En un contexto
histórico en que se sucedieron las
dinastías, a los benimerines les siguieron la dinastía saadi y a esta la
actual alaui, pero hay que tener en cuenta que tanto, como antes, con los idrisi,
los almorávides y almohades, el territorio siempre varía.
Hay dinastías que logran extender su poder a los dos continentes y otras no
cubren el territorio actual de Marruecos. No hay un acople político territorial
más o menos uniforme,
sino que la norma es la disgregación y la
concurrencia de poderes. Se suceden y
coexisten sultanatos, territorios que no
reconocen la fiscalidad del Majzén ni soberanía alguna sobre ellos. Hay
estructuras de poder que son independientes.No es casualidad que Abd el- Krim concibiera la República del Rif y que no
fuera el sultán quien comandara la guerra anticolonial. La gran tradición del
Rif fue la levantisca. A su lado el Sáhara era un reino de paz.
Una divisoria histórica esencial es la que separa el Blad
el-Majzén y Blad es-Siba representa la división tradicional del
territorio entre las zonas bajo el control fiscal y político del poder central
del Sultán (el Majzén) y las regiones tribales independientes o rebeldes que
rechazaban su autoridad. Invocar al Marruecos constitucional de 1956 como
formación del estado marroquí, es la base cierta de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario