jueves, marzo 11, 2010

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos


GÁRZÓN Y EL SECTARISMO
El sistema de garantías sobre el que está edificado nuestro estado democrático, la confianza en las instituciones y la igualdad real de todos los ciudadanos ante la ley (Garzón incluido) hubieran bastado, en cualquier país europeo, para dejar a cada poder actuar conforme a lo legalmente previsto. En la certeza de que los diferentes escalones procesales conjurarían cualquier eventual contaminación que afectase a la realización de la justicia.
De determinarse algún tipo de responsabilidad penal en el ejercicio de la función jurisdiccional por el juez Garzón, sería porque así lo habrían establecido los tribunales que lo juzguen. Como esto es imposible de rebatir, la hinchada arremolinada en torno a Garzón trata de deslegitimar el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva de las acusaciones y el de la igualdad ante la ley, arrojando con ponzoña los peores baldones contra abogados, asociaciones e incluso magistrados designados que en absoluto estarían legitimados para hacer uso de sus derechos constitucionales.
La ideologización de este avatar judicial debe situarse exactamente dentro de las coordenadas históricas, políticas e ideológicas de la izquierda española, reverdecidas por el socialismo en el poder y su política revisionista de la historia de España de acuerdo con el cainismo y sectarismo, apenas camuflado de humanitarismo repentino, con que entonces se desarrolló.
No es que nos hagan regresar al franquismo todos estos progresistas del mejor derecho, esta aristocracia moral siempre empeñada en la pedagogía gratuita, que se ha movilizado en la defensa preventiva de Garzón por medio de todo el guirigay de proclamas y adhesiones, sino que nos retrotraen directamente al oscurantismo medieval en el que estaban vigentes los privilegios procesales y la limpieza de sangre: las genealogías puras y las estirpes legítimas. Era cuando el derecho y la justicia dependían de la calidad de las personas, que es en lo que ahora mismo estamos. Evidentemente, abogados y asociaciones y magistrados biografiados con esmero carecen de toda legitimidad moral y legal, dado el estigma falangista y franquista –es decir, de estirpe impura-, para el disfrute de derechos u osar situarse al ras procesal de Garzón. El relativismo de la izquierda con la libertad se conocía, pero con la igualdad… A esa izquierda le resulta escandaloso que gente de tal calaña pueda intervenir y eventualmente alterar el linde que separa a la justicia solar que encarna Garzón de la ignominia de falangistas, franquistas, derecha extrema o tibios que osen emerger, aunque sea para acudir a los tribunales, desde el subsuelo de su lugar asignado.
Únicamente una izquierda que apuesta en cada telediario por la fotogenia y el estilismo, carente de toda representación de futuro, puede consagrarse a la espeleología por las simas de sus fantasmas y resabios más sombríos en busca de los nutrientes que en ningún otro lugar parece encontrar. Cuando todo ese mundo de sombras, ocultamientos, fantasmas y arteras manipulaciones -¡cómo será, que han sepultado hasta la tradición de izquierda más original y numerosa: el anarquismo de la CNT y la FAI (además del POUM)!- de la memoria histórica se desvanecía por su ofensivo sectarismo y la utilización política de la historia de todos, irrumpió el dios solar de la justicia universal para ocuparse personalmente de Franco y adláteres. Pero los rugidos y las ovaciones han dado paso ahora al desconsuelo.
Adiós otra vez a la tragicomedia de la resurrección de Franco y el antifranquismo a cargo de la izquierda más sectaria, empecinada en ejercer de lo que parece mejor se le da: de tribunal moral de la historia, aunque un tanto a destiempo y sin ningún rubor, pero con mucho encono tan solo si se trata de españoles. Con el resto del mundo, suaves como la seda y cómicamente reverenciales.
No está de más recordar que de la vieja izquierda de la época del franquismo hubo una que evolucionó (la más inquieta) y otra que no. A la primera, afecta al espíritu crítico, le hizo mella los acontecimientos históricos vividos, las nuevas ideas y reflexiones abiertas, obviamente revisaron su pasado, pero no contra nadie, si acaso contra ellos mismos, como autocrítica.
Como se podía leer en un célebre blog infestado de antiguos izquierdistas, todos habían oído hablar de los asesinatos de curas, novicias y monjas en la II República, pero como quien lo recordaba era Fuerza Nueva, instintivamente no lo escuchaban. Todos también sabían algo de Paracuellos (nuestra Sebrenica) pero como quien lo invocaba era la extrema derecha preferían no oírlo. De igual forma todos tenían noticia de checas, asaltos a cárceles, milicianos, tribunales populares, cunetas y paseos registrados en el debe de la República histórica, pero el odio a Franco impedía cualquier reconocimiento de los hechos.
Gracias a la izquierda de aluvión que ostenta el poder, capaz de amalgamar la política de pasarela fashion y el viejo espíritu de jornalero y miliciano, en el que ha terminado por atornillarse para no ser barrida por su propia banalidad, con su ajuste de cuentas de la memoria histórica hemos podido descubrir por fin la realidad de la II República, sin la sombra de Franco que la tapaba ni la propaganda maniquea que la enaltecía hasta el disparate. No hay duda de que el tiro les ha salido por la culata. La reflexión sobre la república ya está haciéndose, pero ahora falta algo que teníamos pendiente y que es la de la izquierda española. Sin pensamiento político propio alguno fue fácil presa del estalinismo y el izquierdismo revolucionario que llegó a contaminar seriamente al socialismo, una izquierda revolucionaria capaz de alzarse en armas contra la propia República en 1934.
El sectarismo de Zapatero no es asunto circunstancial, producto sólo de su talento, sino -a ellos que les va tanto las estirpes malditas y las genealogía abominables- que arraiga en la propia tradición de la izquierda más ferozmente sectaria (y bruta) de toda Europa occidental.
Convendría ir dejando de lado las manipulaciones más groseras. A Franco no se le puede comparar con Hitler, pero muchísimo menos a la República con las víctimas de aquel o de Videla en Argentina, cómo si los judíos hubieran dispuesto alguna vez, o incluso Montoneros, de todo el aparato de estado (que si lo tuvieron Hitler y Videla) de la II República, tan generosa por cierto en el derroche de su poder, muy poco templado.
A la izquierda española con quien hay que compararla es con las homónimas más inmediatas, es decir con las izquierdas civilizadas europeas. Con la socialdemocracia alemana, austríaca, el laborismo británico, el socialismo francés y con las referencias históricas más próximas y homologables ¿por qué el Frente Popular francés, que al igual que el español ganó las elecciones en 1936, gobernó sin mancharse de sangre? ¿Qué hubiera pasado si de la guerra civil hubiera salido victorioso el frente popular? Una hipótesis siempre extrañamente omitida.
Garzón y la memoria histórica simbolizan a la izquierda española en sus dos grandes pilares maestros, de ahí tanta su efusión: el mesianismo y el sectarismo. Una izquierda no menos terrible que la derecha española, aunque mucho más desconocida.

