El colonialismo posmoderno: el cultivo de reservas étnicas. Ayer acudimos apandillados a la presenta de un libro que se titula Acción Canaria, que me recordó a aquel grupo de extrema derecha, Action francaise y a Charles Maurrás, que conspiraron incansables a principio del S XX, aunque no era, ahora que recuerdo, Acción Canaria el nombre del libro, y pido de inmediato perdón, no sé en que he podido estar pensando, sino Nación Canaria, a pesar de que sigue sonando a lo mismo o parecido. Son dos conceptos que la historia no ha unido, ha cosido. Como todo es muy potencial en el imaginario del nacionalismo local, éste pierde por completo peligrosidad. ¡Menos mal! y eso que el nacionalismo es de derechas por definición, aunque más tarde los totalitaristas vergonzantes inventaron la semántica del nacionalismo de izquierda, muy criminógeno en todo el mundo por cierto. Pero no aquí, al saber que nunca despertará la bestia, ya que se trata de un culto órfico de muy pocos seguidores, son tolerantes. Anghel, que es su autor, puede pasar por librepensador, lo que me sorprendió tras conocerle; pero hablábamos aquí de conceptos y política.
En la calle, ante la puerta de la librería, le dice el Pala a alguien que yo era tolerante. Me revolví indignado y les dije que en absoluto era yo tolerante, ¡hasta ahí podríamos llegar! que jamás lo había sido, como nunca fui pacifista. Muy al contrario, como muchos de mi generación soy beligerantemente antipacifista. Por supuesto que no soy nada tolerante con los totalitarismos de derechas e izquierdas, con el fascismo de ambos signos. O sea AN-TI-FAS-CIS-TA (concepto intelectualmente revisado y ampliado).
Hablando con el Pala y M. sostuve que Canarias no era una colonia en absoluto: Como les suponía izquierdistas (de oídas mucho más que de vista), les hablé de sistemas económicos y cómo Canarias se conquista casualmente por sus antepasados (que "expeditan" a los nativos -les han hecho independentistas las culpas, a ver si no-) mucho antes que un sistema llamado capitalista (que adivino les suena) emprendiera la colonización del mundo no desarrollado en busca de materias primas; la colonización que justamente da pie al final de la II Guerra Mundial a los movimientos de descolonización. Aquí no hubo saqueo de materias primas, exactamente de ninguna (que ya es difícil) y los que explotaron productos existentes en todos lados, no era la metrópoli de la ansiada colonia sino en todo caso otras. Aquí tampoco se crearon las infraestructuras básicas para el pillaje de materias primas, sino que aquí costaba el mantenimiento de la región a la metrópoli, qué cosas, qué colonización tan onerosa. Aquí la población "colonizada" proviene de las metrópolis portando cultura de las metrópolis en todo los casos colonial. Les queda pues interpretar folclore que llaman "identidad". Ese es todo su margen, unas notas. Podríamos seguir. Vemos pues que estamos ante un ejemplo histórico de lo que es la ANTICOLONIA. Pala a quien no le angustia ni le desvive ni le quita el sueño el pensamiento, dijo que esta región era una colonia de libro. Debe ser de algún libro que no ha leído todavía. Estamos pues ante un independentismo no sólo como todos irracional y sentimental, sino que a lo que se ve sobre todo de carácter intuitivo o premonitorio: ¡el buen Dios quiera que seamos colonia! Yes, we can canarian!
En la calle, ante la puerta de la librería, le dice el Pala a alguien que yo era tolerante. Me revolví indignado y les dije que en absoluto era yo tolerante, ¡hasta ahí podríamos llegar! que jamás lo había sido, como nunca fui pacifista. Muy al contrario, como muchos de mi generación soy beligerantemente antipacifista. Por supuesto que no soy nada tolerante con los totalitarismos de derechas e izquierdas, con el fascismo de ambos signos. O sea AN-TI-FAS-CIS-TA (concepto intelectualmente revisado y ampliado).
Hablando con el Pala y M. sostuve que Canarias no era una colonia en absoluto: Como les suponía izquierdistas (de oídas mucho más que de vista), les hablé de sistemas económicos y cómo Canarias se conquista casualmente por sus antepasados (que "expeditan" a los nativos -les han hecho independentistas las culpas, a ver si no-) mucho antes que un sistema llamado capitalista (que adivino les suena) emprendiera la colonización del mundo no desarrollado en busca de materias primas; la colonización que justamente da pie al final de la II Guerra Mundial a los movimientos de descolonización. Aquí no hubo saqueo de materias primas, exactamente de ninguna (que ya es difícil) y los que explotaron productos existentes en todos lados, no era la metrópoli de la ansiada colonia sino en todo caso otras. Aquí tampoco se crearon las infraestructuras básicas para el pillaje de materias primas, sino que aquí costaba el mantenimiento de la región a la metrópoli, qué cosas, qué colonización tan onerosa. Aquí la población "colonizada" proviene de las metrópolis portando cultura de las metrópolis en todo los casos colonial. Les queda pues interpretar folclore que llaman "identidad". Ese es todo su margen, unas notas. Podríamos seguir. Vemos pues que estamos ante un ejemplo histórico de lo que es la ANTICOLONIA. Pala a quien no le angustia ni le desvive ni le quita el sueño el pensamiento, dijo que esta región era una colonia de libro. Debe ser de algún libro que no ha leído todavía. Estamos pues ante un independentismo no sólo como todos irracional y sentimental, sino que a lo que se ve sobre todo de carácter intuitivo o premonitorio: ¡el buen Dios quiera que seamos colonia! Yes, we can canarian!
Entonces actúa M. quien dice en una esforzada construcción de equidistancia que ella no está ni con él ni conmigo. Como si esta región fuera en un 40% colonia y en un 82% anticolonia. O colonia fuera un concepto banderil.
Lo bueno del independentismo local, es que es sólo lírico. Y lo han solucionado todo dando con una bandera y estrellas para ella. Es todo tan apañado... Con otra ventaja, que se saltaron entero el pensamiento político, como ya había comprobado, de izquierda. Debe ser en único lugar del mundo donde los que hablaban de colonias repudiando todos los análisis de izquierda, se inventaron una colonia de tipo parrandera. Nadie ha tenido tantos deseos de ser colonia de verdad, nadie como ellos. Colonia, como sea.
Por último la noche ardió, más o menos por lo mismo, aunque en la versión más hard.
Lo bueno del independentismo local, es que es sólo lírico. Y lo han solucionado todo dando con una bandera y estrellas para ella. Es todo tan apañado... Con otra ventaja, que se saltaron entero el pensamiento político, como ya había comprobado, de izquierda. Debe ser en único lugar del mundo donde los que hablaban de colonias repudiando todos los análisis de izquierda, se inventaron una colonia de tipo parrandera. Nadie ha tenido tantos deseos de ser colonia de verdad, nadie como ellos. Colonia, como sea.
Por último la noche ardió, más o menos por lo mismo, aunque en la versión más hard.


