jueves, marzo 19, 2026

Los Sres Advocats malheridos por la filosofía: existen

Aunque uno baja al centro de Santa Cruz de Tenerife, lo hace sólo a una localización muy precisa y fija: la Calle Nokia, y una vez por semana: los lunes. El resto de la ciudad no existe, no la frecuento como si la ciudad fuera un determinado local (a lo que cada vez se parece más).- El lunes matinal hube de hacerlo, con la suerte de encontrarme con el Sr. Advocat y profesor de Filosofía del Derecho, Ivan Gonzalez Barrios, quien condujo mi ingreso en la Real Sociedad  Económica de Amigos del País de Tenerife, del que era secretario general. Entre  los Señores Advocats se daban las hierbas silvestres que brotan entre  los monocultivos parcelarios, que me resultaban de mucho aprecio, bastante más que  la flotilla de Gaza y su navegar por los puertos más selectos al final del verano del Mediterráneo, con batucadas siempre en cubierta y disfraces piratescos. Ivan era al Sr Advocat intelectual, que se salía del corsé común. Había pocos, más fácil dar con los divertidos, bajo sus ropajes luctuosos de jueves de pasión.
Mi hermano tambien es Sr. Advocat y  filósofo por oposición, estudió en el Monte-story y salió de derechas; el oasis con manantial y palmeras en el erial intelectual del laboralismo obrerista de dogmatismo huero y personalidades troqueladas con el acero corten de Chillida. Frecuenta algunas  órdenes  religiosas de pensamiento, pero no cree en dios siquiera, aunque lo aparente. Si bien no por culpa de aquella mujer efímera (la que di en llamar "la musulmana") que se cruzó en su camino camino del cajero, y que le abrigó con sexo básico unas 3 veces, sino por el ensimismamiento en su subjetividad tan solipsista que no concibe la intervención divina.
                                         
Aquí ya uno que en una pizzeria por el centro en calidad de cronista sobrevenido.

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