jueves, agosto 29, 2019

Cuánto aguantaré en Facebook/Feisby

 Todavía me puedo considerar un debutante en feisby y ya estoy tropezando con nuevos enemigos de clase, salen como setas, algunos como tienen que postularse como amigos,  los superviso, me horrorizan  y los mantengo en cuarentena, sabiendo que cualquier cuarentena es un no, sin embargo, me digo, no lo leo y se acabó. Pero lees. Y ahora:  ¿cómo los echo? Ha estado bien conocer feisby, yo sabía desde el comienzo que sacaba lo peor de cada uno, pero es aún más extremo. Me han sorprendido muchísimas cosas. Es como si hubiera entrado en las casa particulares de muchos de ellos. supongo que volveré sobre ello
Aquí y arriba Eguiar que sigue en Buenos Aires, por trabajo. Entre que vivió allí y las veces que está yendo,  podría acabar argento, pero no va a ocurrir. Ayer le presenté en feisby, que es como una comunidad de creo yo vecinos finlandeses. Se felicitan los cumpleaños, apoyan causas publicitarias como si fueran ONGs, no tocan temas personales, -no tienen yo que no sea ecológico, de rescate emigrantes, anti-incendios y un par de cosas más- enseñan todos los álbumes de fotos, como gran empeño de manifiesto personal, y aman tanto a la humanidad como a sí mismos, defiende causas muy justas, no las defienden con razones y argumentos, conocimiento y datos, sino con adhesiones emocionales irrebatibles y agonísticas, como feligresía creyente.
Es una fiesta estética moral, basta la constancia de actitudes, formas, expresiones -estética- de un deber ser  fragmentado en 3 ó 4 verdades infalibles en peligro y actualidad.

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