viernes, marzo 10, 2017

En torno al coach HAN, mi participación no presencial

De LIBRO DE AUTOAYUDA es como mejor se puede calificar este opúsculo best seller. Fue la intuición más luminosa y certera que he visto en tiempo manifestarse: la de mi hermano. Solo la demolición general de lo sustancial, de valores y jerarquías, permite que puedan suplantarse los temas propios del pensamiento por diagnósticos de las insuficiencias, aflicciones, flaquezas  psíquicas del hombre actual, muy presuntamente. El autor coreano se ofrece como lo más banal de esta época: otro COACH. Efectivamente estamos bajo el dominio de los manuales de autoayuda y de los coach, de sanadores, orientadores, terapeutas,  directores espirituales que para brindar terapias de ayuda precisan antes los diagnósticos -no contextos epistemológicos, marcos de comprensión, horizontes hermenéuticos modificados o alterados por  indicadores culturales-  sino  padecimientos sicológicos genéricos. Evidentemente  la tonta analogía epidémica  e inmunológica la impone el inconsciente del autor sin más. A esas correspondencias  (mete muchas) llega en su libro. En un campo cómodo sin teoría del sujeto: sin inconsciente, sin biografía, pulsiones, anhelos, deseos, imaginario, determinaciones  exógenas u endógenas. Todo lo contrario que Freud, Lacan, Reich, Marcuse… Los coach no hacen teorías ni elaboran pensamiento sino acotan aflicciones, frustraciones, insatisfacciones, contratiempos    que sanan los  curanderos: coach, guías de espiritualidad y charlatanes de pseudo ciencias. Van directo al alma turbada, indecisa, debilitada para ofrecerle bebedizos, cuidados, acompañamiento, apoyos, escuetas  iluminaciones sobre los tres siguientes pasos a seguir. Agrupan y unifican la sintomatología bajo un diagnóstico rotulado con sintagmas “filosóficos”. La definición diagnóstica lo dirá todo, nadie va a desarrollar o concluir sus ideas, porque la comunidad académica (la “verdad intersubjetiva”: Habermas, Appel) no va a ir a los kioskos de los aeropuertos para debatir con él. No tiene una dimensión dialógica  -no existe académicamente- como postula Habermas. Solo recensiones editoriales  de marketing. Un horizonte de pseudofilosofía, a pesar de que el pensamiento se diluya para que enfermeros del alma atiendan  las erupciones molestas e incómodas  de la existencia. Determinados esos sarpullidos, son ya fáciles los ungüentos para los diestros en pomadas. El psicoanálisis omitido totalmente, al menos aspiraba a descender a las simas de la existencia.  
Los coach y las autoayudas no abordan al sujeto, no tiene una teoría sobre él, que carece de sustancia y esqueleto, no es más que un amasijo de síntomas que la sociedad liberal –no podía ser hoy el Antiguo Régimen ni el comunismo-  le ha impuesto, no hay ni variaciones ni respuestas individuales.  Todos ellos ofrecen sin excepción el mismo recetario:  Mindfulness, sosiego emocional, balsámica espiritualidad, “búsqueda de la verdad”, “plena conciencia”….  que es exactamente lo que en todo tiempo ha ofrecido el chamanismo. Es ese su campo, su éxito masivo y nivel.
El gran Han
 Estos bestseller de 70  páginas /fast food coincide con las también 70 de Hessel en simplicidad bobalicona, que  le acompaña también como síntoma de este tiempo –no son interpretes sino ellos mismos preeminentes síntomas-;  STEPHAN HESSEL el profeta de “¡INDIGNAOS! es su par.
HAN es interesante  por lo que exhibe y de lo que informa de forma tan abrumadora, no por su peritar sobre la niña del ojo, color de las uñas o raíces del cabello. Estaría dispuesto a debatir –de cualquier participación en debatir ese libro y autor me liberan estas líneas- sobre su imposibilidad de mestizaje, la preeminencia de su orientalismo nativo y la refracción real del paradigma occidental, o sea: introspección, contemplación, auscultación interior, sintonía con la verdad, espiritualidad balsámica, anhelo de nirvana, rechazo de lo accidental y fragmentario, rechazo del mundo y su problematicidad, conflictos,  insuficiencia…
Sobre esos anclajes lo más que ha logrado es darse un barniz intelectual, profanador de la filosofía  alemana, que consume como chicle.
HAN gana talla porque el mismo vuelve a ser síntoma de la superficialidad de esta época, y de los nuevos arquetipos: el metalúrgico oriental se vuelve filósofo alemán.  HAN se reinventa –el coach debe jugar con su ejemplo-, se reinventa porque se puede enseñar a vivir abriendo posibilidades inéditas como la vida de fantasía. El coach diagnóstica a una sociedad cansada y aburrida, y deja entrever las intemporales  fuentes de verdad del orientalismo.
El amasijo de síntomas se corresponde con el revoltijo de los autores a los que saquea y desmantela. 
Ignoro que  Heidegger ha podido leer porque no entiende la verdad como aletheia, como ocultamiento y desvelamiento simultáneo, correlativo;  reversibilidad y compatibilidad.
¿Positividad? Heidegger no podría evitar hacer comparecer a lo velado. Si resulta que por doquier  florecen, primaverales, arcanos, trasfondos, trasuntos, anhelos de claves  metafísicas que demuestran su malestar total con la  positividad. Será por eso  la proliferación  invasiva de la autoayuda, los coach, los guías espirituales, la búsqueda de consuelos metafísicos, el consumo de esperanza, expectativa y salvación que alimentan mercachifles. La positividad se ha erigido en el polo del que huir.
No ha entendido a Hannah Arendt:  la vita contemplativa versus vita activa, el homo laborans,  y la natividad no se refieran más que a postulados políticos (es su único campo de significación) en la polis, no campos para operadores  del alma como los coach-
Tampoco sabía yo que Foucault alguna vez definiera la sociedad como disciplinaria, creía que era dirigido a un sector social e histórico y basado en concepciones  jurídicas y clínicas. No era la sociedad la analizada, sino instituciones, sistemas, praxis, funciones, codificaciones… En absoluto la sociedad. Y así, todo, de lo poco que he conseguido hojear.
PETER HANDKE el ensayo sobre el cansancio.
El libro de Handke de ese título es de 1989, edición española. Lo escribe un  autor inusitadamente creativo y original, un merodeador de los lugares en que nadie se adentra. Nadie como él representa la originalidad,  su huida a las afueras, a la periferia de las ciudades, su paso por los lugares no frecuentados, y  el más radical  alejamiento de los fenómenos sociológicos. Su biografía y obra representa la posibilidad de vida  radicalmente apartada de la sociedad, el vagabundeo. Parece  muy  poco acertado acudir justamente al sociópata que ha hecho de su vida la huida de sus semejantes y escala de vida, la excepcionalidad absoluta. Realidad que a los coach jamás apreciarían. Tampoco me lo podía creer. El cansancio de Handke es personal (no es tan tonto como para categorizarlo) y literario. ¿O acaso es muy antiguo? La estafa intelectual es delictiva. Saltémonos al amo y al esclavo de Hegel y Prometeo.
La filosofía existe
Hay una genealogía absolutamente decisiva que proviene casualmente de Heidegger, pero de verdad. Llenan bibliotecas, departamentos, congresos, publicaciones académicas, no librerías de aeropuertos, ni recensiones de marketing editorial, ni noticias periodísticas por fenómenos de ventas.
 Braudillard , Lyotard, Derrida, Foucault  no fueron bestseller en la hiper intelectual Francia, pero triunfaron totalmente en las universidades americanas,  los famosos “estudios culturales”,  “poscoloniales” e identitarios  derivan directamente de ellos. Hace poco se podía leer en El País que ese éxito clamoroso se debía al sentido práctico americano: la voracidad por hacer realidad  cualquier teoría o idea. Su pensamiento ha ido pregnando toda la cultura y valores actuales como pocas veces antes había ocurrido. Este vivir posmoderno se lo debemos a ellos y al afán de aplicación práctica de los americanos. Ninguno  diagnosticó al sujeto, evidentemente, sino sus parámetros institucionales  y culturales. El pensamiento, la filosofía  cala, se debate y rebate, desplaza, arraiga, progresa, encuentra adalides, aliados, sitios claves… Como sabemos, supongo, se produce el fenómeno cultural inverso que con los libros de autoayuda, bestseller o conjunto de  libros de aeropuerto: idioteces de muy fácil consumo por su futilidad.


