martes, junio 23, 2009

Artículo publicado hoy en Diario de Avisos: Héroes y "gudaris"


OPINIÓN
Héroes y ’gudaris’
JOSÉ MARÍA LIZUNDIA ZAMALLOA


El hermano ertzaina del inspector Eduardo Puelles, asesinado por ETA, manifestó al día siguiente de su muerte a los medios que su hermano Eduardo era un héroe y añadió: "y en euskera, un gudari". Evidentemente no es esa la traducción, la del hermano ertzaina que quiere congraciarse desde el primer minuto con el mundo de los verdugos. Este comentario dice mucho de la extraordinaria fuerza (y fascinante coacción) del discurso nacionalista, ya que aún antes de que el inspector Puelles fuera enterrado, su hermano ya se plegaba al devocionario y lenguaje ético (axiológico) dictados por el nacionalismo.
¿Cómo es posible compartir un paradigma ético con quienes acaban de asesinar a un hermano? Todos los etarras se han venido calificando de gudaris desde siempre. Veamos si en cambio los gudaris históricos fueron unos héroes como cree el complaciente hermano del inspector asesinado.
El primer gobierno vasco de la historia, en tiempos de la II República tuvo tan corta vida que no llegó al año, desde octubre de1936 a junio de 1937. El Euzko Gudarostea (los gudaris) lo formaron los batallones que creó el gobierno vaco, cuando su territorio abarcaba el límite occidental de Guipúzcoa, Vizcaya y un poco del norte de Álava. Por tanto sus contingentes lo componían preferentemente bilbaínos del PNV que no hablaban vasco, socialistas del PSOE y UGT de Bilbao y la margen izquierda del Nervión que aún lo hablaban menos, y jóvenes de la tierra llana, como el Guerniquesado que sí lo hablaban, como el poeta Lauaxeta, posteriormente asesinado. A los que hemos de sumar anarquistas de la CNT, que tampoco hablaban vascuence. La guerra se circunscribió pronto a la defensa del Cinturón de Hierro de Bilbao.
Mientras los gudaris eran batallones esencialmente de hispanohablantes, el ejército franquista había dispuesto frente a ellos a tropas italianas, que venían de Guipúzcoa por la costa y al Requeté, compuesto especialmente de navarros y de guipuzcoanos del interior. Esas zonas fueron en todo el XIX y comienzos del XX partidarias de la legitimidad de don Carlos (carlistas hasta la médula), del antiguo régimen y del tradicionalismo más rancio e integrista. Salvo las capitales de Bilbao y San Sebastián, la tierra llana hasta los 70 del siglo pasado fue un gran feudo carlista. Tan acérrimos fueron los carlistas del antiguo régimen, como enemigos de todo lo que sonara a liberalismo y constitucionalismo, que estos vascos tradicionalistas se convertirían en masa al abertzalismo de Batasuna y ETA, aunque sin pasar por el nacionalismo vasco tradicional (lo que ahora puede verse con claridad en Navarra), ya que éste es, a fin de cuentas, una ideología propia también de la modernidad. Lo que aquellos jamás han tolerado ni toleran.
Esta vinculación de los requetés carlistas a las tierras del interior, y por tanto a las zonas de uso del euskera, comportó la singular paradoja de que mientras los gudaris vizcaínos (los únicos que existieron) debían necesariamente combatir hablando en español, buena parte de aquellos requetés franquistas que tenían enfrente lo hacían hablando un precioso euskera. ¡Quién nos lo iba a decir!
Esta es otra realidad que ha sido también absolutamente manipulada, o quizá mejor, sepultada por la doctrina del nacionalismo vasco, que no es muy diferente a los demás.Pasemos ahora al heroísmo de los gudaris mayoritariamente hispanohablantes. El frente que tenían que cubrir pronto se redujo a los 80 kilómetro del perímetro del Cinturón de Hierro de Bilbao, concebido como una suerte de Línea Maginot. Los únicos hechos de guerra en los que los gudaris avanzaron algo, siempre monte arriba, fueron las tomas de Peña Lemona, el Alto de Elgueta y el Bizcargi, en donde se prodigaron las escaramuzas. Ridículas batallas, pero que nacionalistas y la incipiente izquierda abertzale celebraban ya en el franquismo. Figuraban en el calendario de conmemoraciones heroicas. Todo lo demás fue escapada y fuga.
Los gudaris compendiaron algunos cientos de metros de avance, ninguna resistencia legendaria ni mucho menos numantina, y sí una rotunda huida rápida, de más de cien kilómetros, hasta Santoña. Lugar en donde se rindieron a las tropas italianas de Mussolini, con ignominioso desprecio y abominable deslealtad a la II República. Buena parte de los célebres gudaris históricos irían a engrosar, evidentemente tras la rendición, las tropas de Franco. ¿Con qué base racional se puede calificar a los pobres gudaris de héroes, cuando ya para parte de mi generación eran el símbolo preciso de la huida y rendición?
Conocer obviedades, que mi generación sabía de sobra durante el franquismo, parece ya imposible incluso para un hermano de un inspector de la Policía Nacional, a los que se les supone alguna lejanía del inapelable diktat nacionalista.
El vendaval nacionalista que zarandea España, aparte de que no será eterno, la libertad individual no lo va a tolerar, ya comienza a no tolerarlo, dejará como gran costra que la base de su poder se asentó en la mentira oficial y la negación sistemática de todo espíritu crítico, de libre albedrío y resistencia a la hegemonía política, aplastados por la suprema legitimidad excluyente de lo identitario colectivo, tomado por progresista.
Como conocí de joven el franquismo, puedo decirlo: aquel poder se basaba en la coacción física, nada más. La ideología franquista se la creían los irreductibles y un amplio sector sociológico oportunista, además había nacido con la mancha del pecado original, se impuso a media España, a la que como poco tenía en contra. Pero en lo demás, fuera de su coacción, los libros que circulaban sobre la Guerra Civil y la República eran todos de desafectos, anglosajones fundamentalmente, más Tuñón de Lara, a los que había que sumar las brutales diatribas de Luis Ramírez o Fernando Arrabal contra Franco. Ninguno de alrededor salía censurando esas lecturas o esos libros, ni los que pensaban distinto. Se partía de la legitimidad absoluta de la discrepancia, el disenso, la libertad de pensamiento. No se exaltaba y estimulaba la férrea cohesión y el monismo en los pequeños territorios como el bien supremo social, y no se creía que fuera de ellos se abriera el abismo de las tinieblas. Los individuos tenían autonomía de los poderes públicos, tenían su propio pensamiento o actitud, no había un paradigma inflexible de ciudadanía, comportamiento y valores que hubiera logrado imponerse. Se podía estar contra el poder, no solo el franquista, sino en el País Vasco contra el otro poder social, familiar, ambiental, el del nacionalismo tradicional. Ninguno de ellos ostentaba ningún poder ni coacción interior sobre ti, como ahora se ha logrado. Nadie hubiera dicho como el hermano de Puelles, de no ser uno de ellos, que los gudaris eran unos héroes porque la mayoría sabíamos que no había sido así.
La costra no solo adquiere más relieve con el adoctrinamiento en la enseñanza sino con un poder más sutil y ventajoso en el dominio de lo sociocultural, que es la expansión axiológica de una ideología oficial y excluyente, que ha sacralizado, como no lo hizo Franco, la bondad suprema de lo identitario y establecido el monismo en el pensamiento.

