domingo, mayo 02, 2010

¿Otro hermano?

No sé si cada vez me estoy volviendo más gay o que me pasa. A las 2 de la madrugada intercambio el teléfono con un individuo al que hemos conocido Fer y yo una hora antes. Fer ya se ha ido y ahora estamos solos en el Parra. Con todas a las que me hubiera gustado dar el teléfono…
Antes fuimos al TEA Fer, mi hermano y yo. Una película suiza, francófona en blanco y negro que no sé si me ha gustado o no, aunque creo que sí. El TEA me reconforta y me extraterritorializa: salto por despeñaderos de cristal y habito en las grandes capitales. Puede ser Lausanne, que sale en la película.

Todo era belleza, el mercado de África lucía como un decorado con la luminosidad exacta, las palmeras precisas, el recogimiento parecía ofrecerse como una prostituta, la noche se cernía como intimidad y sugerencia, las calles vacías casi se transformaban en salas de estar, el TEA en el Pompidou… Sobre todo, seguíamos jóvenes, ni un retroceso.
En el Parra mi hermano se sumerge en su intimidad, en zona abisal.
- Va a venir XY.
- Creo que sí, pero no me coge.
Al rato, se va, “estoy algo cansado”. Sí, vete, le conmino y nos ponemos a parlamentar Fer y yo. Al lado nuestro hay un tipo alto que parece revoltoso y colgado. Fer le pide tabaco y se ponen a hablar ambos con soltura, y de repente le escucho al tipo referirse a sus padres con metáforas subyugantes como padres mejillones bivalvos, y él voluntariamente como descendiente hijo mejillón. El Parra se transfigura.
- Acaso eres profesor de biología de algún instituto de Ofra- antes le he observado con detenimiento, no fuera a ser un impostor.
- Es escritor como tú.
- ¿Y
por qué habla científico entonces?
- Porque soy ingeniero- Al final se pondría a hablar con Fer de trigonometría del espacio y de problemas geométricos sobre volúmenes de cabida de esferas en cubos inclinados. No entiendo casi nada pero es la primera conversación, no diré en añ
os pero casi, que juzgo verdaderamente interesante, tanto o más que la película en blanco y negro.
- Me convertí al comunismo en Nicaragua
- ¿Cuánto tiempo estuviste?- le pregunta Fer.
- Una semana- le contesta.
- ¿Una semana…? No jodas, eso es un viaje con Marsans- le reprende Fer.
- Qué comunista eres tú, si se puede saber, producto de la revelación de fin de semana en Managua.- le interpelo
- Comunista anarquista.
- Tú vives en el caos y la confusión, haces bien en refugiarte en la trigonometría.
Este elemento bivalvo de pelo albo derrocha discursividad, de vez en cuando le tengo que parar en seco.
- En mi juventud, yo soy exbilbaíno…
- Será bilbaíno ya que la condición natal…
- Será lo que yo diga, pues salías de noche en mi juventud en laborable, cuando los funcionarios no se contornean asidos a gin tonic en círculo, y siempre había ingenieros ingeriendo sus grandes dosis, pedantes, comunistas, raros, ilustrados y medio locos como tú. Daba gusto aquel ambiente. Casi siempre se daban esos encuentros.
- ¿Has publicado?
- Entre nosotros, hace más de 20 años en prensa, en Andalucía.
- Ingeniero y escritor ágrafo. Tú lo tienes todo.
Su pedantería está justificada, me habla de música, de Schubert, Bach… y de su trinidad literaria: Shakespeare, Dostoiesky y Franz Kafka (a este le pone el nombre). Me pregunta por mis gustos ochenta veces.
- Música: los 40 principales y Peter Handke- El cabrón había leído a Peter Handke con largueza.
- Fer si se llama Fer, pero tú no te llamas José María.
- Joder que pesadito eres ¿no te apostarás 1.000 euros , que mil, 50 a que me llamó jose maría, saco el DNI y lo comprobamos de inmediato.
- Lo has dicho al presentarte sin identificarte –si él supiera con todas las cosas con las que yo no me identifico en absoluto…-, te ha faltado la empatía con tu nombre al decirlo.
- Ahí llevas razón, es un nombre que detesto- y le saco el DNI
Pasa el camarero y le digo: a ver, ¿quién es más conocido y más veterano en el Parra, este individuo o yo?
- Pues… creo… sí, sí usted.
- No ves como eres un advenedizo- no obstante nos damos los teléfonos.