martes, marzo 09, 2010

El artículo de Eguiar Lizundia en DA

Felicitando a mi amiga Elena en su feliz cumpleaños, me ha comentado que no se podía acceder al artículo de E. L., pues aquí va. Nada de eso pasaría si se comprara el periódico.
Europa: entre la hipocresía y la ingenuidad

La noticia aparecida hace unos días en el diario El País puede ser de todo menos sorprendente. Alemania, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Noruega tienen previsto pedir a Estados Unidos la retirada de su arsenal nuclear en Europa en el marco de las reuniones de la OTAN previas a la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación que se celebrará en mayo en Nueva York. Aparentemente, estos países consideran que acoger bombas norteamericanas en su suelo les deslegitima para pedir a otros Estados el abandono de sus pretensiones nucleares. En la actual coyuntura geopolítica mundial, estiman, “ya es hora de adaptar la política nuclear a las nuevas circunstancias”. Parece ser que terminada la guerra fría, los líderes de estas naciones europeas no ven la necesidad de contar con una capacidad de deterrence en el Viejo Continente. Es más, tienen la convicción de que la permanencia de estos arsenales es altamente contraproducente en el mundo hoy.
Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. El pacifismo europeo pos-caída del Muro de Berlín no necesita aclaración. A pesar de la constante participación de potencias europeas en la práctica totalidad de las operaciones bélicas llevadas a cabo desde entonces en el mundo –ya sea a través del envió directo de tropas, el apoyo político o la puesta a disposición de recursos financieros o logísticos-, Europa sigue empeñada en recalcar la necesidad de una solución pacífica y negociada para todos los conflictos. Como señaló Robert Kagan en una de sus obras más influyentes, los europeos ya hemos hecho el tránsito hacia el mundo pos kantiano de la paz perpetua. Da lo mismo que hablemos de casos flagrantes de limpieza étnica, enquistadas guerras civiles o simples y llanos genocidios. La guerra es mala y nunca debe ser la respuesta. Al fin y al cabo, si Europa fue capaz de superar el secular antagonismo franco-germánico y reconciliarse sobre las cenizas de la II Guerra Mundial, ¿por qué el resto del mundo no puede hacer lo mismo?
Por esto, la noticia recogida en el primer párrafo no merecería más comentario de no ser por su coincidencia con otra que aparece a continuación: Francia y Alemania, el auto declarado corazón de la Unión Europea, manifiestan su “seria preocupación” por la continuación del plan atómico iraní que revela el último informe de la OEIA. Los respectivos gobiernos de estos dos países exigen ¨sanciones” y “determinación”. Sin duda, ambos coinciden en que un Irán en posesión de armas nucleares constituiría una seria amenaza para la paz y seguridad mundiales y reconocen la necesidad de que la comunidad internacional tome cartas en el asunto. Obviamente y a renglón seguido, tanto franceses como alemanes rechazaron una intervención militar de plano. ¿Cómo proceder entonces para hacer frente al desafío iraní en vista de que las medidas sancionadoras hace largo tiempo puestas en práctica no parecen modificar un ápice la presumible voluntad de la república islámica de continuar con su programa nuclear?
Descartada de antemano la alternativa militar -que podría ser ruinosa desde todo punto de vista- y manteniendo el escepticismo que el conocimiento de la efectividad histórica de las sanciones dicta, pocos recursos quedan al alcance de las potencias occidentales, incluso contando con la colaboración de Rusia, China y la ONU. A la espera de que un cambio interno en el país ponga fin a las pretensiones nucleares iraníes -y a poder ser al régimen que las patrocina también-, la solución más racional pasa por prepararse para un Irán atómico. En este escenario, la historia de la guerra fría muestra como la única forma de garantizar la paz y seguridad globales en un mundo plagado de poderes nucleares es la disuasión. De hecho, y como subraya el teórico que más ha estudiado el largo conflicto entre Este y Oeste, John Gaddis, el desarrollo de la bomba atómica a mediados de siglo pasado ha evitado, paradójicamente, el estallido de nuevas guerras totales entre los actores dominantes del sistema internacional. No hay motivos para creer que Europa no hubiera sido un campo de batalla por tercera vez de no haber mediado el poder disuasorio de la más denostada bomba.
Evidentemente, no es fácil negar a alguien el derecho a tener lo que uno tiene. Pero de ahí a creer que la mera renuncia a lo que uno posee va a calmar las ansias ajenas, va un trecho. Irán no va abandonar su programa nuclear por más que Europa se deshaga de los arsenales norteamericanos en su territorio. El régimen ayatolá busca afianzar su posición internacional, legitimarse internamente y en última instancia tener la capacidad destructiva que otorga el desarrollo de capacidades atómicas. Con suerte, parece pensar una mayoría de líderes europeos, los misiles iraníes nunca apuntarán a Europa; son Israel y Estados Unidos los tradicionales objetivos de las invectivas de Ahmadineyad. Tal vez. Pero Europa debería repensar dos veces su estrategia defensiva en el presente siglo antes de retirar armamento nuclear del continente y considerar al totalitario Irán y a la cada vez más autoritaria Rusia -no lo olvidemos- compañeros entusiastas en el viaje hacia la paz perpetua.

Eguiar Lizundia
Washington, 19 de febrero de 2010

viernes, marzo 05, 2010

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos de Eguiar Lizundia



Europa: entre la hipocresía y la ingenuidad, de Eguiar Lizundia


Pinchar esta dirección y aparecerá el Diario de Avisos, volver a pinchar OPINIÓN y abajo está el artículo.


miércoles, febrero 03, 2010

Artículo publicado´hoy en DIARIO DE AVISOS


EL NACIONALISMO CULTURAL

El enlace que tenía puesto era al periódico, luego cada día sale el número de ese día, así que he quitado el enlace y he colgado el artículo.

Resulta sencillamente imposible establecer cualquier eventual relación entre las llamadas señas de identidad canarias y la futura policía de nuestra comunidad. La policía autónoma no tiene nada que ver con el “ser” o la particularidad canaria, pero sí todo con las estructuras y símbolos de poder.
El nacionalismo político, llegado a un punto, puede operar absolutamente desconectado de la supuesta realidad que servía de excusa para su aparición, por haberse restablecido la identidad presuntamente arrinconada y perseguida, y en cambio mucho más conectado a las derivas lucrativas de ese mismo nacionalismo. Pero hay un nacionalismo siempre olvidado, que es el nacionalismo cultural. Como es el vasco el que mejor conozco, principiaré por él. El vascuence es un idioma preindoeuropeo “isla” (sin parentescos) que aún lo habla menos del 30% de la población. Se trata, como se comprenderá, de un factor étnico con mucha fuerza.
Begoña M. es una filóloga vasca, sus padres apenas sabían hablar castellano y ya en tiempos del franquismo sintió el compromiso con el idioma. Pero nunca fue nacionalista. H. A. es el editor más importante del País Vasco, y es el autor del libro más vendido en euskera, un intelectual amante del idioma y de la cultura vasca y al igual que Begoña jamás fue abertzale ni nacionalista. La parte del norte de España donde se concentran las esencias vascas más marcadas es el Pirineo navarro occidental y, dentro de él, probablemente el Valle del Baztán. Allí históricamente se vota a Unión del Pueblo Navarro, es decir a la derecha tradicionalista española. En el país vasco francés a los vecinos guipuzcoanos y navarros, con los que durante siglos han hecho contrabando, se han casado entre ellos y han compartido fiestas y demás acontecimientos se les llama españoles. Aún podríamos seguir con el recuento de hechos similares un buen rato.
Todos estos casos prueban que el nacionalismo cultural existe, que la pervivencia de lo más propio y su amor a ello son independientes de las formulaciones políticas. Vemos como las relaciones de los valores étnicos y culturales no pueden acotarse a una sola formulación política. Es más, ni siquiera precisan de ninguna fuerza política específica. En países con lenguas minoritarias siempre se ha dado el activismo cultural o lingüístico, al margen absolutamente de la política. Los países y las culturas están muy por encima de los voluntarios que una mañana urden salvarlos, sin necesidad de detenernos en otros móviles más prosaicos y tal vez mucho más reales.
A Johann Gottfried Herder se le considera el padre del nacionalismo político, ocultando al filósofo idealista Fichte, Göerres y otros pocos que en cambio tuvieron más responsabilidad en su aparición, como en general lo tendrían los románticos en su difusión.
Herder nacido en 1774 en Prusia, de formación ilustrada, se llegó a enfrentar a los valores universalistas y abstractos de la Revolución francesa reivindicando el espíritu del pueblo de cada lugar o Volksgeist o Volksseele. Cada pueblo tiene su propia expresión: la creatividad que coagula en una manera propia y única de entender la vida, el arte, el mundo, la historia y cualquier otra manifestación humana de índole siempre colectiva. El hombre no se integra en grandes estructuras de pensamiento o sentimiento externas a él, sino que con su hacer o idear ya está creando algo único que es ese resultado irrepetible. El hombre evidentemente es el que forma parte del pueblo. Decía Herder que las canciones populares no estaban ahí esperando que alguno las descubriera, sino que sólo después de que alguien se decidiera a cantarlas es cuando cobraban existencia y realidad. Herder