lunes, junio 06, 2022

Los vascos no han muerto

 Este es el amigo de Emaldi con  el que juega al  ajedrez, -hoy le ha dado jaque con su propio caballo-, que no es, como queda en evidencia, cualquiera,  como Luis Emaldi tampoco, que es un hombre con biografía, que no hay tantos, un barojiano del país del Bidasoa.
Con toda su vitalidad arrolladora me daba la razón, sólo trata con personajes, y desde siempre. A mi me halagó mucho su novia, que cuando me conoció le dijo que no tenía un solo amigo normal. El valor gozoso y restallante, hemos convenido, de la excepción, lo raro, la anomalía, disidencia, singularidad.
Ayer comiendo con Jose (el aristócrata ilustrado vasquista y sin relación alguna con el universo nacionalista)  e Idoia estuvimos hablando de los héroes vascos barojianos; Shanti Andia, Tximista, Zalacain, Embil y su grito de guerra Eclair Eclair, adelante adelante hurra. Y ahí está Gorka Angulo, otro incorrecto dispuesto a nadar mariposa contra el mainstream, desde Santurce, de donde es,  a Bilbao por el medio del cauce solo cuando baja la marea. 
                                 
Y todo esto en una sociedad cada vez más monoteísta, siempre gregaria, coral, unísona, encuadrada, timorata y acorazada.  A la fuerza se genera lo que más o menos sostendría Fichte, su No-Yo, NO nosotros.  Pero algunos viven,  y con mucha vitalidad, incluso jocosidad. Egregios/masa, no lo digo yo, sino Ortega y Gasset.

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