martes, noviembre 25, 2008

4 invitaciones y el ficus invasivo

Hace unas horas estaba sumido en una dimensión contencioso administrativa literal en el Complejo, enajenadas la mayoría de mis mejores potencias si aún de ellas queda rastro o alguna vez existieron, cuando ha entrado el desatascador y me ha asestado una fractura de más de 900 euracos. Teníamos problemas en los baños, el ficus obstruye arquetas, cañerías, registros... El ficus ha firmado su sentencia de muerte.
El día ha vuelto a ser puro jolgorio -es ironía- y larguísima la mañana, casi consume la tarde.

Cuatro invitaciones.

PRIMERA: Cataño nos invita el día 9 de enero a su ingreso en la Academia de la Lengua Canaria. Sería mucho mejor que Canarias entrara en la lengua de Cataño, pero en fin no decido yo.

SEGUNDA: Gaviño mos invita a la presentación de un libro de él en el museo de la ciudad sita a 600 metros sobre el nivel del mar. El finde -puente igual hacemos en casa un party con sus amigos de Las Palmas

TERCERA: Iñaki me llama para el curso de Heidegger que ha organizado en la Universidad. Todas las conferencias a deshoras.

CUARTA: Gotzon, recién llegado de Zanzibar, me cuenta un montón de cosas y nos invita mañana a una inuaguración en el Museo de la Ciencia. También a la mañana.

Vaya día de contrastes, ozú.

sábado, noviembre 22, 2008

La libertad de expresión pasa por FJL

Una sola vez escuché a Federico Jiménez Losantos por la radio. Lo encontré más que nada pesado. Por otro lado, jamás me creí su versión del 11M. Cuando le secuestraron y le pegaron un tiro en la rodilla los de Terra Lliura, allá por 1983, me alineaba con la izquierda genérica y con la vasca. Sentí y pensé lo de todos ellos. O sea ni dolor, pesadumbre, indignación e incluso ni siquiera concebí que no se lo tuviera merecido. Los progresistas siempre hemos sido sumamenta comprensivos con determinados tipos de crímenes, algo en lo que parece ser nadie repara, menos en esta edad de oro del maniqueísmo total. Son los buenos para la sociedad, exactamente igual que la derecha autoritaria lo era en el franquismo. El pensamiento libre y personal es la rara avis, lo pintoresco y marginal. Así está el mundo. Ni el Enciclopedismo, la Ilustración, Kant y tantos otros, todos ellos, minorías curiosas, han conseguido modificar estructuras anímicas de identificación y maniqueísmos, condenas incondicionales, prejuicios...
Leí el libro de FJL La ciudad que fue que lo ponderé por escrito. Imagenio me permitió moverme por distintas cadenas de televisión, tras perder todas las locales. Como soy en general muy poco localista, en absoluto lo lamenté. Con Imagenio dí con Libertad Digital. Al de un tiempo comprobé que prácticamente todos eran ex izquierdistas y antifranquistas de verdad, en tiempo real, ademas de intelectuales cincuenta mil libros por encima de Sabina, Aute y Bosé. No digamos en experiencias políticas de resistencia al fascismo y agitación obrera popular (¿lo he dicho bien? sí).

Tardé en darme cuenta de que la mayor oferta de reflexión/crítica política estaba en libertad Digital, no evidentemente en "59" segundos ni en la 5 de la mano de Jordi González.

Recien he leído "Cómo dejé de ser de izquierdas". Todos los ex revolucionarios autores del libro colaboran en Libertad Digital.
Ayer ví en internet por esa cadena, LD, la entrevista de FJL a Cristina Losada ex troskista de la Liga Comunista Revolucionaria y a Pedro de Tena otro ex izquierdista del franquismo. Irán saliendo todos los autores del libro.