rehabilitó el valor de las sagas y las mitologías nórdicas (tan dignas como la griega), las canciones populares, las costumbres, ritos, fiestas, lenguas, arte, una particular concepción del derecho y las instituciones… que representaban una determinada forma de ser y estar en el mundo, sin que ninguna cultura fuera superior a otra, y sin que le interesara lo más mínimo que todas esas manifestaciones o el propio “ser” del pueblo quedaran encerrados en rígidos corsés políticos. Jamás se refirió a esa posibilidad, a pesar de que es impensable mejor situación para poder hacerlo, ya que entonces Alemania estaba fragmentada en innumerables territorios soberanos sometidos a las más variadas instituciones políticas. Es por todo esto que el padre del nacionalismo en realidad lo fuera del nacionalismo cultural, como lo ha demostrado Isaiah Berlin todas las veces que ha escrito sobre él. Algo de lo que nuestros nacionalismos políticos, que no culturales, no quieren ni oír hablar
Pero la recurrencia actual de Herder proviene más de su condición de avalista del pluralismo político, e incluso del policulturalismo, que de sus juegos de los potenciales, por los que “Todo lo que puede ser, es; todo lo que puede llegar a ser, llegará a ser; si no hoy, entonces mañana”. Lo que obedece a un determinismo germinal que toma como parangón a la botánica, a la semilla que hará crecer la flor de manera ineluctable. Herder siguió las pautas de los ilustrados del XVIII por las que las ciencias naturales pretendían colonizar a las ciencias sociales, que el progreso científico pronto pondría fin, con lo que se llevó también las bases herderianas del nacionalismo cultural.
No nos costaría mucho definir e incluso clasificar todos los elementos que constituyen las ya devaluadas , si no olvidadas, señas de identidad (no están de moda en ningún sitio y quizá ello se deba a que ya más resulta imposible recuperarlas, si es que alguna vez se perdieron), lo mismo sea el folclore que la gastronomía, una manera de habla y expresión características, formas de vida peculiares, fiestas, relación con el paisaje o la vivienda, costumbres más propias… comprobaríamos que ninguno de estos elementos resultaría mínimamente alterado por la falta del nacionalismo político, hecho que sería absolutamente irrelevante. Y la prueba es que todo lo que se podía recuperar, rehabilitar, oficializar ya está hecho y si no se hace más es porque la sociedad ya ha sido alimentada con todas las dosis de singularidad cultural y regional que es capaz de asimilar y deglutir. No cabe vivir en el folclore, ni saciarse en el imaginario. Hay que respirar.
Al nacionalismo canario no lo activó ningún grupo nacionalista preexistente e influyente, sino el espíritu de la Transición que encumbró al limbo de la beatitud y excelencia al conjunto de causas regionales. Un “despertar” de la conciencia nacional (el verbo sagrado del nacionalismo) por control remoto. Un efecto contagio vasco catalán generalizado en torno al nuevo paradigma: el coto privado (y, como corresponde, la caza, claro).
El nacionalismo político no pude cejar nunca en sus reivindicaciones, como deje de dar pedales se cae, de ahí que los nacionalismos políticos, siempre insaciables –algo ya más que estudiado- vayan elevando sus objetivos: deben seguir pedaleando. Policías, soberanías, independencias, ciencia ficción, fantasías. Pero en el fondo: intereses, privilegios, oportunidades, ventajas. De los relatos nacionalistas periféricos de finales del S XIX se ha pasado a la pura y dura contabilidad.
Esta dirección es la del periódico, una vez sale la portada hay que darle a OPINIÓN, ahí se encuentra el artículo.

