miércoles, julio 28, 2010

Un libro de lujo

Los símbolos, siempre de más que reciente inventiva y muy pedregosa diferenciación.
Creo que es el libro que más me ha impactado en los últimos años, y que retomo con ansia cuando dispongo de tiempo libre. Todas las referencias que tenía sobre él estaban más que justificadas. No tengo duda de que hay libros que contribuyen a formarse un punto de vista certero y pulido de las cosas, que gracias a ellos dejan de ser como en parte eran vistas, y que el foco turbio e interesado se aclara y deja fijo y centralizado el objeto de visión, como los binoculares que pasan a ofrecer, según se giran, el lugar elegido con suprema claridad y objetividad. Desaparecen las nebulosas, la imagen traslúcida, los esgrafiados manipuladores. Es Las armas y las letras, se trata de de la reedición corregida del libro de Andrés Trapiello que con ese nombre ya había editado hace 17 años.
Había descubierto gracias a Juan Manuel de Prada a la bohemia madrileña, una fauna de lo más selecta, como Armando Buscarini o Pedro Luis de Gálvez y toda aquella ralea de periodistas y escritores de izquierda y derecha, liberales, comunistas, monárquicos o fascistas que compartían la misma noche de Madrid con parecido arrobo, y en muchos casos eran amigos y se admiraban. Un solo ejemplo, al poeta donostiarra y comunista Gabriel Celaya le presenta García Lorca a José Antonio (el protomártir falangista que según el libro era el único político con una corte/cohorte de poetas), con quien hacía buenas migas. Luego supe de aquellos escritores gracias a Cansinos-Asséns, Umbral y Ruano, pero el de Trapiello es axial, por la profunda reflexión y análisis que recorre todo el libro, no como tesis de partida a demostrar, sino por constataciones perfectamente documentadas y una prosa de verdadera luminosa e imaginativa, de mucha altura y lujo. Dignidad y vilezas, luces y sombras, grandeza y miserias, así se reparte el papel de los escritores en la guerra civil
Pobre memoria histórica de inhibidos y colaboracionistas con el franquismo, que salían de sus escondrijos y ratoneras de toda su vida para ponerse el mono azul o las casacas de revolucionarios como si volvieran a una república y guerra civil 70 años después. Nunca tanta estupidez, mentiras, sectarismo, manipulaciones, sacralizaciones, maniqueísmo, retrasadísimos duelos y afectación.
En lo que a mí toca, gracias a la Memoria histórica he tomado conciencia de todos los horrísonos crímenes de los republicanos que durante demasiadas décadas no quise ver. Como dice Trapiello, los autores de los baños de sangre republicanos, con el Estado detrás, pensaban que estaban viviendo momentos de máxima épica y gloria, como si estuvieran en 1789, 1844 ó 1917 y buscaban inmortalizarse en el empleo de los grandes medios de su gesta. Los franquistas mientras hacían desparecer sus fechorías, iban encontrando los testimonios de sus enemigos. Por tanto, la Memoria ha sido un gran instrumento para, mientras se sacralizaba una República bajo palio, que aparecieran los documentos de su realidad profana más impresentable.
Los burócratas de la memoria histórica han logrado, muy al contrario de lo que pretendían, mostrar a la verdadera república, la real. Lo que quedarán de estos años serán recuperaciones rigurosas de la memoria, ennoblecidas por la alta calidad literaria como la de Trapiello.
Propongo al Directorio de Tijuana abordar el martes este libro. Lo llevaría y prestaría.

domingo, julio 25, 2010

¡FELICIDADES!

Gracias a que los coches son inanimados porque la brutalidad con que son tratados en la ITV no se emplea con nadie ni contra nada. No lo pasé. El primer técnico, el de las luces, me invitó a que me asomara para que viera los charquitos de gasolina que dejaba mi coche.
- Debe haber sido ahora mismo-
- Eso es muy peligroso. Sigue-
- Ah ¿pero aún tengo posibilidades?
Resultó una mañana aprovechada. Me leí el País y el ABC. Hora y media. Lo habitual es que los compre pero apenas los lea. Volveré con una novela de mujer: un mínimo de 400 páginas.

La biblioteca está tan pimpante, y merece una inauguración con arpa. O una lectura poética, pero estamos en las mismas con los bardos, los seguritas. O una tarde bucólica poética la segunda quincena de agosto, el catering. Si encontramos un esponsor... Una programaçao desde la biblioteca. Ya se verá.
El viernes estábamos dando cabida a centenares de libros -los que confieren mayor prosapia son los de arte y los grandes catálogos- y aparecen Almudena Grandes -la de las monjitas excitadas antes de ser violadas por republicanos viriles y sudorosos- y Juan José Millás -lo que uno leía para estar informado- multiplicados: Abajo, también abajo, abajo.. en un estante que tenemos reservado para luminarias.
El estudio no se ha visto muy mermado, en el queda la filosofía, el ensayo, lo judío, centroeuropa entera...
El complejo se ha convertido en casa museo a lo que se ve. Los cuadros esperaban desde hace semanas en busca de lugar. No es fácil colgar cuadros porque todos tienen su lugar y una única relación con los demás y ha de haber un ritmo y una armonía clara entre ellos. Tanta importancia tienen los cuadros como los vacíos entre ellos y sus relaciones, la visión de conjunto o conforme se avanza.
He colgado muchos cuadros y he logrado alinearlos todos a ojo, y mimado todos los espacios vacíos. Unos cuadros pequeños también han obtenido su espacio, hay que esperar, demorarse, cavilar, confiar en que cuaje la decisión, conseguir que un paño que parecía central para cuadros sea el que haga descansar la traslación de los de al lado. Obtener en un momento determinado la certidumbre de que ha de estar vacío.
También he pintado una cama de negro, lo que me ha parecido una actividad extraordinariamente viril.

jueves, julio 22, 2010

Confesión y biblioteca

No diré los metros de estanterías de mi biblioteca para no suscitar la envidia de Juan Igancio de Royo e Iranzo, como se da ahora en llamar en sus tarjetas de visita, con domicilio legal en Postdam, hoy República Federal de Alemania. Sin embargo la envidia que podría suscitar en Carlos Gaviño sería debido, tan sólo, al mayor señorío de mis estantes, ajenos al sector de la ferralla
Las decenas de metros pronto han absorbido toda su capacidad, pero la casa-garaje sigue aún llena de libros. Hace lustros los tenía contabilizados, ahora ya no. La biblioteca está para inaugurarla con vates y rapsodas, recitales y sangría, y solaz en la hierba. De pensar en los asistentes y sus propensiones y afecciones serían precisos un par de seguritas, lo que hunde cualquier presupuesto.
Refería hace unos días en el suplemento ABCD Armas Marcelo que en ocasiones acudieron a su casa amigos ajenos a la literatura -lo que parece harto dudoso- y ante los acantilados de papel marmol, le preguntaron si los había leído todos, a lo que les respondió que todos no, pero algunos varias veces.
En mi caso no solo no he leído todos, sino que no he releído casi ninguno. Soy demasiado ansioso para esas morosidades, esa retroalimentación que se planta sediciosa ante la búsqueda. Lo importante es la búsqueda precisamente, estamos en el camino, no en ningún convento medieval.
En preuniversiratrio fue cuando demostré mi genio literario. En el internado donde lo cursé daba clase un cura del que yo no albergaba la más mínima duda de que no tenía ni idea de literatura. De modo que me lo inventaba todo, de arriba abajo, hablaba de los personajes, del paisaje, emociones, alta calidad del texto sin haber leído nada, y siempre me ponía dieces. Una vez me amonestó por leer a Robert Malthus, de lo que me sentí sumamente orgulloso.

Puedo hablar de escritores que no he leído con más facilidad que de los leídos. Alguien que ahora no recuerdo, aunque puede ser Steiner, escribió de todos los escritores que nos han influido sin haberlos leído, Pues lo mismo me pasa a mí. A Cervantes por ejemplo me lo sé de memoria, aunque nunca pude con las primeras páginas, no tenía yo biología para retenciones.
Sartre reprochó a Camus, por esa joya que también es El hombre rebelde, de que utilizaba fuentes secundarias (es decir el conocimiento de autores por lo analizado por otros escritores). Me pareció de una economía y sagacidad encomiables, más si el resultado era un libro como ese.

Lo que detesto es la novelería artesanal inspirada en hace siglo y medio. Luego están los libros que no he podido pasar de unas pocas páginas para no agotarlos y que como George Perec, no puedo leerlo porque intuyo que leyéndolo lo agostaré y a partir de ese momento dejará de cautivarme como incitación absolutamente poderosa. Como gran mundo literario.
Por eso los libros que siempre me han interesado son los que no he leído. ¿La biblioteca?: una prepotencia.

miércoles, julio 21, 2010

Ahora sí el final de la gira

Sinceramente creo que ayer tuvimos una actuación irreprochable en La Esfera. Apenas dejé hablar, hilvanando argumento tras argumento como si se trataran de las piezas exactas de un brocado. Enfático, convincente, conocedor, los argumentos fluían sin obstáculos. Mi hermano casi suscita aplausos de los presentes cuando volvio a la genética mitocondrial, tras sentar en África los orígenes de la humanidad, no antes de recordar que a la Península la separa 14 km de Afríca, muchísimo menos que a Canarias y que los contactos han sido más estrechos.
Por tanto, este final de la gira ha terminado como empezó, teniendo cosas que decir y sin hacer ninguna concesión: sin declaraciones de amor a las islas, consideración de isleño y otros méritos que gustan presentar los emigrantes para ser perdonados por serlo o amados por abjurar de sí mismos.

