Takashi MurakamiTenemos a dos invitadas de mi misma etnia (nación de naciones/España zapatera paleta) en el complejo. Como el tiempo del Estado (oí que les decían Estado a ellas) es obtuso y voluble, ansían el sol.
En el Complejo hay hierba, plantas y tres árboles, aun así para mí es un sitio que miro y por donde paso, pero ahora no, allí tomamos el aperitivo, se cena, platica y ríe.
- Cuando os marchéis tendré la sensación de que vuelvo tras haber hecho turismo rural durante un par de semanas- algo que no he concebido hacer en mi vida, por supuesto.
Cuadrilateralización
Como el turismo rural de facto no aporta gente y contactos, el viernes subimos a la ciudad de los 600 metros para apandillarnos con Rafa y Juan. ¿Que cuántas veces estuvimos en la Casita azul? pues tres. Como somos muy jóvenes, muy poco vitalistas y la noche es promisoria nos fuimos al Cuadrilátero en busca de emociones y trances. ¿Quién estaba allí orgiástico y onomatopéyico? El ínclito y nunca suficientemente ponderado Agustín E., que había pasado a emitir fonemas de radios antiguas, clandestinas e interferidas: Criik, Crrragt, Zrugg, frich...
Del Cantábrico al Atlántico
El sábado quedamos con otras dos personas de los veranos cantábricos, que los pasan ahora en el sur. Fuimos a comer al norte, previa reserva (el servicio se demoró más de una hora con envidiable naturalidad) y luego terraza, vistas, sol, atardecer.
Después nos encontrábamos en la azotea del Carrefur, por razones previas de supermercado, permeables a cualquier escenario. Allí resolvimos ir a cenar a un étnico y luego giramos visita al Otro, Andén y Parra.
1 comentario:
Fonemas de radios antiguas, clandestinas e interferidas........vamos, que iba pedo.
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