miércoles, enero 06, 2010

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos


Marcos simbólicos

viernes, diciembre 11, 2009

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos

Cataluña y el modelo boliviano
http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/298966/

Al menos yo no puedo entrar desde el blog en la dirección de arriba, pero si se corta y pega a google se entra.

miércoles, noviembre 04, 2009

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos


viernes, octubre 16, 2009

Defensa de los judíos en el franquismo

Con la inhumana banalidad que le caracteriza, Rodríguez Zapatero ha manifestado en su reciente visita a Israel que en España no existe el antisemitismo y que eso también fue obra de Franco, que incluso él cuando niño oía aquello de la "conspiración judeo masónica". Zapatero siempre tan insolentemente profundo en sus tesis.
Sin embargo la Antidefamation league entregó a Moratinos esta semana en Nueva York un informe en el que se considera a España como una de las naciones con mayor auge del antisemitismo en Europa. Solo en este país se sacan en los principales diarios, El País y El Mundo, viñetas sobre los judíos exactamente iguales a a las que se podían ver en la prensa alemana en la década de los 30. En ningún otro país de Europa se ha tildado a los judíos de genocidas banalizando la Shoah haste el escarnio ¡SEIS MILLONES!como en España.
A continuación unos datos históricos sobre el franquismo, que tan bien conocen quienes con tanta pasividad y aquiescencia lo dejaron estar, a los que puede representar a la perfección personalidades como la de Zapatero.

Eduardo Propper de Callejón. Casado con una austriaca de origen judío. Primer secretario de la embajada de España en Paris (1939). Gracias a su gestión consiguió organizar una red de edificios francos bajo bandera española que salvarían a gran número de judíos. Siendo cónsul de Burdeos dio un sinnúmero de visados y salvoconductos para cruzar la frontera a España y evitar así ser apresados por los nazis. El faccioso y vil Ramón Serrano Suñer —antisemita y pro-árabe convencido— lo quitó del cargo. Propper murió en 1972 sin recuperar su puesto y sin ser recordado.
Bernardo Rolland de Miota. Cónsul general en Paris (1939) enfrentado al embajador español pro-nazi y anti-judío José Felix de Lequerica. Gracias a sus gestiones salvó a 14 judíos sefardíes y consiguió evacuar a decenas de ellos al Marruecos español.
Sebastián de Romero Radigales. Cónsul general de España en Atenas (1943). Se enfrentó al Cónsul alemán que pedía su defenestración. Gracias a sus gestiones, nacionalizó a judíos sefardíes aplicando la legislación española de 1924 y salvó unas 500 personas.
José de Rojas y Moreno. Diplomático español llegado a Bucarest en 1941. Famoso por su iniciativa de colocar en casa de las familias judías sefardíes un letrero que avisaba a los nazis de que «aquí vive un español». Evacuó algunos judíos a España y consiguió salvar su patrimonio.
Julio Palencia. Destinado en Bulgaria en 1940. Se enfrentó a la deportación de judíos sefardíes para su exterminio y se enfrentó a las autoridades filonazis de Bulgaria. Llegó a adoptar a niños judíos sefardíes para evitar su deportación. Tuvo el honor de ser declarado «persona non grata» por las autoridades nazis de Bulgaria teniendo que regresar a Madrid.
Miguel Ángel Muguiro. Responsable de negocios de la embajada de España en Budapest (1944). Denunció las leyes racistas de los nazis y llegó a denunciar el proyecto de aniquilar a los judíos de Hungría. El Gobierno húngaro lo acusó de perturbar las relaciones con Madrid y Madrid lo cesó.
Angel Sanz Briz y Jorge Perlasca. Diplomáticos en Hungría —Ángel Sanz Briz sustituyó a Muguiro tras su cese— consiguiendo salvar a miles de judíos del exterminio. Aunque oficialmente sólo podía conceder la nacionalidad española a 200 judíos, Ángel Sanz Briz y Jorge Perlasca manipularon la numeración de los pasaportes y saltándose sabiamente las leyes consiguieron salvar a 5.200 judíos.
Los datos de esas personas los hemos sacado del Blog de Santiago González.
Se sabe que miles de judíos consiguieron llegar a Portugal camino de América a través de España. Una de esas personas fue Hannah Arendt. Otros se dirigieron a África.
Dos días después de la muerte de Franco ante el arca de la sinagoga de Nueva York el rabino rezó una oración por Franco. ¿El motivo? Los entre 30.000 y 60.000 judíos a los que el régimen franquista salvó la vida. Barajan esas cifras el historiador judío Isaac Molho, el rabino de Brooklyn Chaim Lipschistz y otros especialistas... ¡JUDÍOS!
¡Zapatero, qué grande sos! Todo palabrería huera, retórica vacua, ignorancia, insolvencia, gratuidad, buenismo, falta de compromiso...

