jueves, abril 29, 2010

Telefónica, mi aflicción

Venía recibiendo amenazas de Telefónica . Me iban a quitar el correo electrónico si no daba mi contraseña secreta, tenían que confirmarla, que ya no me advertían más y me ponían Alerta con interjecciones para amedrentarme, como si fuera inminente el apagón y el silencio abisal. Como propendo a desconocer todo tipo de ofertas, mejoras, ocasiones persistía extrasistémico.
Me pareció verosímil la amenaza cuando comprobé que el mensaje conminatorio no tenía eñes y era en un portugués muy deficitario. Es un servicio externalizado de bajo costo, colegí, la mezcolanza del español y el portugués con un toque anglo era bastante paupérrima. No, Portugal no parece que sea de momento (de momento tampoco la España triunfal ZP). Hasta que caí, deben tener el servicio en Mozambique o Angola. Me guié por mi prurito anti continente tonto y genocida: Europa, y en un rapto de antieuropéismo e ingenuidad mandé para Mozambique mi contraseña, mi correo y toda mi intimidad virtual, toda. Se la envíe a Webmail telefónica: “Cuenta de usuario Alerta!!
Cuando ya me había despojado de mi identidad recóndita –escribí mi contraseña secreta y se las mandé tal cual- recepciono del Servicio de Correo: “Por su seguridad, Telefónica le advierte de la existencia de… (usurpadores)”. ¡Andá! No he tenido más remedio que darme por aludido, ¡a buenas horas! Me hallaba sin decisión e incluso sin pensamiento, a quién se lo digo y para qué, cuando aparece Correo Administrador: “Confirmar su cuenta electrónica” .
Ya no sé quiénes son los mozambiqueños, quiénes los angoleños ni quién es quién, al punto que vivo una experiencia de volatibilidad, aérea, de ser en lo más hondo chispa neoplatónica: emanación.

miércoles, abril 28, 2010

El episodio de la gerencia prostibularia

Cuando el gallego Carlín le dijo a mi hermano que había sido gerente prostibulario, se quedó en estado de suspensión, con el alma dilatada y la pituitaria nasal tornasolada.
-Sí, fue prostibulario, no hace falta que te escandalices tanto, anda- le dije a la salida de la radio a mi hermano.
- No, no me escandalizo, simplemente es una nota biográfica muy poco frecuente-
El gallego Carlín se volvió a poner centrista en el reclinatorio ego te absolvo, con la megafonía puesta para toda la feligresía de misa mayor y el botafumeiro echando chispas por todo el quórum alcanzado, y pasó a desvelar su episodio prostibulario cuya experiencia había sido positiva y negativa, elevada y prosaica, incisiva y roma, excitante y narcótica, ni roja ni verde: ámbar y parpadeante. Le llevamos al intercambiador y hablamos de literatura un largo rato. Mejora mucho sin el estribillo vacuo.
El gallego Carlín ama a la sociedad en su conjunto, no como Jesús que la odia, pero no en su estructura y centralidad, sino por sus extremos. De haber intervenido (Jesús) en el asalto al Palacio de Invierno de San Petersburgo, habría empezado quemando la casa de los guardeses. Pero con todo tiene su disidencia, su punto, no como el gallego Carlín, el centrista. Aunque el más arrebatado es mi hermano, que hubiera incendiado directamente el Palacio con todos los bolcheviques dentro.
Ahora, tras el programa, cuando los demás corren al futbolín, mi hermano y yo paseamos en coche por la ciudad viendo el mar en los dulces atardeceres de la primavera. El martes nos fuimos hasta las Theresians y al regresar, y pasar por nuestro pueblo de referencia literaria, Saint Andrews, le señalé el bar Castillo.
- Hermano, sería imperdonable omitir al bar Castillo- le dije.
- No ves que no hay nadie, ocurre igual que en la mar, tan próxima, está la marea baja, sube de madrugada-
- Tienes razón- y proseguimos a la ciudad.

martes, abril 27, 2010

A las 18 H, La Puerta 95.3 Radio Unión Tenerife

Area metropolitan 95.3 y 105.3; norte 95.6 y sur 105.3 Los sábados a las 17H repetición.
Ayer me dijo un cubano que me había oído por la radio, lo que demuestra que tenemos oyentes; aunque creo que son la mayoría modalidad oyentes de coche: oyentes conductores o acompañantes de éstos. A los que no les gustan los 40 Principales. No se lo pregunté, pero lo infiero.
A todo esto, el nombre oficial de la radio y el programa son los de arriba, pero entre nosostros es Radio Tijuana la radio (la radio libre) y el programa, el Bosque de Tijuana.
Hoy creo que viene el escritor gallego Charlín, especialista en la fractura imaginaria producida en el estatuto ontológico de la humanidad a consecuencia de la violenta remoción padecida en su horizonte metafísico tras la foto de las Azores, y la del Prestige desde un helicóptero. Filosofía profunda. Pensamiento puro. El sujeto como irreductible pensador autónomo.
Sin intentar alcanzar esas cumbres de la inteligencia humana, esas reflexiones cimeras, -no sé si me estoy poniendo muy modesto y falso-, voy a regalar a los tijuanos esta tarde mi último libro que se llama Canarias, diversos nacionalismos (UNA VISIÓN COMPARADA), que de momento sólo se encuentra en la librería Al Faro de La Laguna, donde se presentará en junio, después quizá de otro evento de presentaciones.

Aviso a otros del proyecto, el libro sobre José Rivero Vivas está concluso en sus dos cuerpos centrales.

domingo, abril 25, 2010

Con la aristocracia agraria

Las fincas de nuestros amigos de la aristocracia agraria llegan hasta el mar. Al ir, por ni se sabe que generación de abundancia, prosperidad y poder, cultivan la humildad, que para ellos debe ser un paréntesis, novedad, exutorio (pero no para los demás), por lo que comemos en el comedor de los peones agrícolas, con vajilla y cubertería plástica. Podrían hacer lo mismo cuando no inviten a nadie, pero parecen preferir hacerlo con nosotros, lo que nos perjudica, evidentemente.
MI hermano que no pone reparo alguno a la comida ni al pan ni al plan, se plantó de plano. No hay planning.
- No voy a estar quince horas de reloj en una finca agrícola, confinado. Sin poder moverme, en un estado de retención, sabiendo que a las 5 de la tarde aún quedan 7 horas más de fiesta. Es muy aburrido, muy aburrido, un confinamiento-
- ¿Y la posibilidad de que Evi te pestañee?
- No va a ocurrir.
- No va a ocurrir desde luego si no vas. Todo es aleatorio, piensa en la combinatoria, el azar, la providencia…o… en el delito: un secuestro ¿que te parece?
Viene Julio Nieto, porque una noche Irish vino con nosotros a su loft y le ha hablado mucho a J. de él y su loft. El estilo de la aristocracia agraria nada tiene que ver con la burguesía criolla y ganadera (los enemigos de clase, del Casino y esa gente), pese a su heráldica parecen colonos de naciones jóvenes (Australia, Israel y el Neguev, Canadá, EE.UU...). Paramos en La Orotawa, por la zona de los carteles y de ahí seguimos. Llegamos al borde del mar.
- José Mari, ni se te ocurra presentarme como “éste es…”.
- Cómo le conoces.
Ni el porche descapotable blanco, muchas menos altas cilindradas, ni Gilbert… cierta desolación.
- Dadas las unidades aquí presentes, no es preciso decirme con cuantos amigos habéis roto, o simplemente os rechazan. Ni el bermeano patrón de costa…
- Tenía un compromiso.
- Tú eres un ingenuo, juraría que ya casi no tenéis amigos. ¡Qué soledad!
- Sí, enseguida me voy a ir- me contesta J., que tiene sentido del humor.
- Y los músicos drogadictos ¿tampoco van a venir?
- Sí, pero más tarde.
Así tantas llamadas para asegurarse que iríamos.
- ¿Tu hermano y sus amigastros ni están ni se les espera, a lo que se ve.
- Llámale tú- marca y me pasa el móvil. Como el hermano reconoce el móvil del hermano ni lo coge.
- Parece ser que sabe que es tu móvil.
Me acerco a todas las personas mientras Elena dispone de mi comida y ubicación. Nos sentamos frente a tres desconocidas. Como a la aristocracia agraria le gusta la vida de los peones, comemos en bancos corridos. De forma similar a como se hacía en las cantinas de las minas de Gales en el S. XIX.
A una de ellas, que tiene todo el aspecto de salir en el Hola, o eso me pareció, le digo “tú llevas varias generaciones jugando al golf, lo digo entre otras cosas por el color que tienes”. Sonríe como indicando que no. Luego una de sus amigas dice quien es, y es cuando caigo.
- Ah, o sea que eres la ex ministra- y le digo departamento equivocado, como si fuera un alternativo antisistema y antisistemático.
- Ay, Lizun- dice Elena y empieza (ella y Jorge) a sacarme la cara. Es muy buena persona, quiere mucho a su madre, es muy divertido, gracioso y simpático, que es con la martingala con la que iba de grupo en grupo. Un aserto que sostuve inveterado durante 10 horas, me suele fallar la conversación, pero no el monólogo corto y muy repetido.

