martes, abril 07, 2026

El Día: Torrente, nuestro cine de vanguardia e independiente

Las vanguardias históricamente han representado la novedad y la ruptura, la impugnación de órdenes, y la heterodoxia; la provocación del sistema burgués e institucional; los malos modos, el grito y la burla, la liberación de los instintos. Si vamos al precursor de la vida moderna,  no  otro que Baudelaire, como nos ha mostrado Félix de Azúa, aquel se nutre de los bajos fondos, que es donde  se da la mayor impugnación de la aseada vida burguesa.

El impacto de Torrente (un personaje camino de ser  arquetipo español -sociológico, no literario- como el Lazarillo de Tormes) sobre el cine español  de vocación funcionarial, es  equivalente a lo que  supondría la supresión de todas las subvenciones que percibe a fondo perdido, amén de ponerlo en solfa. El cine español oficializado viene  a encarnar el canon artístico-ideológico, el normativismo, la artesanía con pretendidas pinceladas de arte (el séptimo) la soflama con la desquiciada tabarra republicana, la endogamia y el chiringuito con sus lacras añadidas de   voluntad de didactismo y formación ideológica; euforia gubernamental que estalla en la feria de las vanidades y el esmoquin del doctor Sánchez, de los Goya. 

Pocos  espectáculos habrá en España más penosos y lamentables que los Goya, en la que una casta narcisista se concibe  doblemente laureada por el exhibicionismo compulsivo a través de platós, photocall, alfombras rojas, estrenos, manifestaciones, manifiestos abajo firmantes y confetis, y la superioridad moral  propia de la izquierda, en este caso caviar, fraudulenta y amoral. Por si  Santiago Segura no constituyera suficiente bomba de devastación, otro torpedo bajo la línea de flotación del carguero narcisista del cine ramplón de fugaces brillos sobrevenidos, lo ha artillado Juanma Bajo Ulloa, otro desprejuiciado  e irreverente, autor independiente también. Ellos son nuestro cine independiente, quién nos lo hubiera dicho, que se sustraen a las imposiciones, creencias con comuniones ideológicos y temáticas del cine vasallo mayoritario y mercenario.   El catedrático de La Sorbona, Antoine Compagnon en su obra esencial Los antimodernos, nos descubrirá, como son ellos (figuras relevantes de la literatura y pensamiento) los verdaderos modernos y harán gala, como nuestro cine independiente (Segura, Bajo Ulloa) de la vituperación e imprecación.  Los autores de los manifiestos de abajo firmantes ya no son los de la ceja de Zapatero, muchos desertaron sonoramente como Miguel Bosé o Joaquín Sabina, quedando los más cerriles e insuficientes, desubicados y abonados al pensamiento “teórico”   mercantil de los dos brillantes pioneros del político profesional:  Zapatero y el doctor Sánchez. Lo que demerita nuestro cine independiente  de vanguardia, que lo es con relación a los paniaguados colegas, es que la realidad a denunciar y  ultrajarla como merece, esa intención ya está en ella misma acrecentada. A falta de forma y voluntad artística  de vanguardia (Kunstwollen).

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