miércoles, septiembre 23, 2009

Artículo publicado hoy en DIARIO DE AVISOS

LA EXCUSA DE LA LEGITIMIDAD
http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/287614/

jueves, julio 30, 2009

Artículo publicado hoy por Eguiar Lizundia en D. A.

ACERCA DE LA CATALANOFOBIA en Diario de Avisos, de Eguiar Lizundia (politólogo)

http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/280749/

martes, mayo 12, 2009

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos

Euskadi con la ley

http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/268964


Quién no pueda conectar y quiera leerlo, entrar en Diario de Avisos y después en opinón. Dedicado a ROSANA por su cumpleaños.

lunes, mayo 04, 2009

Fotografías de la Ceremonia acústica de las letras

Rafa Saavedra, y Juan Royo, José Antonio Manzano, José María Lizundia y Manolo Suárez, quienes inventaron Togas & Letras
Reifus
Juan Royo, Manolo Suárez, Manzano, Lizundia y Enrique Jiménez, editor de Idea



Juan Royo Iranzo, Manolo Suárez, Lizundia y Víctor Hernández Roncero






El distinguidísimo público aplaudiendo a rabiar












Pocos veces antes, si acaso, tanto ambiente cool. A la derecha de espaldas, El Top



Laureano de Lorenzo tiene tras de sí una biografía itinerante y densa. Este libro es altamente recomendable; más aún, es indispensable como fuente de consulta, aunque pueda leerse de un tirón.
Profusamente ilustrado nos desvela con mucha erudición el origen, propiedades y curiosidades de todas las bebidas, así de exhaustivo es.

Las fotografías de arriba son todas de él, menos una en la que sale, que ha tenido que ser de otro que no hemos identificado.
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Su web http://cocteleemos.byethost6.com/
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El texto sobre el evento, más abajo, en Presentazao






miércoles, abril 15, 2009

Eduardo Madina, a otra órbita superior

Eduardo Madina perdió una pierna en un atentado de ETA. Ocupaba un cargo en las desoladas juventudes socialistas vascas. Le tocó a él. Muy probablemente hubiera sido durante un tiempo un cargo menor en la burocracia del partido. El atentado como a todas las víctimas también le cambió la vida y además, aunque amputado, había sobrevivido. No empezó para Madina una vida amarga, difícil, de olvidos, soledad, pesimismo y reflexión desalentada. Tampoco merecía que fuera así.



