En Ceuta, en casi todos los casos, era imposible no ver móviles de la clase que fuera, brackets, tarjetas de crédito con crédito, intuir gimnasios, porque constituían un lujo, impropio de personas vulnerables.Los nietos incluso rebasan la ubicuidad sin rastros o estelas de los migrantes ya que con ellos se logra que esos movimientos sin origen ni destino alcancen su máxima abstracción y espiritualidad: que las migraciones pueden darse sin moverse de un lugar, ni cruzar fronteras, mostrar pasaportes. Sin embargo, toda esta pureza y vaciamiento no son tales, ni lo es en Ceuta ni en urnas nuevamente rellenadas con votos del amo.
martes, septiembre 15, 2026
El Día: Migraciones de aves y nietos; emigración / inmigración los demás
Hace años que caí en la cuenta de que los inmigrantes y emigrantes habían desaparecido: sus nombres, ellos no, que habían pasado a ser mucho más ubicuos y danzarines como las aves, migrantes. Por estar en el nuevo estadio de civilización imaginé que con ello se trataba de anular algún tipo de marginalidad opresiva de alguno de los dos: inmigrantes o emigrantes. Sin poder saber de quienes pudieran tratarse, como ya tampoco si salían o entraban, iban o venían. El diccionario woke, pensé, no para de ampliarse, lograrán que terminemos como los primeros cristianos, solo virtud; y los ingleses victorianos, todo modales. Más que transmutaciones del lenguaje son purificaciones del mismo, pero puros en su semántica de espíritu y llama, nada de materia. Supongo que con migrantes ya no cuenta ni procedencia ni destino, o se hace para que a nadie importen y todos más o menos flotemos en el éter. Aunque resulte demasiado ambicioso, un mundo redimido del anclaje a la geografía y a los puntos cardinales, qué más dará. Se ha de proponer a la movilidad y la conectividad; y sin duda la DEI (Diversidad, Equidad, Inclusión), la tríada esencial al pensamiento woke de la que, en base a la esterilidad teórica alcanzada, la izquierda se ve obligada a beber. Sustituye a otra tríada hegeliana-marxista de la tesis, antítesis y síntesis. Hace años me dijeron que en Washington era de muy mal gusto preguntar a uno de dónde era. Si no se podía preguntar a uno por su procedencia, por fuerza había de resultar cualquier contacto, anulando curiosidad e historia personal y familiar, muy aburrido. Eran también los años en los que el pensamiento correcto, la French Theory, era la enredadera que escalaba por colegios, universidades, medios de comunicación y se expandía como el gas, un gas muy tóxico. En cambio, referirse a crisis migratorias sin sujetos y solo con masas delicuescentes, podía ser correcto. Cuántas imágenes de crisis migratorias había de los niños de Biafra, Congo, Sudán del sur, Eritrea, Yemen, o los cadáveres en el desierto de Sonora, pasto de moscas y alimañas. Las crisis podrían ser muy migratorias, pero todos escapaban de algún sitio o querían ir a otro lugar.
Ensayista, escritor y abogado. Ha publicado "El Sáhara como metarrelato" y "El Sáhara, perspectiva de revisión" entre otros. Parte de su obra ha sido comentada y referenciada en inglés y francés.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario