Uno que no es ni ateo ni agnóstico, ni anticlerical (la morralla históricamente, de lo más) ni creyente, o sea, nada. Respeto mucho la religión, tanto como el arte, la literatura y el mito. La cultura debe todo a la religión como la civilización.
Ayer salió la familia para Washingtin haciendo noche en Dublin. Las primeras navidades con nietos (en plural): magníficas e inconmesurables. 

Un bebé parecido pudo haber tenido mi hermano con la musulmana, a día de hoy.



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