miércoles, marzo 08, 2017

La invasión de mi hogar

Este lindo ramo ha sido remitido de mi país optativo: USA. Un día de empalagosa  unanimidad en el mundo. Me gusta más fin de año que  este día de la Legión romana.
He echado la mirada sobre  lo ya publicado aquí, y casi todo gira sobre el Sáhara y mi último libro de la trilogía. Estoy corrigiendo el último sobre un intelectual canario. He perdido el punto mundano, de tipo diarista del blog. Sigo sin coche, por la maldita llave perdida, cuántas vueltas para nada. Ofrezco una impecable relación de irrealizaciones o déficits: a la falta de coche se añade la falta de día para presentar el libro en la Económica de Las Palmas, tras rechazar  fechas que aunque próximas malcaían , sigo sin ir a Bilbao y Cádiz, sin ir a Las Palmas para tratar un proyecto y alguna cosa más.
Ayer hablé con mi hijo, me entró un ataque de risa por las maldades que solté. El sábado se va a Camboya. Se ha fijado viaje  cultural incluso. Mi hija se va a Sudan del norte o del sur. Sitios en los que no aburrirte. Han estado en Chicago.
He tenido una experiencia molesta con una empresa AGUA… (no me acuerdo). Se cercioran si estás, la edad y se hacen pasar, o son,   por una empresa de servicio público sobre control de agua, varias llamadas. Han entrado, han hecho unas pruebas al agua –algo así como unas fotosíntesis electrificada o una electrodiálisis sofista-  experimentan y el agua alquímicamente se torna marrón (restos sólidos), verde (cobre muy maligno, les digo: es peor el mercurio. Vamos de químicos, pues vale,  todos)  y luego una franja que ellos ven blanca y yo incolora. Pienso para mí: estoy actuando como si tomara tranquilizantes.
-No me sigas explicando cosas porque no me interesan absolutamente nada esas temáticas, y abrevia- le espetó. Cuando fui a por el coche de XY, me explicó la vendedora la marcha atrás y demás sinuosidades del motor y coche. Luego habló con ella, y le dijo que no escuchaba nada de lo que me decía, ni la más mínima atención: Woody Allen, le concluyó. Me encantó dejar esa asociación. Fue el día que perdí la llave del mío.
- Cómo que no bebe agua, ¿de botella sí?
-Ninguna
-Entonces qué bebe
-Básicamente cerveza. Y vino, café, jugositos, pero agua ni probar
-Que pongo
-Yo pondría cerveza
Siguen con sus experimentaciones -Que abrevies-
Me saca como unos menús plastificados para conjurar el riesgo a que estoy sometido por un producto que no pruebo. Me habla de no sé qué propiedades del agua Bezoya.
-Las aguas minerales sí me gustan. Esa de dónde es
-Debe ser de León o del norte de la Península… Sierra Nevada.
-Con que Sierra Nevada: eso es Al Ándalus, SUUUUR
Cuando veo los artilugios que traen, me empiezo a cabrear. 
-O sea que de eso se trataba, sois vendedores vulgaris, hacéis el diagnóstico y la cura. Que no me enseñes más. Finish
-Si lo hacemos gratis-
-El que os tiene gratis soy yo, que estáis en mi casa- Han metido el rabo debajo las piernas y se  han ido mirando de reojo, no les fuera a agredir, he vigilado que cerraran la verja.     


