jueves, junio 30, 2016

Ceuta/Lavapiés-USA/Machu Pichu

Yo no buscaba ampliar mucho más mi conocimiento del Sáhara, lo que viene a resultar bastante difícil de hacer, hay poco y todos están de acuerdo con el espagueti western. Los que aportan algo son los universitarios, que siempre se sumergen en las profundidades más abisales donde la luz no llega, y lo que enfocan con sus linternas es más bien muy limitado, un círculo trémulo que se desplaza sin rumbo, lo que no obstante hacen, es acumular datos. Luego ya la interpretación  es otra cuestión, generalmente patriótica, en el sentido cubano  de ¡patria o muerte!. Pero como sestean en  un estamento prestigioso gustan de revestirse de objetividad y ojo de águila. Lo que he descubierto en  ese libro coral y conmemorativo,  en el que se me alude  como enemigo de clase, es que no son nada  conscientes de su estado de ánimo, ya ostensiblemente pesimista, y del cambio de paradigma sobre la cuestión, que han alcanzado, con el mérito extraordinario de no ser conscientes de ello.
Aquí no lo voy a  desvelar, pero es así de cierto, y me refiero a una cosa fundamental. Como no quieren que eso ocurra, se les escapa de su conciencia. No tienen Yo solo Superyo y Ello en menor grado.
Leo sobre Marruecos mucho. Los únicos intelectuales con mayúsculas  del Magreb que he encontrado son los marroquíes. Lo que resulta inconcebible con el Sáhara. Los académicos  en sentido lato son intelectuales, pero si no tienen un discurso crítico y han desarrollado un pensamiento y elaboración personal, no lo son. Menuda diferencia. Devoro Marruecos, y quiero más Al Ándalus, pero no tengo ahora mismo material.
Consiguientemente mi visita a Ceuta este verano está más que asegurada, a Ceuta/Lavapiés que  es el ambiente que a mí me gusta. Es más, es mi ambiente, o ese, o el norteamericano.
Marruecos fue el primer Estado en reconocer al Estado americano cuando eran las 13 colonias, y donde EE.UU.  poseyó la primera propiedad fuera de su territorio, fue en Tánger.
Tengo que pasar por  Vascongadas, aquel al que llamaba el líder –una persona sin conversación- , me dejó plantado y bien plantado y dispone de documentos que preciso, pero que no sirve para que me los devuelva. Debe estar esperando el requerimiento o la denuncia por robo. Tengo que ir a ver –iba ir de igual manera-  a Serena  (accidentada) y Al, pasar por Fuengirola, mi tierra de promisión. Todo se complica porque dice XY de ir en Agosto a Bilbao. Un pequeño puzzle; los que van a Machu Pichu no tiene más que subirse al avión.
Mi hijo está prestando sus últimos servicios al Banco Mundial yendo a Guinea. Por cierto, en Madrid, durante la semana feliz, mi hija  le llamaba “Nuevo gringo”.


No hay comentarios: