miércoles, enero 27, 2010

jueves, enero 14, 2010

Hoy, dos eventos

A las 19:30 en el Corte Inglés, segunda presentación de la novela Clara dice del hermano de mi hermano, Carlos Roncero, editada por e-litterae de Barcelona, de donde vendrán a presentarla.
Pero acontece que poco después, y ya estamos en las 20:30, hay un homenaje a la poeta, ya fallecida, Pilar Lojendio, que es la abuela de la actriz consagrada y ahora en Londres ampliando estudios, Carlota Gaviño que leerá algo en homenaje a ella, quien a su vez es hija del eximio y nunca suficientemente bien ponderado Carlos Gaviño de Franchy, a todos los efectos el Gran Mufti de Kabul.
Hace unos años cuando acompañaba por Madrid al Gran mufti, que iba tocado de astracán como el presidente de Afganistán, todos los talibanes y narcotraficantes que nos salían al paso por el Madrid de los austrias se bajaban de la acera tan pronto advertían nuestra presencia imponente: el Gran Mufti y su séquito -yo formaba parte de él como digo-, en señal de respeto y acatamiento. Incluso por influjo de aquel ambiente reverencial y arcaico, nos sorprendimos al poco hablando en pastún. Yo el primero.

martes, enero 12, 2010

Como un mero oteador de atalaya

Hace unos minutos he recibido una llamada de una del periódico de la organización maoista al que he estado suscrito, y a la revista, hasta hace unos meses, con la finalidad de erosionar (eran muy activos en Vascongadas y Cataluña) el poder del posmodernismo progre que a mi me embrutece sólo oírles y verles. Cierto que ahora menos que hace unos años. Me hubiera muerto. La maoista que me ha llamado, a muy deshoras, y ya se lo he dicho, ha lucido su mejor fanatismo izquierdista. Son como los testigos de Jehová. Fanatismo isomórfico.
Anghel me ha llevado a la radio (Radio Tijuana) el libro sobre el Mpaiac que me había prometido. Es espectacular. ¿Si el libro o Anghel...? Pues igual los dos. De forma que tengo la constitución de Cubillo, justo después de la lata de cerveza y ahora mismo superpuesto el libro del Mpaiac. No a la cerveza, al otro libro.
No sé si llamar a mi madre para ver que me dice. Ahora resulta que me relaciono el mismo día con un grupúsculo independentista/nacionalista y cuelgo a la maoísta. La razón no existe, no es más que una actividad secreta o el último refugio de nuestra intimidad, a lo más.
Parece ser que nunca se cambia de pandilla. Me vengo escribiendo, ni siquiera de ellos, sino de sus ideas, de lo recóndito y opaco: el alma. La razón y el alma sino se han fundido acabarán haciéndolo. Lo que fue el alma es ahora la razón.
Ayer recibo una entrada de una chica de 16 años, hispánica y residente en U.K. con la que me comunicaba que había reproducido en su blog algo que escribí sobre el Indie (tendencia, estética, tribu, Seattle...). Parece muy espabilada y curiosa. Esta es la segunda chica de esa edad que reproduce lo que escribí sobre el Indie, que incluso lo recomendaba.
Observo el mundo como un mero oteador de atalaya.

lunes, enero 11, 2010

Cubillo me ha hecho llegar

Cubillo me ha hecho llegar a través de mi hermano una constitución de la república federal de las Hespérides. La acabo de abrir al azar y dice así su artículo 156: "Las Fuerzas navales velarán para que dentro de las 350 millas canarias no se intenté entrar clandestianmente en el país". Siempre es mejor que no te dejen entrar a que no te dejen salir.
El viernes iremos a recogerle. Barajamos lugares a donde ir. Me hubiera gustado mucho más que me hubiera enviado un libro sobre el líbico-bereber que supongo incluía el amazigh y hassania, que compré hace muchos años y no sé donde lo tengo. Un padre del nacionalismo con aspiraciones ha de aventurarse en la filología especulativa con el máximo de dilentantismo, esa es, o fue, la gran fórmula del nacionalismo.
Mi generación tiene un extraordinario mérito: el no haber ganado, que ya lo dijo Mario Onaindia: ¡menos mal que no ganamos! Me quedo con el Cubillo etnicista pero inocuo, admirablemente antifascista, cuando la figura ni existía (¿cuando va a pedir perdon el conjunto de la sociedad española por lo indecentemente franquista que fue?), romántico, perdedor, diletante, ilustrado, miembro de una generación muy ingenua pero peligrosísima, e increiblemente soñadora.

viernes, enero 08, 2010

Un aeropuerto americano

Socialismo S XXI Bolivariano
Se van yendo todos los que vinieron para Navidades. Hoy se ha ido E. y hemos seguido dando rienda suelta a nuestro dicharacherismo, inventiva y jocosidad. No hacemos gala, ninguno, de falsas modestias, antes al contrario, nos vanagloriamos de no tenerlas y burlarnos de cualquier afectación. Y escribirlo, naturalmente. Guerra a muerte al timoratismo.
En el Airport se ha homenajeado al cosmopolitismo y al globo terráqueo. Resulta que estaba allí el Herreño (un habitual de este blog) que según cuenta a punto estuvo de ser secuestrado en Mauritania cuando secuestraron a los cooperantes catalanes. Acudió en su auxilio el ejército mauritano, que yo había leído contaba con escasos soldados, hecho que no supuso obstáculo para detraer algunas unidades que velarían por la seguridad y libertad del Herreño.
- ¿Y en que condición estabas tú allí?
- De reportero gráfico- no tengo un a opinión formada del imaginario del Herreño.
Los amigos del Herreño, que son paisanos de él, viven en México DF, han salido de la ciudad de más crímenes del mundo: Caracas, una ciudad ahora tontísima y criminal.
Los papitos de ella viven en Denver (Colorado), si se puede pasar el jamón envasado al vacío, si esto si lo otro, las aduanas USA y todo lo demás. Todo resulta cercano y vivo, como los destellos del sol sobre la hierba.
Luego pasa un americano que enseñó a E., quien me advierte para que no acometa tareas de intensa socialbilidad, que yo contravengo como está mandado. Su hija también a USA a Atlanta (Georgia)-
- Pues éste ha estado allí hace 15 días- y se ponen a hablar de música y en americano el padre. Guapísimo ¡Dios, el banjo! E ilustro un poco.
- Ah sí, yo simpre que voy a Washington, voy a Georgetown de compras, está muy bien, tiene a Zara.. - dice ella. A mi que no me falta nada para llevarme la mano al corazón y decir Die Amerikaner sind da, me dan ganas de tener una biblia a mano y entonar God blees America por la megafonía del aeropuerto. Que rato más bonito y americano. Todo se conjuntaba, como que el aeropuerto se llama Los Rodeos.