Antes. Pronto, dentro de unos meses, serán 40 años: SEVILLA
Ahora, 40 años más tarde donde nos conocimos en el Laredo (hoy Robles-Laredo). Según XY, que nos parecemos, cierto, ya que podíamos -podía- resultar siniestro total
Se trata de un reservita, no pedí un reserva sino que me debieron suponer exquisito, como dice Rosita que soy, y yo desmiento. Me gusta lo bueno, nada más. Y no son santos de mi devoción los exquisitos, antes al contrario, detestables.
Comimos tanto el sábado como el domingo en el Robles. Esto es un rabo de toro que en Sevilla se llama cola de toro
en el barrio de Santa Cruz teníamos un bar donde íbamos hace 40 años. XY no estaba en Sevilla pero vino bastante.
Acerté con que de la iglesia de Jesús del Gran Poder es siervo devoto Ruíz de Lopera (el expresidente del Betis), que dicen los taxistas ha salido libre de cargos y se alegran. Su pelo rastrillado para atrás y su patillaje evocan el bandolerismo andalusí más rondeño
la plaza de Las Setas, o plaza de la Encarnación y plaza Nueva (contiguas). Buscamos al arquitecto -lo googlelizamos- es Jürgen Mayer, no era para menos esa indagación.
Es un palacio entre hortofrutícola e invernadero literal, más agreste que agrario, todo es trepador: las enrededaderas, los árboles sin prado o mantos de hierba, lo muros que parecen alojar el palacio en una hondonada
Nuestro hotel sobre el río en Triana. Antes de subir al comedor asumíamos beber alguna caña
Amanece en el Guadalquivir desde el hotelaje
Resulta abusiva la humedad que entumece a la propia flora, los verdines, musgos y líquenes colonizan exterior e interior de la finca acrecentando su inhabilitabilidad, ahondando en su decadencia y marchita majestuosidad. Todo resulta frigorífico en acto y en potencia, desapacible, otoñal fronterizo el invierno, no sé cómo podían vivir allí, en comparación un iglú es un resort tropical.
No sé ya manejar el blog por eso hago de él un instagran/instamatic y un feisby (faceblook)
Por lo menos sigo siendo alto o parece
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