martes, marzo 07, 2017

El Día: La no socialdemocracia en el mundo



lunes, marzo 06, 2017

VIDEO El Sáhara, cambio de paradigma RSEAPT

               Video de la REAL SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS  DEL PAÍS DE TENERIFE

sábado, marzo 04, 2017

Salimos en El Día hoy

Acabo de terminar otro libro, que ya me produce una extraordinaria satisfacción. Estoy feliz con lo realizado. Pero el tiempo se contrae y solapa. aunque debo ser yo el que haga que sea así. Análisis semántico/semiológico del  último libro  del Sáhara: me encanta ostentar mi nombre vacío de referencias. Alivio. Sí tengo que ver  con  el Sáhara y espero quedar conectado por muchos años. Por supuesto, sin hacer turismo solidario por la zona.
Mi trilogía del Sáhara tiene una gran particularidad afectiva y de valor por los competentes colaboradores: mi hijo, Manolo Vidal y Jesús Manuel Pérez Triana que me prologaron; y mi hija a la que dediqué este libro, que me regaló en Washington una joya de mapa antiguo del Sáhara, y a mi hermano que me saca fotos, me presenta, me corrige y con el que básicamente reímos. 


viernes, marzo 03, 2017

Álbum presentación





So great

Nos esperábamos una asistencia ridícula, los caladeros naturales de independientes, Los Reunidos y los makarios estaban de viaje en gran proporción. El gran grupo siempre son los desconocidos. No estuvo mal. El éxito del libro nunca está en las presentaciones, no hay ninguna satisfacción posterior al acto. Después es cuando el libro te puede dar satisfacciones permanentes Si hay grabación se produce el mejor resultado, ya que lo que dices queda. Como yo tengo que decir y ganas de hacerlo, que ayer no hubiera grabación me dio un poco pena, porque debí estar muy rotundo, dominador y conocedor absoluto del tema. Dando traslado  de la opinión de los asistentes, para así hablar de ellos también y no solo de mí.  A mi me llamaban la atención los que escriben ficción, cómo en las presentación peroraban  de sí mismos como en una especie de épica de la intimidad; cómo de lo menor, intrascendente, superfluo hacían un congreso internacional about themselves, estado de alma, genialidad fabuladora, denuncia social y demás barbarismos.
El Niño, al que muy bien presentó mi hermano, como analista internacional de talla nacional, lo que es así, repitió lo que escribió en el prólogo del libro, aunque en tono aún más favorable. Sinceramente en la literatura del Sáhara hay un antes y después, cuya frontera la fijaría yo. Ya no se podría abordar la cuestión del Sáhara sin mi trilogía.  Eso pensaba yo, pero es mucho mejor que te lo diga una autoridad.
La  semana que viene iré a Las Palmas, reunión sobre el proyecto Sáhara. Hubo en  la presenta un exgeneral de Sidi Ifni, como siempre, si era algo del general Gomez Zamalloa. De  Mariano,no.
Tuve un interlocutor que denigró  a Marruecos, momento en el que la gente se temió lo peor de mi parte, lo  acusó de ser un país  musulmán. Le contesté: qué quería ¿que fueran budistas? 


miércoles, marzo 01, 2017

Jueves 2, libro en la Económica

Al parecer este libro ya se está moviendo y ha desencadenado proyectos antes inimaginables. Algo de ello cuento post abajo.
Ocurre que ya está prácticamente terminado mi pequeño libro sobre el gran autor canario. Estaba en ese estado mágico del final del parto y el Sáhara ha puesto patas arriba mi momento. Menos mal que este libro se lee muy a gusto, lo que no es nada gratificante es  preparar la intervención. Nada absolutamente. Aunque no me importaría un debate conflagrativo, que hubiera dicho Domingo Pérez Minik. 