En el edificio funcional y soviético en el que trabajo dos tardes por semana, me hacen llegar todos los días gratis y a mi nombre el diario El Mundo. Pregunté a los de la radio si con ellos ocurría algo similar, o más aún por ser medio, y me dijeron que no, como pensaba; el mercader de Venezia me reconoció que le hace una buena rebaja el kiosko en el que compra la prensa. Que puede ahorrarse dos euros al mes (¿o era al año? no recuerdo bien), incluso tres, que a efectos contables es muy interesante porque se repercute a la partida "no gasto, pudiendo haberlo sido". Es decir, ahorro ahorro, que nadie se lo puede discutir. El mercader de Venezia es un especialista en microeconomía, como que de él es la frase "un euro no es una unidad básica sino el montante de 100 céntimos promiscuos y abigarrados". Al margen el dudosa valor poético de esas últimas palabras, el balance de sus ventas, exponencialmente tan crecidas, resulta espectacular. En Málaga el libro del gofio ficticio se está vendiendo a granel. Diez mil miligramos por 100 céntimos, creo que me dijo, pues esta operación me la repelió mi calculadora, cuya provisión de ceros es bastante limitada. O las ventas demasiado generalistas e indiscriminadas.
De seguir así lograrán, gracias a la expansión y dominio de la ciencia ficción reconstruir la realidad en este país, por mera oposición y contraste. Los 13 kilogramos de gofio estelar es básciamente un libro político, por esa razón. Los cíclopes del gofio, amasadores de la realidad..

martes, julio 20, 2010

De la embajada a Dupont Circle. Mundial.Washington

Poco después ocuparían el pub irlandés de tres post más abajo.

lunes, julio 19, 2010

He ido a comprar el libro Las armas y las letras de Andrés Trapiello, otro libro que restaura la verdad de la guerra civil, en lo concerniente a la pugna de las dos Españas minoritarias, frente a la tercera España (mayoritaria seguramente), por instaurar o el fascismo o alguna de las tres variantes revolucionarias, entre las que destellaba el ejemplo sagrado de la URSS y aquella mágica Dictadura del Proletariado, que todo el mundo curiosamente ha olvidado. Se da cuenta también de la villanía de algunos escritores impolutos (moralmente -ese concepto patrimonial de la izquierda española- ejemplares, que es más que intachables) hasta hace bien poco.
Estando en la library he visto el libro de Zygmunt Bauman Modernidad y Holocausto. Le llamo a mi hermano, el libro del que me hablaste de Bauman es M y H, le pregunto. Media hora para que me entendiese y me conferenciase. Finalmente lo asevera, claro.
A la tarde he vuelto a llamar a mi hermano.
-¿Iván es un señor advocat?- pregunta, y vuelve a preguntar- ¿tan bien explicó lo de Sartre y Camus?
- Sí, conocía.
- Mañana te acompaño a su programa.
- Te lo iba a pedir, me siento insuficiente.

domingo, julio 18, 2010

El martes doblete en la radio

Ayer sábado me llamó Iván para llevarme a su programa, La Esfera -creo que se llama así-, a cuenta de Canarias, diversos nacionalismos. Tenía completamente olvidada la comparecencia, en su día aplazada. Una hora mediará entre el final del Bosque de Tijuana y el otro.
A Iván le oí una vez, hablaba de Camus y Sartre con mucho conocimiento. Me enteré que era señor advocat. Qué raro, pensé. Cuando le conocí se lo dije, por si tenía poderes. Estudio filosofía. ¡Ah!
Ayer también hablé con Washington.
-Sufro una férrea censura (en broma, evidentemente): no me publica el periódico el artículo y la revista americana (importante, por cierto y donde iba a publicar con su jefe, firmado por los dos, así es América) nos ha dicho que no le gusta el enfoque. Lo hemos rehecho, a ver.- me dice.
- A mí tampoco me publicaron el anteúltimo artículo, aunque bien pensado era demasiado incorrecto (Israel), pero tenía un par de argumentos buenos al final. Ni llamé. No sé tú, pero yo cultivo el distanciamiento, la obediencia a las convicciones, cierto estilo... si fuera Giddens... igual, o sea casi seguro, sería otra cosa.
Hace una semana a punto estuve de escribir sobre los efectos de lo que que uno hace o dice. En la última presentación algunos me dijeron que les había gustado mi perorar encendido, pero las preguntas más bien inducían a creer que había murallas infranqueables para el entendimiento. El martes en el post-Tijuana, pareció que una de las ideas del libro podía ser discutido, pues tampoco.
Vivir en un mundo sin Dios no es tan trágico, pero abandonados por la argumentación racional y el prestigio de la razón, más que desuso es proscripción, es bastante desolador. Félix de Azúa se despidió recientemente de sus colaboraciones en El Periódico, tras reconocer su incapacidad absoluta para poder influir con razones y argumentos en la opinión pública. Savater creo que ha hecho los mismo.
Yo pertenezco a la infanteria y a los escuderos de esa estirpe, mis argumentos, con mucha más facilidad, se desvanecen más tempranamente en el aire. Penosa era posmoderna. La tropa seguimos a aquella genealogía de pensamiento personal y reflexión crítica. Sujetos a esas condiciones, que al menos se nos reconozca por un estilo, ya que siempre habrá reductos de caras pintadas (de pinturas de guerra), que es como creo se nos ve con suerte, con un estilo de francotiradores.
Pero por si estuviera equivocado, citaré de nuevo a Félix de Azúa (se lo he leído hace un par de horas): el mundo se ha convertido en un gran escenario para los chistosos. En eso también andamos, y quizá ahí radique nuestro único peligro, quiero pensar.

sábado, julio 17, 2010

Celebración del Mundial en Washington

Los jóvenes españoles celebran el triunfo de España en un pub irlandés del centro de Washington, donde parece ser se hicieron fuertes durante aquellos días de gloria e historia que conmovieron al mundo. Son conocidos en la embajada de España y por los baños en la fuente de la plaza Dupont, en el mismo centro de la capital federal.
Se observa en el video una enorme compenetración entre ellos, al punto de poseer cancionero propio y estar muy estimulados por el ritmo ska.Uno de los más exaltados y bailones, exactamente el siete, nos resulta ligeramente familiar.
http://www.youtube.com/watch?v=Sh9Gytd4e-A
El video es de mala calidad aunque al final mejora.

jueves, julio 15, 2010

Hablando como americano y español

Como celebración del final de la gira nos quedamos el fin de semana pasado en Las Américas.
Como hubiera dicho John F. Kennedy: yo también soy un americano. Pero jamás un cristiano, porque Los Cristianos de noche literalmente se derrumba. Siempre que voy, siempre convocado por La Gatería, el crepúsculo da paso a la desolación, a los espacios infinitos para aparcar y al aburrimiento estelar de los policías nacionales. Los prefiero preactivos (preacción) y ululantes.
Hace de ello muchos años, el nombre más bonito que oí fue Las Américas, me fascinó y siempre volaba de Argentina a Canadá y vuelta. Es lo opuesto al raquitismo, a la sed de afirmación personal más agónica y anti-ilustrada, y a las usurpaciones sin sentido de ridículo explosivo.
Mi grado de bienestar se podría medir en parte por la gente que me rodea: Caigo rendido ante los extranjeros. A mí me gustan los extranjeros, mucho antes que locales, nacionales o vecinos en general. Los extranjeros, al ser tantos y tan variados, no me pueden conocer pero unos pocos saben que no deben acercarse a mí: los aso a preguntas, me abandono a peroratas sin límite, indagaciones, reflexiones... a lo que sea. Si fuera un militante de la ética, diría que celebro al Otro, pero como no lo soy no puedo decirlo, y tampoco soy cursi, quede claro.
A mí me gusta ser extranjero además. Dijéramos que es mi vocación de mayor.
En Las Américas te sientes cómodo rodeado de taxistas de azul cielo y extranjeros. El último día en la playa que lindaba con el hotel, ni sé porqué paseábamos por la orilla mojándonos los pies como reumáticos, solo oías lenguas eslavas, veías rubias potentes de 1.80 o más y azuzabas vista y curiosity y tenías uzbekos, kazgajos y otros hermanos de raza humana, dignos y respetables.
En mi fuero interno quería que ganase España, lo único extranjero que realmente queda.

miércoles, julio 14, 2010

Excursionista...¡qué cabrón!

Allons enfants de la Patrie
-Excursionista...¡qué cabrón!- exclamó mi hermano (por mí) tan pronto dejamos de estar en las ondas. Ayer tocaba el Bosque de Tijuana ("La Puerta" de Radio Unión Tenerife) y habíamos principiado hablando de biología y cultura. La típica discusión de instituto. Ayer mi hermano estuvo bastante vendido y usurpó el concepto de Thanatos de Freud para congraciar, indicando que la pulsión de muerte atendía esa tendencia de una forma mecánica y funcional, como aproximada, como su propio nombre indica, como ah, claro. Cuando le repliqué señalándole que en la teoría freudiana jamás podría explicarse así la pulsión de Thanatos, en oposición a Eros, me contestó que me iba a traer el libro -pero sin indicar su nombre, sería Eros y Thanatos, me temo- donde lo pone. Es decir, que cuando yo me refería a una cuestión de pura conceptualidad teórica cuyo significado era central e impregnaba, articulaba y construía todo el sistema, no podía reducirlo él a la literalidad de una frase, que además ni existe ni significa eso. Por lo que me vi compelido a denunciarle como de mero excursionista por la obra de Freud, de vulgar dominguero, de apremiado transeúnte por ella.
¡Cómo se puso mudo el resto del programa...!
Después, ya en el bar, cuando a cuenta de algo de Jesús comenté que su regreso a Saint Andrews, ese útero de la infancia protector, seguro, amable y acolchado sí era la muestra palmaria de la prevalencia de thanatos sobre eros, y que ese precisamente era el sentido freudiano, mi hermano me dio la razón.
Ramón Herar, (ex Ramón Hernández), Juan Ignacio Royo (ex Juan Royo Iranzo) y Jesús Castellano (ex Jesús Rodriguez Castellano) que han publicado un libro con otros sobre ciencia ficción canaria en Canarias (tomada en portada como isla de Pascua) con un título tan alimentario y gourmet como "13 gramos de gofio estelar" -las metáforas se están volviendo anémicas pero patrióticas, y pareciera que claramente pro Fitur, pro ferias de la alimentación, pro calle Nokia-, pues decía, se han biografiado los tres como emisorados/emulsionados en Radio Unión Tenerife y La Puerta.