viernes, abril 23, 2010

La canción y el disimulo

Lizundia cantando, como un bertsolari vascongado, una isa popular, Jesús Castellano admirándolo y José Rivero Vivas tratando de formarse un criterio al particular
El hermano, avergonzado, se sumerge en el disimulo, mientras Ramón Hernández recuerda a la mesa que no se ha ido allí a oír cantar, y menos a los más escasamente dotados para ello. Apela a la reconducción del acto. Al fondo, el staff de Radio Unión Tenerife que amenzó con denunciar el "impropio proceder" por las ondas, si no no se ponía coto a las isas de inmediato. Lo que así se hizo finalmente.

martes, abril 20, 2010

Almodóvar y Marcos Ana

Almodovar, que permaneció ajeno al antifranquismo durante toda su juventud, un joven con muchas inquietudes pero no la del fervor democrático y antifascista, y que, junto a sus amigos, tan hedonistas como él (hijos díscolos de la burguesía, con talento) despreciaron a la izquierda de barbas y cantautores por aburrida y plasta, le ha comprado los derechos al poeta Marcos Ana para una futura película sobre él. Muy pasados los 50 años de edad, el cineasta vio motivos de reproche al franquismo, cuya víctima simbólica era el poeta Marcos Ana, el preso con más carcel del franquismo. Una sensibilización sumamente evocativa y quizá algo tardía.
¿Pero quién es el preso poeta tan longevo que, nos dice Almodóvar, no tiene una palabra de más contra sus carceleros, Marcos Ana? Es Marcos porque es el nombre del padre y Ana por el de la madre. ¿Y el suyo propio? pues el de Fernando Macarro Castillo, de Alcalá de Henares.
Parece ser, por lo que he leído, que fue sumamente expeditivo contra algunos seres humanos en momentos de suma indefensión. Hay gente que cumplió años de carcel por repartir propaganda, pero no parece ser este el caso, ni mucho menos.
Quizá Almodóvar en el lapso de otros cuarenta años vaya descubriendo la verdad completa de la historia, lento va. En el fondo, la España del Almodóvar cañí. Los chicos de la Movida presumían de amorales, y de la provocación y el escándalo hicieron sus divisas, cuando parecen redescubrir la ética como estética (película), la intuición les señala en quien fijarse. Para las víctimas de la víctima oficial de los nuevos monopolizadores de la bondad más maniquea, un escarnio.

lunes, abril 19, 2010

Cooptado

Me dijeron, cuando se constituyó la asociación de escritores, si quería ser de la junta, y entre la racionalidad y la psique opté por la honra pública. Luego la junta -yo la seguía por los correos que me mandaban- cayó en desgracia: modalidad autoinmolación, y yo con ellos.
Hace unos meses me encontré con el ahora presidente y me dijo "te voy a meter en la junta, nos hace falta un francotirador... de la alta cultura..." y me avine a la semblanza, incluso sentí como ganas de conocerme, aunque le faltara a la descripción mi afección a la cultura de masas.
Pero luego cavilé incómodo, cómo un francotirador institucional... yo contaba que siendo, como creo ser, un francotirador, las puertas se me irían cerrando, no abriendo. Solo falta que El Día me recoja algún evento próximo. Me desmoronaré: el francotirador inocuo y arlequín.

