miércoles, marzo 11, 2026

El Día: ¡No a la guerra! porque ¡No matarás!

El adalid de enunciados “de progreso” sólo puede alimentarse de los del pasado, que son los de vacuidad mejor demostrada. Cuanto mayor es la irrelevancia, la marginalidad, pero en estricta soledad, mayor independencia hay  para proferir las boberías más descarnadas. Las soflamas hacen de su miseria constitutiva marchas victoriosas al paso alegre de la paz y volverá a reír la primavera: ¡Que no a la guerra, que no! La frondosidad de las ventas y compras de armamento por parte del Gobierno  incluyendo  al mismo Irán, le coloca en el noveno país del mundo en este negocio. En algo que el doctor (cada vez más honoris causa) Sánchez no es el último. De Israel fue conspicuo socio comercial hasta anteayer, y después, con salvedades. El empeño armamentístico con Ucrania directamente por el histrión pacifista era ejemplarizante: venta de misiles, formación militar, más visitas que a La Palma. Sánchez era un duro, un halcón, muy belicista y combativo contra Putin, y muy abrazador de Zelensky camarada. La profundidad y agudeza del “No a la guerra” como recordaba Arcadi Espada es de la enjundia e iluminación cognitiva del No al cáncer. Otra cosa es que no entrañe un efecto catártico entre los que odian a Estados Unidos, que ha ocurrido siempre con todos los imperios, como explicó  Elvira Roca Barea, y gustan tener ocasiones para sacar un espíritu rebelde, combativo y crítico, a pesar de que sea en masa y bajo la opinión dominante. Una afectación, afirmación  y clara visibilidad  tras  la pancarta y  megafonía.

Gracias al viejo marxismo profesado uno quedó imbuido de cierto espíritu subversivo contra las injusticias y opresiones más sangrantes e inhumanas, simpatizando  con todos los que se levantaran  o alentaran la rebelión. Invocar el derecho internacional, que ha pasado de inasible a fugitivo, se encuadra en las invocaciones metafísicas más aptas para la agitación narcótica como inane. Cuando asistimos a la radical mutación del viejo orden mundial, con el fracaso clamoroso de Naciones Unidas, invocar el derecho internacional (¿cuáles normas, acuerdos, cartas, convenciones, resoluciones?) o el sintagma “guerra ilegal”: ¿Francisco de Vitoria o San Agustín?  sirven muy bien para ocultar y permitir las sangrantes violaciones de los derechos humanos, que, si son susceptibles de concreción, e indiscutibles. Nuestra izquierda tarambana, sin nexo ya con el marxismo ni la socialdemocracia, pero a expensas de  las homilías que proceden de la iglesia woke, y en su nombre, debería comprometerse más con la inclusión diversidad y equidad,  para que no se cuelguen de grúas a los homosexuales, se ametrallen a paisanos por miles y el machismo, no  agitprop, sino encarnizado y devastador no esclavice a las mujeres. Una opresión atroz, límite.

 

martes, marzo 10, 2026

Nos retomamos: C/ Nokia, Santa Cruz de Tenerife con narrativa de Bilbao

Bien abrigados pero insuficiente para el frío que desde Noviembre mantenemos, sin llegar un solo día a 20 º, en Tenerife- seguro de sol.  Y aquí no hay calefacción la que en Getxo nos revitalizaba, como si fueran copas de coñac
Nuestras Anas tan profesorales y necesarias como siempre en  nuestro ecosistema. Fernando que venía de Bilbao donde su hijo Nicolás se había graduado por la universidad de Deusto del master de acceso a  la abogacía, si es que lo digo bien. Me trajo el libro del escritor y abogado bilbaino Juan Infante su último éxito Garrincha y su Bereta dedicado. Le había mandado mi último.

Apareció sorpresivamente el historiador Carlos Filpes, que ese es su nick.
- Carlos ¿donde se construía el Galeón de Manila o la Nao de China para los mexican?
- En Veracruz (México)- la ruta era Acapulco- Manila
-No señor, en Cavite, Manila
- Conforme a los planos de Tomé Cano, que era de Garachico

domingo, marzo 08, 2026

Artículo publicado en La Opinión el 24-03-2007 MIGUEL ESPINOSA

 MIGUEL ESPINOSA: UN DESCONOCIDO DE MUY ALTO RANGO

TRÍBADA, Theologiae Tractatus
De José María Lizundia Zamalloa

El término tríbada no figura en el Diccionario de la Real Academia Española ni tampoco en el Maria Moliner, al menos en el lugar que correspondería, sin embargo es admitido por el corrector ortográfico del ordenador. En cuanto al subtítulo, Theologie Tractatus, comparte palabra con el famoso Tractatus logico-philosophicus de Wittgenstein, pero nada más en principio. Hasta que leyendo el libro se comprueba un parentesco claro con aquel filósofo, que en parte cifró las premisas del lenguaje en sus “juegos”.
Miguel Espinosa no hace otra cosa que jugar con el lenguaje, exprimirlo hasta sacar todo su jugo desenterrando infinidad de palabras confinadas muertas en el diccionario, creando neologismos o buscando los más poéticos zurcidos entre palabras.
El libro, que está editado por Siruela, dedica las 68 primeras páginas al Índice, Relación de personajes, Nombres de Damiana y Nombres de Lucía. En el índice hay una relación numérica que, inextricable, podría constituir un repertorio cabalístico, la relación de personajes (con circunstancias personales) es de la extensión del listado de socios de un casino de pueblo y Nombres de Damiana y Nombres de Lucía son sendos pliegos de injurias e insultos ordenados conforme al abecedario. Todo un monumento a la riqueza léxica del libro que así queda ya anunciada.
Tras el prólogo de Fernando Arrabal, quien dos veces asocia al autor con Cervantes, se penetra en la lectura del libro tras dejar antes atrás dos o tres dedicatorias.
Hay que decir desde el principio que este gran relato no se proyecta en el tiempo de forma lineal, en cualquiera de sus formas o técnicas, sino que se abre en círculos concéntricos por medio de una red de testimonios y referencias, en cuyos nódulos se distribuyen un sinfin de personajes.
Damiana, la boticaria es la permanentemente inculpada (bollera, tortillera, tríbada, infecta y una retahíla de expresiones similares), amada por Daniel a quien no atiende debidamente es sustituido por Lucía, la cortadora, que tampoco se libra de insultos e insidias. Estaría así formado el clásico triángulo si no fuera porque hay un vértice más, que es Juana, enamorada de Daniel, que no para de escribirle cartas en las que cede la palabra directamente a Miguel Espinosa, con toda su autoridad literaria, para que sea él quien prosiga el relato en su correspondencia con aquél. Pródigos también en comentarios y habladurías son las amistades de los protagonistas, que ilustran las andanzas de las bolleras (así las llama Miguel Espinosa en no menos de cincuenta ocasiones), cuya relación lejos de ser pacífica y circunscrita a ellas, se desparrama en relaciones con el otro sexo (Damiana) o del mismo (Lucía).
El autor, nacido en Caravaca de la Cruz (Murcia) en 1926 (murió en 1982), llama pronto la atención por su originalidad y por el cuidado, hasta la veneración, que pone en el lenguaje. Éste no se nutre de cualquier material o aparejo que limite su función a ser útil y eficaz para la obra, sino que escoge las voces más nobles y vistosas, materiales suntuosos incluso cuando se tratan de dicterios y epítetos furiosos. Hay ocasiones en las que parece que determinada asociación o fórmula léxica ha quedado malograda, pero esa aparente deficiencia es la mayoría de las veces un triste espejismo, que hay que achacarlo a la profusión de términos empleados y que el contexto o matriz (la panoplia de recursos lingüísticos almacenados admite todas las gamas y hechuras) termina asimilando perfectamente.
Sin llegar a avanzar mucho en la lectura de este libro, hube de interrumpirla para acceder a Internet, el escritor, uno grande pero aún casi ignoto, merecía ser mejor conocido que por lo que de él ofrecía la breve biografía de la contraportada. Había que saber más del que era capaz de escribir de aquella manera tan lustrosa y con tantas fulguraciones en la misma frontera que casa poesía con filosofía o la forma con el pensamiento. Hay líneas en el libro que son poesía, poesía reiterada y párrafos y páginas en las que el pensamiento explora todo lo concerniente a determinadas relaciones humanas complejas e insatisfactorias en un mundo dominado por celos, resquemores y deseos nunca colmados, a lo que hay que añadir insidias, murmuraciones, habladurías y comentarios plasmados en una sucesión de diarios, cartas y relatos. El desorden de los afectos que muestran los protagonistas se convierte en orden de la mano de la reflexión y la palabra: la reflexión y el pensamiento llegan justo hasta donde el léxico ya no puede seguirlos y la palabra hasta que, con múltiples juegos, ha culminado una portentosa muestra de torsiones y escorzos.
Llegados a este punto debe comparecer de nuevo Wittgenstein, quien estableció aquel apotegma de que de lo que no se puede hablar (señalando los límites del lenguaje) hay que callar.
Miguel Espinosa desoye esta recomendación ya que constantemente bordea el vacío donde las palabras pierden toda referencia simbólica y representativa y el significante ejecuta diversos bucles sobre un significado que ya no da más de sí. El escritor está empeñado en penetrar en los agujeros negros de la personalidad humana y de las relaciones intersubjetivas. Para ello se ayuda de la filosofía en la ida y de la poesía a la vuelta. O como él repite, busca el “concepto” a costa de la “representación” pero le sirve y basta la “visión”.
El flujo de ideas, emociones, pulsiones… que invaden una conciencia discontinua y fluctuante solamente puede ser reconducida a una literatura tratada con la exquisita dedicación de un relojero que coordinara todos los mecanismos y rotaciones con el máximo esmero. Espinosa era incansable en la reescritura de sus textos y tardaba años en concluirlos. La forma alambicada, ampulosa o excesiva a veces de su escritura pudiera infundir la sospecha de que ello fuera consecuencia de una dedicación profesional que exigiera la precisión y minuciosidad de los informes técnicos complejos o desarrollos argumentales exhaustivos, propios de profesiones de gran relevancia. Pienso en Juan Benet y Álvaro Mutis que delatan profesiones y biografías.
Miguel Espinosa a pesar de su empaque y estilo virtuoso fue un empresario y asesor jurídico sin vocación ni suerte, que malvivió la mayor parte de su vida.
Hoy la Universidad de Murcia y aquella región se están encargando de hacer justicia a este escritor, tenido ya por uno de los grandes.

Publicado el sábado, 24 de marzo de 2007, en 2. C= Revista semanal de Ciencia y Cultura del diario La Opinión

viernes, marzo 06, 2026

Pedro Ugarte: la escritura desde la biología

Vaya por delante que uno no ha frecuentado  cuentos o relatos, un género prácticamente omitido, y creo recordar leídos muy pocos: a Ambrose Bierce, Pio Baroja, Mark Twain…   Ni siquiera a Cortazar, ni para compensar la deserción temprana de Rayuela.

Con estos antecedentes, y habida cuenta de que regresaba a Tenerife tras pasar un mes en Getxo, con otros libros  muy escogidos, no sabía cómo iba a resultar mi asalto  a los relatos de Pedro Ugarte. Había leído suyo Una ciudad del norte, de la que tenía buen recuerdo. Recordar el mero contenido de una novela, se me antoja bastante difícil, cuando no imposible. Comencé ahora por  Un lugar mejor y seguí con Antes del Paraíso  y pronto me vi envuelto por las historias y personajes de los relatos, sin tentaciones de pasarme o intercalar  los otros libros traídos, lo que era muy fácil, acostumbrado a hacerlo. Pero había sido retenido. Y ya que han salido a relucir los personajes, estos, a mi juicio, responden a un personaje más o menos icónico, tipo, representativo. Todos encajamos en algún sitio del casillero. Como si eso viniera a comportar una moraleja servida, con alguna secuela o juicio moral. Evitados. Por todo ello pareciera  que la sociedad con sus nichos y clases estuviera muy bien retratada, que lo está, la ficción de sus pormenores de vida individualiza los tipos humanos, quedan abstraídos para conferir la consistencia y tono del relato.

Tras los relatos y personajes con sus vicisitudes sociales y contextos subyace  una visión de la vida muy profunda, que nos sumergirán a un fondo donde actúan, a mi entender, las determinaciones netamente  existenciales, en gran parte biológicas, más que psicológicas y mucho más que sociales (en todo caso: culturales). Podríamos hacerlo corresponder con aquella diferenciación de la  estética, que se establece entre lo iconográfico (historias, personajes, interrelaciones palpables) y lo iconológico como significado profundo y trasfondo.