Por momentos pensé que estaba entre mi gente de la lucha antifranquista. Pensabas en ZP y en Blanco y te entraba vértigo existencial y desarraigo del mundo.
Se entiende que el sectarismo de éstos (y el conjunto de impermeables a cualquier tipo de evolución) sea vital, no vaya a ser que la gente se interese por la realidad de las cosas y olvide que Federico Jiménez Losantos (nuestro judío o comunista) actual y los obispos son el mal radical.

domingo, noviembre 16, 2008

El Ché, a fecha

La mañana del jueves resultó trepidante: una lucha cosmogónica entre el caos y el orden, entre Tiamat y Marduk. Alcancé a llegar a la ciudad de los 600 metros a tiempo: allí me esperaba Rafa, en parte vendado. Todo salió bien. Pero después casi le infarté: "¡tus nervios, no sabes que no debo correr!". Me había marchado impaciente al Maki porque Rafa se demoraba. Al poco llegó Maximilian cubierto de legajos, procedía de su otra oficina. Abrevee, como hago siempre, lo de Maxi: cerveza clerical. En presencia del divertidísimo y eminente Gaspi de progreso Llamazares que nos miraba desde la pared con gravedad, a modo de pintura rupestre del cuaternario no más.

El viernes, como Rafa está quemado del agua hirviendo que se roció, como los monjes budistas vietnamitas que se rocíaban gasolina, y se prendían fuego, para protestar por la guerra de Vietnam, aunque no creo que Rafa lo hiciera por la reunión de Bush, teniendo en cuenta que era en la propia Washington y no en país extranjero imperializado, y no estaba en disposición de trabajar nos cruzamos ayudas mutuas. Bueno, pues esa mañana hube de penetrar en el Castillo para atender un encargo que me había encomendado. Me esperaba un matrimonio de cubanos sesentones, con los que me puse a conversar, algo que leído parecerá vulgar y prosaico, pero que allí no lo es tanto. Ellos eran de verbo fácil pero yo no estaba por la escucha fácil, hasta que nos vimos envueltos en una conversa, llamemosla de café.

-¿Saben en cuanto se cifraba la ayuda anual de la URSS a su mantenida Cuba?- Añadí que Cuba era la metáfora precisa de la jinetera: Cuba es así mismo jinetera, fue antes jinetera que las jineteras.
-Díganos usted-
-El guarismo del monto total no lo recuerdo, pero sí del individual: 500 dólares por persona-año, de regalo. Año de hace 20- les decía desde mi propia cumbre: una Sierra Maestra de la libertad, redimida de sus pulsiones de cautividad.
-Y no ha quedado nada-
-Exacto, ahí quería llegar, todas esas inyecciones o chorros de oro como han entrado han salido, como metáforas burocráticas de huracanes- ni diversificación agrícola, ni modernizaciones, ni nuevos sectores productivos ni nada de nada... ¡médicos!- Aunque sus hijos eran médicos no le dieron mayor importancia.
-Cuando usted visite Cuba...-
-Imagino que nunca iré a Cuba, pero con el dictador de la verbosidad del vacío y la nada -prefiero el sacerdote más tonto de su profesión (tienen mayor poder de significación)-, jamás iría-
Yo no iría, pero una hija del matrimonio -una oftalmóloga de prestigio- no puede salir de la granja/cárcel cubana.
La nueva santería cubana en la pared: Sí, porque de alimentos...
Seguimos adelante con la conversa, ya me había trocado para entonces en elocuente y antes de despedirnos me dice la señora cubana: déme su tarjeta, ha sido muy agradable hablar con usted, es un magnífico conversador, tenemos que volver a vernos.
Había creado mi microcosmos en el Castillo.

Comida con Pau y mi hermano
Pau y yo teníamos pendiente una comida y algunos proyectos culturales, que tienen que ver con la Corporación. Mi hermano que inicialmente estaba como Zapatero ante la Cumbre, cierto que él fue expresamente requerido, a diferencia del mentado, para acudir, puso sobre la mesa a modo de propuesta un acto de gran relumbre, ornato y efecto escénico de producirse, que no se producirá.
Tras la comida nos fuimos a la calle Nokia donde intimidé varias veces a mi hermano con las enormes probabilidades que había de que se personara Proud Mary. Dimos cuenta de algunos gin tonic y nos disolvimos pacíficamemte con los proyectos más avanzados.

martes, noviembre 11, 2008

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos


Opinión

JOSÉ MARÍA LIZUNDIA ZAMALLOA



Obama, multilateralismo y G-20

Tras finalizar la II Guerra Mundial, Europa Occidental se declaró exenta de contribuir con elevadas sangrías del IPC a la defensa y seguridad de sus sociedades libres. Europa había decidido apartarse de la competencia en ingenios nucleares, satélites, misiles, etcétera, a pesar de que el totalitarismo soviético diera contundentes muestras de expansionismo y de alentar a todos los enemigos de la libertad y la democracia.


