Aquel año fuimos a verle a París, donde frecuentamos todos los antros intelectuales como este de Cafe de Flore, Les Deux Magots, ambos en Saint Germain y la Rotonde de Montparnasse. París ya no era al que iba de joven, pero resultaba eterna, no habían tribus urbanas y los jóvenes vestían intelectuales, por el barrio Latino todos con un libro en el bolsillo del blasier, como en el cine de Godard, Truffaut..
Mucho rollo, pero todos los posmodernos: Foucault, Derrida, Lyotard, Braudillard, repelidos por París, hubieron de transmigar con sus almas a U.S.A.


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