En cuanto lo vi, lo supe. ANSELM KIEFER, mi pintor favorito. Su sala en el Guggenheim estaba taponada, por un mural de pancartas woke, wokismo lo que perpetró en el Reina Sofía de Madrid su anterior director
![]() |
| Más que woke, uf, que alivio, ácrata, contracultural y provocador |
La típica pinta del vasco viejo, que compra chuches a los nietos, y ha moderado la bebida
Pues llevamos 46 años juntos y nos hemos casado dos veces, primero por lo/a (guardia) civil y sólo 13 años más tarde por la Santa Madre Iglesia en Florencia, sin que mediara separación o discordias entre ambas, y por aprovechar otra boda de amigos, aportando más fanfarria,
Esta estampa muestra mi grado de autonomía sin bastones, ni pista de esquí.
Pues llevamos 46 años juntos y nos hemos casado dos veces, primero por lo/a (guardia) civil y sólo 13 años más tarde por la Santa Madre Iglesia en Florencia, sin que mediara separación o discordias entre ambas, y por aprovechar otra boda de amigos, aportando más fanfarria,
El penoso esquiador de fondo, cada vez más cheposo
Esto sí podría ser considerado arte vasco. Aquella luz de cometa que destelló fosforescente y fluorescente hace décadas por los cielos euskalerriacos. XY, nada más entrar: es Ibarrola. Y Agustín Ibarrola. Esta estampa muestra mi grado de autonomía sin bastones, ni pista de esquí.
Uno como un impropio esquiador en el Guggenhiem, pero no de esta olimpiada sino de una de hace 50 ó 60 años- Se une a la ridiculez del atuendo y los complementos, la extemporaneidad.











No hay comentarios:
Publicar un comentario