En Europa, cualquier esfuerzo destinado a la defensa que garantizase su libertad se vivió como algo completamente ajeno a ella; una actitud de distanciamiento o de neutralidad que adoptaría también ante los genocidios de Ruanda y Bosnia. No es nada fácil conmover a los europeos, ni las masacres más espantosas ni los genocidios más próximos hacen mella en su sensibilidad. Sensibilidad que se desborda como una formidable erupción volcánica -es la gran y única excepción- cuando EE.UU. (su socio histórico, económico y político) entra en guerra. Nadie como Europa es capaz de deslindar tan bien las amistades y sociedades para el lucro del cinismo moral para la política.


El Viejo Continente dedicó todos sus esfuerzos a la productividad, el consumismo y a los mayores índices de prosperidad que le permitía el gigantesco ahorro en defensa y seguridad, dejando a estas a cargo de su gran socio norteamericano, y al que mientras tanto atribuía móviles paranoicos y anticomunismo ciego.


Téngase en cuenta que el totalitarismo comunista no solo ha sido muy comprendido en Europa, sino también bastante estimado, al punto de silenciarse durante décadas el asesinato de veinte millones de soviéticos. Era bastante más despreciable e incomprensible el anticomunismo que los crímenes; así de intelectual, moral y profunda es Europa. Por tanto la crítica al régimen soviético, los crímenes masivos contra su población y su expansionismo apenas merecieron el interés europeo. Debemos reconocer que Europa jamás ha sido celosa defensora de la libertad y de la democracia. Sí ha sido Europa, en cambio, y a lo largo de todo el Siglo XX, el gran creciente fértil de los totalitarismos más vesánicos y el gran mapa de genocidios jamás igualados.


Se trata de hechos que no por repetidos impiden a los europeos impartir magisterio -aunque lamentablemente tan solo a dos democracias, EE.UU. e Israel-, sobre libertad, democracia y derechos. Curiosamente, se lo imparten a los judíos, a los que los europeos no llegaron a exterminar en su totalidad; es decir, Hitler, aunque contando con la inhibición y el silencio sepulcral del resto de los europeos y no solo de la Iglesia Católica. Más vale no pensar en la última historia europea sin la existencia de EE.UU., que incluso el presidente demócrata Bill Clinton hubo de acudir por tercera vez a Europa para poner coto a la orgía de sangre y fuego de Bosnia, ya que los europeos tenían todo el interés puesto en la Feria del Automóvil de París, en las pasarelas de Milán y asuntos similares.


La Unión Europea es socia modélica de EE.UU. en lo que sirve para acrecentar su bienestar y despilfarro, pero a diferencia de EE.UU. en Europa se dan las condiciones objetivas para el optimismo antropológico conforme al siguiente paradigma: máximo aprovechamiento de la globalización, pero sin costes, sacrificios o contrapartidas. Se trata de un esquema optimista de felicidad, pero también de toque de gracia. Los Estados Unidos -tan religiosos ellos- no poseen esa presunción de estar únicamente elegidos para los activos, beneficios o recompensas de los europeos, sino que están persuadidos de que las ventajas y beneficios tienen un precio o contrapartida que hay que pagar. Por eso, Europa literalmente enferma cada vez que alguien (Estados Unidos e Israel y nadie más, ¡siempre multilateralista Europa!) puede provocar a los que serían capaces de decretar el final de la seguridad y de la despreocupada gran fiesta de la opulencia: islamismo, terrorismo, satrapías...


La antropología podría acreditar probablemente cómo el avispado ciudadano, selecto consumidor europeo, ha expurgado el mal del horizonte del mundo. Esta visión mágica y prerreligiosa de la realidad jamás falla, porque cuando vienen mal dadas basta con no mirar o centrarse por ejemplo en el efecto taumatúrgico del diálogo, aunque sea aplazado e incierto. La magia siempre va unida al mito.


En un mundo peligroso y sin control, en el que las bombas atómicas pueden empezar a pasar a manos de los sátrapas más delirantes del planeta, las tiranías no mitigan sus pulsiones, los gigantes totalitarios se alzan para disputar la hegemonía mundial y el terrorismo calibra sus zarpazos, la siempre sumisa Europa aboga por el multilateralismo. Un gran esfuerzo de perspectiva y pluralidad sin duda, al ser los europeos solo sensibles a las mayores perfidias que siempre vienen firmadas por el Gran Satán y su vicario en Oriente medio: Israel.


La simplificación e identificación que en Europa se hace de Bush con el unilateralismo -como si EE.UU. no hubiera ido a Bahía de Cochinos y Vietnam por libre-, para creer que podrá atraer a aquel país, a través de Barack Obama, a las filas del multilateralismo, es de una gran ingenuidad. ¿De qué multilateralismo estaremos hablando los europeos? La política europea de defensa es el territorio de lo evanescente, en el que prima lo inerte, la alianza de civilizaciones, el diálogo y el beso en la mejilla, las grandes estrategias mágicas que con su sola dinámica se espera alcancen los resultados apetecidos. El mundo, se piensa aquí, es un lugar de amigos potenciales con solo mantenerse distante y sonriente o, llegado el caso, como estatuas de sal.


El multilateralismo sería un procedimiento de aparente resolución de conflictos mediante el diálogo incesante de todos con todos, lo que permitiría la inhibición o elusión de los grandes desafíos o amenazas. Chamberlain y Dadalier ante Hitler (pero sin él, evidentemente) serían sus precursores. El multilateralismo que esponsoriza Europa serviría para que ésta se volcara en sus altos valores lucrativos, ahorrando en defensa y gastando en diálogo, es decir, por arte de magia. Una de las páginas más pedagógicas sobre multilateralismo la ha escrito estos días el presidente Zapatero, interesando con su súplica unilateral su presencia como estadista en el muy restrictivo club del G-20. Es de sobra sabido que en las tupidas redes que ensamblan a americanos y europeos (y ahora estados emergentes invitados) en materia económica, comercial y financiera nadie se plantea el multilateralismo. Lo que es más, la estructura y división jerarquizada de la economía globalizada haría sacrílega la sola mención al multilateralismo referido a las bases económicas del sistema. Cualquier marxista, ex marxista o persona con formación de izquierdas no concebiría una instancia superestructural como la política internacional, ajena o enemistada con su infraestructura económica, como sería el caso. Pero la izquierda ha devenido ingrávida hace ya tiempo.


Didácticos han sido los procedimientos de Zapatero, ya que los valores de la razón práctica recaen en ellos en la actualidad. Los contenidos éticos están ya en el cumplimiento de los procedimientos y Zapatero para ir al G-20 ha sido generoso en súplicas, codazos, presiones, cabildeos... que son los procedimientos que parece regirían por fuerza con el multilateralismo, de los que ha hecho gala, aunque sin querer, Rodríguez Zapatero en ese magno proyecto europeo del asambleísmo mundial: cristianismo de base y magia.

domingo, noviembre 09, 2008

El sábado a nuestro modo tuvimos un momento laico de sabat, si así puede decirse de ir a ver una película judía. No frecuento otros espectáculos que no sean israelies. No es una aproximación, es así. La semana pasada vimos a Noa y ayer la película "Los limoneros" que recomiendo, primero por israelí y después porque es una buena película.
La película nos devolvió a Israel y a Jerusalén, a su paisaje mediterráneo, casas, soldados y al muro de 9 metros. Y a una magnífica canción del folclore israelí que los bulliciosos judíos cantan alegres y movedizos.

Hay mucho cine de Israel y es muy interesante. Es mucha realidad la que afrontan, desde una perspectiva netamente occidental, pero no europea, lo que les honra. Europa, el gran matarife que osa darles lecciones de moral, gran matarife de siempre, durante 20 siglos, que con Hitler subió el listón hasta la solución final procediendo a su exterminio literal mientras el resto de Europa seguía silente y ajeno la ignominia vesánica que nos salpica a todos. Por lo menos a mí.

Hoy es el anversario del la noche de los cristales rotos. Mi lealtad a Israel y a los judíos.

miércoles, noviembre 05, 2008