domingo, septiembre 26, 2010

La previsible y ominosa traición de mi hermano

El viernes cuando salíamos del Ateneo donde se había presentado el libro del que es coordinador general Juan Ignacio Royo, me preguntó la peruana venezolana nueva jersey(era) Sonia por mi hermano, como si fuera Patroclo o Ulises, un héroe.
- ¿Por qué no vino tu hermano?
- Porque le gusta la literatura universal y le ofende lo particular y circunscrito. Pero sobre todo porque no le he llamado- no fuera a pensar que no tengo ascendente sobre él.
- Tu hermano podría venir al sur, a dar una charla…
- ¿A conferenciar?
- Pues sí, veríamos cuanto le podríamos pagar…
- Será cobrar- pero Sonia ni me escucha.
- Tendríamos que ver sobre qué temas hablaría...
- El encantado, es un profesor de filosofía frustrado, judío y extravagante, como él mismo dice: del gueto. Podría empezar en Los Cristianos y continuar bordeando la costa hasta La Caleta perorando sin parar, es la única pega: su odio a los límites. Bueno no lo sería, podría principiar en Los Cristianos con Ortega y Gasset, seguir con toda la Escuela de Madrid hasta Adeje y regresar con Pérez Galdós seguido de niños, perros vagabundos y holligans ingleses y… algunos concejales de turismo académico de la zona.
- Sí, sí es interesante.
Decido llamar a mi hermano: ¿Dónde estás y por qué?
- Estoy en casa retirado, estoy descansando- su falta de brío y virilidad me saca de quicio- A ver, te paso a Sonia, salúdale.
Al rato nos alcanza mi nunca suficientemente bien ponderado querido y admirado amigo Agustín Enrique, que ha satelizado a dos individuos que son pálida sombra de él, un séquito de comparsas. “Hermano, te paso a Agustín Enrique”.




Hermano, me dirijo a ti. Que no se te olvide quien te llevó de gira por el norte y sur de la isla con Canarias, diversos nacioanlismos y quien repite siempre contigo, y con qué actuaciones has cobrado fama y notoriedad. Y quien sino yo te elevó a la tarima del los señores advocats, de la que ahora tramas posesionarte. Me sacrifiqué, en el sentido de que acumulaste el mayor protagonismo – a pesar de ello te ponías de pie y paseabas como un emérito catedrático-, para darte a conocer, al punto que no me importó ir de telonero contigo, aunque actuase en último lugar. Reflexiona, sé honesto, quiero mi lugar en tu espectáculo culto, tengo muchas cosas que decir, no en vano fui un vibrante tertuliano de espíritu combativo y mordaz sentido del humor

sábado, septiembre 25, 2010

Manolo Suárez analiza nuestra salida de la radio y los sucesos ocurridos

Así entró en el post de marras con nuevo nick: Sergio Leone dijo...



LOS MARTES AL SOL
Estoy siguiendo con culpable delectación y habitual retraso las distintas entregas del duelo que se está viviendo en un San Andrés de tintes míticos transmutado en Tombstone o, para los que no puedan hacer abstracción del mar omnipresente, en la más cercana Almería del spaghetti western.
Se respira el aroma inconfundible de lo épico.
La música de Morricone planea sobre los acontecimientos, distorsionada por una cierta atonalidad wagneriana cada vez que suena el leitmotiv (la ominosa melodía del pastor de Tristán e Isolda) que puntea y anticipa las entradas en escena del enigmático Hermano Pequeño, figura recurrente del western crepuscular invariablemente asociada a desenlaces trágicos.
El Hermano Mayor, bendecido por la suerte de los osados, es un inesperado superviviente de entornos hostiles y distintas pendencias tabernarias en las que estratégicamente suele situarse en jovial minoría (recordemos su kipá y sus cánticos de colono judío en medio de los territorios ocupados de otro bar, en una no muy lejana y tormentosa noche).
Con el cabello cano agitado por el viento salino y el gesto estoico de patricio romano, don José Rivero Vivas es el venerable patriarca que, aclamado por las dos facciones, contempla impotente cómo se descose el hilván insinuativo y la arena del desierto de Tijuana se escapa inexorablemente entre las costuras. Sus ojos, que llevaron el azul del mar a la niebla londinense, están sin embargo serenos. En el fondo sabe que el enfrentamiento entre sus acólitos cumplirá por fin su viejo anhelo de situar a San Andrés definitivamente en el mapa.
La facción local vela armas, dividida entre el aprecio al enemigo (la ambulante Hermandad Negra de Roedores de Sión) y la obligación de respaldar a los suyos (entiéndase por ello a los “emboscados del bar de la ignominia”). Los miembros de la Hermandad por su parte marchan al combate con el dolor de saber que sus martes (y los de ellos, no se olvide) volverán a ser como los nuestros. Puro tedio cotidiano.