martes, julio 13, 2010

Más fotomatismo en El Faro

Kimi, Ramón Herar, el gallego Carlín, Juan Royo Iranzo y Sonia Muñoz

Fotoscopia complementaria crónica anterior

Víctor Hernández Roncero, Lizundia, Orlando Cova, Juan Royo Iranzo, José Antonio Manzano y Gerardo Hernández
Víctor Hernández Roncero en plena disección

En el escenario: Sonia Muñoz, Víctor Hernández Roncero, Antonio Núñez y Lizundia (Fotos de Laureano de Lorenzo)


Lizundia, Juan Royo Iranzo, Antonio Núñez, dueña de El Faro Chill Art
Linares y los colateralesJesús Castellanos, Orlando Cova y Juan Royo Iranzo en el marco incomparable Juan Royo Iranzo and the american player JAM
En la terraza de arriba de El Faro

lunes, julio 12, 2010

El final de la gira en Las Américas

Nos hubiera gustado hacer bolos durante todo el verano, pero no pudo ser, el viernes cerramos la gira en la Discoteca El Faro. Llegamos vestidos para la ocasión, estética nuevos filosófos o judíos filosóficos. Toda Las Américas se desplegaba a nuestro derredor, el puerto y las playas. Visión que se hizo opaca cuando cambrilleó nuestro querido lider: visera de la universidad de Miami o acaso Las Vegas, camiseta con la diagonal roja del Rayo Vallecano, pero de équipo de polo, tenis y de golf todo junto, pantalón, no era culote de algún escapado del Tour como por momentos supuse, sino de la NBA, la bandera norteamericana a la espalda, las playeras sin calcetines blancos -era el color de la unidad- como en principio temí.
Teníamos a un lado el puerto y las playas a ambos lados y mar a lo largo y ancho, a ratos la brisa, tomábamos las primeras esbirras. Saltó al escenario Linares & colaterales, una música que entonaba si no fuera porque nuestra responsabilidad (momento pre-escénico) impedía sumergirnos en ella. El poeta Orlando Cova frisaba ya la media docena de tequilas, computada in situ.
Antonio Núñez, el maestro de creremonias, nos presentaba antes de la música con Sonia Muñoz, la hada madrina, las luces entonces eran algo giratorias y de repente teníamos ictericia o éramos pieles rojas o marcianos verdes.
Estuvimos bastante Harward, la verdad. Mi hermano parlamentó, según su estimación 10 minutos, quien lo cronometró estableció que 50 minutos, otros estimaron que durante una hora o más. "Luego les explicaré.." decía, y "ustedes se preguntarán" (aunque nadie demostrara interés por preguntar nada), ninguna de estas intimidaciones hizo mella en el ánimo para que alguno se marchara, quizá porque Orlando Cova ya nos estaba llamando hijos de puta, españoles y cosas así, desde la barra. La dueña le quería echar, menos mal que Aix le dijo que era de nuestra pandilla y que a nosotros no solo nos daba igual, sino que preferíamos las increpaciones y los insultos controlados a los que pudiéramos provocar. Pues se quedó como parte del elenco. Con el octavo tequila arreció los insultos, claro que con ello teníamos al público más a favor. Nos poníamos de pie para hablar. No llevé papelería y fui breve, pero me empezaron a preguntar y me iba poniendo entre harward y abertzale. Según mi hermano parecia un profeta israelí y no sé que más. La gente preguntó mucho y yo me enfrenté a uno con especial virulencia, que al final y sin decir palabra vino para que le firmara un ejemplar. Igual que con otros interlocutores, yo me disculpaba por si mi tono quedó desabrido o descortés, cuando les firmaba. Sonia Múñoz, Antonio Nuñez y la Gatería siempre llevan a sus adheridos.
Luego vinieron a hablarme unas, creo que de la SER, que me habían entrevistado el viernes por radio. Una de ellas que había entrado en el blog, que a ver si era judío, que ella era proárabe, era antiislámico le dije, no me fuera a considerar timorato. Esta gente que vive con vehemencia las consabidas dos causas, se cree luego capaz de defenderlas con acierto en un debate público, que es cuando demuestran su lamentable insuficiencia; la vehemencia y estar en el seno de la ola encrespada que forma la opinión pública les hace creer con méritos que a la hora de la verdad suelen tornanrse en más que dudosos.
Como aquella periodista modalidad elemental- discurso- estándar- Izquierda Unida o campo afín que intentó corregirme sobre política vasca cuando nuestra carta contra Ibarretxe. Tenía posición, pero le faltaba información y cultura, al menos, política. Es lo malo de las posiciones derivadas de grandes unanimidades.
Luego subimos al faro a tomar más copas, las Américas rielaba. Se formaron distintos grupos y se sacaban fotos como si fuera una boda.