martes, febrero 28, 2017

El Día. Barcelona transida de solidaridad




domingo, febrero 26, 2017

Mi participación en tres libros fundamentales

Acabo de recibir, hoy domingo, una propuesta más que interesante del eminente exprofesor de la Universidad de Las Palmas. Ya me extrañaba tanto interés por mi libro, y el envío de documentación sobre el Sáhara (trabajos de él). Ayer me volvió a llamar, pero no oí la llamada. Como Manolo V. también ha intervenido en Naciones Unidas. Evidentemente sabe muchísimo más que yo. Ojalá hubiera dispuesto de sus trabajos antes. Me insiste en  que somos los dos los autores de los libros sobre el Sáhara a escribir. Ambos autores.
Se trata de tres libros: uno del Sáhara en general, otro con toda la bibliografía que existe sobre ello, y otro, recopilación y  juicio crítico o comentado de los documentos. Uno,  ya solo de 300 páginas, creo que sería el pequeño.
Lo primero que le digo: “a mí para que me quieres, si el maestro eres tú, yo no sé ni un 10% de lo que sabes tú”.
Me dice que escribo muy bien, que el último es el más logrado, que si mi capacidad crítica... “Bueno sí,  -le respondo- en realidad mi único patrimonio  o cualidad es la mala hostia, que decimos los bilbaínos. En realidad es mi motor primero aristotélico”. Reitero:  “bueno, vamos a suponer que en el primer libro tenga algo que aportar, pero en el de bibliografía exangüe, ahí sí que no, yo no soy más que un pajarito mojado que apenas puede piar, tú tienes todo el dominio”.  Menos mal que me reconoce que ahí mi participación sería menor. El libro de la bibliografía sobre el Sáhara se pretende que  ésta sea total. El de los informes sobre el tema con comentarios  y crítica de las fuentes, es en el que me veo. “Claro, como en mi libro soy tan implacable con la obra reciente, sobre todo académica a favor de  los amigos de los saharauis argelinos campamentales, supongo que será por este despiezamiento tan cruento, por lo que estoy yo”.
Me habla de que los tres libros sean traducidos o se editen en 3 ó 4 idiomas: árabe, portugués, francés, inglés. Tiene pinta de que pueda ser así, hay mucho interés. Hemos quedado en vernos pronto y activar mi presentación en Las Palmas.
Le llamo a mi hermano que  me dice: “pensar que todo surgió porque algunos te caían muy mal”.   Se me hace justicia –creo en lo que hago, no tengo dudas-, que se me podía haber hecho con otras cosas también. No hago ni tanteos ni figuras. Estaba hoy muy laborioso y satisfecho con mi autor canario, que va como han de navegar los últimos destructores de  la Armada de EE.UU.  de diseño tan futurista que  a ver si los vemos en la base naval de San Diego. Lo del Sáhara, apasionante. Las pasiones se suman.


