viernes, junio 16, 2017

Sabed lo que he leído de él

Antes de ir a USA tuvimos cena  y autor los de Mácaros en el Oliver, y aun cercano mi regreso,  nueva cena en el marco  incomparable. No lo había pensado  hasta hora.  En la vida  se dan  hechos e hitos, lo profano y lo sagrado: Mácaros ha sido un  hito, acontecimiento asentado en dimensión o cualidad excepcional y casi totalidad, metidos ya en faena. 
Este es el libro que toca, no lo había leído entero, pero había leído todos estos. Sé como llegué y cuando a la mitología, el simbolismo,  historia de las religiones.  Mitología, pero casualmente no a la griega. Entonces pintaba, y fue una pasión, se puede decir, la mitología. Era lo totalmente opuesto a mi mundo exterior infumable, como se demostraría  cumplidamente. 
es posible que por  estas vertientes podía haber encaminado mi vida, leía madrugando mucho -había que compensar el exterior para sobrevivir-, me salía de dentro, pero cada vez valoro más estar incómodo, mal situado, en lo difícil es donde hay que sobrevivir. En  otro caso  se escapan  cosas de la vida, perspectivas. Reconozco que soy un tipo raro y yo  mismo inadecuado 
Ponen una pelí de Julia  Roberts. me gustan las comedias románticas de ella y Hugh  Grant, al que le pillaron en una autopista de Los Ángeles -me acordé  de él allí- en una felación consentida.  Concepto  espero que  mío 

miércoles, junio 14, 2017

Sobre mi blog y un poco más de USA

En Berkeley con un fondo reivindicativo, como ha de ser
En  Berkeley, en  un lugar con secuoyas, riachuelos, vegetación   uno no entiende cómo se transformó en  un foco  de amor libre-sex, supermercado de  drogs,  bastión de la contracultura, politización... Lo  que parecía el ámbito  idóneo  para distender los instintos, aplacar las pasiones, potenciar el espíritu, estimular la inocencia y abocarte a la contemplación sobre la Bahía, logró catalizar todo lo contrario. 
En  Fresno (California), típico bar norteamericano con  carne excelente
Me estaba saliendo un post muy crítico con alguno de los autores de libros sobre África que he leído. Iba demasiado bien, pero requería mayor atención. Lo he borrado, incluso con atisbo de pesar, y eso que me había salido de corrido. O por eso. Hace ya años que aprendí a atender a mi instinto. Sabía lo que debía hacer o no hacer, lo que merecía la pena y lo que no. En absoluto  había sido así siempre, antes al contrario metía mucho la pata  y en casi todo, ahora es casi imposible que lo haga. Me habré hecho sabio, por sucesivos descartes. El instinto te indica más que aconseja, no se trata de estudiar, analizar, reflexionar, sale solo. La reflexión en todo caso viene después y es confirmatoria. Todo esto también tiene mucho que ver con saber claramente lo que puedes hacer y lo que no. Lo que te sale bien -son muy escasas las habilidades y hay que aprovecharlas- y lo que mal. Me gusta el tono de mi blog, me explico: dos títulos  míos  contienen “mundano” y “frívolo”. Es fundamental tener una vertiente filosófica  de la vida, un estilo y estar en el mundo. Y actuar así.
Los blogs han caído en picado, casi arrasados, ha pasado por ellos el tsunami de los guasap, y Facebook. Los que sobreviven son los muy especializados, que por su objeto tan sectorial son seguidos por la misma comunidad de interesados. Muy célebres periodistas con blogs los han metido en sus facebook, para que al menos sea visto por sus seguidores más leales.
Mi blog tiene la peor característica, que es ser generalista y no tener  objeto -si fuese una empresa no tendría actividad definida- porque es un lugar y una constatación de vida que de otra forma me costaría tener seguramente, una choza instalada en sitio abrupto y carente de estímulos de acogida  a transeúntes y viajeros. Es un lugar muy periférico, tan solo  apto para vagabundos y merodeadores distraídos. Como yo. Me he pasado del Oeste americano a África como si  nada. Es  una forma de esquivar a lo grande mi topos, mi lugar de residencia, que en absoluto coincide con los lugares de mis intereses.
Creo que en breve podré ofrecer alguna noticia interesante. 


