Decía Guillermo Cabrera Infante que él vivía en una isla (La Habana) dentro de otra isla (Cuba), y que le sobrada el resto de isla, más tarde se encargaría el dictador de que le sobrara entera. A mí me pasa parecido con Santa Cruz/la Laguna pero ayer quedamos con C y C a cenar en el Norte, como decimos aquí, en la localización subtropical eruptiva. Este regalo de Carlos del Sáhara me produjo un extraordinario gusto, más que mirarlo lo olía una y otra vez ¿sinestesia?
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