Este anclaje en parte de su obra, según interpreto, en los sustratos más profundos de la personalidad, nos haría plantearnos la relación entre obra (su conjunto) y autor. Así como hay obras que se sustentan por sí mismas, sin embargo, hay otras que nos remiten al autor, el demiurgo. Que es cuando nos interesamos por él y lo buscamos. Pedro Ugarte posee una cosmovisión que le hace escribir desde algún lugar de su mente, pulsiones e imaginario muy determinados. El ser humano tiene un claro recorrido biológico, se esconda o no, aunque sobre él se entremezclen distintos avatares; el autor “Jorge” es un alter ego que no admite que nadie le dispute el protagonismo.  Pesimista y escéptico, conocedor  del devenir progresivo y  desenlace de la vida, acepta resignado su recorrido y le conmueven los otros,  porque los entiende, el refugio más seguro es el de la sangre (familia), otra vez la biología. El amor no es la sangre, menos aún los amigos o el trabajo; ni patrias ni ideas, que no se necesitan para vivir. La vida es la cotidianidad y en el único lugar y lapso donde pueden ocurrir las cosas.  Pero hay que observarlas como hace Ugarte y elevarlas a escritura pública literaria. Con ese rango indeleble.

jueves, marzo 05, 2026

En Getxo nos encontramos con Rafa el del Parra, de S/C Tfe

Exactamente fue en Romo- Las Arenas Getxo al de pocos días de llegar: Me saludó e hice lo propio,   pero ignoraba quien era a pesar de saber que le habia conocido y mucho. Me di la vuelta para preguntarle, pero ya estaba lejos y desistí hacerlo. No había forma de caer en quien era. Vascongado impòsible, luego canario, pero quién. Ya en la cama, caí, Hostias si era Rafa. Rafa, no de Rafah que pudo haber sido, por algo que ahora no contaré, sino el del Parra
El Parra fue durante años nuestro bar, en el que había mucho ambiente, hasta hace 12 años que dejamos de ir. Era un bar divertido con una parroquía nada convencional: bohemia, drogadictos masivos, contraculturales,  artistas, outsiders, profesorado de Bellas Artes o filosofía.... Ni había progres de adsripción visible, pero si como poso común de rebeldes,  inmaduros, funcionarios, seguidores de la opinión común, más común de  proximidad
Y llevaba el gobierno  Rafa, el visto en Romo. Supimos de él cuando por la rehabilitación empezamos a ir al bar de Mimi, también del Parra-
Reanudaré la rehabilitación para poder ir después al bar de Mimi y preguntarle por Rafa, que le vimos en Getxo y que le saludé,  saludo con parada omitida, qué hace allí, desde cuándo. Fer debería estar al tanto de todos estos movimientos, pero no es posible. Él Parra siempre fue con él.

martes, marzo 03, 2026

El Día: Las virtudes teologales, cardinales y "de progreso": los enanos

  Desde el momento en que la Iglesia católica tenía a la confesión como sacramento, que no tienen las protestantes, implícitamente reconocía el pecado y su absolución. No es que eso signifique barra libre, pero parecido. Los protestantes: luteranos o calvinistas, lo tienen bastante más crudo, sus excesos o desvíos los han de llevar solos con su conciencia. Savonarola en Florencia y Calvino en Ginebra lograron someter a sus poblaciones a la virtud, como lo hicieran los jacobinos Saint Just o Robespierre con los Comités de Salvación Pública tras la Revolución Francesa, por no hablar de los comunistas rusos, Mao Zedong o Pol Pot. Había que liberar al ser humano de ellos mismos. Más que tutelarlos, refabricarlos.

Muy de niño me llevaron a ver el bombero torero en la Plaza Vista Alegre de Bilbao, lo único que conservo es el recuerdo difuso de diversión por muchas trapisondas sobre el albero. Los enanos toreros (acondroplasia, para la ciencia), que ya debieran estar completamente invisibilizados, por cortarles de raíz toda posibilidad de trabajo, dignidad, protagonismo, reconocimiento, ahora, con un decreto ley, dejan de existir. Quedan en exenanos, si el nombre popular (y académico) sigue permitido, refugiados en las ayudas y la oscuridad; reclusión y ocultamiento por su pecado: ser enanos, deformes. Saint Just con sus comités quería salvar la virtud y al precio de la sangre por inseparable, fue militar de muchas lecturas, detrás tenía la Encyclopédie con la Ilustración. No era un analfabeto. Nuestros enciclopedistas e ilustrados (muy limitados), en lugar de la virtud quieren expandir y grabar en las conciencias la dignidad, no con comités y el Terror, sino con el BOE. No transigen con la indignidad que supone el espectáculo de los enanos toreros, incapaces de captar y valorar su alegría, disfrute, reconocimiento, autoestima, protagonismo, valor. La indignidad que el gobierno de progreso considera, de acuerdo con la simpleza y estolidez de sus esquemas abstractos, asquerosamente moralistas, en realidad, en términos concretos y reales (analíticos) de las personas afectadas, es todo lo contrario: verdadera dignidad peLa izquierda, desde Lenin y Stalin, el Che Guevara, Mao Zedong con su Revolución Cultural o el Gran Paso Adelante, Castro, Kirchner o Maduro, siempre han sido enemigos de la imperfección y mal acabado del ser humano. Siempre dispuestos a completar la Creación con un «hombre nuevo». Y si no, con su protección, tutela, conforme al molde de acatamiento y pasividad, de total sumisión. La espiritualidad de la religión y la iglesia permitía su férula sobre el pueblo, ahora lo hacen por medios materiales: ayudas, pagas, protección (el modelo comunista mejor desarrollado). Y bajo estas condiciones, obedeces y no toreas: ¡deformes!

domingo, marzo 01, 2026

La violencia es la partera de la historia: Karl Marx

 Recien  aterrizados en Tenerife Norte busqué afanoso lo que encontré: la eliminación de Jamenei. Es fascinante esta revolución geoestratégica, en contra de lo que claman las atrofiadas paleoizquierdas y contaminados por su  estulticia,  al aparecer  ya no mueran los soldados "mandados al matadero por los poderosos" -ahora los que caen son estos-, en ese sólido matrimonio de demagogia con victimismo. Gracias a perroflautas como Eduardo Galeano, el mas simple de todos, la vacuidad lirica, el palabrismo quincallero,
Mientras los Goya estarían terminando, nos vimos Los Domingos, magnífico. Un Pais Vasco amable, civil, racional, dialogante, en una gran película.

Pero a la vez  aparecian los Goya, esa tropa paragubernativa de vocación subsidiada,  con su ufanía de tomarse (porque sí) por conciencia crítica, cuando lo único que hay en sus salmodías es un narcisismo imposible de tratar, ufanía, sectarismo de cofrades gozosos de serlo. De destacar con la mayor ramplonería en curso. La izquierda.

sábado, febrero 28, 2026

¿Y quién era el gran intelectual vasco que presidía la mesa del comedor?: Juaristi

 Hará tres o cuatro días fue el funeral de la madre de Gorka en Santurtzi, hasta donde fuimos andando por toda la orilla (Santurce, toda la vida). Frio atroz en la iglesia de San Jorge. La margen izquierda sigue siendo la margen izquierda y en justa correspondencia la derecha la derecha, lo que confirma que  un orden natural o divino rigie  el mundo. La Diversidad siempre matizada se mantiene intacta como la equidad y la inclusividad real (servicios públicos a cargo en buena medida del contribuyente español), pues eso es lo que se ofrecia en la noche inverbal: un wokismo natural y vasco
Cruzamos nuevamente la ría para regresar a Las Arenas, y decidimos pasar por el bar que damos en llamar "el de los filipinos", pero que  en realidad se llama Three-mendo: Antes de entrar las cristaleras del restaurante ofrecían  brillos de plata de cabezas cenicientas, pelos dejados largos y mustios, y gafas de pasta y bibliotecas. Una concentración de la intelligentsia, mmuy pura y canónica. Una vez en el bar le digo a XY: en el comedor, si estiras el cuello lo verás, cómo se alinean  dos o tres estantes de la biblioteca de la Universidad de Deusto. Les da por fumar y a  cada lapso  entre chipirones o tragos de guintoni salen a fumar,.

Me dice XY: pues sí, estos suman esos estantes de la Biblioteca de la Universidad de Deusto, que dices. Son como el

mundo como voluntad y como representacion, que decía el filosofo, pero mucho más como representación de la intelectualidad más perfilada  y ejerciente.

Salimos, y digo, vamos a volver por donde hemos venido para verlos. Y lo hacemos. ¿Quién  presidie al acto, entre las barbas, las gafas, las melenas, las frentes  límpidas de inteligencia, y ojos de ratones de biblioteca y erudición?