martes, junio 13, 2017

El Día: La colonización vasca de Navarra



domingo, junio 11, 2017

Con el indio Juan y la chamana Montaña de Canela

Estamos en  el ágape de la graduación de Espy en Tucson, Universidad de Arizona, hay otra menor.
Lo celebramos en el bar de sus amigos mexican e indios. Al final, a la fiesta,  llegaron de la contracultura de El Presidio, el barrio indie de Tucson.
Hemos bailado tanto Rosita y yo, que somos automáticos
Llegaron los tatoo de Presidio
La superioridad de mi hija. A mí Tucson me ha encantado, este bar estaba en la zona estudiantil y bohemia. 
Espy en el día del diploma de excelencia, el anterior a la graduación. Te daban dos consumiciones  en la barra que pusieron, dos tiras de papel. No se podía pagar las siguientes. XY falsificó una tira, les hizo gracia  y le dieron la tercera- yo simpaticé con el negrazo, que me invitó.
Al fondo la chamana Montaña de Canela y el indio Juan. En un sala del restaurante me enseño enmarcado un artículo con una foto de un periódico. Está ella con el comandante Marcos, el mexican de Chiapas. Son activistas.
El indio Juan miraba como los grandes jefes indios, que ves que sus ojos en realidad prospeccionan  su interior,  antepasados y cementerios sagrados. Me miraba pero no me veía. Las hijas de Montaña de Canela le adoran y ninguna es de él-
El indio Juan me dijo que no sabía ningún idioma, aunque sabía decir cosas en inglés, indio y español. Yo levitaba y creía en dios otra vez. La chamana sin embargo era muy hablada. 
Le dije más de 180 veces a Rosita que Fer y yo íbamos vestidos de pueblo, que en EE.UU son muy informales. Menos mal que lo disimulamos haciéndonos pasar por agentes secretos del FBI
Un abogado anglosajón con el ELA. la chamana me pido que me comprometiera  con su lucha, parte de su tribu está en EE.UU, le dije que lo más que podía hacer era escribir un artículo que a nadie interesa, empezando por mí (que no se lo dije aunyue lo pensé),  y nadie iba a leer- luego se me sentó al lado un anglosaxon filólogo de español. Cuando me di cuenta que le estaba hablando del Sáhara y no entendía nada   me aparté,
sucumbí a la singularidad de la chamana que vestía étnica- adolescente. Procede de un pueblo anterior a los aztecas. Gente similar suele formar parte de mi larga lista de enemigos de clase, bueno estos no porque son auténticos, pero no puedo  resistirme a la excentricidad, lo raro y extravagante. 
Estaba inmerso en el estado de adoración y máximo fulgor del  hecho extraordinario cuando va XY y comenta que ella tiene todos los días en consulta 5 ó 6 como la chamana. Supongo que se sumaría mi hijo, cuya profesión es la de destructor de mitos  y estados leves de enajenación.  
Las mas maravillosa puestas de sol están en Tucson (una ciudad  de jipis según  XY), en el desierto de Sonora.

jueves, junio 08, 2017

Presentación en julio en Las Palmas

Un libro fundamental para quien ha recorrido más de 3000 km por allí 
Se empezó con el Sáhara, se siguió con Mauritania, Marruecos, Magreb  
Un pequeño libro de consulta

Se siguió con Malí, Niger, imperios de Ghana, Malí y Songhay 
Se termina con África
Se retomó la presentación de mi último libro sobre el Sáhara y bastó media hora para conciliar disponibilidades, de forma que el día 13 de julio presentaré en  la Real Sociedad Económica de Amigos de Las Palmas mi último libro sobre el Sáhara. Es muy gratificante cuando un libro tuyo suscita el interés de intelectuales. Es lo que miro, para ser claros.
También trataremos el proyecto de los libros sobre el Sáhara, comentado hace unos meses. A mí en Las Palmas siempre me ha ido mucho mejor que en Tenerife. También en julio volveremos allí para la celebración del día nacional de Marruecos. Como ahora estoy bastante metido en África, la culpa tiene el Sáhara, que me ha ido ampliando los círculos (Mauritania, Marruecos, Níger…), aprovecharé para ir a Casa África, que es la de España. Para mirar sus fondos, tengo una amiga allí. 
También pronto la presentación de mi libro sobre Francisco Aguilar y Paz en Tenerife. La víspera de viajar a EE.UU. fue la última cena y debate de libro con Mácaros en el Oliver. El sábado 17 nuevamente allí con Mircea Eliade “Lo sagrado y lo profano”. He comprobado que lo leí muy poco hace muchos años. Lo dejaría, con lo que me interesaba el tema, cansado o asustado de subrayarlo. ¿Odiaba a los libros?
Todas estas novedades no han pulverizado las reminiscencias del viaje a USA. El lunes Fer y yo en Los reunidops hablamos de ir unos meses a una inmersión lingüística, habría de ser en el Pacífico. En lo que coincidimos,  Oregon decía porque no habrá mexican ni español, en algún lugar muy pequeño. No, yo quiero donde estén ellos y que sea grande. De clases, algo siempre superior a mis fuerzas e intolerable para mí, ni hablar. Prefiero ir de pastor a Idaho; sí, me interpeló, a ti te van a coger. Pues sí, porque iría de pastor vasco, que es donde están. No vas hacer ningún master después, le apostrofé. 

martes, junio 06, 2017

El Día: Jacques Lacan ante Cataluña




sábado, junio 03, 2017

Resaca de EE.UU

Fer en su elemento en Las Vegas
cielo santo ¡Berkeley!
A los cuatro el viaje nos ha producido apetito de aquel país. Según me ha comentado una de las viajeras, es un país que en España sigue despertando animadversión, debido  a nuestra inmensa altura cultural y elevadísima  moral. Son muchos años gozando de ello: de esa combinación amarga de paletismo y gregarismo hispano.


En Berkeley, una antigua hermandad, fotos de activismo
XY dice que es un país –el examinado con malos resultados-  que  le infunde optimismo, y que lo que más le atrae es la diversidad. Teniendo en cuenta que siempre dice que la gente es inmensamente aburrida –como el gran mal-, además  de apenas darse  voces personales y discrepantes. En realidad lo de personal no se da, son hallazgos gente con esa cualidad, en cambio sí y mucho lo de discrepantes. En este país incluso pueden ser más los discrepantes que los discrepados. Quizá la diversidad referida se refiera a esas dos unanimidades macizas, compactas: unas sola carta con anverso y reverso.

Nuestra heroína Espy con corona de flores y pluma de sus amigos indios. El chico, costarricense
El sábado que estuvimos en Santa Mónica, hace dos, Fer y yo evaluamos muy positivamente  California, observando a sus gentes y partiendo de lo que ya sabes (él ya había  estado): muy naturistas (amantes de la naturaleza: surf, patines, bicis, navegación, cuerpo –y cerebro: 200  universidades-, esquí en Sierra Nevada y San Bernardino), muy liberales y cosmopolitas (son ciudades santuarios San Francisco y Los Ángeles de cero control de ilegales ); estilosos, se ven pocas viseras y muchos sombreros de ala estrecha, empezando por los gays; sanotes, muy corteses y educados, amistosos, muy abiertos a la convivencia y coexistencia, hedonistas a pesar de todo lo que trabajan.

Fer, no hemos estado en ningún casino. Contestó: Son los hoteles, el nuestro también era
Unas adolescentes rubias y macizas se bebían coktails al lado nuestro como al día siguiente en West (no North como he venido poniendo) Hollywood, a Fer siempre le han gustado ese tipo de mujeres. Eran para gustar, doy fe. Alabamos California; dijo mi hijo que a los californianos les importa poco lo que ocurre en el resto del país.
Al día siguiente domingo abandonamos los bares de West Hollywood para ir al supermercado (qué maravilla, yo los conocía de Washington, no necesitarías cocina) porque llegaba del Gran Cañón de Colorado Pablito a cenar a nuestro piso franco. Se acaba el curso y ha de volver a España, por Perú y Chile que es más corto. Le interrogamos sobre el país. Solo dijo una cosa censurable: los españolitos son de ola de estadio, de eco, cofradía, de pensamiento de taberna, café y taxi. Consistente en –a ver que puede ser,  cuál frase hecha-pensamiento propio…- que “no conocían donde estaba España”, así de importantes nos imaginamos. Alguien se imagina haciendo un test básico a los hispanos sobre estados y capitales americanas o, no digamos, preguntándoles cuál de sus influencias, modas, formas de vida no es americana.
                                       Cenando en Las Vegas, yo como americano: informal
Esperando en el WC del restaurante de Santa Mónica estuve con mexicans. Me preguntaron de dónde era, y si era del Barcelona o el Real Madrid, como el joven taxista etíope de Las Vegas que apenas hablaba inglés.  Uno llevaba 14 años y seguía irregular, pero por tu culpa, le dije, me reconoció que sí. Otros como él, que también  son americanos, sí sabían dónde estaba España, porque otro mexican me calculó el precio del tiket de avión desde España. Mucho menos, le salí al paso, por la antelación –le conté-  con la que lo sacamos, el año pasado.
No sé porqué, los españoles con todo lo que saben y resultados no van al país de las mejores universidades del mundo y mayor número de universitarios también  del mundo y tan potencia cultural como militar –que ni lo saben, en el país de todos los fracasos educativos-, a ver si vamos aprendiendo algo, y desbastamos nuestra necedad tan grotesca.
Si los españoles pudieran desprenderse de ese perfil estándar, impersonal y gregario, si alguno pensase conservando íntegra su incultura genética, podría concebir que si conocen al Barcelona y Real Madrid han de conocer España. Pero no lo pueden remediar este viejo país de prejuicios, servidumbre al medio, incultura y adhesión  a la estupidez más coreada. 