domingo, abril 18, 2010

Dos noches consecutivas en el Parra

Interpreté un correo de Jesús de manera errónea, creía que pretendía que presentara (en unos encuentros de una librería) un libro suyo de hace tiempo y ya presentado en su día, cuando no era así. Quizá imaginó lo que luego diría de inconveniente. Pero se avino a que lo hiciera con José Rivero Vivas. Luego busqué a ver que decía el correo y ni lo encontré.
Hice un chiste sobre mi auto-postulación, pero a los locales les cuesta valorar mi humor, lo que no constituyó óbice para que a pesar de todo desarrollara mi tono. Al final alguien dijo que era la primera vez que iba a una presentación de libros en la que el presentador hablara mal del libro presentado. Se me malinterpretó, yo pretendía hablar mal de las ideas de casi todos los presentes, que los tenía a la vista y sabía de sus juicios de valor, estimas e ideas. Y el libro de Jesús era la parábola que necesitaba el predicador. Yo, no Jesús, lo digo por el nombre que da a confusión. Y confusión, mucha confusión se produjo en la librería. El propio Jesús se puso a hablar mal de sí mismo, el poeta palestino a decir que era un narrador y no poeta, Juan Royo Iranzo que era sobre todo poeta, una del público que también, que era más poeta que narrador, Ramón le consideró a Jesús un transgresor y yo, que transgresor Jean Jacques Rosseau que metió a todos sus hijos en la inclusa conforme iban naciendo, mi hermano, que solo reaccionaba ante las referencias sexuales como un ávido sin objeto determinado, había logrado permanecer todo el acto dando la espalda a la mesa, y enfrascado en la contemplación de los estantes de arriba (los libros más elevados), pero se volvía hacia la mesa para sexualizar cualquier aspecto.
Las novelas de acción no me hacen gracia, embotan mi imaginación y empequeñecen mi fantasía. Me parecen normativas, suras coránicas pronunciadas en distintos dialectos del árabe o de las familias lingüísticas turcomana y persa. Los personajes me parecen los ninots de las Fallas. A las novelas les pido la mínima acción y los mínimos personajes: aliento, atmósfera, densidad, universos emocionales.
Aparecen (tarde) en la librería Melopea el director general de la emisora con su subdirector de contenidos y publicidad, Anghel Custodio, lo que me alienta en la idea de que estamos en Radio Tijuana y en el aire. Ha quedado gracias a mí, al propio Jesús y al público un programa muy crítico, a ver si en la próxima presentación quemamos el libro presentado, que creo va a ser el mío. Aunque me da miedo conferirme este tipo de ideas por escrito.
Luego vamos al bar de al lado del hotel Atlanticidad, Jesús, Ramón, servidor y acompañante y después los dos últimos regresamos al mítico Parra. Cuando estamos inmersos en conversa de interés, ¡Dios Santo! un signore avocato ¡de paisano! El día anterior me había reconciliado con él por tercera vez. Le saludo, y se nos entrega a la calidez que le brindamos. El Parra es transformación.
- Cómo le dijiste que cuando se cabrea se arrepiente, pide perdón y da la mano.
- Está mal dicho acaso…
- Hombre, no es muy allá.
Sábado, llamamos a Fer para ver si viene al TEA, y se encuentra subsumido en la marihuana
-Has vuelto a la drogadicción.
- Estoy depre- y me cuenta su viaje a Marruecos


De nuevo al TEA y a los grandes loopings de la imaginación La película está protagonizada por la mística y madre santa Catherine Deneuve, un amor imposible de adolescencia. Es sobre Líbano. Lo único que pido al TEA es que ponga películas del oriente medio, para verlo. La gente se iba del cine. Catherine estuvo más tonta y menos sexy que nunca, aunque tampoco está en edad de posibilidad.