miércoles, septiembre 22, 2010

El histrión y la chusma

Hoy he visto al gorila venezolano vendiendo electrodomésticos, o eso he creído. Del histrión, cualquier cosa. Pero luego, a la tarde, como en el edificio funcional y soviético, al que acudo dos tardes por semana, me dejan el periódico El Mundo -no sé quién me lo deja ni porqué, pero va a mi nombre-, he visto más del australopitecus. En el peor barrio de Caracas ¡había que verlos!, el lumpen proletariat, esa base social natural del nazismo y el fascismo aclamaba al donador de electrodomésticos, que los va a regalar ¡sí, regalar! por cientos de miles para que le voten.
Era una imagen muy de las postrimerías, del fin del mundo, las masas sin nociones de nada, sumisas pero arrogantes al lado de la fuerza, hedonistas al nivel más primario (hamburguesas, videos, algo de droga, gaseosas de colores), amantes de la ociosidad, educadas en la anomia, insolaridad, el individualismo de los buscavidas (que tienen todo permitido), ajenas a cualquier moral o a algo asimilable a la responsabilidad, con instinto de mantenidas, delatoras, nihilistas, analfabetas, sedientas de amo omnipotente, chusco, desafiante, amenazador...
Era la chusma.
Por una vez diré algo a favor de la Dictadura cubana. El castrismo, hasta donde sé, nunca creo tal chusma, ni el estalinismo si quiera.

domingo, septiembre 19, 2010

Contra mi propio hijo

Medeleine Albright
Ayer llamó mi hijo desde Washington y me puse a rapear con él: “Tú a-cas-o es -tás en Geor-town de-fen-dien-do tu dig-ni-dad de pue-blo opri-mi-do, pe-ro no te ha com-pra-do nin-gún li-bro el Cen-tro de Estu-di-os Po -lí-ticos y Cons- titu-cio-na-les, que es ane-xo al Mi-nis-terio- de Pre-si-de-cia, co-mo a mí y te chin-chas, vi-va el sabo-ta-je y la gue-rri- lla ur-ba-na “.
Hace años, nos comunicábamos, algunas veces, rapeando. Comunicación Rap. Era cuando estudiaba en el Colegio Monte-story (al que los italianizantes llaman Montessori) de la capital y le cantaba, siempre rapeando, cuando tendría 13 ó 14 años que él no tenía estudios y que yo en cambio era un filósofo, a lo que él me respondía “tú lo que e-res es un a-bo-ga-du-cho”. Él ahora sí tiene estudios (se licenció en políticas) y yo me hecho bloguero (traducido al inglés e incorporado a la red de la prensa judía internacional - Jew PI) y he dejado el rap.
Creía que ya era imposible competir –con alguna tontería como siempre- con él, habiendo iniciado el segundo curso del Master de Relaciones Internacionales de la Universidad de Georgetown, estar haciendo prácticas en la Organización de Estados Americanos, O.E.A., comiendo todos los días en el Banco Mundial que lo tienen enfrente, y asistiendo a las clases de la ex Secretaria de Estado con Billy Clinton Medeleine Albright (así sé la diferencia de actitud de Bush y Obama con sus asesores), pero me he permitido esa broma tras descubrir en Rebiun (el catálogo de universidades españolas ) que mi libro Canarias, diversos nacionalismos,una visión comparada está en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, que depende el Ministerio de Presidencia, lo que no me produce repugnancia ni humillación ni mucho menos náusea o vergüenza. Siempre creí en ese libro y ayer me sentí muy satisfecho durante toda la noche. No pensaba que podría llegar a centros de estudio de tal índole.