Pero si está  ¡Jon Juaristi! en posición central/cenital: pues ya no son 2 ó 3 estantes de la biblioteca de la Universidad de Deusto, han de ser más, al menos unos 5, pues esos tres tan solo son los de Juaristi. 

jueves, febrero 26, 2026

Conozco personalmente a Pedro Ugarte, que elogia mi libro

Cualquiera minimamente avezado en la cultura vasca sabe quién es Pedro Ugarte y eso me pasaba a mí con un punto y algunas décimas a favor, ya que había leído una novela suya Una ciudad del norte y artículos de prensa y referencias de él. Fue precisamente un articulo de prensa suyo, lo que determinó contactar con él, tenía mucho que ver con mi libro sobre el euskera
Un inmenso placer conocerlo. Le gustó mucho mi libro y me felicitó, opinión muy cualificada, obviamente. Siempre me interesan las personas -también para enemistarme y denostarlas- más que las cosas serías. De entre las cuestiones personales, que suelen asombrar a los, afectados, son las cosas más laterales y comunes, en la repercusión personal, si la tuvieron. De forma que suele ser normal que me digan: ¿y como te acuerdas de eso? No suelo recordar  los libros que  leo, sin embargo
Con Pedro hablamos sobre todo de cuestiones personales, hablamos pues de hijos, familias, trabajos y no de políitca, literatura o metafísica, que lo hace también en sus articulos. Sí me dijo que era liberal (¿en estos tiempos un vasco liberal, tiempos muy monistas vascos -como lo había  en autores según Isaiah Berlin?),
Pero fue más allá, porque es euskaldun berri y con sus hijos habla solo en euskera. Pues entonces queda así:  liberal vasco euskaldun. La tradición liberal vasca como el pluralismo desaprecieron  con  el magma nacionalista abertzale con el socialismo subsumido y succionado. Un país monista, psicosocialmente endogámico y tribal, ebrio de totalitalismo
Quería una foto con él y se me olvido pedírsela, pues la mia, agotando ya estadía vasca en el oasis de Las Arenas.
El ser euskalsun activo, y hablarlo normalmente, supone de alguna forma compartir el campo con el comunitarismo étnico, mientras el liberal es la quintaesencia de lo cívico ciudadano universalista, que él curiosamente integra. Ha de volver loca a la gente.
Es el escritor más representatvo y reconocido de Bilbao, cuando poco.
Tampoco es nada común en el país el vínculo de la literatura con el pensamiento personal  ante el pensamiento de comunidad, entorno, contexto y fervor  unívoco. Los asfixiados en el puchero abertzale, de pálpito internacionalista y autoconcebidos críticos, abrazan invariablemente el comunismo, o si no, el animalismo-ecologismo trans, o siempre weltanshaaungen cerradas y monistas. Encontrarte con Pedro es ponerte a pensar. 

martes, febrero 24, 2026

El Día: La moderada dignidad de los ejércitos venezolano y cubano

Ocurrió el 4 de agosto de 2018 cuando se produjo una estampida de distintas unidades del ejército venezolano, rompiendo filas y formación tras escucharse unos petardos que la soldadesca en posición de firmes debió tomar por disparos. Presidia el acto castrense el comandante jefe de la Fuerza Armada Nacional.  Resultó una desordenada y tumultuosa huida a cualquier lugar. Los  altos  mandos de la República Bolivariana no tuvieron más remedio que reconocer  el bochorno y humillación patria. Vi por televisión la estampida, y la gocé. Resultó un antecedente circunstancial, si se quiere, pero a la luz que hoy en día nos brinda el indoblegable ejército revolucionario bolivariano (y antimperialista), lo circunstancial se convierte en constitutivo. No sé si el Comando Sur del Ejército norteamericano  valoró adecuadamente aquella puesta en escena  del espíritu de combate, de la tropa hecha tropel en desbandada, a la hora de planificar su intervención (no interviniente). El ejército revolucionario de Bolivar nunca podrá decir que se inmoló con honor en el campo de batalla, como tampoco que llegara a ver, siquiera de lejos, algún soldado americano. Pues aun así observa un comportamiento digno de las condiciones leoninas que  han de arrostrarse tras una rendición incondicional. Pero antes, dar cuenta de que el devocionario religioso (religión secular) divinizando a Bolivar es igual de chusco que falso. El revisionismo historiográfico de la conquista hispana de America y la emancipación de las nuevas repúblicas, comenzado el SXIX, se expande como la llama que prendió la pradera por redes, actos, investigaciones, libros, en perjuicio del victimismo atroz promovido por las elites sudamericanas. El Libertador cada vez más aparece como personaje histórico y no mito, en su perjuicio. Agente del Imperio británico, que logró endeudar  a varios países con sus préstamos por 100 años cumplidos de succión continuada. Además, dado que nunca hubo ejército español en América, los criollos hispanos se enfrentaron a los realistas (Corona española) en los que siempre se encontraban las tribus nativas. Solo refinados intelectuales como Hugo Chavez y sus conmilitones podían erigir un altar a  la santidad del Libertador que troceó el continente. Quienes   a su vez engendrarían el “socialismo siglo XXI”, que Marx y Engels hubieran envidiado con motivo. Lo simpático de estas dictaduras fascistas-comunistas es que Fidel Castro dedicó su vida a defender Cuba del imperialismo, sin que tuviera oportunidad física de avistarlo. Como el ejército venezolano arrollado, hasta las genuflexiones más humillantes, por el ejército norteamericano, sin tampoco poder verlos. Toda la izquierda sudamericana y española alineados-aliados con ellos fraguaron una solidaridad en el saqueo a gran escala, la corrupción y la indigencia moral e intelectual, con la segura e inexorable miseria.