Madina, el representante del pueblo y financiado por el pueblo, descolló pronto: era capaz de interpretar a la perfección los cambios de rumbo de la política de Zapatero y su equipo. Para ejemplo de todos, abanderaba la reconciliación con sus verdugos. Todas las miserias humanas y el dolor profundo, Madina podía superarlas. No era un vendedor de oro encartelado en la Puerta del Sol, era un vendedor de moral y buenos sentimientos, de superación y a la vez de tactismo político. Fundía política de partido (de reunión de comité) y ejemplo. El segundo de las juventudes vacías se vio catapultado a Bruselas de asesor de asesores y técnicos. Allí ensanchó currículo. Las palabras nerviosas y a borbotones confiadas en el guión previo y la instructa, la escasa sintaxis en sus ideas, su emotividad impostada, la argumentación penosa, la afectación de moral política muy superior y sus palabras con entonación a inscripción en mármol, incluso su lacrimosidad tan humilde y visible se mantuvieron. No era un caso raro, era la nueva raza de Pajin, Chacón, Aído, Trinidad Jimenez, José Blanco... del nuevo senado socialista con Zapatero de comandante en jefe. No eran Solana, Eguiagray, Almunia, Aranzadi, Solchaga, Leguina...no eran asimilables, eran la nueva raza.
Tanto perdón, ejemplo, olvido, tanta representación de conductas morales elevadas, no sirvieron para desvirtuar su naturaleza humana con esas características no deseables como son el resentimiento y la agresividad, ni tampoco la sublimación. El natural odio (no político por supuesto) lo desplazó contra el entonces ministro Acebes,  en una joya de la literatura política más babosa. Que aunque intentó borrar aún circula por ahí.  También es un gran aldabonazo de la manipulación sentimental que esa generación socialdemócrata ha ejecutado con inmenso narcisismo como baza política

Hoy El País nos deleita con que Madina el político no se considera víctima, y con eso nos puede, por ser así de nítida su humildad, su mensaje en positivo, la sinceridad de unos sentimientos coherentes y profundos, claros y auténticos que no conocen de ruindades y debilidades, pero sí de sintesis con la conveniencia política del día a día del partido, de competencioas internas, méritos y mejores posiciones. Madina por eso tiene esa emoción contenida que nos arrebata por su verdad y tal vez por el mucho esfuerzo que ha de hacer para mostrarla. Los móviles tácticos y los méritos ante le sanedrín político han colonizado todo su mundo personal. Así que ahora posa como Robert Mitchum y Marlon Brando. Vive en la imagen, la imagen ético política labrada como el estereotipo más mediático y la imagen de nueva estrella, que es como le trata Zapatero, siempre tras los más aptos y con verdadera personalidad.

Madina es humilde, coherente, desinteresado y capaz de ofrecernos todo su ejemplo moral, su coraje y pedagogía, capaz de expurgar de su corazón cualquier sentimiento no rentable ni encauzado políticamente al sondeo y al voto. El no conoce de sentimientos y emociones turbias y él es solo un ciudadano. Cuánta sinceridad. Un ciudadano que está haciendo toda su carrera política a costa de lo que él dice negar: su condición de víctima. ¿Es que alguien puede imaginar a Madina sin esa condición?
Están persuadidos de que somos idiotas.

jueves, abril 09, 2009

Fotografías del acto Literatura y judaísmo

El Decano del Colegio de Abogados, Víctor Medina Fernández- Aceytuno y José Carlos Cataño


Esther Bentaham, Marcos Ricardo Barnatán, José Carlos Cataño y José María Lizundia










Plácid García Planas, Alejandro Baer, José Carlos Cataño y Horacio Vázquez- Rial







No fuera nadie a creer que éste fue un acto inventado, una vez más, por el judaísmo internacional (que antes que a nuestros progres inefables, sacó de quicio a un viejo simétrico de ellos, el Caudillo, por no citar a todos) y los abogados en particular, en el ejercicio de alguna de sus cualidades inherentes.
Gracias a Laureano de Lorenzo http://cocteleemos.byethost6.com/ por permitirnos este cruce de sustracciones amistosas y sistemáticas.



viernes, abril 03, 2009

Hoy viernes a las 18 horas COLEGIO DE ABOGADOS

LITERATURA Y JUDAÍSMO

c/Leoncio Rodríguez, nº 7, 1ª planta
Edificio el Cabo
más infomación abajo


Hoy en la prensa
ENCUENTRO
Literatura y judaísmo, en el Colegio de Abogados
3/abr/09 07:57

Edición impresa
EL DÍA, S/C de Tenerife
Analizar la imagen del judío en la España actual, tanto en la literatura como en los medios generadores de opinión, es el objetivo del encuentro "Literatura y judaísmo", que se desarrollará hoy, a partir de las 18:00 horas, en el Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, ubicado en la primera planta del capitalino edificio El Cabo.
Marcos Ricardo Barnatán, Esther Bendahan y José Carlos Cataño intercambiarán opiniones sobra "La imagen del judío en la literatura española contemporánea", moderados por José María Lizundia.
A las 19:15 horas, se proyectará el documental "Morir en Jerusalém", de la directora israelí Hilla Medalia, presentado por el citado José Carlos Cataño.
La jornada se cerrará a las 20:00 horas con la mesa redonda "Judíos e israelíes en los medios de comunicación españoles", que reunirá a Alejandro Baer, Plàcid Garcia-Planas y Horacio Vázquez-Rial.


