martes, marzo 23, 2010

Cuando nos avistó


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ves esta foto y te pones como una moto. Le das un poco más abajo a la página y se te enfría el potaje de sopetón.

Ramón dijo...

AUTOPISTA, a 23-3-2010
Hoy, el “Bosque de Tijuana” (Radio La Puerta) se llenó de literatura con Antonio Gómez Charlin, no sólo por su obra, que ya lleva cinco novelas publicadas, sino también por la cantidad de lecturas que enriquecen sus argumentos narrativos. Cuando estábamos en el bar donde solemos encontrarnos antes de subir juntos al estudio, Antonio te felicitaba por tu “Diario de un abogado mundano”, resaltando a continuación algunos episodios del mismo (no se habían vuelto a encontrar después de comprarte el libro hace unos años). Entre ellos, mencionaba la autopista del sur de Tenerife. Recordé entonces la presentación del “Diario…” en el Centro Cultural de Los Cristianos, uno de los eventos que por aquel entonces (2005, creo) le dejaban organizar a Alberto Linares como representante cultural del Ayuntamiento de Arona así como de la Asociación Cultural El Lobey. En ese acto tú hablabas de lo extraño que te resultaba que fueras el primero en literaturizar ese espacio tan singular. Alberto te recordó luego en el copeteo, que ya Roberto Cabrera en “Suicidio en desolación Road” (1980) había trabajado este asunto.
Yo, por mi parte, también llevaba muchos años trabajando fotográficamente ese mismo espacio, principalmente a partir de la lectura de Marc Augé “Los 'no lugares': espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad” (1993). Sólo quiero decir con ello que no nos había pasado tan inadvertido como creías. De hecho, la autopista del Sur es uno de los territorios que más conozco de esta Isla, sin cansarme de recorrerlo después de mis millones de idas y venidas entre La Laguna (donde vivo) y el Sur (donde nací y viví hasta empezar en la universidad y donde todavía están mi familia, trabajo y amigos). También recuerdo que este elemento lo utilicé para mi texto de la presentación (otra de las de Alberto) de “Libro del Sur” de Calos Schwartz y Arturo Maccanti (2004). En fin, cuando Jesús me pidió el verano pasado una colaboración de narrativa para el próximo número de Lunula (ya sabes que ha salido de imprenta y espero que se presente muy pronto por aquí) no pude resistirme a incluir la TF-1 en mi relato… En el blog de Jesús también la he mencionado en alguna ocasión pues me resulta tan sugerente y tan manifiestamente presente en mi vida isleña, que ya forma parte de mi territorio literario. Pues bien, a pesar de todos mis antecedentes o, mejor, precisamente por todos ellos, tampoco quiero dejar de reconocer ahora que la referencia a la autopista en tu “Diario” para nada me dejó indiferente. Otro elemento más de afinidad, José María.

Laureano Lorenzo dijo...

Bueníiiiiiisimo, Anónimo: ja, ja, ja, multiplicado por infinito y elevado al cubo; hacía tiempo que nadie me hacía reir con tantas ganas.

Jesús Castellano dijo...

qué maravilla, y ocupando el mismo lugar que tú ocupas en Tijuana, el lugar malvado, a espaldas de la bandera hegemónica... Esta mujer, inspirada por Charlín, quizás, hace juego con cualquier bandera... Vivan las banderas. ¡Todas las banderas! Todas son bonitas... al lado de una mujer así.