jueves, julio 08, 2010

Canarias, diversos nacionalismos en la Biblioteca del Gobierno Vasco

Hace unas semanas fue la Universidad de Yale y hace un rato la Biblioteca del Gobierno Vasco. No se me lee, pero desde algunas alturas se me hojea.
http://www.euskadi.net/r33-2732/eu/contenidos/informacion/biblioteca_central/es_9528/adjuntos/ultimas_incorporaciones_c.pdf

BAJAR al 34


La presentación de mañana en la Discoteca El Faro Chill Art de ese mismo libro,
más abajo

Todo está dispuesto


miércoles, julio 07, 2010

Hacia la segunda presentación

Invitaciones personalísimas (ampliar)
Ayer tuvimos un programa del Bosque de Tijuana cansadísimo. Cuatro horas en el bar alicatado de azulejos amarillos, aluminio, espejos y ahora bandera de España. Vimos aunque algo de soslayo el partido Holanda-Uruguay y los otros dos partidos de revancha que se otorgaron recíprocamente, sin apenas verlos, estábamos en raptos sucesivos de elocuencia.
En la programaçao había estado Kiko Hernández (el pistolero más rápido del Goiherri) que tiene un programa de blues en una radio sureña, pero que no es Tenessee exactamente sino Arona. Menos swing.
Luego vino la escocesa Kimi, la cantante Aix en Provence, Ramón Herar,Laureano de Lorenzo. Mi hermano se declaró ex jugador alemán (de fútbol). Ignoro que actuación va a tener el viernes. Jesús Castellano, el fanático del traperío de siete estrellas, dijo que el gran vate de Saint Andrews, Orlando Cova también quiere ir el viernes a la presentación en La Discoteca el Faro Chill Art de Torviscas. De Santa Cruz sale una nutrida expedición,allí nos espera toda la Gatera y colaterales.

Me llama el intelectual por excelencia y filósofo, Mollá para lamentar su ausencia en la Libreria Cafeteria el viernes pasado y para decirme que le está gustando el libro y que está bien escrito, con los términos y adjetivos adecuados. Lo que tiene el valor del más insigne jurado.
Le llamo al barón oriundo del Land de Schleswig Holstein, Juan Royo Iranzo, que estaba en la municipalidad trabajando, y me dice que él hoy más que nunca, apuesta por el Tenerife. Me ha dejado atónito.
Juan Royo Iranzo también estará en la Discoteca El Faro Chill Art.
Sonia Muñoz, la organizadora, de la Asociación Cultural La Gatera me informa que han puesto cuña en Radio Unión Tenerife y que el jueves me entrevistan por teléfono en Radio Adeje. Hay mucho movimiento.
Nuestro amado líder ha promocionado el acto igual que Francine.
El glamour y la bohemia.

martes, julio 06, 2010

Fotos de la primera presentación

Víctor Hernández Roncero, Lizundia, Manolo Suárez
Los escritores José Rivero Vivas, Orlando Cova y la cantante francesa Aix en Provence
Los escritores Javier Hernández, Agustín Enrique Díaz Pacheco y Jesús R. Castellano
Mi hermano en trance tras registrarse el abandono siempre imprevisto de Orlando Cova, y de una ilustre literata, quien miraba a mi hermano antes de marcharse como Shopenhauer a Hegel, cuando a las 8 de la mañana ambos iniciaban sus clases en la Universidad de Berlín.
Mi hermano improvisó unas palabras sobre unas ordenadas notas, de computer de alta definición, con distintas grafías que parecían componer, de esmeradas y exigentes, un recurso al Tribunal Supremo. Fue un parlamento, a mi entender, excesivamente teológico y de abigarrada conceptuosidad
En la actuación del próximo viernes, en zona de mucha mayor población teutona, quizá mi hermano debiera dictar su conferencia en alemán -su primera lengua en su intimidad no promiscuamente compartida-, para facilitar mejor su atento seguimiento, cuyo mensaje se resume en que mi libro propone lo contrario por completo a lo que quiere decir, y dice.

domingo, julio 04, 2010

La Roja y guapa

Larissa Riquelme, homenaje a Paraguay
La realidad es un factor enormemente liberador. La realidad es una droga y deberíamos evadirnos con más frecuencia a ella, recalar y zambullirnos en sus tibias aguas. Repetir cuanto se pueda los viajes a la realidad.

El ESTADO, como dicen las inteligencias más inquietas y comprometidas, que coloreó la Roja, son conceptos que contienen una gran abstracción. Una mutación transitoria física o un andamiaje institucional que crea una impresión sensible a la vista.
No hay en Europa un país con más filósofos imbéciles que éste.

Había un mundo de emociones y sentimientos muy antiguos y profundamente arraigados, que evidencian la verdad más básica e infalsificable: la espontaneidad de los afectos. Una realidad rotunda, que el futbolin ha puesto en clarividencia. La filosofía o la escuela escocesa -he estado leyendo un libro sobre Hume que compré en AlFaro y enlazo, antes de acudir a este oficio de pastor calvinista que ejerzo desde este atril- del sentido común, señalaba que las sensaciones placenteras o de gusto eran las confirmaciones de la veracidad o valor de cada acción.