Edición impresa
DIARIO DE AVISOS 3 de abril de 2009

"Es paradójico que en España, con tan pocos judíos, se les rechace tanto"
El escritor José Carlos Cataño participa hoy en las jornadas ’Literatura y judaísmo’
Cataño nació en La Laguna y actualmente vive en Barcelona. / da


N. TORRES/ SANTA CRUZ
El análisis de la imagen del judío en la España actual, tanto en la literatura como en los medios generadores de opinión, centrará las jornadas culturales que cada año organiza el Ilustre Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife. A partir de las 18.00 horas tendrá lugar la celebración del acto Literatura y judaísmo, donde intervendrán entre otros el escritor José Carlos Cataño, Esther Bendahan, Ricardo Barnatán, Horacio Vázquez y el periodista Plácid García Planas. Durante el mismo se llevará a cabo la proyección del documental Morir en Jerusalén, de la directora israelí Hilla Medalia. Durante el debate que se establecerá entre los participantes se incidirá, de entrada, una distinción necesaria y no siempre practicada, entre los conceptos de "judío", "sionista" e "israelí" y se incidirá. en hechos ocurridos recientemente en España que han sacado a flote comportamientos que los expertos no dudan en calificar de antisemitas.

José Carlos Cataño (La Laguna, 1954) será uno de los encargados de moderar el debate. Nacido en el seno de una familia católica se convirtió al judaísmo con 21 años, una conversión que le ha llevado a ser un profundo conocedor tanto de la literatura judaísta como de la realidad judía. Preguntado sobre el tratamiento que en España se le da al judaísmo, explica que "es curioso que, en el marco europeo, siendo España uno de los países que tiene menor población judía, es la que mayor índice de sentimiento antijudío presenta". Cree que "es una paradoja que, teniendo una población judía que no llega a las 11.000 personas, haya tanto rechazo". Para el escritor canario habría que "analizar el por qué, a veces, se confunde lo judío con lo israelí". Asegura que en esa confusión se puede dar un factor de índole política, porque "se puede estar en contra del gobierno de Israel o de la existencia misma del Estado de Israel, pero eso sería ser antiisraelí o ser crítico con Israel, pero no todos los judíos comparten los criterios políticos de su Gobierno". Cataño reconoce que, ese rechazo resulta paradójico en una España con una tradición sefardí que se remonta incluso a antes del Siglo de Oro, cuando "existía una literatura escrita por judíos españoles en Sefarad -España en hebreo-, un precedente que es riquísimo en esa tradición poética y filosófica. Una tradición literaria que se continúa de alguna forma a través de los judíos conversos también llamados ’marranos’ en el Siglo de Oro, desde Fray Luis de León hasta Santa Teresa de Jesús, ya que todos ellos tenían cuando menos abuelos judíos".

Tradición
La tradición literaria se vio interrumpida con la expulsión de los judíos, "una de las grandes catástrofes para el judaísmo mundial y para la historia de España en particular, después de la cual hay un olvido y una persecución, hasta que en el siglo XIX y principios del XX, con la pérdida de las colonias se comienza a pensar que existen judíos sefardíes en el norte de Marruecos y ciertas zonas de los Balcanes", asegura el autor.Según Cataño, es entonces, "muchas veces en un afán compensatorio colonial", cuando se intenta dar carta de ciudadanía española a esos judíos sefardíes que por otra parte no habían perdido la lengua antigua. "Es ahí cuando España inicia un cierto intento por recuperar esa historia y que se vio abortado por el golpe de Estado de Franco", dijo. Y de nuevo la paradoja. "Con la restauración democrática se da la situación de que España, a pesar de ese legado histórico y cultural, es una de las últimas en reconocer la existencia del Estado de Israel, un dato muy llamativo", asevera. Desde entonces hablar de literatura judaísta en España no es del todo acertado, "la ciudadanía judía española es minoritaria, mas bien de lo que podríamos hablar en todo caso, es de una literatura israelí por un lado, que se expresa en hebreo y por otro de una literatura diaspórica, que la representan dos de los invitados a estas jornadas, Esther Bendahan, nacida en Marruecos y nacionalizada española o Marcos Ricardo Barantá, judío argentino, autores que viven en España y que escriben una literatura universal pero con ciertos elementos de la diáspora judía".

Teorías negacionistas
Para José Carlos Cataño, los defensores de las conocidas como teorías negacionistas sobre el holocausto, "simplifican la realidad". "Yo estoy en contra de prohibir nada, allá cada cual con su interpretación de la historia. Hay una amplia documentación sobre la existencia de los campos de concentración y las cámaras de gas, el que quiera negarlo o afirmarlo primero tiene que documentarse. Evidentemente me parece repulsivo, pero no penalizaría eso".