Ni siquiera la película es anti-israelí, debe ser anti-guerra, en ese regreso al pensamiento mítico que enarbolan los progresistas que como no pueden tocar ni a la muerte ni a la enfermedad creen en el eterno empeño humano de escapar de su condición mortal, erradicando al menos guerras y violencias, por el método de las óptimas intenciones y los fructíferos diálogos, como talismanes infalibles y necesarios, que es mucho más imbécil que por rogativas y procesiones. Con la enfermedad y muerte aún no pueden. Han descubierto la incompatibilidad estética (la imagen les produce grima), además de económica, entre la opulencia y el despilfarro, y la destrucción, no son listos ni mercantiles. A las más antiguas estratagemas del género humano por abolir su condición de criatura caída y mortal, concibiendo pre paraísos, mitos y dioses lo llaman revuelta contra el tercermundismo. No conciben que existan guerras, ni violencia, agresividad, pulsiones, sinrazones… algo advenido contingente y adjetivo con el solo y saludable afán moral de obviedades de sacristía, no por advertencias freudianas, es por lo que van a mutar la inquietante condición humana. La encabezan los más inteligentes: Zapatero y Karma Txaskón. No Freud, Eliade, Jung, Lacan, Klein, Foucault… activamente des-memoriados por la bio-tecno-inteligencia sostenible de ZP y Ahíto de pensamiento muy inferior al de los cuentos, de suyo sabios. La siniestra alianza de falta de preparación general y de experiencia de la vida, vacuidad y optimismo.
El Tercio de la Legión comparado con éstos es Apolo transfigurado en Atenea.


En el TEA estaba el Oyente Marcelino, el hombre que piensa sobre el pensar y rubrica a cada momento la supeditación del habla (lo imaginario) al lenguaje (lo simbólico).
- Ayer, en la presentación, tuve una actuación incendiaria
- No, estoy de acuerdo en casi todo lo que dijiste-
- Pero si pareció un auto de fe o un auto sacramental…
Segunda noche consecutiva en el Parra
Al llegar la aterciopelada nos dice: Bienvenidos a esta noche rara.
- Rara, por qué
- Por la música- Sonaban coplas españolas y el público había sucumbido al etilismo. Luego llegaron los inveterados y un negro, presuntamente dromedario e islámico (no mojó los labios), que preguntó a la aterciopelada “¿Ha venido el negro? Como si fuera un genérico.
- Te has fijado, pregunta por el negro cuando el único negro es él.
- Dromedario… bueno… o esquizo.

jueves, abril 15, 2010

El franquista CARLOS JIMENEZ VILLAREJO

Wikipedia nos descubre que este señor ya era fiscal franquista en 1962, no juez, que al fin y al cabo aplica las leyes (franquistas) que hay, y como un buen positivista jurídico dice no saber nada más. El fiscal tiene otra misión: tiene que velar para que la legislación absolutamente represiva prospere y triunfe. Hace falta mucha fe y arraigadas convicciones en la excelencia de la represión totalitaria, un buen estómago y una conciencia apagada.
Lo debió hacer muy bien, porque en 1967 ya había ascendido a Fiscal de la Audiencia de Barcelona.
El número de torturados, que él veía llegar de las comisarías franquistas y que pasaban por el fiscal franquista ascendido, sea cuestión seguramente difícil de cuantificar. No sabemos que denunciara las torturas de las que tenía privilegiado conocimiento. Ni las penas que pidió basándose en declaraciones de torturados y a su pesar.
El franquista Carlos Jimenez Villarejo fue un destacado represor franquista como lo fue el ex ministro Bermejo, fiscal cazador furtivo y ¿también hijo de falangista como el hijo del ex Jefe del Movimiento de Ávila? Puede ser.