Frente a lo realmente natural, auténtico y espontáneo, los comics de guerreros de pieles luchando contra los romanos, que torpísimamente reivindican precisamente esos valores, son una estafa. Los artificios de comic inventados hace treinta años, cuya falsedad y delirio entretienen a unos cuantos, se desvanecen a la primera.

Adversa la realidad insobornable y pujante se aferran a las grandes demostraciones del adolescente, al gesto subversivo implícito en determinados disfraces.

Si a nuestros galos del comic, tan regados por toda España, les gustara un poco la política, se habrían dado cuenta de que para establecer lazos de solidaridad y pertenencia, sus integrantes no pueden ser monolíticamente homgeneos, no pueden ser de una sola aldea sino que tienen que estimular el encuentro y la integración entre distintos, para que no haya viscosidad ni la pegajosa consanguinidad de los idénticos, y eso la hacen catalanes, gallegos, Sara Carbonero y Casillas. Y Larissa Riquelme, nuestra hermana y diosa del Paraguay y de todos nosotros.

sábado, julio 03, 2010

Sin mirar al público

En Radio Tijuana, cuando el gallego prorrumpe con su megáfono, observo la incomodidad óntica de mi hermano, pero cuando voy a responder pongo la mano sobre mis párpados para concentrarme y dirigirme a mí, simultáneamente como oyente. Me pongo ciego, con los ojos completamente cerrados.
Ayer en la presenta de Canarias, diversos nacionalismos puse las manos en los pantalones para frotar las perneras como un vicioso y dirigí en todo momento la vista al micrófono imaginario (como en la radio), como si dudara de su propia inexistencia. Estuve fluyente.
En la post presenta Gaviño secuestró un camión de Cune, que nos lo bebimos sin dificultad.
Si no tuviéramos tan arraigada nuestra vocación de espectáculo, la asistencia hubiera sido más que correcta, se contabilizaron 33 unidades. A amigos y a algunas personas que merecen mi simpatía les mandé correos convocándolos, la mayoría los devolvió justificándose de no ir. Y no lo dijeron en vano, no fueron. Entre ellos, todos los interesados en las tesis de mi libro.
Si nos atenemos a los datos objetivos de la comprobación empírica y aritmética, es decir a las fotos de Laureano de Lorenzo, a las presentas acuden en torno a 16 personas siempre. Los días de pleno, 18. Tengo el vicio de contarlas. Al mes pueden resultar 160, pero es porque esos 16 han ido diez veces.
Atendiendo el grado de novedad, lejanía y extrañeza del mundo de los libros del autor, pueden acudir unas 70 personas, porque ya se implementa con la propia familia como si se fuera a un bautizo. Puede suceder que las personas muy populares, o los que se podría considerar como más vendidos (toda la vida haciendo todas las concesiones a sus ecosistemas, ocultos y sin una mala sonrisa), pueden alcanzar también la cifra de 70. La más afectada en este caso es la literatura, porque aparece igual de poblada de todas las concesiones, e igual de vendida simbólicamente, aunque de manera literal puedan significar 15 o 20 unidades.
Como escritor soy sumamente ambicioso. Si algo de lo que yo escribo o digo interesara al gran público carecería del más mínimo motivo para escribir, de cómodo que me encontraría en la vida y junto a mis semejantes. Por tanto, cada conexión lejana, como que este libro aparezca en una librería de mi ciudad natal y luego desaparezca, es toda una conquista. O que un libro de ideas guste por cómo está escrito, lo que ayer me dijeron dos personas.
Pero el verdadero logro se produce cuando un libro sigue rondando en internet, y te tienen que liquidar 4 euros años después, o entra en universidades insospechadas o en asociaciones de estudios.
Como José Rivero Vivas jamás dudó de su obra, yo sé el valor y la importancia de Canarias, diversos nacionalismos, y el debate suscitado a raíz de la publicación en prensa de algún artículo que está contenido en él. También, esto ya por perversidad, me encantan los silencios.
Las presentaciones en nuestro caso buscan el espectáculo y éste demanda público. Nadie preguntó por ningún otro libro mío ni por lo que pudiera escribir. Pero dos o tres personas, librera incluida, tomó nota de nuestro programa de El Bosque de Tijuana. Por tanto, sé lo que me digo. Nosotros no somos contadores de chistes ni rasgadores de La Bamba ni de Cuando salí de Cuba. Esas apoteosis del humor más zafio son para los privados de todo sentido del humor, necesitados de recetario prescriptivo ad hoc. Somos, eso quiero creer, su negación mortal. Incluso mi hermano, Manolo y yo somos capaces de llevar en nuestro espectáculo a Gaviño (la inmensa genialidad), e integrar a Orlando Cova, el gran vate de San Andrés. Pocos grupos con tantos recursos, evidentemente.
Cuando de madrugada descendíamos de la cota de los 600 metros, yo me quejaba amargamente: “Jamás llenaremos plazas de toros, cada vez nos odia más gente”.