jueves, junio 01, 2017

Aeropuerto de Los Ángeles: el niño Fred Anthony

En Venice, Santa Mónica. Calle Cádiz,  una de nuestras plazas
                               L.A. antes del MC Donald, hambrientos de cultura


La catedral de LA de Rafael Moneo. En su mausoleo está enterrado Gregory Peck



Auditorio de música de LA Frank Gehry, claro parentesco con el Guggenheim
Viendo los surfers, alguno sin neopreno

Venice Santa Mónica, dispuestos para un coctail 


           MOCA
                                                               Playas de Santa Mónica







Los canales de Venice de Santa Mónica
Palabras mayores ¡Cy Tombly! SFMOMA

jueves noche en san francisco
intento de manifestación en San Francisco
Tras recorrer casi toda Arizona (amén de California), parte de Nevada le comenté a Fer en alguna de aquellas rectas en desiertos ilimitados: Con todo lo que hemos atravesado de Arizona y Nevada no hemos visto ni una sola base secreta. A lo que me contestó: por eso son secretas. Aunque me convenció de inmediato yo había fantaseado  con  “Danger”, drones, alambradas, lejanos dispositivos y esas cosas.
En el aeropuerto de Los Ángeles, la camarera es mexican, estoy solo en ese momento y aprovecho para hablar con ella. Su hijo se llama Fred-Anthony. Ella se casó con un  “blanco” (a mí se me saca de la raza vasca que tantísimo admiro -primeros huevos de la serpiente-, y me pierdo). Le digo: será anglo. Se llama Fred como su padre y por parte mía, como su padre y abuelo, Antonio, o sea Anthony. Luego nos tomamos todos unos coctail. Antes de marcharnos le digo: Fred Anthony en realidad es anglo por todos los lados, porque Antonio está traducido. A lo que me responde ella: no pegaba Fred Antonio y sí Anthony. Busco una fórmula conciliatoria y apostillo: es verdad, ahí está Marc Anthony sin ir más lejos, que no por ello pierde sus raíces hispanas. Me desea buen viaje.  
Nuestro coche ante los surfistas de Santa Mónica a Malibú
Atroz, sobre mi último artículo dijo que era acrítico con Norteamérica, lo que ha hecho que suspendiese toda relación con el infausto golem Atroz, hasta el momento de  contradecisión.
Los dos artículos que he escrito sobre EE.UU. han sido con un plus de intención: mostrar a los más necios realidades de USA. Es que es tan alto el nivel de ignorancia, zanganería y sistema de creencias de baratillo dominante en todo el recorrido vital de la mayoría, que asusta.
Arriba en un bar de coktails, abajo ya en el restaurante la noche del sábado en los Ángeles
Sé de sobra que por mucho que escribas a nadie vas a cambiar sus prejuicios y a prioris, su pequeño mundo de certezas mayoritarias compartidas. No hay nada que hacer, pero hay que intentarlo una y otra vez, tienes que tener gusto por las derrotas y fracasos, por los medios desprovistos de  fines, por la cháchara sin profundidad, las nubes como de mosquitos de premisas dominantes, de grandes verdades prestadas. Por el pensar de grupo. Es una virtud fundamental la caída, la rodilla en tierra, la lejanía terapéutica, el sabor neutro de la tierra.
En San Diego
el lunes pasado de vuelta en Los Reunidos, con visita navarra
Estas veces he intentado ser descriptivo sin hacer un solo juicio de valor, contar lo que yo he visto, todo lo opuesto a los prejuicios y supersticiones de tantos queridos hispanos. Pues sí, vi las mezquitas de Tucson y Fresno, no las que habrá en L.A. y San Francisco. En Las Vegas en cambio no se percibe ninguna religiosidad. Contar también como la entrada en el país representa  el dominio rotundo de la nación cívica: asiáticos, hispanos, negros interrogando a rubios y blanquitos. También presencié –como relaté en mi último artículo- a empleadas americanas (en las naciones cívicas quien manda es el pasaporte, los derechos de ciudadanía) con velo islámico y uniforme. Y varios burkas. Es muy grande la diferencia, los cuatro el lunes  en Los Reunidos coincidimos en que nos ha cambiado el viaje la visión de USA.