martes, mayo 12, 2026

El Día: Juezas y jueces para la democracia y fiscales afines

Juezas y jueces para la democracia y fiscales afines
 Su origen en 1983, aún próximo el franquismo y la inercia y composición ideológica de los miembros de la judicatura, podía justificar su fundación. Sector alerta, con un convincente  ex ministro Belloch, y en el País Vasco el excepcional (por recuento de méritos) magistrado, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia Juan Luis Ibarra. Que obviamente dejó de serlo pronto. Hay empresas contingentes, circunstanciales, a favor del tiempo y el contexto. Otras pueden convertirse en pedernal. Esta asociación ya anuncia con su nombre, de sus propósitos, que en ningún caso se reducen a vertientes propias de su función, sino que saltan al “demos” y su gobierno. El uso de la preposición para, como si mental, psicológicamente  se hubieran retrotraído al franquismo para poder alumbrarnos la democracia. Denuncia objetivamente un déficit, una falta. Pero la preposición para también apunta a unos autores/agentes, a una suerte de conspiradores concertados a favor del “demos”  que (ellos) quieren. Democracia que implícitamente sostienen: o que no existe o ha de perfeccionarse por, con o en ellos/ellas.

Si se conjuran  para (traer) la democracia, implica que la constitución del 78 es como poco revisable y defectuosa, según deciden, sin  auscultaciones o pareceres de nadie.  Frente aquello del consenso intersubjetivo de Habermas para fundamentar el par legalidad/legitimidad constitucional  construido por todos, para nuestros jueces de dos sexos no existiría en absoluto.  Ese consenso intersubjetivo  era la forma con la que también trató de abrir a la judicatura de la República Federal heredada del nazismo y fuertemente influenciada por Carl Schmitt, a una democracia sustentada en el debate y la concertación. Lo contrario a este segmento de jueces-juezas hispanos/as.  Estos jueces en todas estas décadas de empeño “democratizador”, la máxima autocritica hecha de su historia y funciones ha sido atrapar una consigna de moda woke, como es la inclusividad retórica: no hablada nunca en la calle.   Estos/as togados “de progreso”, seguramente aboguen por la simplicidad en el lenguaje y resoluciones judiciales despojados de formalismos y arabescos técnico-jurídicos, o sea acercarlo al “demos”. Con la conquista de la nueva denominación, anteponiendo caballerosamente el femenino, se distrae igualmente el principio de economía procesal. Todo quedaría en mini consigna  feminista woke, con la excusa parpadeante de la dialéctica visibilidad/invisibilidad, pero no por debatirlo con Judith Butler o Paul B. Preciado, sino más bien por seguidismo de la extrema izquierda más neurasténica, mostrenca y marginal. Nada sofisticada ni democrática.

Resultaba impensable que estos paladines de nuestra formación democrática  intensiva (que imbuirnos), fueran con su sectarismo y dogmatismo consustancial  los grandes peones del gran pujo totalitario del doctor Sánchez. Sus representantes, con el exfiscal general, han ofrecido grandes piezas no tanto jurídicas como dignas de  estereotipos canallas, suburbiales, penosa picaresca, amaños todos, complicidades mediáticas, sumisión gubernativa, controles internos en guerra con la honorabilidad más básica  y elemental. La democracia de progreso progresa.

No hay comentarios: