que es infinita, de mimetismo, de homologarnos, intentar convencernos y a veces lograrlo, a funcionar y buscar pequeños oasis para directamente disiparnos. Ahora hay perspectiva y claridad, y una novedosa sensación de identidad.
Leo como no leía ni interno. Es una experiencia de vida la centralidad de la lectura. Por eso admiro a mi hermano y todo el placer que obtiene de la actividad intelectual, que no es comparable  a otras. Te adaptas a otra escala de intereses. Más autosuficiente y focalizado. Mantienes venerados tus puntos de chanza   y absurdos, punzados por el sentido del humor. De lo que me siento incapaz es de no perseguir y ejercer un  tono de broma y ninguna seriedad, humorístico, es decir lo que podría catalogarse de diversión. En la gasolinera siempre se dan los momentos  de simpatía.  No pensé la importancia que tenía esa propensión en mi vida, no era solo una estrategia de autodefensa, sino una  “sustancia del ser”, para ponernos cursilones, que lo somos, conste. Tal vez provenga de mi necesidad festiva que está casi al nivel de la lectura. Ahora descubro como la diversión que para la mayoría responde a hechos excepcionales, para mí son prueba u oportunidad diaria. He tenido que salir del Gran Túnel para pensarlo.
EXPEDICIÓN AL OESTE AMERICANO
XY ya se lo sabe todo sobre la conducción en California y nada de Arizona y Nevada, gracias a dos guías que compré e internet. Los coches de la policía llevan radar. Si te paran, ni se  te ocurra salir del vehículo, ni abrir las ventanillas, sino esperar a que llegue la policía. Si para un autobús escolar jamás trates de sobrepasarlo, sino esperar. Un paraíso para conductores, dicen. Como salimos el 7 de mayo a las 8 del sur, vamos a ir el sábado anterior XY y yo, no el otro par, en la guaguasera al hotel del Médano, tomar unas cañas hasta las diez, se dice, y taxi el domingo. Ya he pedido en mi sucursal del barrio dollars. Yo conduciré por las mañanas, para tomar cervezas después, Fer por la tarde para fumar tras su conclusión y ellas de noche o a última hora, para beber más tarde en hoteles y moteles de carretera. Tenemos hoteles en destinos no en el camino, que serán moteles.
Leo mucho de África. Como he repetido, como del Sáhara no encontraba libros me aficioné a Marruecos y el África subsahariana, Al Ándalus y moriscos. Ahí ando.
¿E. en Eurovisión?
E sigue en Kiev sin que sepamos nada más. Esperemos que no represente a EE.UU. en Eurovisión, aunque sería un golpe para los europeos, dado el supremacismo musical de los americanos.


jueves, abril 20, 2017

He leído a Ernst Toller y E. en Kiev

E. en Kiev
He descubierto a Ernst Toller  -saqué la portada del libro dos post más abajo- y ha merecido la pena. Me interesa mucho este periodo alemán prenazi de la República de Weimar. Como me ocurre con los intelectuales judíos alemanes. Ningún grupo como ellos tienen tanto interés, prestigio y mérito para mí,  tanta fuerza, originalidad, posición moral e intelectual.  Gracias a una comunidad con una  cultura y espíritu tan potente como  ellos, he conocido mucho mejor la república soviética de Baviera, a los consejistas, espartaquistas, socialdemócratas (socialistas de derecha, según Toller) y comunistas (jodiendo en cualquier circunstancia).
Vista desde el hotel de Kiev
Esta biografía de Toller es novelada y de diálogos profusos. Simpatizas  con este judío echado pa´lante por su dinamismo, su vivir conforme a sus apetencias e intereses, y ser a la vez un talentudo autor dramático. No sabemos nada de sus lecturas, solo de sus escasos contactos  literarios, el más emérito Thomas Mann. Acaba las memorias noveladas cuando sale de la cárcel  en 1924, tras 5 años de condena. Pudo ver reducida su condena, pero no quiso. Antepone la pasión política, la aventura, una forma de vida muy singular y propia a la cápsula literaria que tan menor y aviesa resulta.
Da cuenta de dos personajes apasionantes que  me han interesado de antiguo,  por quienes   les citaban: los dos judíos,  intelectuales, asesinados: Walter Rathenau,  y  Gustav Landauer.
Como no recibo ayuda de nadie contándome su vida o la de quienes conozca, que yo deduzco frugales, desleídas y prosaicas, hemos de volver a E. Ahora en Kiev. Esta vez ha debido acudir un grupúsculo de norteamericanos como él. Le he pedido una  crónica, pero me ha dicho que hasta el fin de semana imposible. Hace 10 días o así paró en Tokio. Me advirtió que pensaba comer muy bien. Tenía 7 horas. Le dije: Cogerás un taxi. -Ni hablar, yo voy en metro, ahí es donde está el pálpito de las ciudades.     


domingo, abril 16, 2017

Viajeros, no turistas

Terminado mi último libro, trato de hacer correcciones furtivas, seguramente para no quedarme sin nada serio  que escribir. Leo como nunca he leído. He vuelto   al Magreb y Al Ándalus pero no solo allí y  quiero escribir algún artículo sobre el tema para alguna  web relacionada. Descubro algunas cosas  a favor de mis tesis del Sáhara.
Ayer subí a Lemus, estuve buscando libros sobre el oeste americano. No vale Cormac Mcarthy que lo tenemos in extenso. Me enseña uno de mis amigos de la librería una colección de tapa dura sobre clásicos del Oeste, que yo no conocía. En el título Yuma (Arizona),-hombre, por ahí vamos a pasar- un pueblo de fuertes evocaciones del Farwest. Le digo  -esto son historietas, no hay descripciones, evocaciones… - subo a la tienda de arriba a por guías. Se adelanta una pareja, y dice uno a la otra mientras cogen una guía: mira, la costa oeste de EE.UU-. Intervengo: no es la costa oeste sino la este. Ah, es verdad, dicen al unísono. Y van a Las Vegas, de allí a San Francisco en coche todo lo demás en avión.  Como joven aventurero les digo que nosotros vamos hacer bastante más que eso pero en coche. No quedan guías de la costa oeste. A mí me gustan las guías, no internet. Mañana lunes ya tendremos el GPS y mapas. Belén nos lo traerá a Los reunidos.
El viernes día 5 de mayo tenemos la tertulia del Oliver: Hannah Arendt. Como tomo un gintonic después de un chupóptero, llego a casa despabilado. Dos días después, salida. No quiero saber la hora.
 Ahora mismo lidera la expedición XY. Fer es como si hubiera incrementado su drogadicción. Leo, escribo y no miro nada en internet sobre la profundización en el Oeste. Rosita como es ahora gran responsable del funzionariat se dedica a eso y a Espy, con la que comparte todas sus cuitas.
XY dice que hay que acortar todo lo rural o ciudades humildes como Tucson y Phoenix. Pues en Tucson vamos a estar 4 días, o sea que vete preparándote. Qué quieres ¿turismo? Nosotros no somos turistas, somos viajeros, no cogemos aviones. En Tucson haremos amigos en las cantinas mexican, como en los bares gringos, compadres no más, you know. No querías captar la profundidad americana, su vida, su ser, la metafísica de la colonización, de  nación joven, no querías tener la experiencia fuerte de las inmensas distancias, del espacio infinito, el desierto, la libertad, el individuo frente a la naturaleza inconmensurable, perseguir el horizonte siempre con sueños… nosotros ya somos norteamericanos. Yo he sido completamente ungido. No alucinas con los 300 años de España en aquellas tierras, pues eso es lo que vamos a vivir, sentir,  el espacio, la vastedad del territorio, las misiones españolas, los apaches,  navajos, los desiertos, la lejanía, la tierra y el mundo, evocar a unos españoles que nos precedieron de los que no conservamos ninguna disposición, ni cualidades, ni nada de lo valioso que tuvieron ellos. Fueron  otros.   Además vamos a pasar a México y vamos a estar con los mexican. Ya me emociono con la idea de escucharles y hablar para que ellos hablen más.  



viernes, abril 14, 2017

De Filadelfia, pero más sudafricanas canadienses

Con  mi sudadera souvenir favorita,  foto  capturada  por Belén el lunes 
Cuando quedo con Rosita me adecento y más si vienen dos chicas de Filadelfia. Por tanto fulminé mi uniforme souvenir de NYC. Quedamos en Los Reunidos afortunadamente. El resto de la ciudad –nunca he sido nada pro- me sobra de forma absoluta.
Las dos chicas de Filadelfia son amigas de Espy. ¿A qué vienen? Fer levanta los hombros, tampoco sabe Rosita, solo que Espy desde Tucson le ha dicho que las aloje.
Viene mi hermano y Belén, que ahora es como otro hermano y hoy con Pedro, marido y ex camarada como ella, que hizo  cientifismo en la Universidad de San Diego donde pronto también estaremos (por el césped).
-Hombre Pedro, por fin por aquí. Ya sé que no paran de repelerte de todas las universidades americanas –ahora   envían  programas currículos o lo que tenga para mandar.
-   -A ver: De la de Oregón, Santa Cruz, Sacramento, La Jolla, San Diego, Carolina…
-    -Por qué no pides una por la costa este, ya que el oeste yo lo dejaría.
-    -Ya lo he hecho: Carolina
-    -Es verdad, pero una solo ¿pero te echan a la primera?
-     -No, tardan unos días
Llegan las chicas de Filadelfia (presuntas, como veremos): Megan (luterana) y Mariza (reformista) veinteañeras, altas, guapas, sanas, cosmopolitas… No puedo si no besarles la mano por impronta europeista.
-   -De dónde sois –hablan español. Megan lo aprendió en un mes en Costa rica y Mariza –el  triple  de torpe- en tres en Guatemala.
-De Sudáfrica- ¿CÓMO?-  De Sudáfrica- Yo me alborozo: Son sudafricanas -grito- nunca he conocido a nadie de  ese país. Si quitamos a Mandela, Desmond Tutu, el nobel Coetzee, la escritora Nadine  Gordimer, y Charlize Tziron, que vamos, que tampoco los conocí personalmente.
-   -Nacimos en Sudáfrica pero somos canadienses (llevamos 17 años)- No me lo puedo creer. ¡Son canadienses!, vuelvo a aullar.

-   -¿Pero venís de Filadelfia al menos? Pues no, de París. Megan que hizo abogada en la Universidad de Pensilvania con Espy está ahora en París,  y  además en el Instituto de Estudios Políticos, la célebre Sciences Po (litiques) por donde han pasado E y Espy. Mariza ni  siquiera conoce  a Espy, igual tampoco Filadelfia, es enfermera  y  amiga de Megan. Son de Alberta (Ontario) al parecer.     

miércoles, abril 12, 2017

Ya tengo coche, y algunas vicisitudes

en la RRI Radio Republik Indonesia
Bueno, el viaje ya está colonizando nuestras vidas. XY ha desplegado varios atlas (3) y tiene todos señalados, ya podríamos buscar localizaciones con los ojos vendados, como en la mili había que ser capaz de montar el fusil CETME. Todo se complica, resulta que el Gran Cañón de Colorado está muy cerca de Las Vegas, pero nosotros vamos por nuestra cuenta conduciendo por varios estados.
Después de creo que dos meses por fin tengo coche, o sea ya me han hecho una llave. ¿Cómo una? Si la pierdo estamos en las mismas. ¿Usted pidió dos? No, yo creía que la llave era el juego o sea duplicado. Cojo el coche, salpicadero impoluto, sin bacterias ni costras parecía por su asepsia un quirófano. Loado sea Dios: la radio ahora funciona. El parabrisas sigue rajado. Bajo de la Renault  y compruebo que apenas frena, la cuesta es considerable –¿no frenará nada?-, poco pero frena y cuando paro se cala, o sea como cuando lo dejé. Me he divertido conduciendo, adelantando y esas cosas. He pensado en el viaje y me han entrado ganas de conducir. Le había preguntado a mi hermano si me habría olvidado de  conducir. Ahora tengo que volver a llevarlo  al taller porque se me cala casi cada vez que paro, y los frenos.
El lunes otra vez Fer vestido igual: una chupa como gris e indiscernible, sus pantalones rojos de pijo y camisa blanca también de pijo. ¿Qué pasa, que no tienes más ropa o te ves muy guapo así?. Pues igual que tú. Ahora que  tengo las camisas de cuadros más bonitas que he tenido nunca, no uso camisas, solo camisetas y sudaderas. Tenía razón Fer, tengo una sudadera que pone NYC  que no me la quito. Sudadera souvenir que parece que la llevara impresa, me gusta que parezca souvenir. En la gasolinera soy un tipo si no con clase, desenvuelto. Ahora resulta que tenemos a dos amigas de Espy de Filadelfia estos días.
Será mucha coincidencia, pero pensando en gente que conozco y he conocido, no veo motivos para sacarlas aquí por sus vidas. Sí en cambio a mi hijo, que es una  suerte. Como se ve en la foto ahora anda por comunidades apartadas, y no  como en el Banco Mundial en el que sus viajes eran para tratar con grandes burócratas nacionales. El interés por la antropología y la sociología más que de mí es de XY, y ahora dice que no se puede comparar el conocimiento de sociedades y países que tiene ahora en el IRI –ha ido con dos más-, que el que tenía en el Banco Mundial. En Camboya se cogió un avión para ver unos templos hace unas semanas, o sea toca bastantes palos.
He dado la última corrección mía al libro. Un placer. Yo contribuyo, no sé a qué, pero contribuyo.