La distribución de libros
Mis relatos (en parte siempre memorialistas) ensayísticos están en un montón de universidades, Yale incluida y por asunto estético. Con la particularidad de que ninguno de mis libros es académico, ninguno tiene bibliografía, escolios, notas, agradecimientos a colegas e instituciones, sino reflexiones e historias mías, en dos hasta sale mi abuelo y claro, siempre aventuras… por lo que son relatos de cierto contenido ensayístico.
Canarias, diversos nacionalismos, una visión comparada también está en La biblioteca del Gobierno Vasco y en una organización o institución de jóvenes vascongada, quienes evidentemente no me conocen.
Y ya que sigo en este tono hagiográfico -para eso tengo blog y no un gran coche ni gran estatus-, y trato siempre de ser claro, este libro, del que pueda parecer que lo estoy promocionando incluso con recato disipado, llegó a la única librería familiar que queda en Bilbao y a otra de Extremadura, amén Casa del Libro de Madrid y Andalucía, y como se está moviendo en Lemus y La Isla por eso en ambas ocupa posición destacada.
- Qué susto, he creído que me ibas a decir que se estaba vendiendo masivamente y que te estabas convirtiendo en autor de masas- me dice mi hijo.
- Eso jamás - mantenemos criterios similares en lo esencial.
Pero hay más, he encontradodos entradas de la tienda online de El Corte Inglés con “Vendidos, libros con demanda”
. Entre ellos está mi libro “Abogados Laboralistas y post sindicalismo”, cuatro años después de su edición, y que la editorial me ha liquidado nuevamente, por el año pasado (liquidación modestísima). Es un libro muy vivo en internet, está en muchos sitios, que es el medidor absoluto. Si algo está vivo en internet, es porque están pasando cosas. Lo que internet calla es porque no existe.
Lo más sorprendente, pero cómo decirlo, ha sido encontrar en la Universidad Autónoma de Barcelona y en el Catálog Col-lecxtiu de les Universitats de Catalunya Comparaciones odiosas.

Dos días seguidos en el Parra
El viernes quedamos en la calle Nokia con Fer y mi hermano, y como éste dedujo que no habría cena se personó cenado, por lo que le dio al Tía María con moderada fruición. En el Parra apareció la bilbaína Arantxa
-Pero no estabas en las Vascongadas tan ricamente.
- Sí, muy bien pero he vuelto a vivir aquí.
-Pues no lo entiendo.
- Ha sido por el vascuence, no se puede dar clases sin él.
-¿Sabes algo de la Incorrecta (otra paisa)?- le pregunto
-Nada de nada.
-Joder qué orfandad- mascullo, y se marcha bilbaína.

Comentando nuestra salida de la radio, ahora resulta que también mi hermano es totalmente pro Charlín: el amigo, el escritor gallego Charlín, con el que nos batimos el cobre a pecho descubierto, y que fue nuestro gran oponente.
Ayer, como es consuetudinario llegaron a las 9 Iñaki y Pilar, cervezas en la cocina, muestra de la biblioteca (han estado dos meses y medio por ahí, Donosti, París..), libanés y Parra hasta la hora de cierre.
-¿Nos traes unos chupópteros?- le digo al camarero del Libanés y no va él y me dice “de qué, ¿orujo de hierbas, manzana…?
Pero antes, al salir de casa me dice el gudari (Iñaki) “Con tu coche viejo de pijo de Donosti (que es de donde es él)….” Por cierto, me involucró en una estrofa que cantamos a viva voz en el Parra del Eusko Gudariak (sin puño cerrado ni rictus martirológico), hasta que nos miramos y nos dijimos pero qué estamos haciendo. No podemos ser vascongados del tabernario, de tanta crudeza.
En Barcelona ha salido el libro de Iñaki sobre filosofía griega.

jueves, septiembre 16, 2010

la última pequeña historia del islam

Desde Locke el derecho a la libertad, la propiedad, la libre expresión, a no ser molestado ni perturbado en la autonomía personal configuró lo que se ha conocido como libertades negativas: que no te prohíban, que te dejen hacer, que no te limiten en los derechos fundamentales. Es una distinción básica, así los derechos o libertades positivas son las republicanas –que no tiene que ver con la república española de Stalin /Hitler- sino con la ocupación y participación en el espacio público que simboliza la polis griega.
El islam, incluso para los que por fortuna aún permanecemos fuera de su égida, es la más impresionante fortaleza de coacción e imposición que existe, de poder absoluto que va desmontando todo aquello, esté donde esté, que le pueda incomodar. Su jurisdicción es universal, tan universal que no es preciso ser devoto de esa piedad, ni siquiera ser un súbdito de sus territorios de férreo e implacable gobierno para caer bajo su férula y ser sujeto pasivo de aplicación de la ley coránica o las costumbres anexas recopiladas. Su umbral de tolerancia a la molestia o la ofensa es practicamente nulo. No juega con ellos los usos, costumbres, conductas públicas pero también privadas comparados, ese nomos internacional de permisividad y tolerancia, de distinción entre la esfera pública y privada o social, ya que ninguna conducta puede escapar a su aprobación o amenaza. La mera disconformidad se troca de inmediato en amenaza real. No hay transiciones, intersticios, graduaciones, distinciones, esferas, medios… para el Islam no hay parangones, ni un orden mundial de derechos reconocidos ni declaraciones, ni estándares universales de tolerancia o permisividad.

La última pequeña historia del Islam es ésta.
Una vieja discoteca de Murcia tenía el nombre de La Meca desde los 80. La Meca de Murcia ha sido abierta de nuevo este verano tras algunas reformas, y la colocación de una media luna en su cúpula y unos arcos islámicos,
El islam, en esta ocasión por medio de hackers ha saturado la red con amenazas por la profanación de la discoteca (la intención, el elemento volitivo -ausente en los dueños de la discoteca- se revela como una muy decadente conquista penal de Occidente). Las amenazas esta vez no proceden ni de las atrasadas Afganistán ni Pakistán, sino que están localizados en los Emiratos árabes. Los propietarios de la discoteca, al sentirse razonablemente amenazados y absolutamente solos, sin apoyo ni defensa ni solidaridad, han acudido al poder que podía solventar tan difícil situación; ni a la Guardia Civil ni el Estado español ni Europa y sus declaraciones de derechos ni Naciones Unidas, han acudido al único poder visible: La Unión de Comunidades Islámicas de Murcia. Bueno, es una forma práctica de entender los derechos y libertades civiles en Europa hoy en día.
Parece ser que las cadenas Al Arabiya y Al Jazeera, tan capitalistas y ajenas por completo a los diferentes brazos armados y disuasorios del islam se han interesado mucho por la profanación. Seguramente concernidas, tal vez agraviadas.
Mohamed Reda al- Qady, representante del poder fáctico islámico de Murcia ha visitado La Meca con sus asustados dueños. Esta Autoridad ha realizado una concienzuda inspección por el local y ha recomendado lo siguiente con el fin –parece ser- de “quitar los motivos ofensa”.
Estas han sido las instrucciones que convi
enen ser seguidas:
- Retirada de la media luna sobre la cúpula del local
- Suprimir dos arcos de la entrada
- Modificación de la especie de minarete
Haya paz.

lunes, septiembre 06, 2010

Otro homenaje a Ernesto Delgado Baudet recién llegado, es de Manolo Suárez

Conocí a Ernesto Delgado Baudet a través de Lizundia en una ya lejana presentación de algún libro y después, siempre en actos similares, coincidíamos (y confluíamos) invariablemente. Era yo quien lo buscaba. Nuestro trato fue muy esporádico pero disfruté todas y cada una de mis conversaciones con él, especialmente la última, en la que también estaba presente un particularmente lúcido Agustín Enrique. Sin saber cómo, y con todo aún inconcluso, en un momento dado de la noche que aún era pura potencialidad, lo perdí de vista. En mi caso, definitivamente.Me ha afectado profundamente, mucho más de lo que esperaba, la noticia tardía de su muerte. Me hubiera gustado poder hablar con él de su obra, que desconocía entonces y a la que, en parte, he podido acceder estos días. Me he quedado sobrecogido por su pureza y su falta de afectación, por su fatalismo aceptado de hermoso caído. He leído en algún comentario que había en él un dolor que le seguía punzando y una dulzura silenciosa que enternecía. Me pareció una descripción apropiada.Quedo en deuda con Lizundia por habérmelo presentado y con Ernesto por la conversación indefinidamente pospuesta. De un blog llamado “alcalima.blogspot.com”, en el que figura una breve pero magnífica selección de sus poemas, traducidos al gallego, extraigo lo siguiente:

“Necesito decirte que soy nada.
Esa circonita abandonada en tu arcón,
tu amor primero que marchó al recuerdo
o esa lágrima que airea por el puerto.
Necesito decirte que no sé del porvenir
ni de los niños que viajan heridos y solos.
Necesito decirte.
Necesito.
No sé, no sé nada, absolutamente nada”.

-“Preciso dicirche que son nada.
Esa circonita abandonada no teu arcón,
o teu amor primeiro que marchou para a lembranza
ou esa bágoa que aboia polo porto.
Preciso dicirche que non sei do porvirnin
dos nenos que viaxan feridos e sós.
Preciso dicirche.
Preciso.
Non sei, non sei nada, nada de nada.”

domingo, septiembre 05, 2010

Las tramas de la memoria

Este texto mío salió publicado en la revista Lúnula, del Ateneo Obrero de Gijón, patrocinada por el Principado y el Ayuntamiento de allí. Pretendo romper el tono que en honor a Ernesto ha mantenido el blog desde hace más de una semana. Ha sido hace un momento cuando me he dado cuenta que versa sobre la "memoria", aunque en otro sentido. Debe de tratarse de una elaboración inconsciente, porque lo podía haber colgado hace ya unos meses, cuando salió la revista, y se me ocurrió sólo ayer.


La verdadera memoria es la que es susceptible de trenzarse a través de los olvidos. No hay memoria sin olvidos, como no hay noche sin día ni muerte sin vida. Para indagar en la memoria hay que escarbar en los olvidos, sin la catarsis de los olvidos no hay memoria posible.
Como nos enseñó Freud -a quien la alianza de la posmodernidad y el progresismo ha enterrado, previa disolución de su legado- los olvidos o parte de ellos son los lugares que, declarados inexistentes, almacenan lo reprimido, lo que no se quiso recordar y fue conveniente desechar de forma inconsciente.
Borges, por medio de Funes el memorioso, alertó sobre el riesgo de una memoria sin olvido. El olvido es sagrado y la función psíquica que cumple es necesaria y fundamental, teniendo mucho que ver con la posibilidad de "volver a comenzar". Las reminiscencias diurnas dan forma y nuevo curso, en las construcciones oníricas, a los hechos vividos; la anámnesis ilumina y dota de contenidos a la conciencia.
La visión retrospectiva de los cosas, el mero flashback es algo que, injerto en el presente, permite mirar a un pasado que llega sin interrupción ni vacíos hasta el presente, y que es de muy fácil y rápido acceso. La remembranza inmediata no es más que una expansión natural del presente, que se encabalga sobre el pasado y futuro aboliendo sus fronteras. Pero la memoria no es una retrospectiva desde el presente sino un "hacer" como revelan expresiones como "haz memoria" o "estuve haciendo memoria". Cuando la memoria echa mano de su facultad cualificada de prospección significa que ya ha violado las fronteras del olvido y se está anexionando sus territorios pantanosos y en penumbra.
En realidad la condición para la memoria es el olvido, a él van a parar las redes con las que es posible "pescar" en sus cardúmenes, para luego extraerla como material recuperado del océano de la desmemoria. No hay titular distinto de la memoria que el individuo, y no hay tramo o condición de posibilidad temporal para articularla que el ciclo vital de cada quien. Es tal la importancia del olvido que tanto el psicoanálisis como antes la hipnosis confirieron a él y no a la memoria, el origen y fuente de los significados más profundos y determinantes. A diferencia de todos esos heraldos del olvido continuado durante todas las décadas posibles (por lo pronto permanecieron emboscados el franquismo entero), hasta cuando la oficialidad más mostrenca (que no había oído hablar del fascismo hasta entonces, y que tampoco habría actuado de tener edad) llamó a memorizar, yo dudo de la validez de la memoria, por tratarse en buena parte tarea o falseada o caduca para quien la ejerce. A esta conclusión llego cada vez que leo libros de memorias, género el memorialista muy de mi agrado.
Aún sin poder respaldarme en dato alguno, sospecho que la inmensa mayoría que han escrito sus memorias han querido, desde la niñez o la adolescencia a más tardar, dictarlas alguna vez. Por eso cuando llegan a su ejecución lo hacen bien pertrechados de notas, agendas, diarios, manuscritos, porque muy anticipadamente consideraron que ese día se presentaría y que tendrían que difundir su contenido.
Hay ocasiones que los libros de memorias me sorprenden por toda la recopilación de datos e información que son capaces de ofrecer: observaciones minuciosas, diálogos precisos, ordenada cronología o pensamientos aunque desfasados bien estructurados. Con lo que vienen a demostrar que la memoria no es la potencia que ha desarrollado el libro, sino que ha sido el material conservado para ese fin el que ha servido para sistematizar lo vivido que se quiere mostrar. Una tarea de sucesivos presentes (como son los diarios) mucho antes que de memoria. Hace dos años o menos que leí un libro de memorias de un autor desconocido para mí, aunque de mi misma añada, que versa sobre los años 70 y que da cuenta de la obra y milagros de mi generación (incluido el minúsculo puñadito que estuvo combatiendo al franquismo, ajeno a la memoria y enfrascado en el futuro). Me llamó la atención cómo el autor en aquellos años pero también en anteriores ya iba registrando todas las circunstancias y experiencias que atravesaba, en una montaña de agendas, cuyo fin último desde que inició sus tempranas anotaciones no fue otro que ese libro autobiográfico y generacional. Libro que en absoluto podemos considerar como un caso extremo o excepcional sino corriente, pues podría referirme a otros más.
Por tanto, soy de la opinión de que el memorialismo no es obra de la senectud o de balance de la experiencia de la vida, sino una decisión de la niñez acompañada de la férrea determinación de formalizarla mucho después de aquel propósito. Incluso creo que en muchos casos aquella decisión prematura de dar cuenta solemne de la vida por vivir, es lo que les impulsó a sus autores, como señala la teoría psicoanalítica, a dar el lustre y relevancia que era preciso dar a la vida pendiente de ser vivida para poder cerrarla con la gloria de la autobiografía, un género pomposo y senatorial. Quienes en verdad desearon con una fuerza ciega y poderosa justificar la vida compendiándola de hechos relevantes, o tal vez servir de ejemplo o suscitar interés para coetáneos y venideros, consagrarían sus vidas a alcanzar esos resultados urdidos en la niñez. Pero eso difícilmente lo contarán.

Llegado hasta aquí, es momento de postularme como circunstancial y fortuito contraejemplo. Si soy bloguero y escribí un diario (Diario de un abogado mundano) que abarcó 6 meses de mi vida, alguna autoridad tenía para asomarme al memorialismo. Mi diario no es que no siguiera los patrones o impulsos del memorialismo ( tantas veces los diarios no son más que memorias solapadas llevadas al día), sino que en esos seis meses siempre prescindía de mí (como eventual "voz rigurosa y sería"), para describir lo que dictaba una conciencia sonámbula, atorrante y fugitiva, amén de descreída, resuelta a no tomarse en serio ni un segundo, siempre sobre hechos colaterales y curiosos buscando acontecimientos que desde el punto de vista objetivo en absoluto lo eran. Creo que un empeño de este tipo muestra una actitud enemiga de cualquier veleidad, incluso encubierta, de memorialismo, el género infantil por excelencia. Aunque como lector persistiré en esas lecturas.

jueves, septiembre 02, 2010

Misa por Ernesto Delgado Baudet

MISA
por
ERNESTO DELGADO BAUDET
Sábado 4 de septiembre de 2010, a las 19:00
Iglesia de San Francisco
Santa Cruz de Tenerife

martes, agosto 31, 2010

El eco dejado hoy por Ernesto Delgado Baudet

En un borde de la calle Heraclio Sánchez, al final y después de Magisterio, hay un parque (que no sé como se llama) con un kiosko. Hace unos pocos años, de visita en casa, nos contó cómo tenía allí un verso, estaba contento. Allí está, sobre hierro.

http://www.diariodeavisos.com/2010/diariodeavisos/content/25130/

http://www.laopinion.es/cultura/2010/08/31/adios-delgado-baudet/301664.html

http://w.eldia.es/2010-08-31/cultura/10-poeta-tinerfeno-Ernesto-Delgado-Baudet-fallecio-fin-semana-isla-natal.htm

http://www.canarias7.es/blogs/bardinia/2010/08/en-la-muerte-de-un-escritor.html

Las entradas habidas a Ernesto


MISA por ERNESTO DELGADO BAUDET

Este sábado 4 de septiembre a las 19:00 horas
Iglesia de San Francisco. Santa Cruz de Tenerife

Quizá reconforte o sirva para mitigar por un breve lapso de tiempo el dolor por la pérdida de Ernesto Delgado Baudet, a familiares y amigos, las entradas que se han producido en este blog con su nombre, es decir queriendo saber de él, buscándole en la red tras su fallecimiento.
Al disponer de contadores puedo saber la gente, el número de personas, que entra al blog, los países de procedencia, la palabra o palabras que las han dirigido al blog, el idioma y sistemas o servidores empleados y poco más.
Normalmente me entran bastantes decenas de personas en visitas individuales, un centenar en páginas vistas (que son las sumas de impresiones), y poco menos de 100 en sesiones. En agosto son siempre más bajas las visitas.
La muerte de Ernesto ha disparado por completo las visitas, como nunca antes se había producido. Ayer lunes, de visitas, que durante el mes de agosto se situaban entre 30 y 50 han pasado a más de 150; en páginas vistas, que andarían ahora por 50 ó 60, han saltado a más de 400, y las sesiones que andaban por 70 o menos, han pasado a 200. Como digo en 24 horas.
A Ernesto se le ha buscado de todas las formas posibles, entrecomillado, como poeta Ernesto D. B., como escritor EDB, EDB Canarias, por lo que desde la Península también le han buscado, también poniendo primero los apellidos y luego el nombre…
Es evidente la repercusión instantánea y masiva que ha tenido su fallecimiento, solo en este blog.
Todas estas personas hemos tenido algo en común, que ha sido pesar y dolor, aunque claro, según el grado del vínculo. Y pérdida. El vacío, la falta, el hueco de Ernesto nadie la va a colmar, siempre quedará, por eso es pérdida porque no hay restitución.
Algo de nuestras vidas también se ha ido y nos quedamos sin otra referencia afectiva existencial. Ernesto descansa para siempre, ahora sí tiene descanso, lo que sirve de consuelo.
El interés de tanta gente, las frases que hemos leído… quizá debiera dar pie a pensar en concentrarnos en algún homenaje mayor del que habíamos hablado, para no dejar fuera a nadie.
Ernesto ha dejado cosas escritas, seguro que muchas y variadas: prosa, que era una nueva tierra de promisión, además muy promisoria y verso, pero supongo que más cosas.
Espero que alguien, familia y amigos, ordene y seleccione la última producción. Esa es la única falta que podemos colmar, y que sería imprescindible realizar.