domingo, febrero 22, 2026

Un domingo bilbaíno en el Guggenheim, y resto en Las Arenas


Sábado al mediodía la plaza y bares del Puente Colgante están a punto de desbordarse, como si fuera la ría, o Santa Cruz de Tenerife un domingo. Difícil consumir. Un estilo baskisch al que está uno más deshabituado. Por momentos me autopercibo español inclusivo, equiparado
Este bodegón ya corresponde al mismo sábado nocturno en el Premier.. Los vascos dale que te pego a la fraternidad solidaria, predominantemente burguesa, como en la Revolución  francesa
En cuanto lo vi, lo supe. ANSELM KIEFER, mi pintor favorito. Su sala en el Guggenheim estaba taponada, por un mural de pancartas woke, wokismo lo que perpetró en el Reina Sofía de Madrid su anterior director

Más que woke, uf, que alivio, ácrata, contracultural y provocador
cubría la entrada a dos salas fundamentales. Un gosadera el Guggenheim. No había catalanes con su notoriedad, sofisticación y "aquí estamos". Pueden ser peores que los vascongados, y lo son.  A ver si me estoy rehaciendo abertzale y, a poco, comunista

La típica pinta del vasco viejo, que compra chuches a los nietos, y ha moderado la bebida
Pues llevamos 47 años juntos y nos hemos casado dos veces, primero por lo/a (guardia) civil y sólo 13 años más tarde por la Santa Madre Iglesia en Florencia, sin que mediara separación o discordias  entre ambas, y por aprovechar otra boda de amigos, aportando  más fanfarria, 
El penoso esquiador de fondo, cada vez más cheposo
Esto sí podría ser considerado arte  vasco.   Aquella luz de cometa que destelló fosforescente y  fluorescente hace décadas por los cielos euskalerriacos. XY, nada más entrar: es Ibarrola. Y Agustín Ibarrola. 

Esta estampa muestra mi grado de autonomía sin bastones, ni pista de esquí.

Uno como un impropio esquiador en el Guggenhiem, pero no de esta olimpiada sino de una de hace 50 ó 60 años- Se une a la ridiculez del atuendo y los complementos, la extemporaneidad. 

sábado, febrero 21, 2026

Me envuelve el país cuando no estoy en él (de solo unos años atrás)

De las cosas a las que me asomo y me asombro: el Sáhara, Marruecos, Tanger, Palestina, Israel, como no soy académico investigador, no manejo archivos, fichas, ni husmeo. Me basta leer libros, todo lo que pueda. Salvo con el Pais Vasco, que me basta viajar en el metro. Es donde encuentro las claves y por ejemplo, tanto más no oír que oír.


jueves, febrero 19, 2026

El Día: La réplica del Guggenheim en Bilbao

 Huyendo del persistente mal tiempo de Tenerife, sin que los carnavales nos fueran a retener, nos vinimos por un mes a Getxo, a sabiendas de que en Bilbao sería mucho peor, como está siendo. Pero tenemos calefacción central, que nos salva.