viernes, febrero 24, 2017

Lecturas, bibliotecas y microorganismos

 
Cuando fui a por el coche de XY con el mío, como no pude aparcar regresé  a casa, aparqué, cogí un taxi y traje el nuevo, paré en la gasolinera y fui a la panadería. Resultado: entre tanta llave, perdí la única  de mi coche. Fui el otro día al taller del barrio que está en el centro de mi teatro de operaciones: entre el Spar y la gasolinera para ver que hacía con mi coche. Sin llave es como si no lo tuvieras. Me ha llamado antes Juan Manuel el del taller, que ya tengo operario para que me abran el coche y lo pongan en marcha. En agradecimiento ya le he dicho que cuando logré disponer de él, iré a que me cambie el parabrisas que está roto. La policía me puede parar. Yo lo haría.
Le llamé a mi hermano para decirle que ya no podría descender al Downtown, ya que mi coche resulta totalmente inaccesible. Es un coche aparcado sin virtualidad ninguna, un coche decorativo. Que bajara andando como muchas veces, que ese no era problema para mí. Cierto.
Me regalaron el último de Juaristi, que ya lo tenía leído. Me apetecía mucho leer un libro de José Antonio, por el que cambiarlo. Me puede ilustrar para el libro que estoy escribiendo, que lo voy a acabar antes de ir a orillas del Pacífico americano.
Esta mañana he ido a la biblioteca del parque la Granja. He estado en el Fondo Pérez Minik. Le he dicho al director (me ha preguntado) que estaba escribiendo un libro, y todo facilidades, he estado viendo las cartas que le envió a Pérez Minik. Son muy personales, pero alguna tiene interés. El lunes iré a tomar notas, no hace falta fotocopiarlas.
Tras las loas (de alcurnia, como diría Rosita) recibidas por mi último libro del Sáhara  y la proximidad de la presenta me puse a leerlo ayer y no podía dejarlo, algo increíble, era el tono, el aliento con el que está escrito el libro, mucha determinación, seguridad, ritmo, cohesión, unidad. Una misma voz, lo escrito y el autor fundidos, soldados. Manolo V. creo que dijo entre otras cosas, divertido.  Pasadas las 9 y yo seguía, sin cerveza, leyendo.
He permutado Juaristi por José Antonio. Lo he hojeado mientras esperaba a mi hermano. Me atrae su intelectualismo, su vocación literaria y amigos pensadores y escritores. Los falangistas de primera hora fueron curiosos.
Hace poco escribía de camareros y guardacoches, que es la gente que me atrae. No lo puedo evitar, para cuando me doy cuenta ya estoy hablando con ellos. Son con los que hablo. El resto, me temo, es de mi total desinterés. Ahora Los Reunidos es una suerte de fiesta gracias al personal. La estrella es una sevillana nueva: Jelén. Será Hellen, le digo, no, JJJelén que me lo pusieron unos amigos de la Línea de la Concepción. Hoy estaba el limeño Edson, casi licenciado en periodismo y buen lector. Me dice que su mujer, la bellísima Leslie, ya le contó que no la había reconocido por el corte del pelo.  Jelén -el otro día hizo 27 años- es un junco de inspiración, muy ocurrente, rápida y divertida en grado sumo. Me hace reír mucho, y yo a ella (nos hemos tomado el pulso); mi hermano, emisor de destellos a veces de oro; luego está la otra sevillana, la medio argentina Sofía, la medio brasileña Aline,  de cerca de donde es Gisele Bündchen. A decir verdad, no me odian. La  pena es que no se pueden sentar con nosotros. Es como para quedar.