domingo, agosto 29, 2010

Adios a Ernesto Delgado Baudet

Cuando le conocí a Ernesto, en casa de Carlos Gaviño, tendría 23 años (él), además de un golf, una cartera de clientes, mujer, dos hijos, algún premio de poesía, era considerado como un poeta extraordinario a quien hasta Pérez Minik había ensalzado, y un exquisito conocedor de perfumes y licores. Parecía que fuera amigo de Guy de Maupassant y de Oscar Wilde. Pero esos dos estaban medio refundidos en Gaviño que estaba vivo, por lo que era amigo de éste directamente. Una especie de mentor entonces.
En la casa de Carlos de la calle la Rosa te sentías como en Madrid, Barcelona, París o La Habana y por allí pasaron Modest Cuixart, Antonio Saura, Armas Marcelo, Carles Santos, Nivaria Tejera… De forma que para mi Tenerife era demasiado Europa y demasiado mundo, el desenvolvimiento más natural del cosmopolitismo empírico y con raíces. Gaceta de Arte, la exposición surrealista, las vanguardias todo aquello tenía presencia viva, era historia reversible, actualizable. Nada que ver con el aire que ahora se respira. Los seres individuales y libres eran de verdad cosmopolitas, mundanos, liberales, abiertos, pertenecientes al mundo, transgresores a más no poder, sensuales, cultos, bastante sofisticados, infinitamente hedonistas…
Quienes veníamos de fuera no podíamos evitar ese choque con una novedad y fenómeno tan fuerte.
Allí se leía a Pierre Klossowski, a quien Gaviño había conocido en Paris, se hablaba de la condesa de Noailles, de Sir Roland Penrose y creo que fue Ernesto quien me dejó Bajo el Volcán de Malcom Lowry. Un gurú. Que Gaviño poco después fuera todo de blanco, con pay pay y boquilla como de Lauren Bacall a las presentaciones del Círculo de Bellas Artes era lo más consecuente y discreto.
Ernesto era como hasta el otro día, fino, educado, buen conversador, guapo, culto, inteligente, sensible, con talento, muy hedonista, muy oral y tenía un punto de sofisticación sensualista en materia de perfumes y tejidos que a mí me chocaba. Era un teórico de la cocina de Bocuse y de bebidas, sobre todo licores.
La simpatía y afecto por Ernesto fue inmediato, cuando se separó, se fue una época a casa de Gaviño, y nos veíamos a diario en el Círculo de Bellas Artes, el Botiquín, el bar de Anita Mercury y en casa de Gaviño, había muchos peninsulares, todos huidos y con biografía (demasiados muertos), y muchos italianos (de similar porte). Luego sucedieron los problemas en los trabajos, en los que intervine. Cuando le conocí tan joven y tan provisto de familia y cartera de clientes, y con una vena tan literaria, me pareció que se había saltado entera la juventud. Le empezó a faltar el trabajo y luego el dinero, y no me pareció que estuviera en el empeño de la recuperación de la juventud, sí en todo caso en demolerla.
Ernesto me vendía colecciones de libros y un par de cuadros. Venía a casa y descendía al mundo subterráneo, ctónico. Se fue a vivir al monte, a una casa que fue de su padre, cuando ya acumulaba enfermedades. Luchaba contra el alcohol. Si a alguien he visto que le gustara el alcohol, que lo saborease, que le gustara hablar de él y que lo conociera, era él precisamente. Sentía que no pudiera beber y seguía siendo un placer hablar o estar con él, y me traía sus libros cuando salían.
Una vez obtuvo la invalidez, su vida, lejos ya de grutas oscuras, callejones sin salida, dolor y desolación, se abrió en varios frentes. Se matriculó en Filosofía que ya la estaba terminando. Este año me dijo sonriente: “Es un problema, voy a terminar la carrera y a ver qué hago después”. “Pues no la termines”, le contesté, a la vez que se hizo un activista sobre cuestiones de salud, tratamientos, comisiones bioéticas, lo que le hacía viajar y contactar con grupos de la Península, como organizar actos y jornadas.
En casa nos hablaba con verdadero empuje de esas cuestiones.
El valiosísimo joven poeta, a pesar de los años de dificultades e infortunio, siguió siendo el poeta conocido y respetado por todos. Mantenía una sólida reputación, a pesar del parón en la publicación.
Pero vuelve a la escritura, a la poesía, los suplementos culturales y la narrativa. Vuelve a ser premiado, ahora en relato corto por Caja Canarias en el 2005 con La última argucia del general. El relato no desmerece del título. Ahora tiene ganas de narrativa y me da alguna cosa para que lo lea.
Recopila poesía –una dedicada a mí, por cierto y hoy justamente impagable- en La custodia de cerbero y saca ese libro, que nos quedará para siempre, Visiones de Praga. En él, lo acabo de releer, oiremos a Ernesto para la eternidad, es él quien está en su más pura y profunda esencia: una voz y una visión que son sus modos más propios de ser, aquellas que algunas veces sólo intuíamos. Todo lo demás no son más que aproximaciones y tributo.
Al mediodía he ido a casa de Carlos Gaviño (algo de Gaviño he creído reconocer en Ernesto) y ha aprovechado para llevarle ese libro que Ernesto le había dedicado a Carlos. Se ha emocionado.
Ernesto siempre tan generoso, cuando yo creía que a Miguel Espinosa prácticamente solo lo conocía yo, me regaló un libro de él que había leído hacía años. Cierto que no conocía a Ossip Mandelstam y entonces fui yo quien se lo regaló. Hace poco me llamó para que le leyera algo, y por lo que escribí de su Cuentos de Sania me comentó que nadie le había escrito tan a favor o con tanto cariño. Todo el inmenso que le tenía.
En abril pasado o por ahí, Carlota Gaviño recitó en La Gramola unas poesías en homenaje a su abuela Pilar Lojendio, y me encontré con Ernesto, nos abrazamos y nos dimos unos besos. Me confesó su última hora. Era un poco más sobre el mito de Perséfone Koré que debía habitar 6 meses en el Hades. No había nada que decir. El siempre fue dueño de su vida, como lo demuestra como desanduvo caminos y se atrevió a grandes giros y nuevas pasiones y compromisos, en la medida que uno puede ser dueño de su vida, claro.
La obra de Ernesto tiene la medida exacta, los versos y párrafos precisos para que toda ella sea de alta calidad y el respeto como escritor que nunca decayó aumente con el tiempo.
No se puede despreciar en absoluto, ni contraponer al hipotético valor único de la literatura, su pasión por el estudio del pensamiento a través de la carrera de filosofía que casi culminó, y cuya influencia comenzaba a ser perceptible en su literatura, ni aún menos su activismo en las comunidades de enfermos, los dilemas bioéticos, la clínica al servicio de la moral y de la libertad humana (le interesó mucho un libro que le regalé de otra filósofa, Beatriz Preciado). Habla el libro de la libertad de controlar y disponer de la propia diferenciación sexual con la autoadministración de testosterona. Sabía que el libro le iba a interesar, por lo que suponía de abolición de horizontes, por traspasarlos.
Ernesto no es un héroe trágico marcado por el destino (aunque estemos a veces tentados a creerlo), pero aunque así lo fuere dispuso de enormes márgenes de libertad para proyectarse sobre las vertientes más afiladas y amenazadoras pero también sobre los valles más fértiles y luminosos. No se conformó con uno, no se conformó con nada. Igual es que ya era tarde.

El entierro/ incineración
Ernesto falleció hace cinco días. No sufrió, estaba sentado cuando murió. Se percataron de su ausencia sus amigos, Elica Ramos, tan amiga de él.
La misa se ha celebrado hoy domingo a las 15:30 en Santa Lastenia. Mucha gente para la urgencia de llamadas. Agustín Enrique Díaz Pacheco, Fernando Senante, Cecilia Domínguez…

Al escritor, poeta y amigo Ernesto Delgado Baudet. De Sonia Muñoz

Asunto: al escritor, poeta y amigo Ernesto Delgado BaudetPara: soniplan2003@yahoo.es

Palabras no tengo en estos momentos, me queda solo el recuerdo del amigo E.D.B. y uno de sus poemas, que se inspiró en una de mis fotografías de eros/piedra, quiero recordarlo así, con su mensaje de un poeta y amor a la naturaleza...Quedará por siempre en mi corazón, el recuerdo de su poema y de muchos otros...
un abrazo fuerte, a distancia y eterno
sonia muñoz

sábado, agosto 28, 2010

Ha muerto el poeta Ernesto Delgado Baudet

Es la noticia terrible que acabamos de recibir. Ha muerto en Bajamar. Esta mañana hojeaba cosas de él en internet, ajeno a todo. Estamos a la espera de que nos indiquen el tanatorio donde llevarán el cuerpo.
Aquí cuelgo lo que escribí sobre el libro de él "Los cuentos de Sania"en el suplemento cultural de Diario de Avisos. Sea de momento mi pequeño homenaje.

viernes, agosto 27, 2010

Artículo publicado por Eguiar Lizundia en DA el 26-08-10


miércoles, agosto 04, 2010

Artículo de Eguiar Lizundia hoy en DA


DOBLE RASERO