La ampliación del Museo de Bellas Artes de Bilbao, una de las mejores pinacotecas de España, cosa que sólo los entendidos conocen, se acerca a su inauguración en junio. El arquitecto, a quien Bilbao le debe un busto de bronce, es Norman Foster, autor de la ampliación del museo y del metro de Bilbao, que hoy sigue igual de rutilante y limpio que cuando su inauguración hace treinta años. De él son las elegantes bocas del metro conocidas como fosteritos. La ampliación conserva el frente neoclásico y cuerpo del museo antiguo, que surgió de la unión de dos museos ya existentes: de bellas artes y de arte moderno. La alta burguesía financiero-industrial se había lanzado a la compra de importantes obras de arte que fueran acordes con sus mansiones y palacios de Neguri. No son las colecciones reales las que nutrirán los fondos del museo, sino el capital de la poderosa burguesía, que viene acumulando a las orillas del Nervión y a la que solo le falta la pátina de distinción que confiere al arte y la cultura. Y el dinero puede comprarlo.

Norman Foster apenas ha tocado los dos edificios que ya existían, el neoclásico, sobrio y elegante, y su ampliación de los años 60, funcional y moderno como la galería con columnas que los unía. Sobre ese espacioso punto de unión con el estanque, sin tocar la extensión superficial o muy poco, esto es, el parque primordial de Bilbao, se erige la nueva intervención de gran volumetría, en vertical, expandiéndose hacia el parque conforme se alza. Lo asemejan a una txapela. Con el logro comprobable que no se produce ninguna intromisión o cierre de líneas de fuga paisajísticas: el monte Artxanda y la torre de Iberdrola de César Pelli quedan incólumes desde todos los ángulos. Su asentamiento en los lindes del Parque de Bilbao (de Dª Casilda) le restaba la prestancia física que su contenido reclamaba. El alza del nuevo museo se asimila en altura al de los edificios próximos. Su poderosa volumetría, el vanguardismo de sus niveles y sustentación, resultan ya impactantes, y el nuevo continente del museo será imposible evitar por su rotundidad ostentosa, como lo hace el Guggenheim, no muy distante y otro elemento crucial de la articulación y relieve urbanístico de la ciudad del Nervión. Norman Foster vuelve añadir otra magnífica obra a la copiosa de grandes arquitectos internacionales que festonean Bilbao.

https://www.eldia.es/opinion/2026/02/19/replica-guggenheim-bilbao-127003312.html

martes, febrero 17, 2026

Un solo regalo de cumpleaños, pero de valor


No es exactamente un facsimil, por lo que permite contextualizar esta obra y saber de ella. Ordenó su publicación el Rey Felipe IV
lo que viene a ser Vizcaya. Las laminas desgajadas, algunas sería dignas de enmarcar

Vista del grosor 
Estos ya son comprados

domingo, febrero 15, 2026

Visita al Museo de Bellas Artes de Bilbao, un único día de sol y solaz

 Las obras de ampliación de Norman Foster nos impelen a visitarlo Pensamos  aisitir a su inauguración en junio. 
Haré valer mi nº de antigüedad -vejez, ostento el nº 118 de socio, pregunto y nada se sabe. La obra es impresionante, se erige sobre la unión  de los dos cuerpos de museo: el neclásico de los años 40 tan señorial, sobrio y elegante como la anmpliación de los 60 funcional y moderna. 
                                     Donde estaba el estanque y el corredor con columnas que unía los dos edificios se yerge ahora la obra de ampliación de Norman Foster que afecta y unifica el conjunto, en ese punto es donde se establece toda la imponente volumetría, que sin tocar la superficie invade el espacio conforme se alza hacia el parque. Todos los ángulos de visión quedan incólumes, lo mismo hacia el monte  Artxanda que la torre de Iberdrola de César Pelli
                             
La proximidad de la terminación permite que mayor espacio expositivo esté abierto el público. Asi pudismo ver una exposicion ansiada, la de Baselitz. Una muestra del artista que será muy dificil encontrar en otro lugar del mundo.


viernes, febrero 13, 2026

Autofelicitación, brindando por mi en el Serantes

Ayer se produjo una inesperada triangulación, uno de los del Serantes es muy amigo de nuestro hijo, estuvimos en Marbella este verano con él,  le mandamos pues la foto de la carta a Eguiar a Washington (Departamento de estado) quien a su vez se lo mandó a su amigo S., que esquiaba en Austria, que desde alli nos invitaba a una copa y otra de champú nos previno el metre
Sería sobrante decir que las di curso
encuentro con los viejos sabores

Nota preambular en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, del que soy socio amigo, o sea de pago