
La mañana del jueves resultó trepidante: una lucha cosmogónica entre el caos y el orden, entre Tiamat y Marduk. Alcancé a llegar a la ciudad de los 600 metros a tiempo: allí me esperaba Rafa, en parte vendado. Todo salió bien. Pero después casi le infarté: "¡tus nervios, no sabes que no debo correr!". Me había marchado impaciente al Maki porque Rafa se demoraba. Al poco llegó Maximilian cubierto de legajos, procedía de su otra oficina. Abrevee, como hago siempre, lo de Maxi: cerveza clerical. En presencia del divertidísimo y eminente Gaspi de progreso Llamazares que nos miraba desde la pared con gravedad, a modo de pintura rupestre del cuaternario no más.

El viernes, como Rafa está quemado del agua hirviendo que se roció, como los monjes budistas vietnamitas que se rocíaban gasolina, y se prendían fuego, para protestar por la guerra de Vietnam, aunque no creo que Rafa lo hiciera por la reunión de Bush, teniendo en cuenta que era en la propia Washington y no en país extranjero imperializado, y no estaba en disposición de trabajar nos cruzamos ayudas mutuas. Bueno, pues esa mañana hube de penetrar en el Castillo para atender un encargo que me había encomendado. Me esperaba un matrimonio de cubanos sesentones, con los que me puse a conversar, algo que leído parecerá vulgar y prosaico, pero que allí no lo es tanto. Ellos eran de verbo fácil pero yo no estaba por la escucha fácil, hasta que nos vimos envueltos en una conversa, llamemosla de café.
-¿Saben en cuanto se cifraba la ayuda anual de la URSS a su mantenida Cuba?- Añadí que Cuba era la metáfora precisa de la jinetera: Cuba es así mismo jinetera, fue antes jinetera que las jineteras.
-Díganos usted-
-El guarismo del monto total no lo recuerdo, pero sí del individual: 500 dólares por persona-año, de regalo. Año de hace 20- les decía desde mi propia cumbre: una Sierra Maestra de la libertad, redimida de sus pulsiones de cautividad.
-Y no ha quedado nada-
-Exacto, ahí quería llegar, todas esas inyecciones o chorros de oro como han entrado han salido, como metáforas burocráticas de huracanes- ni diversificación agrícola, ni modernizaciones, ni nuevos sectores productivos ni nada de nada... ¡médicos!- Aunque sus hijos eran médicos no le dieron mayor importancia.
-Cuando usted visite Cuba...-
-Imagino que nunca iré a Cuba, pero con el dictador de la verbosidad del vacío y la nada -prefiero el sacerdote más tonto de su profesión (tienen mayor poder de significación)-, jamás iría-
Yo no iría, pero una hija del matrimonio -una oftalmóloga de prestigio- no puede salir de la granja/cárcel cubana.
La nueva santería cubana en la pared: Sí, porque de alimentos...Seguimos adelante con la conversa, ya me había trocado para entonces en elocuente y antes de despedirnos me dice la señora cubana: déme su tarjeta, ha sido muy agradable hablar con usted, es un magnífico conversador, tenemos que volver a vernos.
Había creado mi microcosmos en el Castillo.
Comida con Pau y mi hermano
Pau y yo teníamos pendiente una comida y algunos proyectos culturales, que tienen que ver con la Corporación. Mi hermano que inicialmente estaba como Zapatero ante la Cumbre, cierto que él fue expresamente requerido, a diferencia del mentado, para acudir, puso sobre la mesa a modo de propuesta un acto de gran relumbre, ornato y efecto escénico de producirse, que no se producirá.
Tras la comida nos fuimos a la calle Nokia donde intimidé varias veces a mi hermano con las enormes probabilidades que había de que se personara Proud Mary. Dimos cuenta de algunos gin tonic y nos disolvimos pacíficamemte con los proyectos más avanzados.