La responsabilidad sin responsabilidad: baila Pedro,
baila
De las cosas más revolucionarias y nihilistas, pero sobre
todo deconstructivas que han transformado
la sociedad española, y así debemos reconocérselo al sanchismo - suerte de kirchnerismo retardado- ha sido la erradicación del concepto o mera noción del principio de
responsabilidad, extirpado como un tumor maligno. Oscar Puente tenido como un
eslabón precoz del homo sapiens, en realidad no es más que un epifenómeno de
las cartucheras morales instauradas por el doctor Sánchez. El vaciamiento de
recursos, reservas, activos materiales del Estado, pese a las exacciones
fiscales para fines ideológicos y así de auto perpetuación, lo es también en
valores culturales y civilizatorios que los españoles practicábamos. Con la
pervivencia de nociones jurídicas, morales, éticas y sociales. Se ha arrasado
con el diálogo, la concordia, la palabra y el compromiso. Las palabras han
perdido el significado convencional y simbólico, como una nueva parla que
denunciaron en el totalitarismo (comunismo) y el fascismo (nazismo) George
Orwell y Víctor Klemperer.
El sofisma de “asumir la responsabilidad” sin acto
subsecuente que lo revalide y materialice (compromiso, reparación,
restauración) se ha convertido amén de sofisma, en truco de huida y disipación.
Y que ha practicado el sanchismo hasta niveles inauditos, en su anulación
completa. La responsabilidad resulta que era decir que se asumía. Todo gratis,
y entre tanta degradación moral y cultural diluían valores y conceptos acompañando
al desaguisado general de instituciones y cultura política liberal.
Oscar Puente justifica su asunción de responsabilidad, en
que él da la cara, sin que tenga nada que ver; no hay
matón y chuloplaya que no lo haga, máxime con escoltas y el Estado detrás. El
clásico infantilismo entreverado de serias limitaciones de entendimiento. Esta
muta sanchista casa sus limitaciones con la motosierra moral. Puente reclama lástima por el calvario
que le espera, un acreditado killer inmoral y llorón, patán, vago e incapaz.
La responsabilidad existe como valor jurídico y por tanto
civilizatorio y cultural, no estará de más mostrar que existe y tiene regulación legal, por muy increíble
que resulte hacerlo, invocando el código
civil para su constancia elemental.
Responsabilidad civil extracontractual: "el que por acción u omisión causa daño a otro...", según el artículo 1902 del Código Civil español. Responsabilidad civil subjetiva: Se basa en la culpa, el descuido o la negligencia del causante del daño. Hay que demostrar que actuó sin la debida diligencia. La responsabilidad civil no está sola, sino con la responsabilidad penal (delitos), como la administrativa. Los medios suelen entregarse a exigir la responsabilidad política, decir que no saben si casos sangrantes tienen “recorrido judicial”, pero que en cualquier caso se debe exigir esa responsabilidad política. Como si existiera al margen de la legal. En otros países la hay, en España la hubo en casos, pero el doctor también ha terminado con ellas. Por eso la necesidad existencial y extrema de la judicialización de la política.

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