Pedro Almodóvar era un currito de la Telefónica cuando el franquismo, y parece que repudió todas las movidas antifranquista, a pesar de estar en una empresa en la que había resistencia al Régimen. Le gustaron mucho más los hijos díscolos de la burguesía: los nacidos para la diversión, los vicios y el cachondeo, aunque con inclinaciones artísticas. Los que vivían de los placeres, burlas, el culto a la livianidad, las fiestas... indiferentes a que el mundo ardiese. A Almodovar le resultaba metafísicamente imposible saber del franquismo que además lo vivió en plenos años de todas las rebeldías posibles e imposibles, pues ni aun así. Miguel Bosé le cantaba a Pinochet como Víctor Manuel a Franco. Qué jóvenes más raros.
Las señas de identidad de los hijos de la burguesía madrileña que fundaron la Movida, se asentaban en la burla de los progres de izquierda y los cantautores de barbas y su ideología. Ellos reivindicaban la frivolidad, el hedonismo, la provocación, le revuelta contra la disidencia oficial de izquierda por aburrida y espesa. El ex empleado de la Telefónica supo divertirse muchísimo en el franquismo, por eso ahora lo está descubriendo todo sobre él. Seguro que oyó hablar de torturas, pero no iba con su rollo frívolo y creativo, ni interesaban a sus amigos hedonistas de “buenas familias”. Incluso pudiera ser que de algún torturado de los que oyó hablar pudo ser de alguien acusado por Villarejo, que dio por buenas las contusiones y hematomas de comisaria como producto de un intento de huida. Es como si entonces hubiera dado la espalda a su gente, al pueblo, a los suyos, los humildes. El encadilamiento demagógico como ética postiza y estética en boga. En la universidad pública de la Complutense acusaron al Tribunal Supremo de estar compuesto por ex torturadores. Villarejo, eso no puede ser: tortura la policía, ellos en todo caso, dando por hecho que estuvieran tan comprometidos en la represión franquista como tú, que es dar por hecho mucho, lo que habrían realizado es lo que tú, acusar sabiendo que las declaraciones se realizaron bajo tortura. Que es cuando la tortura se convalida y perfecciona alcanzando su razón de ser. En ese sentido podrías ser un torturador arrepentido, pero habría que serlo confeso para que tenga validez, si la cobardía y la falta de decencia no lo impiden.
Jiimenez Villarejos es quién está en posición óptima de tener que dar explicaciones por la represión franquista.

martes, abril 13, 2010

La memoria azarosa: España y Agentina

El sentir a las dos orillas. El general Galtieri y la satisfacción unánime por una guerra de momento ganada.
En 1982 España estaba llena de amigos de la guerra, que la aplaudían a rabiar, no llegaba a ser un clamor estruendoso aquí pero había muchísima satisfacción, sonrisas, complicidad, gestos divertidos como yo nunca había visto por una guerra. Por fin ganaba el bando preferido, o de momento al menos, en este caso Argentina, a la pérfida Albión.
España, lo recuerdo muy bien, no se horrorizó por la invasión ni por la guerra sino que vivió y expresó con entusiasmo su agrado y simpatías, sin disimulo alguno, con bromas en la radio y televisión. Si eso pasaba en España que no fue en Argentina. Si ya odié no solo a Videla y Masera cuando en 1978 en el mundial de fútbol rugía la cancha por la selección que utilizaba a favor la sanguinaria -como no ha habido en el cono sur otra igual- dictadura, tampoco olvidaré jamás la ebriedad emocional, pura desmesura, de los argentinos en torno al dictador Galtieri, celebrando la guerra de las Malvinas. Imágenes imborrables. Forman parte de mis minúsculos créditos contra la historia. Lógicamente rumié mi asco como pude, contra Argentina y contra España. Volvía a estar en mi situación de incomodidad casi habitual: solo.
Para mí, los desaparecidos y asesinados argentinos eran sagrados, ningún mundial de futbol, ninguna guerra e invasión podían olvidarlos, ninguna ebriedad frente a la Casa de la Moneda escamotearlos. Argentina hervía, atronaba extática como en los ritos tribales más extremos. España, para no jugarse nada, olvidaba lo que nunca tuvo presente: la represión de la dictadura argentina, en ese sentido nada había que reprocharle porque nunca había dado muestras del más mínimo interés por el asunto. Había democracia e infinita apatía. La hinchada vibraba con las hazañas argentinas.
¿Los jueces argentinos? ¿Qué jueces? ¿Dónde estaban? Entonces y después. Por qué son tan poderosos, capaces de cambiar la justicia mundial. Cuál es su pedigrí, su historia, credenciales. Y sobre todo, su memoria.
Almodóvar, Sacristán y Bardem lucen gafas de sol y se van a encerrar por Garzón. Consideran a Franco de flagrante actualidad, hay cuentas pendientes acuciantes, que versan sobre asuntos excesivamente olvidados en su momento. Cómo es posible que, a diferencia de la retardada memoria histórica argentina, la nuestra rebase todas las medidas y actualice lo de hace 70 años.
Qué mecanismo psicológico provoca que el antifranquismo esquivado por estos tres conspiradores de gafas de sol se avenga a gestos de tanta densidad moral y heroica, y magnitud ejemplar.
Contra el poder de la psique humana no hay nada que hacer. Frente a él la política es un chiste. No hay tal memoria, hay gafas de sol, encierros, periodistas, portadas, fotos, ejemplos, eterno pasado, fantasmas, estímulos, gratificaciones. Ojo, hay una dimensión humana que debemos respetar: el delirio.
Pero hay fotos que me impactaron infinitamente más.

sábado, abril 10, 2010

Facebook de José María Lizundia

41 amigos tuyos esperan tu respuesta. Este es el correo que he recibido esta mañana de Facebook. A esos "41 amigos" no he contestado. No me interesa Facebook, me registré una vez para entrar en el de un amigo, y me cayeron de inmediato unos 7 amigos, así que, defensivo, cerré la espita. No me gusta el asunto, no le cojo el punto y no quiero tener mi facebook, por lo que no hay nada personal, por si alguno indaga en el aparente rechazo. Hace un par de meses un conocido me reprochó haberle rechazado, del que solo sé que compartimos apellido: mi segundo es el quinto o sexto de él. Le expliqué estos motivos.
A los efectos oportunos.

jueves, abril 08, 2010

Un día de sociabilidad intensa

Mi opinión sobre la raza humana cada vez se parece más a la que tengo sobre los simios y otras especies menores. Sé que en el fondo es una raza que aborrece la libertad, que sólo es racional para cuestiones muy prácticas que tienen que ver con la supervivencia más elemental, que se aferra a mitos y creencias, y que propende a todo tipo de ruindades e indignidades. Es una raza en la que predominan los necios, cobardes, interesados, aburridos, cerrados, mezquinos, ciegos, sordos…
No llego a odiar a la humanidad. No da para tanto. En los últimos tiempos he descubierto que los amigos son las playas en una costa de acantilados, farallones y despeñaderos, un lugar de desembarco y un sistema de autoprotección. Lo que para un joven es una coca cola y una tabla de surf.
Las mañanas normalmente me resultan inmisericordes, como dice ahora uno que me sé, sin embargo me encuentro con fenotipos afines: risas, divertimento, chismes, claves, complicidad. Lo exigible, los mínimos de calidad, el punto de lujo en zona de barracones.
A la tarde, en el complejo, me he convertido en un humanista, una tarde magnífica. Me encanta el trato personal, en ocasiones me veo en mi mejor plano y todas las veces me acuerdo de un primo mío, que no tiene absolutamente nada que ver conmigo, pero que para mí marcó un tono, una medida que respondía a una época, una gente y un lugar. Un raro referente, pero muy bueno para el trato con los demás. Lo cierto es que supe fijarme.

martes, abril 06, 2010

Un programa sobre la guerra

"Se puede llevar a cabo una rebelión con el dos por ciento de la población activa organizada en fuerza de choque y el noventa y ocho por ciento de simpatizantes pasivos. Los activos deben dar pruebas seguras de rapidez, resistencia y movilidad, y ser independientes de las arterias de aprovisionamiento. Deben disponer del equipamiento técnico capaz de destruir o paralizar las comunicaciones organizadas del enemigo…
Hay que atacar allá donde el enemigo no está. …la victoria corresponderá a los insurgentes, pues los factores algebraicos acaban por determinar el fallo".
T.E. Lawrence, de la Guerrilla en el desierto
.
Hoy he salido frustrado de Radio Tijuana. No creo haber actuado y de lo único que más me hubiera apetecido hablar, que era de José Rivero Vivas, no ha habido ocasión. Lo he tenido que hacer después del programa en un bar, un poco antes que mis compañeros corrieran como vírgenes, obligadas al recogimiento implacablemente tutelado, a ver el partido de futbolín. Menos mal que tengo a mi hermano.
Voy hacer una sugerencia, reconociendo que a mí me incitan algunas cuestiones. Sería verdaderamente innovador en estos tiempos prosaicos, dulzones, beatos, corales, amables, concertados tratar temas inconvenientes, incorrectos, indebidos.
¿Por qué no hablamos de la guerra? Pero no para condenarla, tampoco exaltarla como Marinetti y los futuristas italianos, simplemente para hablar de ella, pero sin emitir un juicio moral, sino estético, literario, artístico... Conviniendo que no vale asertar los juicos morales absolutos sobre el tema (por los demás sacrosantos, of course). Vamos a ver si en la radio se puede tocar ese tema porque cinco abstrusos han decidió hacerlo.
Sería una proeza que cupieran voces discordantes, reflexivas, personales, un tono de disidencia o desobediencia, voces que tienen pereza para las procesiones y el santo y seña.

domingo, abril 04, 2010

Leer es resistir

No me dan pena bomberos, enfermeras, policías, sacerdotes y cofrades, guardabosques, camareros y similares. Yo he trabajado más. Cómo habrá sido de compulsivo el hacer que ya he culminado mi trabajo sobre José Rivero Vivas. Leía, tomaba notas y escribía. Mañana, tarde y noche. Quedan aún muchas correcciones, pero ya está terminado, con la longitud justa, unas cuarenta páginas. No quería ni una más. Habrá que incorporarle una relación exhaustiva de toda su obra, publicada o no, y una relación cronología con los acontecimientos particulares vividos, literarios y personales.
E. a quien llamaremos por veleidad de hoy, Washington Irving, más que nada por arraigo en la capital federal, que no en la Alhambra, ha venido para seis escuálidos días. Ha dejado la primavera en Virginia y Washington, para permutarla por un tiempo perfecto para la desmoralización, la apatía, la melancolía y demás afecciones del alma en el subtrópico. Que ya es cambiar. Cuando pasa por detrás mío me dice: “qué ¿cuántos libros has escrito hoy?”.
- ¿Ensayo, poesía, teatro, novelística…?
- En general y ¿algún opus magnum en particular?
- Entiendo que se me resiste.- Así huubiera contesatado José Rivero Vivas.

Acabo de abandonar un libro de T. E. Lawrence, el legendario Lawrence de Arabia que se llama Guerra en el desierto. Fabuloso. Un hombre de acción, elegante y extremadamente culto. Pasa de la guerra de guerrillas en Arabia a dar clase en Oxford o a enrolarse en la RAF de incógnito. Parece mentira que estos hombres hayan tenido existencia real. En mi niñez eran verosímiles, ahora son una raza extinta.

Cómo es posible que hayamos caído en manos de gente tan desnutrida y vacía intelectual, moral, políticamente, vitalmente como Zapatero, de ese jaez y ras límite. Medianías astutas, perseverantes, instintivas para la mejor sombra y sentido de la oportunidad de la mano alzada, casi desde adoslescentes.
Con que ufanía y pedagogía (nos iba a enseñar el burócrata vitalicio a todos la nueva moral) se obnubiló con una imagen, con una escena impactante y demoledora, con la concreción de una aspiración formulada en una cena de sábado en adosado de clase media, ya antes manifestada a su esposa ama de casa y a las hijas de disfraz familiar; cuánta potencia la imagen, cuanta aura (que diría Walter Benjamin, a quien tampoco leisteis a pesar de ser figura intelectual de izquierdas), un encuadre único, una diapostiva didáctica, cuánta enseñanza impuesta, qué reto, qué valiente desafío, pero qué fuerte una embarazada pacifista y simple hasta donde es concebible el resultado psicológico del seguimiento normativo de instructas de partido durante toda la vida remunerada. Oh burócratas del cuento, qué bien nos educasteis ¡con una sola foto! Según vuestra capacidad y experiencia en manos alzadas unánimes.
La imagen, el sueño de la imagen con toda su carga pedagógica pero sobre todo, la satisfacción personal obtenida –la política al servicio de los ideales del yo adolescente, como gran referente onanista, carente por completo de mundo- demostró que nos queda el refugio en la lectura, y la visita a quienes mostraron pautas de dignidad, de superación y autenticidad, de riqueza espiritual envidiable. Que es todo lo arrasado.