-Que nos odien, que nosotros pasaremos a la historia- sentenció Gaviño.

viernes, julio 02, 2010

La presentación de hoy en prensa


Canarias, diversos nacionalismos (una visión comparada)

Libreria cafetería Al Faro, C/ Dean Palahi, a las 20:00 de hoy viernes




Tribuna: Víctor Hernanádez Roncero, Manolo Suárez en nombre y representación de Reynaldo Posadas

jueves, julio 01, 2010

Ya estamos en la presentación

La nación como fiebre textil
Hace unas horas he recibido la llamada de Manolo Suárez, para decirme que cae del cartel de la presentación de mañana Reynaldo Posadas. No estará. Pero ha mandatado a Manolo la lectura de un manifiesto o una justificación. No ha sido preciso. En cualquier caso mi hermano resulta algo lateralizado, por cuanto él es más dado al soliloquio escénico. Esperemos que todo salga bien.


Rechazo a una emisora
Trabajaba en el complejo y me encontraba algo incandescente hablando a una mujer de las diferencias entre diglosia y bilingüismo, familias lingüísticas y cosas de ese jaez, cuando me llaman al celular preguntando por mí, a la par que me interlocutora justificaba la posesión de mi número.
Me ofrecía acudir a una emisora automática a la tarde para intervenir en un programa que se emitía en toda la nacionalidad nación, para hablar de Canarias, diversos nacionalismos.
Al principio le he dicho que sí, me ha parecido un acento algo dulce y familiar y era mi amigo Cirilo, presidente de los escritores quien me había propuesto.
- El programa se lleva desde XX (la capital natural de la nacionalidad nación) y como no han leído el libro, que nos puede decir de él- me advierte. Salvo una vez en una televisión de mi país nación, en que el ilustre entrevistador, casi a oscuras la entrevista, sí se lo había leído, las demás veces nunca nadie se lo ha leído, por lo que uno habla sobre los confines de nuestra galaxia al nivel máximo de abstracción y circunloquio, o de conceptualidad y perífrasis o dijéramos para seguir en el empeño de para-asertividad y paráfrasis.
Principio, ya que el subtítulo del libro es “una visión comparada”, oyéndome decir que soy de Bilbao. Lo creía imprescindible, y de hecho lo es, pero al punto de tener que oírmelo dista un océano.
Entonces la voz femenina familiar me espeta:
- Ya me había parecido, yo soy de Guernica (no era de la ciudad mártir de las víctimas por antonomasia del país nación, de la mayor elasticidad expansiva víctima, pero sí de cerca).
Han caído sobre mí un alud de banderas y más banderas, increíbles exaltaciones textiles, he visto Sabadell ochenta veces, Tarrasa quinientas, toda la industria textil de Manchester del S. XIX, banderas por doquier, banderas como sacristías, banderas elevándose a campanillazos como santas hostias, banderas estatutos, banderas nacionales nacionalidades…
No lo he soportado, por supuesto.
- Mira- y sigue hablando el muñeco que llevo dentro, pero que me permite socializarme con los holligans de la industria textil del Manchester-, soy antinacionalista vasco, canario, de todos los sitios, por lo que no voy a ir, gracias, sería mucho esfuerzo.
La vascongada ha estado como si fuera de Nueva York mismo.

De las religiones que me ha deparado la vida –la vida no deja de ser un intenso muestrario de religiones- la más tolerable es la religiosidad de las viejas religiones, el sentimiento religioso natural. Las más abyectas son las sublimaciones de ese mismo impulso religioso a subrogados profanos, a los que se transfiere toda la carga emocional y todos los anhelos existenciales de religare, de puro contenido de comunión. La sacralización de historietas de comics –no es casualidad que sean los comics los que mejor vehiculen las hazañas mitológicas-, las prefiguraciones de paraísos vanos, el adanismo ingenuo.

La posmodernidad no es una estética vulgar (sí es una primacía radical de la estética), sino una categoría de las ciencias sociales y de la cultura.
La voracidad del impulso religioso es una enredadera que escala invasiva todos los muros de la cultura, del malestar de la cultura que nos dijo Freud. La posmodernidad constituye la abolición radical de la razón, su derrota incondicional.
La que antes sólo un analfabeto aquejado de idiocia podía decir, ahora le es legítimo a cualquiera decirlo sin obtener la más mínima censura racional.
Un ejemplo, inteligencias pavorosas responden a las acusaciones contra los nacionalismos vasco y catalán con la asignación, muy epistemológica, del dicente al campo del nacionalismo español, un golpe de ingenio, una ecuación sencilla de compensación y nulidad, sin el más mínimo esfuerzo argumentativo y racional. Durante el franquismo nadie iba lejos con el chiste o chascarrillo. Los irracionales (ni siquiera irracionalistas ebrios) romos están envalentonados, no desperdician la única época en que saben nadie les van a medir la inteligencia.
Contra lo que se pueda creer, los bastiones más irreductibles al espíritu amorfo de las épocas nihilistas no son las pasiones enfermizas de los más creyentes, sino probablemente la seguridad y el ansia de la razón de los combatientes laicos. En ello estamos.