jueves, febrero 23, 2017

Presentación de El Sáhara, cambio de paradigma


miércoles, febrero 22, 2017

Magnífico reconocimiento

A la mañana había mandado a la Económica el nombre del libro, foto portada y demás para las invitaciones de la próxima  presentación, y como  ocurre siempre con estas cosas, la inevitable pereza de volver a leer el libro y  hablar de un tema pasado para mí, ahora que  estoy plenamente dedicado al autor canario. 
Si la semana pasada fue Rosita la que me llamó para felicitarme por mi artículo, ayer fue XY. Justo de heteropatriarcado hablamos el lunes a la noche en Los Reunidos –había toque de queda: ni rastro del terror murguero-. Les remití a mi artículo a punto de salir. No es un concepto científico como se pretende hacerlo pasar, sino ideológico, más bien de agitación  burda de penosos ignaros necios.
A media mañana me llamó un eminente profesor de la Universidad de Las Palmas, reconocido intelectual y figura  histórica de los socialistas de Gran Canaria, compañero del antiguo director de La Provincia que me presentó mi primer libro del Sáhara. Me ha felicitado por mi último  libro “El Sáhara, cambio de paradigma”  que se lo pasó nuestro amigo el cónsul de Marruecos,  que no está en las librerías de Las Palmas. Ya estará. Que es el mejor de los tres siendo los otros buenos, pero este es el de madurez y plenamente logrado, y algo que me ha alegrado particularmente: ha alabado también cómo está escrito. A mí me gusta la forma, escribir como escritor. Se lo he agradecido mucho, nos caemos muy bien. Le he dicho que estoy pendiente de la Económica de Las Palmas y que nos veremos. Me ha comentado que quiere publicar  sobre el Sáhara y que me va a mandar cosas suyas sobre el tema para que las lea. Ahora resulta que yo soy el catedrático.
Le he buscado en google para precisar sus datos y he entrado en la página de la Universidad de Las Palmas. Economista, sociología, cargos y master en la Universidad de San Diego, justo otra vez después de que el lunes nos dijera Fer que ha buscado hotel allí, en Chula Vista: por el nombre. Belén confirmó que es zona guay.  
Hace un momento he llamado a mi amigo Manolo V., que está realizando el megadoctorado sobre el Sáhara, y que  me presentará en Las Palmas. Que a un amigo suyo de Rabat, hispanista, le ha encantado el libro. A lo que él se ha sumado también.
Le llamé a XY para contárselo y le dije, por lo que se ve los relevantes tienen la misma idea de mí que la que yo tengo: la  convicción de que hago cosas interesantes de verdad, siempre novedosas. Últimamente he pensado que  de que no haya respuesta, salvo estas tan compensatorias --por ejemplo en sindicalismo, cuyo tema me repugna, otra cosa es el valor de lo escrito- por parte de la gente, que  no entre en lo que escribo debe ser buena señal, igual voy demasiado lejos  tras haberme adentrado por  caminos nunca antes hollados; lo que es así, dicho sea de paso.



martes, febrero 21, 2017

El Día. Último invento: la feminización de la política



domingo, febrero 19, 2017

Editaré a un autor fundamental (y Barcelona)

Debió haberlo hecho la Universidad hace tiempo pero no lo ha hecho. Avanzado mi libro sobre el autor (siempre omitido) mucho más de lo previsto, voy a editar lo que publicó. Sería el corolario al libro. Su estudio crítico y después su obra. O lo hago yo o no se va a hacer. Los grandes hombres de letras canarios  lo respetan mucho. Tiene un punto débil, que hizo ensayo del pensamiento, no ensayo de la subjetividad sobre temas literarios o artísticos en los que todo vale, cualquier vuelo y filigrana están permitidos y cuelan. Este autor tan prestigioso y galardonado, tiene otro baldón: no fue políticamente correcto, y eso que hizo tanto por la cultura canaria. A mi ilusión por el libro se ha unido la ilusión de su continuidad, editando su obra. Podré obtener la mayoría de ella.
El autor a medida que le conozco más me gusta. Amigos míos le conocieron personalmente. Cuando se jubiló regresó a Tenerife, vivía en el Toscal y es posible que me lo tropezara.
Ayer estaba con mi carro acercándome a la caja de Mercadona, cuando recibo una llamada. Era Fer. Me informa  que ya tenemos hotel en San Diego y Las Vegas. Éste muy bueno, incluso me dice el nombre, cuando de Las Vegas no conozco  ningún hotel, me da igual y solo quiero echar una ojeada el ambiente. Ver, mirar, observar, deleitarme…estar en los EE.UU. Me atrae más ver la ciudad emerger en el desierto de Nevada como un platillo intra terráqueo que se asomara a la superficie de la Tierra, para perturbarla con la máxima celebración del hedonismo dirigido. Algo que siguen auténticas mayorías, que sin programa riguroso se pierden.
Hace muchos años supe del inexorable declive de Cataluña, adiviné que sería irreversible. No defraudan, llevan años saliendo  cientos de miles de personas a  la calle a la mínima, nunca por necesidades perentorias, materiales sino por grandes ideales. Colectivos. Procesionan por estados  emocionales, por sugestiones colectivas que ritualizan como liturgias. Lo único que no cuadra es que aún no les haya salido el conductor, el caudillo que esperan. Está ya la creación del caudillo pero falta éste, le esperan. A ver si la función crea el órgano. Las mentiras son escandalosas, pero  las masas cuentan con su número y su fuerza. Erigen fronteras terminantes con los suyos, los de al lado de toda la vida o con los propios, y  van a acoger a muchos, a todos seguramente: ¿Los férvidos excluyentes  se han vuelto de verdad  incluyentes del verdadero Otro? De momento ni han cubierto su cupo de refugiados.
El franquismo podía ser peligroso y despreciable pero no era estúpido, como lo es el buenismo, ese infantilismo de quienes   creen que la vida ha de ser muy deferente con ellos, impidiendo  crearles incomodidades o sinsabores. O fotos feas.  No lo toleran. Necesitan tener una vida y un mundo muy atentos con ellos. No hay nada que pensar, el impulso profundo tampoco son los refugiados, que bastante les importan. Cómo  se les  ha  podido olvidar poner 10 euros cada manifestante. Les hubieran venido muy bien, pero no va de eso.


viernes, febrero 17, 2017

Hoy en el downtown

Hoy he bajado al Downtownm había quedado con mi hermano en el bar horrible (te sirven otra cerveza y no recogen la botella anterior, entre otras infamias). Teníamos el sol fuera pero penetraba creando una amable  gradación de penumbras. Esto se me ocurre ahora que lo escribo, cuando estaba allí me mantenía con un mínimo de sensualidad, tipo nuestra gata Sarita entre el sol y la sombra, sobre todo porque hoy ya no llovía, pero sin adarme de lirismo.
Pensaba comprarme alguna guía de California, con Nevada y Arizona si hay, o del Far West, y se me ha olvidado porque  se me ha hecho tarde, y yo antepongo algunos goces al mercantilismo transaccional, por crear un pleonasmo y dar un poco colorido a la divagación. Cada vez soporto menos la comunicación convencional, cuando se presta tan bien a poder minarla cada dos o tres pasos que des. Aunque una guía de estas características es un anticipo de los goces por venir, exenta de toda contaminación comercial. Estoy, estamos realmente ilusionados con el viaje de los 5.000 kilómetros que nos esperan. Son medidas de epopeya. Al final, viejos como nosotros  (our own style), somos los que lo hacemos.
Tengo que ir a Bilbao, e iré. No sé si acompañado o no, ni cuándo. El 2 de marzo tengo presentación. Tampoco sé cuándo será la de Las Palmas. A primeros de marzo me han invitado a un cumpleaños en Cádiz. En los últimos tiempos he descubierto una nueva afición, ahora que escasean (mejor dicho  escaseaban) que es la de recorrer toda la península de mar a mar en tren. No creo que pueda con las fechas pero me gustaría, en cualquier caso iré a Cádiz muy pronto, antes del viaje USA.
Tendré que hablar del Sáhara y preparármelo un poco –confío que acudan los amigos de los saharauis argelinos, no los tadyakent, a pedirme autógrafos y acariciarme la espalda como una amante impaciente y ansiosa. Esta vez tienen más motivos que nunca para venir con sus bates de beisbol.
En realidad estoy absolutamente enganchado al autor sobre el que estoy escribiendo. Le he encontrado su contrapunto en el más célebre movimiento estético y literario de Canarias. A través de él, haré una relectura de toda aquella época y gente. Establezco una dialéctica con la que no contaba y me sitúo en el territorio que me interesa. A ver si aparezco en Berkeley. Si el del El ensayo apareció   en Stanford, podría volverme a ocurrir. Me gustaría que pudiera poner en el libro: se acabó de escribir en el desierto de Arizona.