sábado, junio 20, 2009

Precisiones al hermano del asesinado

El hermano del asesinado Eduardo Puelles que es ertzaina ha tratado de reconciliarse, desde un primer momento, con los verdugos calificando a su hermano Eduardo de héroe y gudari.
Los gudaris fueron los batallones que formó el Gobierno vasco en su breve existencia, más o menos de un año, en torno a 1937, cuando los sublevados ya habían ocupado casi toda Guipúzcoa (Alava y Navarra eran aún más tradicionalistas, de derechas y franquistas que Guipúzcoa y Vizcaya) y todo el territorio de que disponía era parte de Vizcaya.
Los batallones se reclutaron con bilbaínos del PNV, que obviamente no sabían vasco y con el PSOE Y UGT de la margen izquierda del Nervión, que aún sabían menos. Encuadraron también a algunos de la tierra llana, el guerniquesado principalmente, que si hablaban euskera, como el poeta Lauaxeta, posteriormente asesinado.

Estos hispanohablantes (mayoritarios) se enfrentaron a los requetés de Franco, provinientes del interior de Guipúzcoa y el norte de Navarra (lo más tradicionalista y carlista de España) que sí hablaban un precioso euskera. Los gudaris combatían en español y los requetés franquistas en euskera. ¡Quién nos lo iba decir, eh!

Los gudaris fueron una tropa curtida en retiradas y huidas, seguramente la primera del mundo. Todos los hechos de guerra, en los que avanzaron un poco monte arriba, fueron la toma de Peña Lemona y no sé si el Bizkargi. Todo lo demás, escapada y fuga. Frente a un poco de avance monte arriba, como digo, huyeron hasta Santoña (Santander) donde no quisieron seguir combatiendo por la República y se rindieron al ejército italiano, los ironizados feroci leoni, que decía un tío mío, para que calibrara estatura.

Los gudaris hispanohablantes formaron el ejército o patulea del mundo que tiene registrado 150 metros de avance cuesta arriba a cambio 150 kilómetros de huida. Sí, unos héroes como pocos.

miércoles, junio 17, 2009

¿Razonamiento inteligente o indigente?

Inestabilidad de los enemigos

Me mandan un comentario a mi post de abajo sobre Irán, con esta leyenda que puede verse en comentarios, que se eleva a esta altura:

INESTABILIDAD INTERNA DE UN ENEMIGO DEL IMPERIO CON LA BENDICIÓN MEDIÁTICA. ¿PORQUE SE HABLA DE AMOR CUANDO QUIERE DECIR SEXO?

La "inestabilidad interna" es un concepto tan genérico que disuelve muertos, la agitación de millones de personas, la represión de las milicias islámicas, y que como ocurre entra la secta religiosa comunista: disuelve y erradica toda la realidad. Ese reconocible odio a la realidad. ¿Alguien se imagina a un reportero hablando así, no digamos a un analista? Parece referirse a borrascas, frentes fríos y presión atmosférica.

El ser "enemigo del Imperio", significa que en realidad es algo provocado y concerniente al Imperio, y evidentemente no al enemigo, que el pobre lo soporta. Es como "enemigo de la revolución" que en el hecho de mentarlo ya se da la gran y última explicación de todo, algunas torturas y fusilamientos a escala histórica comunista. Cosa muy seria eso de ser enemigo del Imperio. Desaparecen las acciones, las voluntades de las personas, los conflictos históricos, las crisis. Por mor de otras fuerzas de carácter evidentemente divino: el maléfico Imperio.

La sutileza punzante del comentario, nos explica lo que pasa en Irán: se trata, como se sabe, de un enemigo del Imperio, luego es evidente que solo puede haber una gran CAUSA de todo: el ser precisamente enemigo del Imperio. Es evidente que el afán del gobierno iraní por deshacerse de reporteros y periodistas está justificado, ya que deben marchar a Washington a pedir explicaciones.

"Bendición mediática" No solo se ha inventado en Washington la "inestabilidad", sino que en concreto han sido el Pentágono y los medios imperialistas bendicentes: "New York Times" y cía.

Seamos inteligentes y terminemos el silogismo del comunicante, se trata de una INESTABILIDAD MEDIÁTICA, por la crisis global de la prensa que también afecta a Irán, y la causa última: la CAÍDA DE LA PUBLICIDAD en los medios.

martes, junio 16, 2009

La infinita atracción de la libertad


La lucha por la libertad es una única lucha, por eso nos emociona tanto, como la que ahora mismo se está desarrollando en Irán.

viernes, junio 05, 2009

Sobre el gobierno conjunto de patanes y paletos

Un luchador de la escuela de Malasaña, en la lucha precisamente
En enero de 1976, dos meses después de que muriese Franco Felipe González intentó hablar en el hall de económicas de Bilbao, los abertzales de ESB no le dejaron hablar y salió en volandas protegido por 20 siderúrgicos. Afuera solo había un coche de policia, lo que entonces resultaba raro. Tres meses después y me acuerdo muy bien por lo impactante que me resultó (como si fuera hoy) vi en la C/Jardines del Casco Viejo de Bilbao a dos personas que ¡por fin eran del PSOE!, con pinta de obreros del metal, repartir propaganda en mano. Me indigné, cómo se atrevían a aparecer ahora, tras las rigurosas vacaciones de 40 años.

Antes, en el antifranquismo había quienes se tenían por revolucionarios o en todo caso izquierdistas, que sentían la pasión política, y ya que tenían ideas políticas se nutrían de clásicos y modernos de izquierda. Muchas lecturas, esfuerzos y politización. Cierta credibilidad. Para esos respeto.Pero ya había el modernito, el de pelos largos, el medio hippye, el del porrito, el que se sentía un poco especial, pero al que no le interesaba la política nada, ni la teoría ni mucho menos la praxis. Miguel Ríos y compañía, al que le habían pìllado con droga, que reivindicaba el rock y ser joven. Necesitaba lugar y aún no lo había encontrado, lo que no buscaba era ideas ni acción política. A éste y a ese ganado, ya en el franquismo los llamábamos despectivamente progres. Cualquier comparación con ellos hubiera sido intolerable.

En 2001 fui de segundo en una lista del PSOE, como independiente para un pueblo de Vizcaya, era un sector de Nicolas Redondo Terreros que se movía por las asociaciones cuidadanas de lucha contra el terrorismo. Osea del PSOE puedo decir todo lo que me de la gana. Desde el franquismo hasta entonces. Solo faltaba.
Otros deberían permanecer callados.

Después conocí a los radicalmente ausentes del antifranquismo o los que observaban todas las caracterísiticas de aquellos (el ZP ausente del 23 F, como cabía suponer), y a los que nosotros no tomábamos en serio, sino que sencillamente deplorábamos.

Podían ser de provincias, seducidos por el Madrid del Rastro y las cañitas de la Latina y Malasaña, el bocadillo de calamares, Sabina por supuesto que se pasó el franquismo en Londres, el rollito del porrito, algún detallito en el vestir, gorra, chaqueta del rastro; Neruda y Antonio Gala, el poster del ché, el ecologismo y la epopeya heroíca de la paz, la identificación con la base, pero para superar dialécticamente la singularidad de uno mismo en la pertenencia a los otros mismos.De esa enjundia. Esta "rebeldía de base" con la base y la postal, nacía fuera de todo interés y conocimiento de las ideas de izquierda, el pin, la pinta, la pegatina los suplía. Cuando pudieron se metieron en CCOOO, ya que ofrecía combatividad obrera e izquierdismo. Era imperioso conformar la estética completa, la del sector dominante que impone su tiranía, no se crea. Y se seguía, prescindiendo de las ideas, a favor de la imagen. Jamás les interesaron las ideas de izquierda, por lo que enseguida se ponen en evidencia, pero siempre han necesitado la iconología, los atajos, la apariencia, la rebeldia de domingo con las cañas en el Rastro de Madrid y con la música de Aute. Con esa sensación solidaria que te invade, incluso a veces multicultural y de repunte Lavapiés, siempre por la paz.

Gente tan guay enseguida absorbe los atributos que los singulariza especiales pero a la vez de base (son tremendos), multiculturalismo, alianza de civilizaciones, Alándalus y las tres culturas, Víctor y Ana, Wyoming, la lectura intelectual y profunda de Público.

La izquierda históricamente sin ideas, la gran desconocedora, incapaz de distinguir las diferencias sencillas, de construir, elaborar autónomamente, escindida vitalmente de la posibilidad misma de crítica, a salvo los coros y la pegatina del no a la guerra, son los "rebeldes en la base". Y ahora se han constituido en masas gubernamentales. Donde nunca estarán, jamás, será en los lugares en los que no haya afines que les jaleen, base que les agradezca su compromiso de todos consigo mismos, opiniones que no estén de moda y sean mayoritarias en su ámbito existencial.

Claro, esta gente literalmente flipa con los objetivamente patanes y paletos. Es la apariencia asequible, facil, en la que por fin lo único que cuenta es el gesto, que consisite en ese "mostrarse" porgresista, de tan fácil, rápido e inteligente esbozo. Hablar de ideas, autores o crítica de época y cultural obviamente no tendría ningún sentido con ellos. Sería inimaginable.

jueves, junio 04, 2009

La selección de los mejores


"Y como todo acontecimiento histórico necesita de sus símbolos, les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta. La coincidencia en breve de dos liderazgos progresistas a ambos lados del Atlántico: la presidencia de Obama en Estados Unidos y la presidencia de Zapatero en la Unión Europea en tan sólo unos meses.
Estados Unidos y Europa.
Dos políticas progresistas. Dos liderazgos. Una visión del mundo. Una esperanza para muchos seres humanos."
Nunca antes tanta mediocridad, los agazapados por federaciones y casas del pueblo, los burócratas profesionales que controlaban altas, teléfonos, afiliados, votaciones y designaciones han invertido las leyes de la selección natural: están los más mediocres, como nunca antes lo estuvieron.

miércoles, junio 03, 2009

Desde Buenos Aires, las risas


Keith Haring

E. ha vuelto a proclamarse emérito o benemérito, tanto monta. Primero fue Georgetown, lugar en el que no recae ninguna interdicción contra él, y hoy ha sido, Good News, así rezaba, la NYU, en el centro de Manhattan. Hemos vuelto a reírnos.
Bs, M. y E.